Neruda
Pablo Neruda
POEMA DIECIOCHO
Aquí te amo.
En los obscuros pinos se desenreda el viento
fosforece la luna sobre las aguas errantes
andan días iguales persiguiéndose.
Se desciñe la niebla en danzantes figuras
una gaviota de plata se descuelga del ocaso
a veces una vela. Altas, altas estrellas.
0 la cruz negra de un barco
solo
A veces amanezco y hasta mi alma está húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
POEMA QUINCE
Me gustas cuando callas porque estás como ausente
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas llenas del alma mía.
Mariposa de ensueño, te pareces a mi alma
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas, y estás como distante
y estás como quejándote, mariposa en arrullo
Y me oyes desde lejos y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle en el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
FAREWELL, Y LOS SOLLOZOS
1
Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira,
Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.
Por esas manos, hijas de tus manos,
tendría que matar las manos mías,
Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.
2
Yo no lo quiero, Amada.
Para que nada nos amarre
que no nos una nada.
Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.
Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.
3
(Amo el amor de los marineros
que besan y se van.
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.
En cada puerto una mujer espera,
los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar).
4
Amo el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.
Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.
Amor que quiere libertarse
volver amar.
Amor divinizado que se acerca.
Amor divinizado que se va.
5
Ya no se encantaran mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
Pero hada donde vaya llevaré tu mirada
y hada donde camines llevarás mi dolor.
Fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más? Juntos
(hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasa.
Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he
(sembrado yo.
Yo me voy. Estoy triste; pero siempre estoy
(triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde
(voy.
.. Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.
AMOR
Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin, pena al lado mío,
y saliera en la estrofa - limpio de todo mal -.
.. C6mo sabría amarte, mujer como sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás.
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarre más
y más.
POEMA VEINTE
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Escribir por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros a lo lejos".
E1 viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
.. Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve en mis brazos,
la besé tantas veces, bajo el cielo infinito.'
Ella me quiso. A veces yo :también la quería
¿Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos?
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
.. Pensar que no la tengo...sentir que la he perdido!
oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío;
qué importa que el amor no pudiera guardarla,
h noche está estrellada y, ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido,
Como para acercarla, mi mirada la busca;
mi corazón h busca, y ella no está conmigo.
La misma noche, que hace blanquear los mismos árboles:
Nosotros los de entonces, ya no somos los mismos,
Ya no la quiero, es cierto; pero cuánto la quise...!
Mi voz buscaba el viento para tocar su oido.
De otro...será de otro...! Como antes de mis besos!
su voz, su cuerpo claro, sus ojos infinitos,
Ya no la quiero es cierto, pero tal vez la quiero:
es tan corto el amor, y tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el último dolor que ella me cause,
y sean éstos los últimos versos que yo le escribo.
SENSACIÓN DE OLOR
FRAGANCIA
de lilas...
Claros atardeceres de mi lejana infancia
que fluyó como el cauce de unas aguas tranquilas.
Y después un pañuelo temblando en la distancia.
Bajo el cielo de seda la estrella que titila.
Nada más. Pies cansados en las largas errancias
y un dolor, un dolor que remuerde y se afila.
...Y a lo lejos campanas, canciones, penas, ansias,
vírgenes que tenían tan dulces las pupilas.
Fragancia
de lilas..