Más cambios en el gabinete de Sobisch

 

Aunque olfatea que en pocos días más tendrá que estar cortando el puente en contra de Cavallo y el hampa aliancista, Sobisch tiene un plan B para seguir gobernando. Lo del corte de puentes no es joda. Si la cosa se pone espesa, el goberna -apócope que usan sus contertulios- no le va a regalar la protesta a los estatales. Tampoco va a poner los pabellones triunfantes del MPN junto a las raídas pancartas de ATE, pero que va a soltar a sus perros, no lo duden. Pero hablando del plan B, es una lástima que, otra vez, los diarios regionales estén tan mal informados. ¿Qué les pasa muchachos? Dejen las gacetillas de prensa y salgan a patear la calle, che.  Dejen de mirar el programa de Laura Plaza para saber qué dice el goberna, y de bajar las notas de Panchito.

Al grano. El cambio de gabinete que Sobisch prepara, y que con tanto bombo anuncia La Mañana del Sur, tiene un costado más interesante y que es primicia exclusiva de Intrusos.

1-     Para terminar de someter al felipismo, Sobisch les va a entregar un pedazo de poder que siempre le resultó molesto: Educación. Por eso, para diciembre, Mario Pilatti va a dejar el Consejo de Educación. En su lugar vuelve el histórico gimnasta bigotudo, Carlos Viola, el sucesor de la inefable Fenny Goransky.¿Se acuerdan?. La movida es, otra vez, brillante. Viola conoce muy bien el mundillo de los docentes, y en tándem con la talibán Susterman en Diputados, van a rosquear una ley provincial de Educación con la Alianza. En realidad, la rosca ya está hecha, sólo falta ponerle el mocho.

2-     Y qué será de Pilatti? se preguntarán. Pues bien, Mario Pilatti vuelve a su metier original, los números. Reemplazará Julio Prena en el Dirección de Rentas. Así, la segunda línea del gobierno se reestructura y queda en manos de los boys de Sobisch, que sabe que la sangre joven le hace bien a su gobierno. Cosa que no ha aprendido la Alianza, que insiste con el esclerótico de Massei, que se olvidó de su promesa de volver a su estudio y enseguida aceptó conchabo con Pechi.

 

Sobisch será lo que quieran, pero de tonto no tiene un pelo. Mientras él se celebra a sí mismo, los demás siguen jugando a ser políticos “horneros”, porque hacen todo con el pico. Felicitaciones goberna, Usted la tiene clara.

 

 

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