La mano de la enamorada del viento
acaricia la cara del ausente.
La alucinada con su "maleta de piel de pájaro"
huye de sí misma con un cuchillo en la memoria.
La que fue devorada por es espejo
entra en un cofre de enizas
y apacigua a las bestias del olvido.
silencio
yo me uno al silencio
yo me he unido al silencio
y me dejo hacer
me dejo beber
me dejo decir