LECTOR DESMIENTE PPRIMICIA DE INTRUSOS

Señores anónimos intrusos:

Ayerf entré a la página de los INTRUSOS y me sorprendí con una denuncia de supuesto antrax en la correspondencia de la diputada Domenech. Al principio es como que me pareció que era una joda, pero después -entre los chistes- creí que podía tener algo de razón, más cuando uds. decían que al día siguiente, o sea hoy, iba a aparecer la noticia en los diarios.

Anoche estuve hasta muy tarde en el web y leí las ediciones on line de La Mañana del Sur y del Río Negro y no dicen absolutamente NADA sobre eso que uds. decían ayer.

Muchachitos: si le siguen errando al vizcachazo, van por mal camino. Hubieran dicho algo sobre la nueva estrellita del gabinete de eselentísimo señor prescindente Frenando de la duda, el Finito Daniel Sartor.

Parece mentira que personas tan sagaces como uds. no hayan dicho todavía que el Fino Sartor tendría que estar en el libro Guiness de los récords. ¿No saben por qué? Uyyy. El Fino Sartor batió todos los récords cuando, en el año 1994, mas o menos, lo echaron por CHORRO del Banco de Río Negro. Sí, el mismo banco del que Massaccessi se afanó hasta los tubos fluorescentes. Para que te echen por chorro de la cueva de Alí Babá tenés que ser DEMASIADO chorro, ¿no?

Díganme, uds. que saben tanto, el nombramiento del Fino en el gabinete nacional, ¿no será un premio por la tarea inconclusa del Fino de hace dos años, cuando casi lo manda para el otro lado al viejo inútil de Alfonsín?

Porque seguramente uds. anónimos intrusos, saben bien o recuerdan que era Sartor el que manejaba la camioneta que lo llevaba al Alfonso a la Línea Sur cuando se pegaron el palo que lo dejó internado en terapia intensiva al fugitivo del ´89. ¿No?

O capaz que le dieron el cargo porque saben que es muy rápido, tanto que lo que más le gusta -además de chorear- es correr carreras de autos ¿O no le conocen el 128?.

Bueno. Ya me embolé de avivar giles, así que les dejo una linda reflexión con moraleja, a ver si levantan la puntería. Chau.

Cuando se creó el cuerpo humano, el cerebro, controlador de los centros nerviosos, dijo: ¡Yo debo ser el jefe del cuerpo humano! De ninguna manera, dijeron los pies, nosotros somos los que sostenemos y trasladamos el cuerpo humano de un lado a otro, de manera, que nosotros merecemos ser los jefes.

¡Aja! ¿Y yo quién soy? Dijo el corazón. Si yo resuelvo parar, se para el cuerpo humano y muere. Así que yo debo ser el jefe. ¡Que equivocado está usted, Señor Corazón!, gracias a nosotros, los pulmones, el cuerpo humano respira aire libre y purificado. Nosotros le permitimos respirar y vivir, por eso debemos ser los jefes. Y así, cada uno de los órganos del cuerpo humano, expusieron las razones valederas para desempeñar ese puesto. Los ojos, el estómago, los intestinos, el páncreas, el hígado, TODOS PIDIERON SER JEFES, hasta el culo pidió ese puesto.

Al oír la petición del culo todos los órganos largaron una estrepitosa carcajada. Este ofendido, y sin consultar a la CGT, decretó paro, cerró la salida y dejó de funcionar. A los tres días de esta determinación, el cerebro estaba embotado con alta fiebre, los pies temblaban y no podían sostener el cuerpo humano, los pulmones y el corazón se debatían para subsistir, el estómago se quejaba de fuertes dolores, como así también los intestinos y el hígado.

Desesperados, los órganos se reunieron en asamblea, como lo hacen los propietarios de propiedad horizontal, y decidieron por unanimidad designar "JEFE DEL CUERPO HUMANO AL CULO". Este, orgulloso por la designación, levantó el paro, abrió la salida, y empezó a funcionar con normalidad, cagando a diestra y siniestra.

Entonces... MORALEJA: Para ser jefe en este país, no hace falta tener ni cerebro, ni capacidad, ni inteligencia, solo hay que tener buen culo y cagar a los demás.

Carta recibida por INTRUSOS el 24 de octubre de 2001.

Su autor pidió que no revelemos su dirección de e mail.

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