Contra la malicia, MILICIA:

Se incrementa la ofensiva contra el

Ejército Mexicano

Francisco Soltero Limón


Como si la permanente presencia de la subversión en Chiapas y en otros puntos del país fuera poco, diversas organizaciones no gubernamentales ONG, que dizque velan por los derechos humanos, se han lanzado a una nueva campaña de desprestigio contra el Instituto Armado.

La llamada Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos (sic) que obedece a consignas del extranjero y es dirigida por curas marxistas, se queja de la supuesta invasión de funciones del Ejército que corresponden al Ministerio Público, toda vez que los elementos del cuerpo armado patrullan en las zonas con presencia de guerrilleros enmascarados y narcotraficantes con quienes han tenido enfrentamientos violentos.

El hecho de que existan -como debe ser- bases militares instaladas estratégicamente en el territorio nacional, los vocingleros de las ONG las consideran como un abuso en las funciones, por lo que deducimos que lo que buscan estos adláteres de la guerrilla es la extra territorialidad que tanto anhelan y ven en el Ejército al enemigo principal de sus perversos fines.


Corneta de órdenes del Colegio del Aire. Honor, Valor, Lealtad.

Incluso, esta organización no gubernamental se ha sumado al coro de denuncias en foros en el extranjero, difamando a nuestro cuerpo armado. Este es un recurso utilizado en forma repetitiva por las múltiples ONG que se convierten en “candil de la calle y oscuridad de su casa” para atraer los reflectores de medios de comunicación extranjeros comprometidos con los ataques a los ejércitos muy particularmente al mexicano. Y exhibir una imagen incorrecta de la realidad.

Las ONGs sobre todo aquellas dirigidas y controladas por curas identificados con la llamada teología de la liberación (marxismo salpicado con agua bendita), quisieran que el ejército desapareciera y que en su lugar se establecieran milicias revolucionarias que al estilo Pol Pot “juzguen ” y ejecuten a los malvados propietarios de tierras, empresarios, industriales y oficiales y jefes del Ejército tal y como ha sucedido en países donde se ha implantado el comunismo, Esto y no la defensa de los derechos humanos, es el propósito de las escandalosas organizaciones no gubernamentales.

Bástenos recordar pacientes lectores, la actitud, voluntad y caridad de nuestros soldados mexicanos en casos de desastres. El que siempre acude puntualmente a socorrer al prójimo es el Ejército. Jamás nuestros ojos verán a las ONG colaborando o coadyuvando ni tampoco a diputadillos adormilados, buenos para levantar el dedo, cobrar su dieta y criticar a las Fuerzas Armadas.

Como pentathletas egresados, y seguramente así piensan los activos, apoyamos sin reservas al Ejército Mexicano, a pesar de las amenazas, del espectro del terrorismo y de la humillación de que son víctimas, sobre todo en el caso del apestoso EZLN quienes reciben apoyo desde ciertos sectores del gobierno federal.

Nuestros hermanos del único ejército que existe y debe existir deben saber que en el Pentathlón se les admira y respeta. Que habremos de denunciar los intentos sobre todo de la izquierda y curas materialistas de destruir y desprestigiar, sobre todo en el extranjero, a nuestro heroico Ejército Mexicano, garantía de paz, orden y seguridad.

Exigimos como mexicanos que trabajamos y construimos una patria más hermosa, que cesen de una vez por todas y para siempre los ataques al Instituto Armado.

Manifestamos nuestra gratitud por lo mucho que ha hecho con sacrificio el glorioso Ejército Mexicano.

En días pasados se comitió un asesinato en la persona de la abogada Digna Ochoa, activista de los derechos humanos vinculada al EZLN y a los jesuitas. Todo crimen en reprobable. Ojalá que la autoridad encuentre y castigue a los responsables, pero sin embargo, se está ya señalando al Ejército como responsable. Y luego, a grupos paramilitares y a la malvada ultraderecha

Falta seriedad en estos asuntos tan delicados y son irresponsables -insistimos- los señalamientos gratuitos contra el Ejército Mexicano.

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