Lluvias de Meteoros

Lo que conocemos como lluvias de estrellas son en realidad lluvias de meteoros, aunque suene más poética la primera denominación.

Cualquier noche podemos ver o seguir el rastro de una pequeña lucecita que se desplaza por el cielo durante un tiempo más o menos largo, para luego desvanecerse; ese rastro corresponde a un meteoro, un minúsculo trozo de materia interplanetaria que se quema al penetrar en la atmósfera terrestre ( a unos 100 Km de nosotros). Cuando la partícula es lo suficientemente grande para no arder e su totalidad y llega a la Tierra, entonces se habla de un meteorito. Estos meteoritos son rocas, a veces de elementos de hierro, carbono, etc, y aportan a los científicos interesantes datos acerca de la composición de nuestro Sistema Solar. En la actualidad es en Antártida donde se consiguen recoger más meteoritos y su tamaño es variable, desde unos cientos de gramos a algunos kilogramos. Es mundialmente famoso el Cráter del Meteoro en Arizona, de casi 1300 metros de diámetro y unos 180 de profundidad, originado hace miles de años por un meteorito gigante.

El ritmo habitual de meteoros esporádico es de unos 7 por hora. Sin embargo, en determinadas fechas, cuando la Tierra atraviesa zonas con alta concentración de meteoros, pueden verse más de 1000 por hora; decimos que entonces estamos ante una lluvia de meteoros. Las lluvias de meteoros más conocidas se producen cuando la Tierra atraviesa restos de cometas que penetran en la atmósfera terrestre ( Temple-Tuttle, etc) dando origen entonces a los meteoros. En esos momentos parece que los meteoros se originan en una determinada porción del cielo, en una constelación determinada ( irradian desde esa zona) y de aquí les viene el nombre ( leónidas, de Leo, úrsidas, de Ursa Major, gemínidas, de Géminis, etc). La observación de una lluvia de estrellas, no necesita de ningún tipo de instrumental, ni prismáticos o telescopio y puede ser admirada desde tiernas edades, constituyendo una de las mejores actividades para iniciarse en la observación del cielo.

Consejos para observar una lluvia de meteoros.-

Aunque se anuncien para un día determinado en ocasiones uno o dos dían antes o después podemos llevarnos agradables sorpresas. Yo suelo poner el despertador a la 1 ó las 2 de la madrugada y aprovecho 1, 2 o 3 horas de máxima intensidad de la lluvia ( si no es fin de semana, al día siguiente hay que trabajar y no es consejable conducir con sueño y uno no rinde igual en el trabajo)

Buscaremos un lugar tranquilo donde poder estar un buen rato sin ser molestados. Es aconsejable unirse a grupos de aficionados para ganar en seguridad , sobretodo en la afueras de las ciudades o en lugares poco habitados o descampados.

Hagamos acopio de prendas de abrigo, aún en tiempo cálido. es mejor quitarse ropa que echarla en falta.

Un termo con bebidas calientes, será de agradecer.

Si el lugar lo permite, una tumbona o simplemente recostados frente al radiante de meteoros,esa será la posición idónea.

La indispensable luz roja, un cuaderno de notas y un reloj, si queremos tomar datos. A veces simplemente contando la cantidad de meteoros y su distribución por el cielo.

Los aficionados a la fotografía, pueden encontrar un buen momento en estas lluvias de meteoros.

Principales lluvias de meteoros.-

CUADRÁNTIDAS : Esta lluvia de meteoros tiene su máximo en la noche del 3 al 4 de enero, hacia las 4 de la madrugada, pudiendo observarse hasta unos 100 meteoros a la hora. El foco de irradiación se encuentra entre las constelaciones de Boötes, Dragón, Hércules y la cola de la Osa Mayor.

LÍRIDAS: Los restos del cometa Thatcher originan meteoros hacia el 22 de abril con su radiante en la constelación de Lyra

ACUÁRIDAS: Hay dos lluvias de meteoros en esta constelación : las Eta Acuáridas ( el 5 de mayo y que corresponden a los restos del cometa Halley) y las delta Acuáridas ( hacia el 28 de julio).

PERSEIDAS: Los restos del cometa Swift-Tuttle, cruzan nuestra atmósfera en verano, el 12 de agosto ( festividad de San Lorenzo). Son quizás las lluvias de meteoros más conocidas en nuestro país ( las lágrimas de San Lorenzo), hecho favorecido por los cielos despejados y la bonanza del tiempo estival.

ORIÓNIDAS : Lluvia observable hacia el 22 de octubre en Orión y que corresponde a restos de cometa Halley.

TÁURIDAS : Con radiante en Tauro, podemos observar hacia el 3 de noviembre, los meteoros originados por partículas del cometa Encke.

LEÓNIDAS :debido a que el radiante se ubica en la constelación de Leo, esta lluvia de meteoros de noviembre ( con el máximo hacia el día 17 de noviembre y ya observable unos dos días antes o después) es una de las más espectaculares. Los restos del cometa Temple-Tuttle proporcionan esta fantástica lluvia de meteoros; como el periodo de dicho cometa es de 33 años, cada este tiempo, asistimos a un pico en la intensidad de las Leónidas.La lluvia de 1998 fue memorable y probablemente lo sean las de 2001 y 2002, para las cuales hay una predicción de hasta 25.000 meteoros por hora. Vemos las luces surgir en la vecindad de la hoz de Leo y recorrer trayectorias considerables de bóveda celeste

GEMÍNIDAS: se originan por los restos del asteroide Phaeton y la fecha del evento es el 14 de diciembre.

ÚRSIDAS : cerca de fin de año ( 23 de diciembre ) los restos del cometa Tuttle dan lugar a esta lluvia con radiante en la Osa Mayor.

Direcciones útiles

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