ðHar.geocities.com/RIVERPLATETUGRATONOMBRE/idolo39.htmlar.geocities.com/RIVERPLATETUGRATONOMBRE/idolo39.htmldelayedxP\ÕJÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÈà/”$OKtext/html&ËÅK$ÿÿÿÿb‰.HTue, 04 Sep 2001 15:24:31 GMT^Mozilla/4.5 (compatible; HTTrack 3.0x; Windows 98)en, *N\ÕJ$RIVER PLATE..."JOSE MARCELO SALAS"



Jose Marcelo Salas

24-12-1974, Temuco (Chile). Delantero.
38 veces internacional con Chile.
Universidad de Chile (94-96), River (96-98), Lazio (98-2001), Juventus (2001-.
Dos ligas chilenas con la Universidad de Chile (94 y 95).
Tres campeonatos argentinos con River (Apertura 96 y 97 y Clausura 97).
Una Supercopa Sudamericana con River (97).
Balón de Oro sudamericano en 1997.
Una Supercopa de Italia con la Lazio (98).
Una Recopa con la Lazio (99).
Una Supercopa de Europa con la Lazio (99).
Un scudetto con la Lazio (2000)
Si tradicionalmente los futbolistas chilenos encontraban muchas dificultades para triunfar en Argentina y pocos rendían a un buen nivel, desde que Marcelo Salas pasó por River, los prejuicios al respecto parecen haberse acabado. Este descendiente de los indios Mapuches demostró que cuando un futbolista tiene cualidades es capaz de actuar en cualquier país. Él no sólo jugó, sino que fue estrella en el Monumental y compartió días de gloria con la afición riverplatense.
Nacido en el sur de Chile, Salas jugó hasta los 16 años en canchas de tierra y piedras con el Santos, un modesto conjunto de su Temuco natal, ciudad en la que su padre era conductor de autobuses. Según su opinión, es difícil triunfar en el fútbol chileno si uno no vive en Santiago, ya que los chicos del norte y del sur del país apenas tienen posibilidades económicas. Quizá por ello Marcelo tuvo que ingeniárselas para ser recogepelotas del Temuco y poder ver así los encuentros de su ídolo, el delantero Juan Covarrubias.
La Universidad de Chile le dio la oportunidad de jugar en la élite y el Matador no la desaprovechó, hasta el punto de que se convirtió en el gran ídolo de sus compatriotas junto a Iván Zamorano, con el que compartió el ataque de la selección años después en el Mundial de Francia ‘98. Su fama provocó el interés de Boca, que a punto estuvo de hacerse con sus servicios antes del comienzo del Torneo Apertura '96. Algunas diferencias entre los clubes y la poca predisposición del técnico de los xeneizes, Carlos Bilardo, a tener al chileno en su plantel impidieron que se concretara la operación, lo que fue aprovechado por River para ficharlo. Los de Núñez pagaron por él 3.700.000 dólares, un millón más de lo que había pagado una semana antes el intermediario Gustavo Mascardi a la Universidad de Chile por los derechos de Salas.
Le costó adaptarse al campeonato argentino y se vio sorprendido por la fuerte competencia que existía entre todos los equipos, al contrario de lo que sucede en Chile, donde los punteros siempre son la Universidad Católica, Universidad de Chile y Colo Colo. Se sobrepuso a las adversidades y apoyado en sus goles pasó a ser la pareja indiscutible de Enzo Francescoli en ataque. Como consecuencia, las ofertas del exterior se sucedieron y se desató una dura pugna para contratarlo entre algunos de los clubes más poderosos del mundo. La Lazio ganó la partida al Manchester United y después de pagar más de 20 millones de dólares logró que Salas cambiara Buenos Aires por Roma. Ahora convierte en la Serie A esos goles que le dedica siempre a su esposa, Carolina Messen.

1