1995

Por José Luis Lama
Durante la Semana Santa de 1995 tuvo lugar en tierras manchegas la 1ª Ruta Don Quijote de la Mancha, muy bien organizada por Jesús Lara, socio del Donosti Bi Zaldi y del Club del 2CV de Madrid, y que reside en Socuéllamos. Entre el 4 y el 7 de Abril, 16 2CV se reunieron en Socuéllamos, población situada en el centro del escenario donde Cervantes situó las aventuras de Don Quijote.
El Donosti Bi Zaldi fue el club con mayor número de participantes, con 8 coches, el Club 2CV de Madrid con 3, el Club de Asturias con 2, el André Citroën Club con 2, y además un 2CV de Cuenca que contactamos durante la Feria de Valencia y se animó enseguida.
Después de recorrer 350 km. desde Córdoba donde había pasado unos días, llegué a Argamasilla de Alba, ciudad en la que esperaba encontrar el convoy de 2CV visitando la cueva de Medrano. Se supone que ahí estuvo preso Cervantes y que podría ser el famoso «lugar de cuyo nombre no quiero acordarme». Pero llegué tarde y tuve que seguir el itinerario hasta encontrarles cerca de Campo de Criptana, junto a los famosos molinos de viento, donde esperaba Bartomeu. Allí visitamos la cueva de Marcela la Pastora y los molinos de viento, que pasaron desapercibidos por los que allí se encontraban al ver llegar un pelotón de 2CV invadiendo y librando batalla con los enormes molinos, tal como si fuesen el mismísimo Don Quijote. En el molino-Museo de Sara Montiel, Ana, una componente del club de Asturias, nos deleitó con un pequeño concierto de piano.
Fuimos
en comitiva a comer a un típico mesón manchego, robando una
mueca de admiración a todo aquel que encontrábamos en las
poblaciones, carreteras, cruces o gasolineras. Por la tarde visitamos el
castillo de Belmonte (siglo XV) donde pudo situar Cervantes el enfrentamiento
entre Don Quijote y el Caballero del Bosque. Por la noche, cenando en un
restaurante de Socuéllamos, el tema de la conversación era,
claro, concentraciones, 2CV, Citroën y ya sabéis. Al día
siguiente visitamos el taller de escultura religiosa Santiago Lara, S.A.
y una casa-palacio donde un joven historiador intentaba explicar la vida
y parentescos del posible dueño de la enorme y abandonada residencia
a un puñado de tipos que sólo hablaban de 2CV en voz demasiado
alta.
Sin tiempo de respirar visitamos el museo del automóvil «Todo Marcha», un museo tan particular como su dueño, que nos acompañó durante todo el encuentro con su MG descapotable. En la visita y degustación a la cooperativa vinícola «Santo Cristo de la Vega», Santiago, uno del Donosti, no estuvo muy de acuerdo con las explicaciones del presidente de la cooperativa sobre la elaboración del vino. Para finalizar, visitamos la Diputación de Socuéllamos, donde nos recibió el Alcalde, antiguo poseedor de un 2CV, y nos obsequió con un libro y un aperitivo. Desde Barcelona, ¡gracias amigo Lara!.

|
|
|
|
|