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Escultismo y ciudadania:¿me subsidia por favor?

IM Buho Terco

 

Aproximaciones al Principio de Subsidiariedad del Estado 

            Desde hace tiempo algunas prácticas que se llevan adelante en Scouts de Argentina por parte de los grupos y de las zonas me llaman poderosamente la atención. Estas prácticas tienen que ver con la obtención de subsidios de distinto tipo por parte del Estado sea de la CABA, de un Municipio, de la Provincia o de la Nación. Para entender un poco mejor sobre este tema, sería bueno que ahondáramos un poco sobre lo que se entiende sobre “Principio de subsidiareidad del Estado”. 

            El “Principio de subisdiareidad del Estado”, hoy presente en muchas de las constituciones del mundo tiene su origen en una visión del Estado producto de la Doctrina Social de la Iglesia Católica (DSIC). En 1931 el Papa Pío XI en su Encíclica “Quadragesimo Anno” retoma algunos postulados que León XIII había planteado en el siglo anterior en la importantísima Encíclica “Rerum Novarum” que es considerada como inicio de la DSIC, doctrina tendiente a iluminar inicialmente la postura política de los católicos y de la ICAR  (Iglesia Católica Apostólica Romana) ante las cuestiones político/sociales.

            Pío XI dirá que “Como no se puede quitar a los individuos y dar a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyéndose un grave perjuicio y perturbación de recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero sin destruirlos y absorberlos" (Q.A.79; p.93).

            ¿Qué podemos decir de esto?

1.      El Estado no puede dar a la comunidad lo que ella puede realizar con su propio esfuerzo e industria

Éticamente el Estado no puede quitarles a los individuos lo que es producto de su esfuerzo para darle a la comunidad aquello que puede obtener por medio del propio trabajo. El Estado no puede manejar los recursos que obtiene de sus ciudadanos de cualquier manera. Generalmente los recursos se obtienen a partir de los impuestos que cada ciudadano aporta, pero el destino de los mismos no puede ser cualquiera, no se puede permitir ni aceptar el mal uso de esos fondos, ya que implica complicidad respecto del "mal uso". El estado debe “subsidiar” aquello que los individuos y la comunidad no pueden hacer con su propio esfuerzo. Bajándolo al terreno Scout El Estado NO puede subsidiar (ni los Scouts no debieran solicitar subsidios ) aquellas cuestiones que pueden ser financiadas por medio de fondos propios o del trabajo. Como los Scouts es un conjunto muy grande, uno podría decir que dada la Misión del escultismo sería lógico solicitar subsidios para los que no pueden conseguir las cosas por propio “esfuerzo o industria”, ¿qué quiere decir esto?. Si el grupo scout funciona en una comunidad muy pobre, los chicos no tienen accesibilidad económica mínima y justamente el campamento educativamente y como contención social de los niños y jóvenes es importante para ellos pero les es imposible financiarlo, uno podría decir que en ese caso es lógico pedir alimentos, colectivo o demás para poder realizar dicha actividad; en los otros casos NO, porque justamente iría en contra de los conceptos mínimos de “ciudadanía” y de la Etica que se desprende de nuestra Ley y Promesa, no podemos solicitar o recibir fondos que el Estado debiera destinar para quienes no pueden conseguir las cosas por su propio “esfuerzo o industria”.

2.      Tampoco es justo, constituyéndose un grave perjuicio y perturbación de recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero sin destruirlos y absorberlos

Este punto sería la otra parte, no se le puede quitar a los que menos tienen para subsidiar a los que más tienen, por ejemplo los subsidios para las industrias.

      El Estado debe “subsidiar” a los que menos tienen, no a los que mas tienen, o a los que tienen. El Principio de subsidiariedad no debe entenderse como un principio para solucionar un problema económico – financiero, o para "abaratar costos". Es lógico que el Estado subsidie Proyectos de las distintas Organizaciones, que no pueden ser financiados por las mismas, y que involucran un beneficio para la comunidad: salud, educación, construcción de ciudadanía, vivienda, inclusión social, etc. No es lógico que el Estado financie la comida de campamento de grupos scouts que pueden pagarlo, ni pasajes a eventos nacionales o internacionales, ni nada que se le parezca. Como el Estado (en especial en donde el clientelismo político es moneda corriente) puede desviarse de las orientaciones del Principio de Subsidiariedad, esto no justifica que las organizaciones como la nuestra aprovechen este desvío para hacer uso de los fondos que deben ser destinados a otro fin; la Ética no se sostiene solo por el Estado, también las Organizaciones las sostienen (o deciden no hacerlo).

Una asociación que educa en ciudadanía.

            En la actualidad, Scouts de Argentina no ha dado lineamientos claros de cómo debe ser la relación con el Estado en especial en lo que respecta al pedido de Recursos Económicos o de otro tipo. Varias veces se intentó definir pautas éticas pero por uno u otro motivo esto no ha ocurrido, mientras tantos se pide cualquier cosa: casi todo vale para el pedido de fondos al Estado, y no se escuchan la voces ni del Consejo Directivo ni de la COPASCA (para el caso de los católicos, ya que el principio de subsidiariedad es básico en la Doctrina Social de la Iglesia) que digan: “muchachos, hay determinadas pautas para solicitar fondos”

Que se determinen dichas pautas implica no solo delinear sino sostener una política acorde a los Valores que decimos sostener, porque a veces pareciera que los valores que tomamos del movimiento scout (o en el caso de los católicos de la DSIC) sólo son aquellos que nos facilitan la tarea, el resto no existen o se les puede hacer un guiño. ¿qué diferencia hay entre un puntero político que “consigue” del Estado en función de sus “contactos” alimentos para repartir en el barrio entre los que tienen; y cualquier dirigente de la línea de gestión que consigue del Estado cosas que necesita pero que puede proveerse por la vía del trabajo o del aporte de los socios?. Desde el principio de subsidiariedad del Estado, éticamente no habría diferencias. El “puntero” o el dirigente en gestión podrá decir “me lo ofrecieron, no iba a decir que no”; no es justificación válida; es esperable que si es leal a los valores sociales que creo que sostenemos como movimiento, diga que NO para que esos fondos puedan ser utilizados en aquellos lugares en donde se necesitan: salud, alimentación, trabajo, alfabetización, proyectos sociales, etc. Decir NO es un acto de liderazgo.

No es causal que en el Movimiento la famosa frase “más Scouts mejores ciudadanos” sea quizás la menos usada. Pareciera que educar en ciudadanía es la tarea pendiente, y quizás más urgente, al menos en Scouts de Argentina.

Educar en ciudadanía implica entre otras cosas:

·        Educar en los derechos ciudadanos, y en las obligaciones que el Estado tiene “con los que menos tienen”

·        Educar en ciudadanía implica enseñar, que cuando le pedimos al Estado fondos que nosotros mismos podemos proveerlos a partir del esfuerzo y el trabajo (hablo de grupos scouts en comunidades que no están dentro de la línea de la pobreza), y el Estado desviado de su función nos lo brinda; estamos colaborando a que menos cantidad de dinero sea aplicada a quienes menos tienes, los pobres, los marginados, los desnutridos, los que no tienen salud, trabajo y educación; y para peor posiblemente cerremos las puertas para cuando necesitemos pedir subsidios para algo que nos exceda como comunidad, me imagino a los funcionarios del Estado contestando “les pagamos el colectivo y la comida ¿quieren mas todavía?”.

·        Se podrá decir que si no recibimos “lo que se nos ofrece” pero que no va de la mano de la ética que se desprende del principio de subsidiariedad, lo recibirá otro que quizás esté mejor que nosotros; no creo que sea justificativo ¿cómo nos podemos proponer como una Organización Ética y referente en valores si no somos capaces de sostenerlos con la excusa de que el “Estado” se los brindaría a otros? ¿Qué tipo de liderazgo podemos sostener de esta manera?

·        Educar en ciudadanía implica pensar que si bien están bárbaras todas las actividades típicas que hacemos los scouts, la ciudadanía se construye a partir del “servicio”, de los proyectos que benefician a quienes menos tienen sea a nivel de inclusión social, trabajo, educación, salud, medio ambiente, etc. Es impensable un escultismo que piense solo en “el campamento”. No lo quiso BP, y para los católicos – que tienen una “doble pertenencia” al Escultismo y a la ICAR - no tiene que ver con la DSIC.

Muchas cuestiones para reflexionar, y en serio, no quedándose con un simple enojo por lo que “el Búho escribe”. Hay algo que no funciona ¿alguien tendrá voluntad de arreglarlo en serio?