Dedico este libro a María Laura Funes (Aiaia), cuyas redes de amor contuvieron mi caída más profunda, el resto está escrito, para siempre.

A Belén esa parte de mi alma

A los amigos que estuvieron:

Fernando Speroni, Enrique Cossio, Diego Acosta, Alejandro Pérez Escoda, Quique Venditti, Esther Cross,
y especialmente
a Héctor Urrusupuru
a Carlos Berini
a Nora Londeix
a Silvia Gras Goyena
a Marina Padilla
a Maldita Ginebra con lo que ello implica

La poesía es una provocación silenciosa y desesperada que evoca una irrealidad posible en la palabra.

E.CH.



INDICE

1 COMO DOS EXTRAÑOS (A modo de prólogo)

2 ACABENLACHE

3 ESCUCHANDO A KEITH JARRET

4 INTERIORES

5 LUNA DE MAR

6 DECÍ POR QUÉ NO QUERÉS

7 MONTEVIDEO

8 CATAPULTA

9 HANDICAP

10 LA TRECEAVA REVELACIÓN ( Se me cayó la autoestima )

11 LAUREARTE

12 EQUINOMARSE

13 Y AL AURA DE MAR ... (de la serie Punta del Diablo 2001)

14 POKER DE REINAS

15 FINAL DE FIESTA

16 OJALÁ

17 TRISTAN E ISOLDA

18 ADAGIO

19 AMARECER

20 POESÍA, POESÍA NO ERES TÚ

21 TRIPTICUS GASTRONOMICUS

22 SIMETRÍAS

23 BARCELONA

24 ACHERONTHIA ATROPOS

25 ME LO PEDÍA EL CORAZÓN...ME LO PEDÍA EL CORAZÓN...




COMO DOS EXTRAÑOS

(A modo de prólogo)

Me acobardó la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de ti
que ganas tuve de llorar sintiendo junto a mi
la burla de la realidad

y el corazón me suplicó
que te buscara y que le diera tu querer
me lo pedía el corazón
y entonces te busqué
creyéndote mi salvación

y ahora que estoy frente a ti
parecemos ya ves dos extraños
lección que por fin aprendí
como cambian las cosas los años
angustias de saber muerta ya
la ilusión y la fe
perdón si me ves lagrimear
los recuerdos me han hecho mal

palideció la luz del sol
al escucharte fríamente conversar
fue tan distinto nuestro amor
y duele comprobar
que todo todo terminó
que gran error volverte a ver
para llevarme destrozado el corazón
son mil fantasmas al volver
burlándose de mi
las horas de ese muerto ayer

y ahora que estoy frente a ti
parecemos ya ves dos extraños
lección que por fin aprendí
como cambian las cosas los años
angustias de saber muerta ya
la ilusión y la fe
perdón si me ves lagrimear
los recuerdos me han hecho mal


Contursi

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ACABENLACHE


a Tania

El mundo fue y será una porquería.com
en el 76 y en el 3000 también
que entre la tele y el diario te alimentan con avisos
te damos la tasa más chica del mercado para tu café con leche
y el precio más bajo por tu alma
o te devolvemos la diferencia
ahora, las balas entrantes también las pagás vos
los únicos privilegiados son ¡sus! niños
tomá cocacola, viví cocacola, pensá cocacola, encocacolate,
castro y clinton comen la última corvina negra
en el encuentro bipartito en wall street, cocina francis malman
que quiere decir hombre malo
Esta vez, Alemania, no tiene a quien declararle la 3ª guerra
el Diego se quedó en cuba y la gobierna
y qué pasa ché que nadie más habla del sida?
el viernes chateá con la reina de Irlanda
el sábado cibersexea con la Venus de milo
y el domingo masturbate.com
andá !! que te ofrecen un master en brocha gruesa
un tren vip para mirar de lejos los cantris
y cochería paraná.com por si tu suegra viste
Ayer me gané una beca para llorar tranquilo
cada vez somos más, pero en la cola del clasificado
cuando comprás una 4x4 del 2000
le regalamos 3 guardapolvos a una escuelita en salta
Ahora te damos 10.000 millas extras
si donás 5 litros de sangre o nos entregás tu hígado
... el pueblo tiene hambre.com
y vos no sabés nada del nuevo impuesto a las ganancias
para qué, con tu ingreso de brutos,
ni cuanto van a pedir mañana por Riquelme
ni si saben cuanto lo querías ver los domingos
pero eso sí, ahora tenés que declarar anualmente tus deseos
y yo que quería abrazarte.com
que te puede importar si julio boca baila bien el tango
vos lo extrañás a Olmedo, a Monzón, a Ringo y a Discepolo
y ahora que quieren cobrar peaje a la memoria
que va a ser del abuelo

Siglo XXI acabenlache!!
que allá en el horno se vamo a encontrar
y ahí si, ahí sí,
nos vamos a ver las caras.

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ESCUCHANDO A KEITH JARRET


Laura puso la mano sobre el piano
como si fuera a dejar una carta
o a despedir un barco
Empapó de tristezas
su camisa de bambula persa.
Tembló, siempre temblaba
cuando entendía las cosas.
Caramelos blancos, caramelos blancos
le tiñeron el alma.

Cuando esperaba un viernes, siempre era tarde,
pero volvió a intentarlo.

Apoyó la mano sobre el piano,
buscó algún calor inmemorial,
un mensaje que le fuera predestinado.
Antes solía leerme los ojos
mientras desayunábamos en silencio.
Esta música no la conocía antes, decías,
y acunabas dulcemente al gato.

No hay ceremonias repetibles pensó,
pero volvió a intentarlo.

Acarició con su mano el piano
transitó dedo a dedo
las teclas negras, los marfiles blancos.
En otras circunstancias hubiera roto este poema,
las palabras no siempre te permiten decir.

El deseo
es un infierno de vigilias permanentes.
Y no intentó más.

Cerró el piano
como se cierran las cartas en adiós
como se despide para siempre
la última mirada sin madera.
Volvió al libro que la acompañaba hace días
leyó las marcas
se miró la mano y empuño la espada.

Tengo sed de páginas blancas, dijiste,
esas que vos llenás de garabatos
y que finalmente esgrimen
nuestra memoria simple.

Dormida sobre el piano
esperó el milagro del sueño.

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INTERIORES


Se generó en la distancia que nos impusimos un sinnúmero de
arbitrariedades
voluntarias.
Porque de alguna
manera debíamos
cambiar la forma
en que estábamos
mirando las mismas
cosas. Desnudarlas
a los sentimientos.
Debimos tal vez
haber buscado
hace tiempo
la fórmula mística
poética
que nos devolviera
aquél código
sagrado de nuestros
mensajes etéreos
y derribara
las aristas de ciertos
desencantos.
¿ Habrá una sola forma o eran muchas?
Hay veces que las cosas no las recuerdo.
Como el color en que decidimos pintar el mar
o la marca que diseñe para tu cuello
¿ El mar, lo hicimos que yera o que viniera?

Sabemos que puede hacérsenos difícil
disfrutar de los sabores,
cuando hayamos oscurecido
el techo con nuestras sombras,
y postergado para más tarde,
lo que nunca deberíamos hacer.

Solo intenta con un sueño,
porque salvo lo que está escrito,
el resto es viento.

Habrá acaso un poema
en la mano que escondes con tanto recelo?
Puede que solo volvamos a más desencuentros, pero al menos, en el derrotero de las contrariedades, tendremos quizás, la oportunidad de volver al abrazo, al contacto de nuestros cuerpos eclipsados.

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LUNA DE MAR


Quién no lleva en la punta de su arpón una ballena blanca.


Olga Orozco

Hoy la luna es una niña blanca
que desnuda sus bellezas elementales
en mis vestigios marinos.

Hoy las gaviotas que vienen de la playa
le traen a los pescadores
entre sus alas de mimbre
la sirena de mis futuras angustias amorosas.

Hoy nace del llanto de las tortugas
la canción esperada que arrullará
mis sueños más lejanos de poeta.

Hoy la ballena blanca
amaneció
entre las redes de mis párpados hundidos.

Princesa Taubateana,
corazón de mieles cristalinas,
una palabra tuya, una palabra tuya,
bastó para salvarme.

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DECÍ POR QUÉ NO QUERÉS


Y nuevamente la palabra te invita a morir,
y te preparás ceremonioso, vas a la cama,
te vestís de blanco mortaja,
te corregís el pelo,
te acostás sereno, desnudo de anillos y sin dientes,
estirás las piernas con sus últimos crujidos,
cruzás los brazos, pensás,
tal vez sea éste tu primer abrazo.

La palabra que te invita a morir,
la que escuchó tu padre,
la abuela francesa,
tu perro enfermo y el desaparecido,
anda de visita, de ronda.
Y cerrás los ojos de miradas,
te alistás a escuchar
primero el silencio,
luego unos pasos,
unos labios que se acercan a tu oreja,
un aire cálido con olor a ajo,
un susurro.

La palabra que te invita a morir,
te acomoda la infancia,
no se ríe de los sueños,
es una náufraga de la primer llovizna,
reverbera mientras muerde tus miedos,
baila con fulgor de cuervos
pero presume de paloma,
grita.
Nuevamente la palabra te invita a morir,
y esta vez, con una sonrisa descalza de tristezas,
aceptás.

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MONTEVIDEO


Es el número 123 de la calle Vieytes
y todo parece gris afuera,
incluso la bicicleta beige
que dejaste olvidada en el frente
junto a la basura,
ese gris,
gris
que duele en la pena del alma.
O es que llueve
y la monocromía
es la única posibilidad latente?
Dando vueltas carnero
está en mi pecho el cuore.
Alguien aúlla sin pensar que ilusiona a la luna
pero acaso,
no es la luna una ilusión en sí misma
que a veces huele a perro.
Las paredes rotas lastiman grafitis inertes
y en esos menhires sin tiempo
apoyo mi frente de lamentos.
Un silbido
que pretende ser un tango
abre tu persiana que ahora esta tibia de misterios.
Sigo caminando
porque caminar
es siempre la mayor esperanza para el olvido
la secreta puerta de un tiempo
hacia calles en las que desaparezco
y soy un hilo, el fondo de un mezcal, un ciego.
Para regresar de nuevo hombre
consigna de un sueño ajeno
lo anterior
lo anterior es una cosa que no quiero explicar más.

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CATAPULTA


Llamas por cobrar desde Damasco
infierno de frutas incomprensibles
apariciones de tigres sanguinarios
malas sangres
Desde un teléfono con artilugios
más tarde
te contesto llorando
mientras una docena de borrachos
se contorsionan endemoniados, se balancean,
en una calesita de madera fría y fierros oxidados
En la cabeza me duele un Tom Waits ácido
ácido. Asfalto caliente, te deseo
cuando me habitas de esta manera
sueño, imposible trago de malta espesa
en un valle de muñecas derechas
Vacío de bailes
lánguido y paciente
-Te escucho mal decís
Que no es nada, no es nada
sólo que te extraño-
Caída desde las torres
pánicos que de tener color serían azules
malestares de pájaro perseguido por la rima asesina
y ese dulce embarazo negado ya cien veces
-Que volvé, volvé te pido-
Tu piel está madura de tibiezas mías
con tres dedos del pie te reservo
algunas caricias prohibidas
Pedazo de mar intranquilo de ballenas
piedra dura en abrazos de whisky
camino de barro tempestuoso
y mis manos almibaradas de silencios.
-Se me acaba el tiempo, te am...
-Yo en cambio, me escuchas, yo en cambio...
Me escuchás, quería decirte algo...-
Tiro el tubo, arranco el cable, pateo desaforadamente la cabina,
me como un pedazo de camisa
miro al cielo, canto o silbo un jazz
y me voy, venís?
Me voy a marear con los borrachos,
subido a un caballito blanco.

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HANDICAP


La culpa fue de Girondo, Oliverio Girondo,
que metió en mi cabeza enamorada
la oscura idea metafísica
de que una mujer puede volar.
No es cierto señor, no lo crea,
las mujeres no vuelan
sino dígamelo a mi
aprendiz de poeta, dramatugro,
que llevé a esa fémina magra
a la cumbre de los Pirineos,
a la Torre de Londres,
a los fierros parisinos,
y le pedí que lo hiciera,
por ahora no decía, no.
Entonces intenté más alto
la llevé a las nubes,
a Dios, a las estrellas,
y le dije volá, volá conmigo ya,
para nada.
Pero insistí Oliverio,
y quise hacer el amor volando,
y la subí a mi corazón superesport,
y a mis ojos de murciélago lívido,
y a mi alma de ángel temible,
pero nada, nada de nada.
Las mujeres son todas terrestres, pedestres, sangrantes.
Ahora cuando llueve, y me faltan,
salgo a buscarlas a la altura del cuello, con espaldas,
y antes de cualquier beso,
les susurro al oído,
¿sos vos... sos vos...?

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LA TRECEAVA REVELACIÓN ( Se me cayó la autoestima )


Me dejaste abajo de un farol
Juan Gilberto



Soy el premio menor,
la equivocación manifiesta,
el príncipe pálido,
la pizza fría de tu pijama party,
Soy el pelotazo en contra,
el problema mismo,
el garrón engangrenado,
el último orejón del tarro sin dulce
la resaca.
Soy el separado, el disgregado, el descosido, el descamado,
el pozo vacante,
la pesadilla hueca,
la regla confirmada,
el metáforo pinchado,
el deprimente, el depresor, el deprimido de pomelo.
Soy de Ferro verdolaga, soy poeta, ave negra, manosanta.
Soy la peor de todas...., el peor de todos,
la peoranza.
Pero aproveche Ud. señora,
cómpreme un número por favor,
me queda el 13 y me gana,

aproveche, ya que el día en que la palabra y el corazón tengan valor,
los poetas naceremos pingüinos,
y nadie, pero nadie, ama a esos bichos.

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LAUREARTE


Déjame verte simple,
insiste por favor
en que no te enverse,
porque siempre se me han dado las cosas
poéticamente,
y después de todo,
han sido hondos los descensos.
Yérguete de sonrisas,
enarbola tu cabellera roja,
aíslame de los hemisferios azules
con la sencillez ambigua de tus silencios.
Ahógame en luces inocentes,
acaríciame con alas de gaviota,
tendrás desde mis manos,
la tibieza de un talismán celeste
que te acobije.
Muérdeme de panes,
bébeme frío entre limones,
oloroso de inciensos,
hastiado de claudicaciones.
Vístete de seda,
que una camisa negra,
te devuelva en mi noche,
y trátame como me tratas,
aunque yo no me acostumbre.
Tartamudéame afectos,
abrázame de rios,
inviérteme en deseos,
antes de la fiesta del roce.
Bésame de mármoles,
de caracolas y de tulipanes,
que mi corazón será tu violín antiguo,
y la mandolina de mi alma,
te acercará una melodía
de amores apaciguados.
¡Que no te enverse, que no te enverse!
Porque eres simple
como la poesía misma,
y todavía no se si te merezco,
o si debo hacerme nuevamente herida.

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EQUINOMARSE


Con qué mirada
engendrará
la luna
el pájaro de arenas rojas
volador de sueños
en mascarones resucitados?

Cuando una estrella
apagada
en el cenicero nocturno
pide permiso de sal
        a la muerte manifiesta?

La piedra
audaz enfrenta al mar
que hoy
son miles de botellas
de vino rotas
        presentes en la ausencia

Las olas
se arriman
en puntas de pie
como títeres
de silencios entristecidos

El trueno
echa su grito seco
en los rostros
reverso
de una caracola frívola
que adorna
la estantería acristalada
        como una lágrima antigua

Tus ojos
se exiliaron de mi soledad
y mis palabras
afiebradas de amor
te sepultan de corsario
encendida de luces
frente a la nada
para siempre
        en el nombre del amor


Punta del diablo 2001



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Y AL AURA DE MAR ... (de la serie Punta del Diablo 2001)


Ayer estabas aquí
con tus minúsculos barcos
en las tierras y aguas
que son de nadie.
Ayer fui al mercado de artesanos
para comprar palabras
de las que consume el pueblo
y así llegarte sin niebla.
Ayer me pare frente
a tu balcón de piedra
y con los pies en el mar
invadí de miradas,
tus luces de miel,
me llené del aroma de tus sopas,
oí tus melodías musitadas
en el nombre del amor.
Ayer era menos poeta que nunca
y mi poema parecía entonces
una pirueta de torpezas ilimitadas,
y te desnude de arenas,
y te atrapé en mis redes escualas,
y te devolví mil veces al mar.
Ayer, son de olas,
microclima de azules infinitos,
punta del diablo que lo parió,
elevé mi estandarte
con 300 pescadores cómplices
y otros 300 enamorados también del mar,
y brindé con una Pilsen en la mano cansada,
por vos mi amor, por vos.
La boca está con gusto a sol,
las orejas blancas,
mis pasos,
descubriendo la sombra
de una gaviota abandonada,
tu cautiva voz, muerde silencios.
Promételo frente al mar
dijeron unas cartas húmedas
como tus ropas vejadas,
promételo frente al mar,
que te lo escuche Dios,
Promételo frente al mar,
para que no te ahogues
en mis estrellas líquidas,
que mi corazón va.

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POKER DE REINAS


con lo que cuesta armar un full
Patricio Rey

Eras un desierto,
eras solo un desierto
en carne viva,
en recuerdo perfecto.

Entre las desnudez de piedras heridas
y otros emblemas frios.

Dejaste al salir
la puerta de la muerte abierta
y por allí se filtraron también
con tus esencias superfluas
        mis dos sueños blancos.

Solo la mitad de las veces
apostábamos sobre la vida en serio.
Te acordás una vez
mil miradas,
otra vez
tres regresos;
la vida para siempre juntos,
pero hiciste trampa, te has muerto.

Que una sola vez, una vez sola
quiero que vuelvas en un póker de reinas,
que una vez y prometo no mirarte
como aquél hizo con Euridice.

Qué espejo añorará tu ausencia?
Qué boca volverá a matarte con palabras?
Qué veleta arrullará tus vientos?
Que mano me darán la escalera real
para subir a verte adonde moras en silencio?
Hoy soy la más endeble de las soledades en pic
y sin cartas, pago por ver.

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FINAL DE FIESTA


Solo quedan nuestros ojos a solas en el polvo del tiempo. Julio Cortazar



Ahora que por fin llevas por nombre olvido,
ahora que la palabra esperada
es el grito de mil lunas pendencieras;
febrero vuelve con sus aspas rotas
a mis tierras surcadas de inocencia.
Trae
el viento lejano,
unas melodías aritméticas,
temerosas de pájaros azules
y pinceladas desmedidas de ocres.
Fui esa música que encanta serpientes;
el ritmo salvaje que las chicharras
imponen a la hora de la siesta
y un ocaso encapsulado,
por la inminente certeza del final.

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OJALÁ


La única sombra de la palabra
en la canción de tus ojos grises;
el místico gesto oblicuo
de darte de comer miel en la boca
a cambio de la caricia de tus sueños;
la sola ilusión del tal vez
para aplacar
el estallido de la utopía eterna;
la miseria del desierto del pan
la espera del sudor,
del dolor también
en el desgarro del tiempo;
el canto del calor de los cuerpos
Apocalipsis de la inocencia,
cada cambio de luna;
el aullido de los cisnes sepultados en tierra
con la garganta apuntando al mar;
la crueldad del silencio y la paz,
del mendrugo en los epitafios tiesos.
Mereces desde luego
algo más que la flor enceguecida de ausencias
y un peldaño hacia un vacío sin vísperas.
Casi me mata la barbarie del vino,
la obstinación del sentido de ciertas cosas;
la fuerza de la nube detrás de la cual
solo está la soledad, más soledad,
y ojalá... agazapada
la inclemente poesía.

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TRISTAN E ISOLDA


Vienen desde el tiempo que devora el mar
Tristán e Isolda
bebiéndose la muerte por encargo
tragándose el amor
en la cifra exacta del deseo,
donde no ilumina la noche las estelas.
Nadie estaba allí para envidiarlos,
ninguna tormenta bailaba entre sus sueños,
un remolino de plegarias arrasó con la ira,
la costa los sacudió de temores
mitad misericordia
mitad recelo.
Desde el final hasta ahora
sabrán que la muerte solo llega
cuando iguala la medida de su deseo.
Centinelas del vino
pan que devora el insomnio
presencia inocente de naufragios de sed.
Cada trago habitando un encuentro,
uno a uno desde el final hasta ahora,
favoreciendo lo oculto de sus cuerpos,
en la ceremonia de los ojos cerrados
acorralando vuelos de versos,
Habrá otra vertiginosa
migración de inocencias.
Cayendo al precipicio de sus manos,
vierten en su embestida de hiel
una llamarada frágil
vestigio del amor eterno.

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ADAGIO


Íbamos a morir en la palabra
en los oscuros colores de las piedras vacías
por la herida del girasol silente
desprovistos de mareas coloquiales.
Secaríamos las aguas
que a veces la lluvia escribe en las telas
para que las vigilias ardan menos
y la piel se reconozca a si misma.
Haríamos sombras de luna nueva
para el lago perdido
y los caminos equivocados
porque jamás tendremos menos que estas monedas de mar
y la pobreza sabe a alegría seca.
El sueño acabó al tiempo en que los Dioses
decidieron pintar tu vestido de turquesa
mis ojos se desnudaban de exequias
y el nombre de la memoria amanecía erizo.
Que nos lleven entonces
con los frutos frescos y las gubias
a pronunciar la ceremonia de cadencias
trazada en los cuerpos tibios.
Nuestras lágrimas no acaban en la infancia
no cumplen rituales temblorosos
Agitan sus banderas de lamento
su luz en marcha de venganza
su melodía interrumpida.
La tierra de tus pies
la humedad de tus labios
el viento en tus cabellos
el cielo de tus manos
padecen melancolías.
De rodillas, para intentar liberarnos
esperamos, esperamos, esperamos,
pero el veneno del olvido
la antorcha sosegada
la alondra muerta en el suicidio
parecen dar furiosos gritos de miedo.
Si no sigo no es por la tristeza
que galopa enloquecida por mi estera
sino porque tengo prisa por atardecerme.

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AMARECER


El mar se resiste a mis obstinados intentos de comprenderlo.
Alessandro Baricco



Hoy el mar amaneció en mi cuarto
y esta no es una metáfora del vino.
Arremetió de bruces
con su galope de arena,
intentó pinceladas encendidas,
en unos barcos moribundos.
Me gritó a los ojos
con la fuerza de un ahogado inerme,
sediento de algas y de rocas blancas
en la costa de un vientre.
Ah mar..., devuélveme,
con espuma azul de ceremonias,
con mi canto imperfecto y tartamudo,
con la prisa de las mínimas acciones.
Devuélveme,
que las olas hoy sean tu palabra,
la estocada perdida y manifiesta,
la mirada sin raíces ni miedos.
Estás sobre mí,
ahora, me vas comiendo lentamente a sueños,
me dueles una y otra vez
con tus espinas de sal,
me amarro, me amarras.
Ah mar...
estoy contra la pared latiendo,
todo es tormenta, lamento antiguo, deseo,
y la luna dice que debes irte, mar irte,
entonces me zamarreas,
me envuelves en promesas de regresos,
augurios de vacío.
Ah mar...
esta noche he de convocarte,
desplegaré mis insignias de poeta,
izaré la bandera del desierto,
y esperaré hasta que salga el sol;
para entregarte de una vez y para siempre
los despojos baldíos de mi alma.

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POESÍA, POESÍA NO ERES TÚ


La poesía se ríe
Tiene sangre en los pulmones
pero aguanta con aliento a palabra
La poesía es feliz
Chamuscada y voluptuosa
Bañada en vinos de noche
Con golpes de precipicio
Al borde del alma
La poesía goza
Desde su cuadro de flores secas
Aroma de caracoles
barcos desguazados
Y niebla hundida
La poesía agradece
El tiempo muerto
El infierno desesperado
La calle asesina
La suerte que no llega
La poesía se exalta
Porque es ilación mágica y primigenia
Contraseña del espíritu
Voz de odio enamorado
Garganta lujuriosa
Velada de desgarro
La poesía celebra
La muerte del pez y del pájaro
La traición benigna
La música del cuerpo sudante
El grito de la madre abierta
La espada salitrosa
La poesía come
Carne de la culebra envenenada
Tristeza de vientre vacío
Ademanes definitivos
Candilejas
La poesía te
Dobla los tobillos
Empobrece y enaltece
te arroja de un golpe contra la vida
Para abandonarte al arbitrio de los hombres
Que no quieren escuchar, que no entienden
que no entienden.

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TRIPTICUS GASTRONOMICUS


La luna es una provoleta magra
que se derrite
sobre el corazón de ciertos hombres
de fuego
que el diccionario llama
poetas.

mi cerebro es una lata de sardinas
vencida un día
de un año aceitoso
con espinas y sin sal

mi corazón
es una pasta frola húmeda
que hiede a mate amargo y a brújula

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SIMETRÍAS


Las tres. La noche se acomodaba en mi cuerpo,
el halo de la lámpara de neón,
de la frutería abierta,
usurpaba mis pupilas.
En la esquina adormilada
ya está el clarín de hoy
o de mañana. no se.
la ciudad estaba tibia melosa,
con algunos símbolos
de los carnavales amarillos del alma.
Las tres. Insomnes
en la hora de la agonía del silencio,
algunas mujeres sin amor,
preparan esas comidas
que desde la olla ya huelen a tristeza.
A pesar del sueño
y la delectación en la liturgia
el sudor también salva.
La promiscuidad de nuestras acciones
es ciertamente un acto de inocencia
frente al abismo del medio.
Las tres
La misma hora en que ayer,
el día anterior, la semana pasada,
el mes que viene,
hace tanto,
sigo pensando siempre en esto.
Las tres.
¿En todos los relojes ?

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BARCELONA

a María Laura Funes



Y entonces sucede la ausencia
con sus presagios amarillos
Nos desnudamos de eclipses
porque ella acababa de amarme
en todas sus sonrisas
Mi corazón fue un pájaro
volando en la oscuridad despierta
sobre la memoria de su cuerpo crujiente
Mis manos le hablaban de abrazos
como cornisas errantes
que cambiaron el ritmo del mar
La sal del agua
el mazapán del viento
son la medida volátil de tu dulzura
Los sueños entendieron cuando la noche
dejó de oír sus voces más animadas
como si una metáfora prestada
colapsase en sus escudos negros
La estela del beso hacia el olvido
la sábana que exhuma su pudor
en una pizca de amor sobre tus labios
herejes en el equilibrio
En el terrado de la Casa Milá *
La parte más adorable de tu cuerpo
fue mía para siempre
Hoy me la recordó otro beso
que debió ser tuyo.

* Terraza de la casa "La Pedrera" Gaudí. Barcelona


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ACHERONTHIA ATROPOS


Ha llegado el tiempo de andar en poemas,
alguien ha dado la seña
de los últimos soles y las primeras lunas.
Voy a caer sobre ti como una bendición tardía.
Ya no soy yo el que va de tu mano,
el que te lleva de ojos.
Por eso digo que no me busques,
ni siquiera en la tristeza,
ya no estoy,
y si me ves, si alguna vez me vieras,
mira si estoy a la altura de mis hombros,
o dentro de una canción ajena, pero mía.
Porque lo que faltó decir ya nunca vas a escucharlo.
Ya no aceptaré tus preguntas negras,
me vaciaré de vacilaciones.
De ahora en adelante,
cada día construiré una mañana,
después una tarde y por la tarde la noche.
De algo van a servirme
los mapas de las mujeres que tanto he escrito,
y mis sentimientos de pájarov que lanza serpentinas rojas de sus pupilas.
Así llegaré andando hasta volar,
y transformarme al fin,
en una criatura alada
de circunstancias mínimas.
La acheronthia atropos,

"mariposa de la noche",

hijo del último sol y de la primera luna.

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Me lo pedía el corazón...
Me lo pedía el corazón...


A María Laura Funes



Me lanzo en un abrazo
de baile en vientos.
Señalo a la luna;
no indico su voz ni su verbo.
La arena de la mujer
que me aprisiona,
marca en la clepsidra,
la buena espera,
la hora inmediata
del encuentro sin tiempo.
Vuelve el gesto
repetido otras veces,
que empieza
en el ala de un pájaro
y termina
en tus manos de agua.
Acaso la unción de tu cuerpo
deambule hasta el tedio
por mis venas sordas.
Tu sonrisa se envuelve
en el camino de la noche desierta.
No hay dulzura de pan
que no te encuentre
en mi boca
abandonada de mieles.
El aullido del mar,
el réquiem de Mozart duelen
igual que la certeza de que nuevamente
el final es un poema.
Ah, si no sufriera tanto, cada tanto
cada vez menos, pero más.

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