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El derecho de las Minorias  en Scouts de Argentina

Buho Terco

         

         Hace relativamente poco tiempo comienza el afianzamiento de un nuevo tipo de discurso por parte de uno de los sectores políticos institucionales, que sería el de la falta de respeto a las Minorías en Scouts de Argentina; acusación que de ser cierta implicaría gravedad institucional, más en una organización como la nuestra. Es nuestra obligación el pensar y reflexionar no sólo en lo que se dice, sino también en el desde dónde se lo dice, ya que esto no es sin consecuencias tanto para la imagen interna de la asociación como para la imagen externa de la misma. No se trata que los que enuncian el supuesto avasallamiento a los derechos de las minorías sean personas ajenas a la institución, sino que forman parte de la misma, planteando un modelo de práctica política que estaría por fuera de lo que podríamos considerar el universo común de creencias compartidas, sintetizadas en la Misión y la Visión de la Asociación. 

En Scouts de Argentina como en cualquier organización existen minorías, es parte del juego democrático; pero ¿qué se quiere decir cuándo se dice que las minorías  no son respetadas? ¿Desde dónde se lo dice?. Pensemos un poco… ¿Qué no pueden opinar?... Creo que nadie en Scouts de Argentina ha perdido su derecho a opinar, y de hecho en los lugares establecidos institucionalmente se dicen cosas durísimas, basta recordar las últimas Asambleas Nacionales o simplemente pegarse una recorrida por la ahora “regulada” lista de misceláneas para darse cuenta que si alguien afirmara esto sería una falacia, ni que habar de las cosas que se dicen en forma anónima bajo el presupuesto paranoico de que existiría algún tipo de “persecución”. ¿Qué no pueden decidir?... en Scouts de Argentina existe por Estatutos y Reglamentos la forma regulada en la que se acceden a los cargos y la dinámica de funcionamiento de los organismos de decisión y gobierno. ¿Qué no pueden denunciar?... La realidad muestra que esto no es así, de hecho se han realizado denuncias y se han tomado decisiones sin precedentes en la Organización ¿Qué no se hace lo que las Minorías quieren?... tampoco creo que esto sea así, de hecho las muchas definiciones políticas de esta debacle asociativa fueron impulsadas por las minorías, y sostenidas por la mayoría que accedió a "darles lugar" a los distintos requerimientos: El Programa, la Formación, el fracasado PEP que tanto gasto asociativo significó, las definiciones de los marcos ideológicos-teóricos asociativos, gran parte de las Políticas Asociativas que rigen los destinos de la Asociación, las Conferencias. Todas estas acciones fueron realizadas a partir de pedidos y proyectos de la minoría con el apoyo de la mayoría. Fíjense que  justamente muchas cuestiones que se han planteado en la lista y en los Blogs sobre las Políticas Asociativas tienen que ver con esto; con exigir el cumplimiento "a rajatabla" de Políticas que fueron diseñadas por las Minorías y apoyadas por las mayorías (algunas de muy difícil cumplimiento para una ONG que se mueve con voluntarios)  convirtiéndose esta exigencia en parámetro para la evaluación de la gestión. Esto a su vez nos lleva a reflexionar qué es realmente la construcción del poder ideológico:¿se trata de tener más cantidad de miembros en un CD? ¿o es la posibilidad de que sin importar la "cantidad" un sector pueda definir e imponer los marcos ideológicos de una asociación, el modelo de desarrollo, el Programa, la Formación, los sistemas de participación (pseudo en este caso) y las Políticas que rigen a vida de la Organización? ¿La construcción del poder ideológico se relaciona directamente con cantidad de miembros del sector minoritario que se eligen?. Creo que no es así, pero inmediatamente surge la pregunta ¿si no se realizaran las cosas que las minorías pretenden, no nos encontraríamos en una especie de “dictadura” y autoritarismo de las minorías, en donde el no dar lugar a lo que se propone corre el riesgo de ser enunciado como “falta de respeto a las minorías” lo que casi suena a avasallamiento de los derechos humanos? 

Desde mi punto de vista, creo que el discurso de que las minorías en Scouts de Argentina son relegadas, es la forma que tiene la Minoría de sacarse el saco de encime en lo que le corresponde respecto de la crisis de participación, de identidad; de sensación de enajenación que tienen muchos miembros de la asociación; el comenzar a circular como discurso que las Minorías no son respetadas, es una buena e inteligente forma de DESRESPONSABILIZARSE sobre lo que sucede en la asociación depositando en la supuesta mayoría la suma de todos los males, planteo que no deja de ser astuto, pero que no me parece políticamente correcto ni adecuado a una Organización como la nuestra. También es una forma de apuntar a la búsqueda de la fragmentación institucional. Pensemos que actualmente se intenta mostrar a quienes no piensan como una de las “minorías”, como parte de una "Mayoría" que asumiría características monstruosas, como una especie de "cuco", y ojo… no es que la supuesta mayoría sean santos, se trata de otra cosa.

Esto que circula es una de las tantas mentiras institucionales. Pensemos que nadie les ha dicho a quienes no son parte supuesta de esta "mayoría" y que forman parte del Comité Ejecutivo (nombro el comité porque no son cargos elegidos por la Asamblea Nacional) "muchachos. les agradecemos lo que han hecho por la asociación, pero es hora de nuevos aires y nueva gente". Tampoco las Minorías han dicho "Señores, no estamos de acuerdo con la gestión y la política  que Uds. están llevando adelante en la asociación, por eso nos retiramos del Comité Ejecutivo"; entonces ¿a qué estamos jugando con el discurso de las "pobres minorías"? ¿quiénes están jugando con ello? ¿cuál es el objetivo? 

Sería bueno pensar que cuando hablamos de democracia esto no puede reducirse al sencillo dicho popular de que se trata del “poder de, por y para el pueblo”, y que a partir de allí, como por arte de magia los intereses y las voluntades se aúnan y coinciden automáticamente. Democracia es decir que adherimos por sobre todas las cosas a las reglas que regulan y determinan las formas de acceso a los cargos electivos por parte de quienes emergen como representantes de los distintos sectores asociativos, siendo el objetivo de dichas reglas el evitar los enfrentamientos que tienden a la fragmentación y destrucción que puede producirse en el lazo social que se establece en una organización o institución determinada (sea no gubernamental o gubernamental); estos modos de organización democrática crean los espacios para el debate y la toma de decisiones, en el que se establecerá el juego político entre las distintas minorías con sus juegos de alianzas, enfrentamientos y negociaciones. El resultado es la producción de determinados actos políticos que son asumidos por todos los miembros de la asociación.  

            Debemos diferenciar claramente lo que puede entenderse como una “resistencia política activa correcta”, entendiendo por correcto el respeto esencial al marco democrático institucional y al principio básico de la democracia que es el de discutir  y disentir dentro de ese marco con buenas prácticas, enmarcadas en una determinada ética; de lo que podríamos nominar como “resistencia política activa incorrecta” a la que una frase de  Bertolt Brecht representa de forma extraordinaria “El partido (sector político) no está satisfecho con su pueblo, así que lo reemplazará por otro pueblo más entusiasta con su política”, lo que podríamos llamar como el nacimiento de los micro-fascismos institucionales, aquellos que, por ejemplo, actúan en forma polar: O se imponen sus ideas, o el sector político trabaja para la fragmentación institucional. Esta postura no sólo es antidemocrática por excelencia, además es una postura canallesca.

 

 

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