Reproducción del Barbo Tigre (Capoeta tetrazona)

REPRODUCIR EL BARBO TIGRE

Una pareja de peces Barbo Tigre (Capoeta tetrazona)

El barbo tigre (Capoeta tetrazona) es un pez muy prolífico, ya que una hembra puede poner hasta 500 huevos cada dos semanas. Su reproducción es relativamente sencilla y te lo podemos recomendar como el segundo pez ovíparo que puedes reproducir, después de los cebritas.

El barbo tigre se puede encontrar en su variedad natural, como la de la foto, en una variación llamada barbo verde y también albinos. Estas variedades son la misma especie y se reproducen de la misma forma. Las siguientes especies de barbos también se reproducen de forma muy similar: stoliczkanus, hexazona, pentazona, evetetti, conchonius, cumingii, nigrofasciatus y ticto.

Preparación del acuario

Para reproducir el barbo tigre necesitaremos un acuario de unos 40 litros. El tanque no tendrá sustrato ni decoración alguna, para facilitar su limpieza. Cubriremos tres caras del acuario con cartulina y pondremos el acuario en un lugar de poco paso, sin ruidos y con luz atenuada. El acuario debe estar dividido a la mitad, con el propósito de mantener el macho y la hembra separados durante el condicionamiento.

Filtración suave, mediante un filtro de esponja movido con aireador.

Usaremos el mismo agua con el que los mantenemos habitualmente y pondremos una temperatura de 25°C.

Selección de los peces

Los machos suelen tener la nariz y punta de las aletas de un color rojo brillante. Las hembras suelen ser menos coloridas y con el vientre abultado. Usa la fotografía para hacerte una idea.

Los barbos tigre son sexualmente maduros a las seis o siete semanas de edad, con un tamaño de 2 a 3 centímetros.

Para que la reproducción escogeremos el macho que tenga la punta de la nariz más roja, síntoma de que esta dispuesto para la reproducción. Escogeremos la hembra que tenga el vientre más abultado.

Condicionamiento

Colocaremos a la hembra en una parte del acuario y al macho en la otra. Así separados alimenta hasta la saciedad tres veces al día con comida viva, preferiblemente gusanos grindal, o papillas caseras.

Todos los días cambiaremos un 10% del agua. El agua de reposición ser de dureza media (entre 100 y 250 ppm de CaCo3) y un pH neutro (entre 6.5 y 7.5). Todos los días debemos sifonar el fondo para retirar los restos de comida.

Pasadas dos semanas cambiamos un 50% de agua paramos el aireador del filtro y retiramos la separación a primeras horas de la mañana. A media tarde ponemos en el fondo musgo de java o un cepillo de limpiar botellas.

El musgo de java, o el cepillo, servirán como sustrato de puesta y evitaran que los padres se coman los huevos una vez depositados.

Puesta

A la mañana siguiente revisamos el acuario en busca de huevos, pero teniendo mucho cuidado de no interrumpir un posible cortejo. Una hembra deposita unos 300 huevos que quedan adheridos a las cerdas del cepillo o al musgo. Los huevos son translúcidos con un tono amarillo, con un tamaño de 1.18 milímetros.

Si la puesta ha tenido lugar retiraremos a los padres y añadiremos unas gotas de azul de metileno para prevenir los hongos. Restableceremos el funcionamiento del filtro de esponja.

Si no conseguimos una puesta en dos días conviene separar a los progenitores, volverlos a condicionar y volverlo a intentar una semana después. Si puedes, intentalo con otra pareja.

Eclosión y cuidado de los alevines

Los huevos de los barbos tigre eclosionan a los tres días (suponiendo una temperatura de 26°C.). Las larvas permanecen dos días alimentándose de su saco vitelino, tiempo durante el que no se deben alimentar.

Al tercer o cuarto día los alevines empiezan a nadar, momento en que debemos empezarlos a alimentar. Usaremos nanuplios de artemia salina recién eclosionados o microgusanos. Al septimo día empezamos a dar comida comercial en polvo (de 0.5 mm de galunometria). A las dos semanas podremos usar papilla casera.

Cuando cambiamos de una alimentación a otra no debemos hacerlo bruscamente. Todos los días incrementaremos la cantidad de nueva comida en un 20% y disminuimos la comida antigua en igual proporción. Al cabo de 5 días dejaremos de usar la comida antigua, alimentándose exclusivamente de la nueva.

Los alevines deben ser alimentados hasta la saciedad, momento en que ya no muestran mucha apetencia por la comida y su vientre tiene el mismo color que la comida que le suministramos. Debemos alimentar lentamente, de forma que no quede un exceso de comida sin consumir, que deterioraría rápidamente la calidad del agua. Se debe alimentar al menos cuatro veces al día, siendo preferible alimentar más veces y en menor cantidad.

Vigila la calidad del agua durante este periodo, realizando cambios diarios de un 20%. Una elevada concentración de nitratos y otros metabolitos ralentizaran el crecimiento del pez y provocarán una mayor mortalidad.

Una vez que los alevines tienen un centímetro de longitud, aproximadamente con 25 días de edad, ya podremos alimentarlos con escamas trituradas y/o papillas caseras. Hemos de trasladarlos a otro acuario, procurando que tengamos un litro de capacidad por cada cinco alevines.

[barra de piedrecitas]

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Actualizado el 11-febrero-2006
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