ðHar.geocities.com/RIVERPLATETUGRATONOMBRE/idolo18.htmlar.geocities.com/RIVERPLATETUGRATONOMBRE/idolo18.htmldelayedxC\ÕJÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÈ ø“fOKtext/html&ËÅKfÿÿÿÿb‰.HTue, 04 Sep 2001 15:21:03 GMTLMozilla/4.5 (compatible; HTTrack 3.0x; Windows 98)en, *C\ÕJf RIVER PLATE..."RAMON ANGEL DIAZ"



Ramon Angel Diaz

29-8-1959, La Rioja. Delantero.
24 veces internacional con Argentina.
River (78-82), Nápoles (82-83), Avellino (83-86), Fiorentina (86-88), Inter (88-89), Mónaco (89-91), River (91-93), Yokohama Marinos (93-95).
Dos campeonatos Metropolitanos (79 y 80).
Dos campeonatos Nacionales (79 y 81).
Un Torneo Apertura (91).
Una liga italiana con el Inter (89).
Una Copa de Francia con el Mónaco (91).
Una liga japonesa con Yokohama Marinos (95).
Campeón del Mundo juvenil con Argentina (79).
Ha sido uno de los delanteros más grandes que ha vestido la camiseta de River y su nombre es sinónimo de éxito, de títulos, de grandeza. Aunque pasó la mayor parte de su carrera alejado del Monumental, cuando se habla de Ramón Díaz es inevitable vincularlo con River. Formado en las divisiones inferiores del club, el Pelado debutó con el primer equipo el 13 de agosto de 1978, ante Colón, y sólo necesitó un año para consagrarse en la elite. Su participación estelar en el Mundial juvenil de 1979, ganado por Argentina, creó enormes expectativas sobre él y Ramón no hizo sino confirmarlas en las siguientes temporadas.
Colaboró a ganar cuatro campeonatos con River y en 1982 emprendió la aventura europea. El Nápoles de Italia pagó 1.430.000 dólares por él y el Pelado Díaz inició la etapa más apasionante y difícil de su trayectoria profesional. La competitividad existente en el calcio le puso a prueba y Ramón superó el examen con buena nota. Allí maduró y se convirtió en mejor delantero de lo que ya era, aunque sus magníficas cualidades no siempre se vieron acompañadas por unas plantillas poderosas y militó en equipos entre cuyos objetivos no figuraba la lucha por la liga. Hubo una excepción, el Inter, donde completó su mejor año y con el que salió campeón de la Serie A. Sin embargo, su rendimiento en el conjunto milanés no fue tan valorado como el de sus compañeros alemanes Matthaus y Brehme, quienes se llevaron la mayoría de los elogios por la conquista del scudetto.
Su siguiente destino fue el Mónaco, donde continuó dando muestras de su categoría y en 1991 regresó a River. A sus 32 años volvió a enfundarse la camiseta de la banda y dio su última vuelta olímpica con los del Monumental. Una magnífica oferta del Yokohama Marinos le llevó en 1993 hasta Japón y en 1995 puso fin a su carrera como futbolista para iniciar la de entrenador. Asumió la dirección técnica de River en julio de ese año.

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