Los Reyes presidirán la apertura de ‘Huellas’ en la Catedral de Murcia

400 piezas integran finalmente la ambiciosa exposición artística, que se inaugurará el próximo día 22

LA VERDAD • MURCIA
Los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, tienen prevista su asistencia a la inauguración, el próximo 22 de enero, de la exposición Huellas, que permanecerá abierta al público en la Catedral de Murcia hasta julio, informó la organización del evento. Finalmente serán 400 las piezas de incalculable valor artístico e histórico que podrán contemplarse una muestra ambiciosa que alcanzará proyección nacional.

La presencia de los Reyes, que ha sido gestionada por Presidencia de la Comunidad Autóno,ma de Murcia, dará aún más relevancia a la apertura de Huellas, que tendrá como escenario privilegiado la Catedral murciana. Este paseo fascinante por la historia del Reino de Murcia y la Diócesis de Cartagena, desde el mundo romano hasta el siglo XIX, podrá realizarse del 23 de enero al 22 de julio de 2002. Las obras, que ya están llegando procedentes de toda España, San Petersburgo, Italia y Austria, repasan 2.000 años de historia.

Huellas es una de una de las exposiciones más importantes y complicadas de montar, por la cantidad y la calidad de las obras expuestas, que han tenido lugar en la Región. Huellas, que está organizada y patrocinada por Cajamurcia y el Obispado de Cartagena, se ha concebido como un recorrido didáctico y artístico por la historia del Reino de Murcia y la Diócesis de Cartagena.

Entre las 400 piezas que podrán contemplarse, según las explicaciones dada por el comisario de la exposición, el catedrático de Historia del Arte Cristóbal Belda, figura como una de las grandes joyas que visitará Murcia una edición incunable de Las Cantigas de Alfonso X el Sabio, pieza del siglo XIII de incalculable valor que fue propiedad de la familia Medici, y que se conserva en la Biblioteca Nacional de Florencia (Italia).

Huellas ocupará todas las dependencias catedralicias, desde la crujía del viejo claustro y las naves de la iglesia hasta la girola y el trascoro, dejando libres para el deleite de su contemplación, según lo concebido por el arquitecto encargado del montaje, Pablo Puente, espacios tan significativos como la sacristía, las capillas de Jacobo de las Leyes y de los Vélez, Junterón y el coro.

Con motivo de la exposición, cuyo presupuesto superará los 250 millones de pesetas, se ha procedido a la restauración de más de un centenar de obras de arte y del patrimonio de todos los murcianos. Se trata de un paseo fascinante por el pasado, desde el mundo romano hasta el siglo XIX, con unos itinerarios marcados por la historia, desde la evangelización y la tradición santiaguista hasta la época musulmana, la restauración de la vieja diócesis hispano-romana, los albores de la modernidad o el Siglo de Oro.

Obras de lujo

Obras de Velázquez, Murillo, Zurbarán, Orrente, Salzillo y otros artistas de proyección internacional se incluyen entre la oferta prevista, procedentes de museos y colecciones privadas de todo el mundo –San Petersburgo, Italia, Austria, etcétera–. Todas están vinculadas a Murcia a través de su historia y de personajes relacionados con ella.

En Huellas se contemplará también la primera edición del Breviarium Carthaginense realizado en una imprenta murciana en 1484; el San Isidoro de Murillo, cedido por la Catedral de Sevilla, o una arqueta japonesa traída a finales del siglo XVI por una religiosa, entre otros tesoros. Cristóbal Belda resalta que Huellas muestra la historia de la Diócesis de Cartagena desde sus orígenes, con una visión eclesiástica unida al desarrollo del Reino de Murcia desde una vertiente política y social.

El arquitecto Pablo Puente, conocido por sus montajes de Las Edades del Hombre, iexplica que Huellas divide los 2.000 años de historia en tres partes que se exhibirán en el interior de la Catedral de Murcia, que ha sido sometido a un proceso de restauración, y que durante el tiempo de la muestra estará cerrada al culto. Puente precisa que la primera parte, Fundamentum Ecclesiae, recoge el testimonio de la Cartagena del Bajo Imperio Romano y el surgimiento de Murcia como cabeza de un reino y sede de un nuevo obispado.

La segunda, Aedes Domini, recoge las imágenes sacras y los objetos de ceremonia y rito que plasman los ideales de la época; y la tercera, la Fulgor Crucis, será una «justificación de 2.000 años de historia cristiana» y finalizará con un audiovisual que resumirá la misma antes de salir a apreciar el imafronte de la Catedral.