Destino IV

La habitacion se lleno de un resplandor artificial, casi magico cuando los ojos negros de la mujer despertaron. La mañana no se percibia bien en la oscuridad, asi que ordeno que se abrieran las pesadas cortinas, y lentamente un sol rojo comenzo a lastimar sus retinas. Ella preferia secar su piel a tener que usar esos estupidos filtros sobre el vidrio. Era una romantica. La ultima, ella creia.

El era un hombre casi artificial. Todo lo que sabia y vivia provenia de esa pantalla de vidrio que permanecia encendida siempre, profiriendo consignas de placer natural a travez de productos quimicos y maquinas complejisimas que maravillavan todos sus sentidos. El queria encontrar un sueño hecho mujer, y hacerlo realidad.

Esa tarde el sol se oculto detras de unas peligrosas nubes negras, asi que ella salio a buscarlo.

Esa tarde El escucho su horoscopo y percibio una clara consigna que estaba ahi afuera, asi que salio a buscarla.

Cuando el agua empezo a caer sobre las cabezas de la multitud que circulaba por las veredas, fue parecido a una alarma de bombardeo: todos corrieron a refugiarse casi mecanicamente; y solo quedaron ellos dos sintiendo la lluvia acida sobre sus rostros, preguntandose que diablos habian salido a buscar. Hasta que se vieron, y se reconocieron.

21/02/93

aro72