La Masonería segun sus propios documentos - Fray E. Guadalupe La Masonería segun sus propios documentos - Fray E. Guadalupe

LA MASONERÍA SEGÚN SUS PROPIOS DOCUMENTOS
Por Fray E. de Guadalupe O. P. D. G. 10

CAPÍTULO X

SIN DESPERDICIO

"Rígidas mallas que ciñen, inmovilizan y matan"

DOBLEZ Y ESCUELA PÚBLICA

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TRANSCRIPCIÓN DE LA  FOTOCOPIA

 

V.'. de la Capital 15 Junio de 1912 (E. V)

Al.'.  Il.'. Herm.'. Ven.'. de la Aug.'. Log.'. Tolerancia

S.'. F.'. U.'.

        Il.'. Her.'.

     La Aug.'. y Resp.'. Log.'. Regeneración 5*, contribuyendo á difundir los sanos principio» sostenidos por su Delegado, Her.'. A. N. RUIZ. en el Plesbícito Masónico celebrado en la noche del 3 del actual, se permite remitiros el proyecto fundamentado que dicho herm.'.  presentó en ese acto, esperando merezca el estudio de la Resp.'. Log.'. que tan dignamente presidís.

    Como veréis, se trata de señalar á la Masonería Argentina una nueva ruta, llevándola por la acción política á ocupar el puesto que le corresponde en el actual momento histórico, como factor eficiente en la dirección de los destinos de la República, de acuerdo con el concepto general consagrado por el Art. de la Constitución.

Os saluda fraternalmente

                                S Becerra

PROYECTO fundamentado, presentado por el her.'. A- N- Rulz en el Plcsbíclto Masónico del 3 del corriente

      Concedido el uso de la palabra al her.'. Ruiz (A. N.) se expresa en la siguiente forma: En nombre de la Aug.'. y Resp.'. Log.'. Regeneración 5a., a que tengo el honor de pertenecer, debo empezar por aplaudir con todos mis entusiasmos la iniciativa del P. E. en virtud de la cual nos hallamos reunidos, no sólo por su espíritu democrático, sino porque con la oportunidad de las iniciativas inspiradas en las verdaderas necesidades de la vida masónica, viene á plantear en forma categórica una cuestión de capital importancia para la Orden, y también porque cuando menos tendrá la virtud de uniformar y orientar la acción y el pensamiento de la Masonería, desde tanto tiempo malogrados en luchas intestinas é iniciativas aisladas qué solo han servido para quebrantar el espíritu de disciplina y la unidad de criterio que caracterizaron la acción masónica en las luchas del pasado.

      Todos sabemos que desgraciadamente en nuestros días la Masonería Argentina no ejerce la acción que de acuerdo coon sus principios fundamentales debe tener en la vida moral, intelectual y política de la República, y si bien su actitud de indiferente espectador frente al Estado, pudo tener su razón de ser en épocas en que la falta de garantías para el ejarcicio de) derecho político hacía Imposible su participación en la vida democrática, hoy que felizmente la reforma de la ley de elecciones al garantir el voto secretO y libre ha puesto en manos de cada uno de nosotros el medio de hacer sentir la acción masónica en el gobierno y en la vida colectiva, la Masonería Argentina está en el deber de organizarse como factor político y entrar de lleno en la vida democrática a cumplir la misión que el momento histórico le señala.     

     Debo hacer presente que al plantear la cuestión en el terreno político, lo hago, no sólo porque estoy profundamente convencido que el ejercicio del derecho político es el único medio de capacitar la Masonería para el cumplimiento de su misión, sino porque también creo interpretar una ardiente aspiración de la inmensa mayoría del pueblo masónico, que está cansado de la vida contemplativa y estéril que vive, y convencido de la fuerza que su voto representa, quiere hacerla valer en beneficio de sus ideales.

    Es verdad que la Masonería no puede ostensiblemente entrar a terciar en luchas políticas, pero también es verdad que la Masonería tiene un deber sagrado que cumplir en el mundo profano, y para cumplirlo puede y debe echar mano del medio que le ofrece el voto político de sus afiliados, puesto que por ese medio puede conquistar posiciones que la coloquen en situación de realizar su obra de reforma sin comprometer sus gloriosas tradiciones en los azares de la lucha, pues para esto, al contrario de !o que algunos suponen, no es necesario transformar la Masonería en un partido político.

    La política no es la finalidad de la Masonería, pero es un medio del que puede valerse para 1legar á su finalidad, y desde el momento que ese medio, debido á la reforma de la ley electoral, se presenta como el más legítimo, el más inmediato y el más suficiente á sus fines, la Masonería debe apoderarse de él y emplearlo en bien de sus fines, de acuerdo con las necesidades del momento histórico.

    Sin pretender trazar a priori todas las ventajas que la acción política nos reportaría, se deduce sin embargo, que e! voto puede darnos diputaciones, que por éstas podremos conquistar la escuela pública, y el día que la escuela pública, rompiendo los lazos que la sujetan, bajo la tutela religiosa, entre á llenar la misión racionalista y científica qué le corresponde dentro de la sociedad, !a Masonería habrá afianzado definitivamente su influencia en la vida colectiva, porque entonces la sociedad estará preparada para recibir su credo y capacitada para practicar su obra incesante de reforma y perfeccionamiento moral, intelectual y político.   

    La actuación política del Partido Socialista, durante los últimos diez años ha venido a demostrarnos que por la virtud del voto se llega más rápida y seguramente que por cualquier otro medio á desarrollar tendencias y realizar reformas en los destinos de la vida moral, intelectual y política de un pueblo y esta conclusión también la confirman por antítesis el Anarquismo, y la Masonería, quieres al excluir de sus medios de lucha el medio político, no solo no progresan, sino que con frecuencia ven desertar de sus filas valiosos elementos que podrían utilizar y que sin embargo no utilizan por culpa de los sistemas estrechos en que se envuelven, que en vez de sabios métodos de vida institucional, resultan rígidas mallas que ciñen, inmovilizan y matan.

    La Masonería ha visto desfilar por sus logias hombres destinados por su capacidad, á culminar en ]a historia, y sin embargo en la obra fecunda realizada por ellos en la vida profana no está el símbolo masónico, porque al realizar obra democrática, política y social, se sentían abandonados por la Masonería, que no podía seguirles en su lucha, aplastada como estaba, bajo esa imposición tiránica que le prohibía actuar en la vida política del país, que aun hoy pesa sobre ella, y que seguirá pesando como una lápida funeraria hasta que el Verbo de la Democracia, como Cristo á Lázaro, le diga: ¡Levántate y anda!

    En consecuencia, propongo el siguiente

PROYECTO DE PLAN GENERAL DE LUCHA POLÍTICA DE LA MASONERÍA ARGENTINA

  • formar un partido político, al que deberán afiliarse por obligación, todos los masones del V.', de la C.'. Federal.

  • 2º El radio de acción de dicho partido, será provisoriamente limitado á la Capital Federal, instalando su Comité Central en un local independiente que reúna condiciones para poder realizar en él conferencias públicas, y cuantos más actos de propaganda política sean necesarios.

  • 3° Constituir una Junta Política, permanente, compuesta por
    Un miembro del P. E.
    Un miembro del P. D.
    Un miembro del P. L
    Un hermano de cada Log.'. de la C.'. Federal, que tenga por lo menos el grado 3.
    Esta Junta reconoceré como su Presidente nato al Gran Maestre de la Orden.

  • 4º Serán de la Facultad exclusiva de la Junta Política, las siguientes funciones:
    Redactar el Programa Mínimo y la Carta Orgánica del Partido.
    Elegir y proclamar los candidatos que deberá sufragar e! partido, en cada elección
    Dirigir la propaganda política.

  • 5° La Junta Política se reunirá en el mismo local de la Gran Log.'. y sus miembros serán nombrados por sus respectivas logias en elección especial, y durarán en sus cargos mientras las Logias que representan no los remuevan.

    Entrando á estudiar el Proyecto de Plan General de Lucha Política, de que soy autor, debo hacer notar ante todo, que ofrece la ventaja capital de permitir la formación de un partido político que responda exclusivamente á las inspiraciones de la Masonería, sin que ésta se vea por ello en la necesidad de modificar su característico modo de ser; pues el partido, al reclamar el voto de los masones, no haría otra cosa que utilizar en provecho de los fines masónicos, una fuerza, qué constituida por el voto político, están obligados á desarrollar todos los masones en la vida profana y que sin él no sólo no le aporta ningún beneficio á la institución, sino que hasta puede serle perjudicial, por cuanto esa fuerza es susceptible de ser aprovechada por partidos de tendencias contrarias á la Masonería.

    Por otra parte, la Junta Política, que por su composición será fiel reflejo del pensamiento masónico, al tener una autoridad decisiva en los actos de la vida política del partido, vendrá á salvar los dos grandes inconvenientes en que se han estrellado las anteriores tentativas y que nos han mantenido hasta la fecha, alejados de la lucha. En primer lugar, porque por su funcionamiento secreto pone á cubierto el verdadero origen y la verdadera fuerza directriz del partido, al que no llevará más que las decisiones tomadas en el seno de la Masonería, de donde emana directa y exclusivamente su autoridad, y luego porque la Junta, por intermedio del partido, permite á la Masonería agrupar y dar forma práctica á todas las tendencias dispersas del liberalismo, habilitándola por este medio para encauzar la opinión pública dentro de sus propios rumbos.

    Otro de les efectos inmediatos de la Junta, sería el provocar la definitiva y tan deseada reorganización masónica de las logias y por consecuencia de la Institución entera, porque al dar á éstas la intervención decisiva que por medio de sus delegados vendrían á tener en la vida del partido, se verían obligadas á seleccionar, instruir y disciplinar sus elementos, valiéndose de las verdaderas prácticas masónicas como único medio de poner el partido á cubierto de las posibles asechanzas y golpes de estado que pudieran surgir por parte de caudillejos de la política logrera. 

    Reasumiendo pues, los principales fundamentos expuestos en una síntesis concluyente, queda demostrado:

1º que la existencia oficial de un partido político se impone como la natural satisfacción de una necesidad de la vida masónica, y 2º Que un partido político organizado en la forma proyectada por mí, responde perfectamente a esa necesidad y por consecuencia debe sancionarse.

    No sé si el proyecto que acabo de fundar a grandes rasgos merecerá la aprobación de los HH., pero tal como es, lo entrego a su ilustrada consideración, y antes de terminar, séame permitido felicitar al P. E. por su bien inspirada iniciativa, que viene a marcar, sino la hora culminante, por lo menos uno de los momentos más trascendentales en la historia de la Masonería Argentina.

    He dicho.

________________

    Después de un amplio debate, se resuelve de acuerdo con la moción del Il her L. Pascarella facultar a la Presidencia para que nombre una comisión la que tomando como base la parte fundamental del proyecto citado, proponga el temperamento que corresponda a la Masonería Argentina como factor político.

 

   Léase detenidamente la plancha que las autoridades de la Logia Regeneración 5ª enviaron en 1912 a los Venerables de las distintas Logias, pues no tiene desperdicio. Con los antecedentes que poseemos, derivados de los estudios anteriores, nos será fácil captar todo su significado.

   Según el texto, el Poder Ejecutivo de la Masonería en la Argentina organizó un plebiscito masónico para determinar la futura acción política. Como conocemos ya el procedimiento que usa la Masonería, es evidente que en ese plebiscito no participó el pueblo masónico, sino los Venerables de Logias y los Hermanos especialmente invitados, como así que los oradores fueron designados por los Venerables de acuerdo con indicaciones previas del Gran Oriente.

   Insistimos en lo anterior, pues sólo así se comprende que es todo un teatro con los actores preparados para dar la sensación de que son los masones los que democráticamente deciden, cuando en verdad todos habrán de cumplir lo que resuelva el Gran Oriente de acuerdo con las órdenes que reciba del gobierno central de la Masonería Universal, una vez que el Soberano Gran Inspector informe sobre el estado del pueblo masónico del Valle Argentino.

   Por otra parte aparece la ingenuidad del hermano A. N. Ruiz quien, a pesar de su evidente masonismo y compenetración de muchos móviles de la secta, cree a pie juntillas lo del espíritu democrático de la misma e ignora completamente el mecanismo de inspiraciones y mandatos en el cual se mueven como títeres hasta los más altos grados. Es evidente que el H. Ruiz está compenetrado de tal manera de su papel que ignora que es simple actor.

   Que todo el discurso y proyecto está inspirado por el P. E. lo prueba el hecho de que a posteriori la Logia Regeneración envía copia a todas las restantes, cosa que no ocurriría si el Venerable no hubiese recibido mandato superior en tal sentido.

   ¿Significa entonces que luego la Masonería actuó de acuerdo con tal proyecto?

   No podemos afirmarlo sin poseer documentos. Pero pueden haber ocurrido dos cosas:

  • 1ª — Que haya sido puesto en práctica en parte y haya fracasado como resultó con el Partido Liberal;

  • 2ª — Que sólo haya sido un ardid de las supremas autoridades para impulsar a todos los masones a la acción política y luego cambiar de rumbo, pues jamás, en ningún país, la Masonería se ató a partido alguno, sino que, por el contrario, sujetó a uno o varios partidos a sus designios.

Evidencias

   Hechas estas necesarias consideraciones, vayamos al examen de evidencias:

  • 1ª — A la Masonería le corresponde —según sus autoridades— la dirección de los destinos del país.

  • 2ª — Existía en 1912 un malestar interno en el seno de la Masonería, incluso luchas intestinas y hasta iniciativas aisladas. De donde provenían ese malestar, esas luchas y esas llamadas iniciativas aisladas que jamás existen en la Masonería, nos es fácil adivinarlo: de la acción directa en pro del Partido Socialista, lo cual apareció como cosa aislada, pero que indudablemente molestó y alejó a muchos hombres de buena fe que advirtieron cosas raras y que se les decía una cosa y se hacía otra.

  • 3ª — La cautela con que se obra para que los incautos no perciban la astuta doblez con que se actúa. En efecto, se refirma la declamación de que: "ES VERDAD QUE LA MASONERÍA NO PUEDE OSTENSIBLEMENTE ENTRAR A TERCIAR EN LUCHAS POLÍTICAS, PERO ES NECESARIO", etc., etc. Esto no lo dice el Gran Oriente, sino que será expresión del pueblo masónico en el plebiscito, y se aclara que la Masonería no se comprometerá...

  • 4ª — Se trae el ejemplo del Partido Socialista, lo cual es de peso, pues los masones saben que fue una creación artificial, sin apoyo popular y que, sin embargo, pudo obtener bancas y realizar obra gracias a la Masonería, pese a que no todos los masones secundaron el mandato no oficial. Siendo así, ¿cómo no ha de obtener mayor éxito un partido directamente masón?

  • 5ª — El H. Ruiz se excede al decir una verdad tremenda: "RÍGIDAS MALLAS QUE CIÑEN, INMOVILIZAN Y MATAN". Esto es la telaraña de la Masonería que el Hermano Ruiz cree obra de falta de visión de los anteriores gobiernos de la secta. No puede comprender que esa libertad que parece le dan ahora es sólo una cuerda que se afloja mientras tiran de otras...
       Pero los masones tendrán siempre esa esclavitud desde el momento que abdicando de su personalidad se entregaron a mandatos secretos.

  • 6ª — El proyecto tiene todo el aspecto de un calco de la organización masónica. Es decir, autoridades que simulan responder al partido, a los afiliados, pero que en verdad obedecen a las autoridades de la Masonería. Lo mismo sucede con los masones. Suponen que ellos determinan en las Logias y que éstas imponen sus pensamientos al Gran Oriente y S. C. del Grado 33. He aquí el retrato de la organización masónica y de toda entidad que ella crea y maneja. Así son, por ejemplo, los Rotarys Clubs, entidades masónicas pero profanas, en que las autoridades son designadas desde la central de Chicago...

  • 7ª — Puede leerse claramente: "por su funcionamiento secreto", etc. Aquí tenemos otra prueba de la tenebrosidad de la secta.

  • 8ª — "PONER AL PARTIDO A CUBIERTO DE POSIBLES ASECHANZAS Y GOLPES DE ESTADO POR CAUDILLEJOS". He aquí el quid de la cuestión, la eterna espina clavada en el costado de la secta y que ella, a la larga, resuelve a su favor pero que la obliga a mil maniobras.
       Ocurre —y esto es histórico y documentalmente probado— que la Masonería apoya a determinados individuos no masones o que parecen simpatizar con ella y luego, cuando el hombre se hace caudillo y poderoso, se conduce por su cuenta sin seguir las imposiciones de la secta, se le producen serios problemas. En estos casos el cambio de frente le demanda años y pérdida de posiciones. Tales los casos probados de Napoleón y Mussolini.
       Mientras Napoleón salvaba a la Revolución Francesa, toda la Masonería lo apoyó, países enteros le abrían sus puertas y regimientos enemigos se le entregaban sin combatir, pero el Corso tenía sus planes y cuando se sintió fuerte comenzó a restaurar.  Desde ese momento la secta le volvió la espalda y su estrella declinó. Mussolini contó no sólo con dineros y directo apoyo de la Masonería italiana, sino con la propaganda de la Masonería universal, especialmente la inglesa, pero entre las primeras medidas que adoptó al subir al gobierno figuró el cerrar todas las Logias. La propaganda varió hasta convertirlo en todo el mundo en un tirano ...
       Lo mismo que con los hombres le ocurre con los partidos. Apoya a un partido y por allí un hombre se siente caudillo y lucha por el bien común, por el pueblo, sin importársele de la secta. Ésta tiene que crear otro partido ...
       Recordad el castigo que le impuso al Partido Socialista creando en la Capital al Partido Socialista Independiente, fuerza ficticia, surgida como por arte de magia y que desapareció sin rastros o, mejor dicho, con el pasaje al conservadurismo ...
       El proyecto que le mandaron auspiciar al Hermano Ruiz tiende a evitar costosas y dilatadas maniobras.

  • 9ª — La Presidencia fue facultada para nombrar una comisión que propondrá ... es decir que nada pueden aprobar, ni siquiera los altos títeres. El Gran Oriente ya ha cumplido, el Gran Inspector verá los resultados de la maniobra e informará a Ginebra. Luego, desde Ginebra vendrá la orden definitiva[1].

La educación

  • 10ªDe propósito dejamos para el final el parágrafo 6º del discurso proyecto del locutor de la Logia Regeneración, pues hay una afirmación rotunda y que se las trae y sobre lo cual se insistirá siempre poco ante quienes tienen el deber de salvar a la Patria y a su pueblo.

   Solamente los entendidos que se han pasado años estudiando los ocultos manejos de la Masonería o espíritus muy avisados saben que la Masonería prefiere perder todos sus reductos antes que su influencia sobre la educación de los niños y jóvenes. Sabe la secta por experiencia de siglos que aun dominando el gobierno, que teniendo en sus manos las finanzas, la policía y minadas las fuerzas armadas; que manejando partidos políticos, Cámaras y diarios, su poder no es seguro. En efecto, la natural religiosidad del hombre, la fuerza de las tradiciones, el patriotismo que arde en todo pecho no corrompido, la ley natural que hasta a los pueblos paganos les impone normas éticas, son fuerzas que hacen que el pueblo y el hombre en particular rechace las doctrinas masónicas.

   Pero allí donde ha podido hacerse dueña de la instrucción, allí al cabo de un tiempo ha podido cosechar frutos óptimos (para ella) aunque la sociedad haya visto con espanto el extenderse la corrupción, la repetición de crímenes inauditos y, en especial, la criminalidad de los adolescentes. El dominio total del país por la Masonería es consecuencia lógica y la más grave, sin casi posibilidad de reacción.

   Muchos masones, ¡pobres masones!, están pagando en sí mismos, en sus hogares, en sus hijas e hijos, sus errores. Ellos sembraron el germen del ateísmo, de la instrucción sensualista; ellos llevaron a los ministerios de educación, a las escuelas normales, a todos los colegios del país, el germen de la disolución y hoy se espantan y no saben —verdaderamente no saben— no se explican el motivo de tantos criminales jóvenes, de tanta irrespetuosidad, de la general irresponsabilidad, de la corrupción total.

   Bien, el Hermano Ruiz lo decía claramente en 1912, cuando ya la Masonería había conseguido mucho (la ley de instrucción laica), los maestros formados en el espíritu de las escuelas masónicas (normales) el comando de ministerios de instrucción:

   "PUEDE DARNOS DIPUTACIONES, POR ESTAS CONQUISTAS LA ESCUELA PÚBLICQ Y EL DÍA, ETC....ENTRE A LLENAR SU MISIÓN RACIONALISTA... LA MASONERÍA HABRÁ AFIANZADO DEFINITIVAMENTE SU INFLUENCIA...".

   Es doloroso confesarlo, pero lo que repetía el Hermano Ruiz se ha cumplido matemáticamente.

   Y como dice Nuestro Señor Jesucristo: Por los frutos conocerás el árbol, los amargos frutos de la actualidad prueban, más crudamente que los documentos examinados, lo amargo del árbol de la Masonería.

   Habrá notado el lector que decimos: lo que repetía Ruiz, precisamente porque desde hace años, copar la instrucción pública es el objetivo primordial de la secta y lo vamos a demostrar, no con copia fotográfica, sino con transcripción de conocidos documentos.

   El primer paso fue la secularización y monopolio de la instrucción por parte del Estado. (Es decir atacar la libertad de enseñanza, pese a que su lema es libertad, etc.). De este modo, centralizado todo, bastaba tomar el ministerio.

   En 1763 presentó al Parlamento de Bretaña (Francia) el mismísimo procurador del Rey, Le Chalotais (masón), el Ensayo de educación nacional, preparado por los masones Voltaire y d'Alembert, en cuyos fundamentos se lee: Vivimos en la servidumbre del pedantismo... La enseñanza de la moral pertenece al Estado, no depende de la revelación. ..

   Agregaba: Los Hermanos de la Doctrina Cristiana han sobrevenido para acabar de rematarlo todo. Enseñan a leer y escribir a gente que no debería pasar del dibujo y el manejo del cepillo y la lima...

   Esto prueba por qué se extendió el analfabetismo en Francia, España y todo país donde se abolió la libertad de enseñanza, monopolizándola el Estado. Y esto probaría, si ya no se supiera, que Le Chalotais era masón, pues los masones son gnósticos, los cuales creen, entre otras cosas, que hay hombres e infrahombres. Y los infrahombres, los que no han nacido para ser masones, deben ser esclavos y no es necesario que sepan leer y escribir...

   D'Alembert pudo decir luego, satisfecho: La revolución de 1789 fue hecha principalmente por los franceses nacidos desde 1750, ilustrados por la filosofía de la época (sin la revelación) y privados desde 1762 de la educación de la Compañía de Jesús.

   El Gran Maestre de los Iluminados (Masonería alemana), Weishaupt, ordenaba: Se ha de comenzar por sanar a los hombres de sus preocupaciones y sentar los principios derivados de la naturaleza (paganismo puro). Poara esto hemos de apoderarnos de la educación... En su educación conviene diestramente y con las formas más SEDUCTORAS introducir al descuido el germen de nuestros dogmas.... Usadas con discreción y particularmente empleadas con los corazones juveniles más débiles para discernir nuestra verdadera y última intención, conseguiremos que nos ayuden, etcétera.

   Dantón decía, ya triunfante la Revolución: Los hijos pertenecen a la República; y Ferry, otro masón: Existe un padre de familia que los comprende a todos, el Estado. En cuanto a Rousseau, masón, alega de continuo que los padres deben alegrarse si el Estado les alivia de la obligación de educar al hijo.

   Logrado el primer paso, se obtenía que el Ministro fuese masón, y que las leyes impusiesen el laicismo, el naturalismo, el normalismo; se elimina el latín, viene la educación promiscua, y por último, el colmo: obligatoriedad de recibir la instrucción pública, violando hasta los derechos naturales de la familia, que ni las antiguas civilizaciones paganas jamás hollaron.

   En 1866 el masón Macé decía: Quien tiene por suya la Escuela, lo tiene todo.

   En 1880 en la Logia La Verdadera Reunión, el Hermano Edmundo Gardien, dice en un discurso: El porvenir pertenece a la Masonería y este porvenir es la instrucción.

   En la Masonería belga, desde 1842, todo el que ingresaba se comprometía ante la Logia a copar la instrucción.

   En España comienza la lucha contra la educación con Carlos III y es sabido que sus ministros eran masones.

   Podríamos seguir dando detalles infinitos de Prusia con d'Alskentein, Suiza con Schenk, etc., todos datos extraídos do archivos por los estudiosos Serra y Caussa, el P. Lefranc en Velo alzado para los curiosos, Hillaire, Deschamps, Janet, Gyr-Honrubia, Neot, Benoit, el ilustre Ketteler, el protestante Eckert, Mackey, Willaume, etcétera.

Fuegos cruzados

   Tal es el empeño de la Masonería por dominar a la niñez que hasta instituciones aparentemente sin conexión con la educación, cruzan sus fuerzas sobre ella.

   Instituciones de "Ahorro" en diversos países tienen como fin principal introducir principios masónicos en las escuelas; institutos aparentemente médicos y que operan con técnicas de nombres altisonantes, ídem; lo mismo algunos cuerpos llamados de Boy-Scouts, los Rotary Clubs e infinidad de Clubes aparentemente innocuos. No hablaremos de editoriales para textos, de revistas para maestros y escolares, de ciertas propagandas con cine gratis, etcétera.

   Poder documentar todo esto —por desgracia sólo poseemos algunos elementos aislados— causaría asombro y pavor y dejaría al descubierto la causa de la extensión de la criminalidad infantil.

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