Noventa minutos de emociones
DE AREA A AREA
Hubo mucha emoción. Ambos tuvieron varias oportunidades para
convertir, pero Peñarol fue más efectivo. Estas fueron las
jugadas que hicieron vibrar al Campus.
PRIMER TIEMPO
7': Munúa llegó antes que Romero a la entrada
del área, en un mano a mano.
9': Ramírez, que llegaba solo, no puedo conectar por poco
un centro en diagonal de Núñez desde la derecha.
16': pelotazo largo para Sosa, que a la carrera remató
en diagonal. El balón dio en la parte exterior de la red.
23': Pandiani recibió un pase en profundidad y entrando
al área "reventó" el ángulo superior derecho del arco
tricolor.
27': Romero llegó sólo al área de Nacional,
pero fue anticipado por Munúa, que despejó en la media
luna.
34': Herrera intentó una "tijera" tras falta lanzada por
Bengoechea y a pesar de que pifeó, su remate pasó
cerca.
39': Serafín García recibió un pase de Macchi
en tres cuartos de cancha, centró para Pacheco, éste
levantó la cabeza y vio solo a Bengoechea, que recibió
a unos cinco metros del área, miró el arco y metió
la pelota cerca del ángulo superior izquierdo de Munúa,
que voló en gran forma.
SEGUNDO TIEMPO
2': Tras un pelotazo de 40 metros de Pereira, Romero
quedó solo ante Munúa. Se llevó el balón
unos 20 metros, pero cuando fue a definir, ya en el área, le quedó
atrás y remató por encima del travesaño.
11': Núñez arrancó solo hacia el arco y
cuando fue a rematar, adelantó el balón.
19': Sosa recibió el balón sobre la izquierda,
se cayó, y posteriormente levantó un centro exacto al segundo
palo, que llegaron para transformar en gol Ramírez --quien
en definitiva cabeceó-- y Alvez, ante la pasividad total
de la zaga aurinegra.
21': Romero le ganó a Jorgeao en el juego aéreo,
bajó la pelota para Pandiani, que fue atorado justo por Munúa
y tras un rebote la pelota dio en el palo.
29': Baltierra perdió una pelota en campo de Peñarol.
La tomó Bengoechea, que llegó hasta el área
rival tras dos paredes con Andrée González, quien
entrando al área definió en diagonal y superó a Munúa.
32': Luego de un centro que no llegó a conectar Romero,
Franco intentó un chilena, que pasó cerca.
41': Ramírez cabeó solo, hacia abajo, tras un centro
de Sosa y el balón salió apenas desviado.
43': Un tiro libre ejecutado por Barrios, suave y a colocar,
fue sacado del ángulo superior derecho por Flores.
A flor de piel...
MALDONADO (Por José Mastandrea). -- "Veo veo... ¿qué
ves? una cosa... ¿qué es?... que la historia se repite otra
vez, les ganamos otra vez..." El canto no fue de los hinchas. Partió
desde el corazón del vestuario aurinegro apenas se cerraron las
puertas. Abrazos, saludos y golpes de palmas adornaron el regreso triunfal
de los jugadores.
Anoche, como en contadas oportunidades, pudieron festejar sin tener
que abrirse paso entre la gente. Fue un festejo íntimo que no duró
más de cinco minutos.
Las puertas se abrieron para que José Herrera y JoséFranco fueran al control antidopaje y para que Gregorio Pérez
hiciera una pequeña conferencia ante la prensa del interior.
Los conceptos del técnico fueron recorriendo los diferentes micrófonos,
los grabadores y algunas lapiceras.
"Fue un partido difícil, disputado, con mucha ansiedad y quizá
por eso se jugó, en algunos momentos, en forma desprolija. Tuvimos
la fortuna de ganar el primer clásico del año. De empezar
con buen pie justo en un partido tan especial, tan distinto como es este.
Pero ojo: no hay que dejarse estar. Todo lo contrario. Hay que seguir trabajando
como hasta ahora, con humildad y sacrificio. Fíjense que ya tenemos
que estar pensando en los rivales bolivianos, dos equipos duros, difíciles...
aquí no hay lugar para dejarse estar".
El técnico se mostró conforme con el rendimiento de sus
jugadores y explicó que "la charla técnica recién
la pudimos hacer acá en el estadio porque recién ahí
tuve el equipo definido. Las lesiones hicieron que variara la escuadra
que venía jugando pero bueno... por suerte salió todo bien".
Sobre la lesión de Luis Romero y su salida dijo que "por
ser él esperé hasta último momento para sacarlo. Estaba
golpeado pero igual siguió. Cuando ví que no daba más
lo cambié..."
El vestuario, de a poco, se fue despoblando. Los jugadores, con el cansancio
marcado en el rostro pero la satisfacción a flor de piel, se fueron
uno a uno con sus pertenencias hasta el ómnibus que los aguardaba
en la puerta de salida. No hubo que caminar entre el público...
el paso firme y acelerado los llevó de regreso a Montevideo. Mientras
el conductor maniobraba, volvieron los cantos... y algunas manos hicieron
el signo de la victoria para que los fanáticos que se acercaban
disfrutaran más. Como para que se quedaran con el sabor dulce de
un postre...
Con dos "peñarolazos" de Bengoechea y el "Varilla" González
TODO SIGUE IGUAL
Peñarol ganó merecidamente, con dos golazos, ante un
Nacional que tuvo arresto anímico y físico y casi revierte
el resultado
MALDONADO (Por Jorge Savia).--Todo sigue igual, pensarán
henchidos de gozo --y tranquilidad, por qué no-- los hinchas de
Peñarol, que empezó el año de competencia oficial
de la misma forma en la que se despidió el año pasado --o
sea: ganando otro clásico-- y también dirán lo mismo,
con bronca, con impotencia, los parciales del tradicional adversario para
el que, fatídicamente, ocurrió otro tanto.
Algo de eso hay, claro. Porque, además, Peñarol ganó
bien. Fue el que atacó más, el que creó mayor cantidad
de situaciones de gol --la prueba está: aparte de las dos conquistas
de Bengoechea y González, hubo dos pelotas rematadas
por Pandiani que devolvieron los caños-- y encima venció
por imperio de dos golazos espectaculares: uno del riverense, en la primera
etapa, mediante un soberbio zapatazo ejecutado con pelota en movimiento
por el capitán aurinegro desde afuera del área, y otro del
"Varilla", que combinó con el propio Bengoechea una
doble pared larga y precisa con la que recorrieron toda la cancha, hasta
llegar a la red del arco contrario. Pero tampoco hay que dar a Nacional
por muerto --ni cosa que se le parezca-- porque al menos fue un equipo
que, aún sobrellevando el peso del bajo rendimiento de varias de
sus individualidades (De los Santos, Barrios y Regueiro en
la zaga, Zalazar en el mediocampo y Núñez y
Ramírez --pese a que anotó un tanto-- adelante) tuvo
arresto físico y también anímico, como lo prueba el
hecho de que tras empatar con el oportuno gol del colombiano, pareció
que estaba hasta para seguir de largo, aunque ahí se topó
con el golazo del "Varilla" justo cuando el conjunto tricolor merecía
el empate.
De lo que no hay dudas es que Peñarol logró la victoria
--que salvo por una jugada del final en la que pudo haber existido penal
a Gustavo Varela en una incidencia en la que al mismo tiempo el
atacante se tiró hacia adelante en el área contraria, resultó
inobjetable-- con sus armas. Incluso hasta queda margen para desconfiar
si realmente Lima estaba lesionado y Gregorio no puso en
la marca de "Tyson" Núñez a Serafín García
para tener un defensor tan rápido como el delantero centroamericano.
De la misma forma que hay que aceptar que la de Aguilera habrá
sido una gran baja, pero que Pandiani --que ganó casi todas
imponiendo su potencia física, tanto por arriba como por abajo--
fue en la lucha contra la zaga tricolor, el lugarteniente, el cabo, que
Romero necesitaba.
En un partido que empezó a mil y después se fue aplacando,
que Nacional arrancó llegando y luego Peñarol lo dió
vuelta con el manejo de Pereira y Bengoechea y los saltos
y piques de Romero y Pandiani. Por esa vía --además
del balazo de Bengoechea con el que sacó ventajas poco antes
del final de la primea parte-- el elenco aurinegro pasó a comandar
el trámite, porque en Nacional ni De los Santos ni Regueiro
se desdoblaban al ataque, Zalazar lucía lento y estático,
y sólo quedaba la amenaza abierta sobre la izquierda de Sosa,
que carecía de compañía real, eficaz, en sus dos socios
de avance.
Pareció que el panorama cambiaba en la segunda parte, cuando
Peñarol se quedó como para contragolpear pero dando espacios,
y Nacional empató y física y anímicamente --llevado
siempre de la mano de un Camejo desbordante-- dió la sensación
de que seguía de largo. Pero no fue así. Todo sigue igual.
Al menos por ahora. O por imperio de ese golazo tremendo, espectacular,
que con Peñarol rersugiendo de sus cenizas, inventaron anoche Bengoechea
y el "Varilla" González.
La clave: el 10
PEÑAROL
FLORES: descolocado en el gol y en dos centros más que
llovieron sobre su área. Al final hizo una gran atajada.
OLVEIRA: como siempre, trancó y hasta arriba con el alma.
Al igual que en la jugada del gol, le dio ventajas a Sosa que le crearon
dificultades.
HERRERA: Con algún problema de velocidad en el arranque.
Se terminó afirmando.
J. E. DE LOS SANTOS: otro que "desapareció" en la jugada
del gol adversario. Antes y después, dominó al colombiano.
GARCIA: controló a Núñez y a veces hasta se
fue el ataque.
MACCHI: aún con imprecisiones, se comió la cancha.
PEREIRA: Si no fuera porque cayó en un par de tonterías
por alguna de las cuales pudieron expulsarlo, el gran jugador de antes:
quite, presencia y pase. PACHECO: Sólo tuvo algunos chispazos.
Dicen que estaba lastimado.
BENGOECHEA: El bastonero de costumbre. Puso pelotas como con
la mano, hizo el primer gol con flor de zapatazo y fue gestor del segundo,
en donde resultó el ideólogo de una gran jugada.
ROMERO: Ganó de arriba, como siempre.
PANDIANI: Un tanque. Metió dos pelotas en los caños
y fue una amenaza constante.
GONZALEZ: Decisivo. Hizo un golazo. FRANCO y DE SOUZA:
Acompañaron.
NACIONAL
MUNUA: No tuvo culpa en los goles. Sin fallas. C. DE LOS SANTOS:
A veces descuidó la espalda. Tampoco gravitó en ataque.
BARRIOS: Mejoró en la segunda parte. JORGEAO: El más
parejo de la retaguardia, aunque también sufrió con Pandiani.
REGUEIRO: Le faltó potencia para la marca y pareció
atado para desdoblarse. BALTIERRA: Mejor en la lucha por la pelota
que en el armado. CAMEJO: Jugó y metió. Por pasajes
fue el único. Un patrón de la mediacancha. ZALAZAR: No
gravitó. Sólo metió algún buen pase. NUÑEZ:
Insinuante pero dominado. RAMIREZ: Oportuno en el gol. En el
resto, nada. SOSA: Dirigió la ofensiva y creó peligro
recostado sobre la izquierda del ataque. VARELA: Algunos arranques.
ALVEZ: No pesó. DELGADO: No tuvo tiempo de nada. Debieron
echarlo.
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