EL CAPITALISMO MATA.
Cuando un trabajador muere ganándose la vida no
le recordarán por la televisión, ni los diarios le
destinaran sus tapas llamando asesino a su patrón. Sabemos que
estos "accidentes" son responsabilidad absoluta de quienes mantienen
este orden capitalista: patrones, empresas, gobernantes, periodistas...
A ellos no les importa nuestra vida, si tristemente nos han convertido
en una mas de sus mercancías (si se rompe una máquina o
se muere un trabajador da lo mismo, solo se calcula en pérdidas
de dinero) solo importa el trabajo que podamos hacer, trabajo que los
beneficia siempre a ellos, DEBEMOS CAMBIAR ESO... en vez de defender la
fuente de trabajo debemos pasar a defendernos, a defender nuestra
fuerza de trabajo, a que no nos revienten, a que no nos vuelvan locos,
a que no nos humillen, a que no nos maten, a arrancarles mejores
condiciones para nosotros, como clase, y al mismo tiempo luchar para
que el fruto de nuestro trabajo no se lo robe la burguesía (que
luego nos tira las migajas suficientes para seguir con vida para
continuar generándoles ganancias), acabando de una vez y para siempre con las verdaderas causas de todo este sufrimiento: el sistema de trabajo asalariado, que nos convierte en una mercancía más, igual o mas barata a las que producimos y/o vendemos.
Porque somos nosotros los que hacemos funcionar el mundo: trabajadores
y trabajadoras de todas las edades, de todos los países, de
todas las razas, SOMOS NOSOTROS ENTONCES LAS PERSONAS QUE LO PUEDEN
CAMBIAR!!
Cada trabajador muerto es un crimen capitalista, entonces no existe
ninguna posibilidad de mejoramiento real y cambio alguno sin un COMBATE
ANTI-CAPITALISTA para desarrollar y organizar la fuerza de nuestra
clase contra su enemigo histórico: la burguesía y su
Estado (de derecha, centro o izquierda).