Guardar
las fotografías en el lugar más fresco
y seco del edificio. El calor y la
humedad excesiva son factores importantes
de deterioro, como por ejemplo la
actividad química residual del
hiposulfito de sodio, que amarillenta y
desvanece la imagen, o también la
contaminación de hongos y
microorganismos que corroen y solubilizan
la emulsión.
Preservar
las imágenes del polvo, los gases
contaminantes de productos químicos para
limpieza, pintura fresca, lacas o
solventes en general.
De
ser posible, guardar el material en
muebles metálicos de buena calidad,
manteniéndolos debidamente ventilados.
Utilizar
fundas individuales adecuadas para
formato, de papel no ácido, o en su
defecto, plásticos como el polipropileno
cristal. Excepto los negativos flexibles.
Nunca utilice fundas P.V.C. (Clorato de
Polivinilo).
No
amontonar el material. Es aconsejable
guardar las copias en carpetas colgantes.
Los negativos de vidrio no deben
guardarse apilados unos sobre otros.
Deben colocarse parados de canto, excepto
en caso de grandes planchas.
Se
debe guardar por separado el material
según su respaldo o soporte (copias de
papel, daguerrotipos, transparencias,
negativos de vidrios). IMPORTANTE: los
negativos de nitrato de celulosa deben
guardarse por separado de otros, ya que
este material se descompone, generando
ácidos dañinos para el resto del
material, llegando a veces, a la
autocombustión.
No
escribir sobre las fotografías ni con
bolígrafos, ni con tintas de ninguna
especie. Tampoco sobre la emulsión o el
reverso de las copias.
No
usar telas adhesivas ni pegamentos
modernos, tanto sobre la emulsión, como
en el reverso de los negativos y copias.
No usar etiquetas autoadhesivas sobre las
fotografías, ni tampoco sobre los
envoltorios que las contengan.
No
colocar los dedos sobre la emulsión de
los negativos o de las copias, tomar
siempre el material por sus bordes sin
apoyar las manos sobre él. Usar en lo
posible guantes de algodón blancos y
limpios.
Hasta
conocer los métodos correctos, limpiar
las copias y negativos con un pincel de
pelo de marta muy suavemente, o en su
defecto, utilizar un pincel soplador que
se adquiere en los comercios de
fotografía.
No
utilizar ganchitos o clips de metal para
mantener juntas las copias o los
negativos. Cuidado con las carpetas o
sobres que posean elementos metálicos,
su probable oxidación hace estragos en
el material fotográfico.
Las
banditas elásticas de goma son material
prohibido en un archivo fotográfico.
Evitar
la exposición directa y constante del
material fotográfico a la luz natural;
los rayos del sol afectan notablemente
las copias. Evitar la iluminación con
tubos fluorescentes.
No
comer y fumar en los archivos
fotográficos, el humo del tabaco daña
las emulsiones.
La
fotografía antigua es de enorme valor
documental, bajo ningún punto de vista
este material debe salir de su
repositorio natural para su préstamo o
reproducción.
Las
reproducciones fotográficas de los
originales de época se realizarán
siempre y en todos los casos en el museo
o archivo y bajo la supervisión de sus
autoridades.
Para
la exhibición de fotografía antigua, se
aconseja que se utilicen reproducciones
de buena calidad, los originales son muy
delicados y pueden sufrir daños a veces
de magnitud.
Nunca
exhiba o coloque una fotografía de
época, apoyada sobre el vidrio
directamente. Este procedimiento daña la
copia por ferrotipia y por humedad.
Mantener
el archivo fotográfico perfectamente
limpio, en sus paredes, techos y pisos.
Se desaconseja el uso de cortinas,
alfombras y otros adornos que acumulen
polvo. El repositorio debe airearse en
forma regular, en días y horas
apropiadas, o sea con baja humedad y
calor relativo. Las colecciones
fotográficas deben revisarse varias
veces al año, como una forma de
precaución, ante posibles deterioros.
Como
una forma de divulgar estos conceptos, se
puede reproducir esta cartilla
museológica, para ser enviada a otras
entidades vincularas al tema o para su
reproducción en los medios de difusión
local.