¡Hay que luchar por todos
los que no luchan!
¡Hay que pedir por todos
los que no imploran!

¡Hay que hacer que nos oigan
los que no escuchan!

¡Hay que llorar por todos
los que no lloran!

Hay que ser cual abejas que en la
colmena
fabrican para todos sus panales,
hay que ser como el agua que va
serena
brindando al mundo entero frescos
raudales.
Hay que imitar al viento, que siembra
flores
lo mismo en la montaña que
en la llanura:
Y hay que vivir la vida sembrando
amores,
con la vista y el alma siempre
en la altura.
¡Hay que vivir sembrando!
¡Siempre sembrando!
|