EL JINETE DE TU GALOPE DE RISAS

POESIA

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INDICE




1 ALQUIMIAS

2 DESTELLOS

3 ENCARGO

4 DE ESCAMAS

5 ASI SEA

6 MANIFIESTO DE AMOR

7 DE ARENA COMO EL DESIERTO

8 Y CADA NOCHE VOLVER

9 MILANA

10 DE ARBOLES ENAMORADOS

11 EL OFICIO DE AMAR

12 LAS MUJERES Y LOS HIJOS DEL MAR

13 CON LAS MANOS CANSADAS

14 EL EXILIO ETERNO

15 CALLANDO

16 ENIGMA

17 O FUE LO OPUESTO DEL SOL

18 LA PAUSA

19 AHORA SÍ

20 TESTIMONIO

21 LA LOCURA DE MIS LAGRIMAS

22 CERTEZAS

23 BELEN CASA DE PAN

24 ISLA NEGRA



SONETOS A TU RISA



25 SONETO DEL QUINTO CENTENARIO

26 SONETO ANTES DEL ADIOS

27 SONETO IMPRONTA

28 SONETO ENGAÑO DULCE

29 SONETO EPICA

30 SONETO LA ODASIA (JITANJAFORA)

31 SONETO CANTARES

32 SONETO LOS SUEÑOS TODAVIA

33 SONETO SOBRE MARES Y HERIDAS

34 SONETO EGREGIOS

35 SONETO GRANADA

36 SONETO DEJA VU

37 SONETO PATERNIDAD

38 SONETO SUEÑOS

39 SONETO AL VINO

40 SONETO MARINO

41 SONETO ALTURAS

42 SONETO SINESTESIA

43 SONETO MUÑECA ANTIGUA I

44 SONETO MUÑECA ANTIGUA II

45 SONETO DEL FINAL

46 SONETO DEL AMOR

47 SONETO BELEN, CASA DE PAN (Remix)

48 SONETO EL AMOR DEL ALMA







ALQUIMIAS

Alquimias de un pequeño amor pensado

Cuando la noche no quiere más fríos

Tímidas correrías, copas blancas

Desencadenan tormentas de vino

Y el halago absoluto de los vientos

Que dimitieron en tu pelo

Ante la deslumbrante espera del alba

Entono melodías de frutas y flores silvestres

Y ni siquisiera esta alegría

hace imposibles mis temblores

Si al corazón, una urna discernible

No lo acometiera el delirio

Nublado , flojo de cimientos

Predecible como un árbol

Frente a tu lira indemne

Entre otoños e inviernos

Se dirimirían mis espíritus

En su lenta aproximación al paraiso

Entre nosotros , creo, algunos sueños

Han devastado nuestro pequeño cielo.







DESTELLOS

A Nelson

 

Hubiera sido natural

Hacerlo menos evidente

Pero el día de la tragedia

Es siempre generoso en novedades.

Lo simple y lo neutro

reverdecen las cansinas

Sinuosidades del espíritu más insípido.

Alegre sin embargo

Por la meta que es fin ensamblado

con un principio nuevo

Admití sin ironía alguna

Que ser fiel es un eufemismo.

La madera tiene la mística del destino

La imágen de un fenómeno

Que siempre nos es ajeno

Como el virtuosismo de lo sacramental.

Rie conmigo

Bebamos juntos de la melancolía

Mirémosnos las manos agrietadas

Enterremos pero en el alma a nuestro amigo.

De ser libres nos hubiéramos escapado hace tiempo

De saber donde fue hubiéramos ido.







ENCARGO

Llévate la estampa del viento

que sueño a sueño

te elevo las manos para

la historia incierta de cada mañana.

Inventando una por una

las metáforas

que esencian el amor,

proyectamos desde nuestros ojos

un paisaje de grullas y de espinas marcadas.

He mirado unos pájaros,

de nuevo sabe a vinagre el vino tinto,

creo que eso es todo, o así lo he visto.

Dios ha emprendido el regreso

No combatas conmigo, yo no te he perseguido,

los dos fuimos sacrificio,

la noche en que a la Luna la acometió el suicidio.







DE ESCAMAS

El viento va hacia el puerto

rondando caras feas y empolvadas

Con movimientos torpes

se encarga de limpiar

tu volumen de escarcha.

La misma noche en que lo tuve todo

esa noche de manos encantadas

fingiendo que negabas tu alma

con la vana ilusión de una venganza

te humedeciste en mis escamas

Como nunca había ansiado otro propósito

tuve en mis brazos tu razón ilimitada

He hecho todo lo que un hombre puede hacer

lo peor incluso, nada

De mi mirada a veces

emergen tus contadas alegrías

y a menudo la verdadera calma

Desparramada y confundida

te meciste en mis ojos

como algunas palabras

Nadie te vio esa noche

con tu boca en la mía

con tu cara empolvada

El viento desde el puerto me arrastró

y dispersando mis cenizas

huyó por cierta quilla abandonada.







ASI SEA

Que sea tu mirada

la perfecta inocencia

y el recuerdo

lo aleatorio y disperso

Abrumado incluso por la seguridad de no tenerte

había cesgado mi consuelo

Mirando mi mano desanillada

mi corazón sin barrilete

los vientos unánimes y sus estelas

parecía perderme en el cielo

En los días dispersos

hablamos sin sentido

como ignorando cual destino fue

Acaricio los túneles del silencio.

Y guardo como un angel

tu memoria de cajones secretos

y las pálidas escamas del tedio
Hasta que al fin coincidimos los dos

Te miento cuando digo que te quiero.







MANIFIESTO DE AMOR

A Andrea

Amo a las mujeres

Amo a las mujeres que oscilan en hamacas paraguayas

con el sol en el plexo y las manos mojadas

Amo a las mujeres que besan en el cuello

que abrazan las profundidades del alma

Amo a las mujeres que con el torso desnudo y falda

se sientan a mi lado y hablan

Amo las mujeres con lunares

con espejos cristalinos en el vientre

con espaldas anchas

Amo las mujeres de colores incluso las blancas

Amo las costillas de las mujeres

sus empeines y sus pestañas

Amo a las mujeres que me miran cuando besan

que interpretan sueños que se marchan

Amo a las mujeres que se trepan por mi cuerpo

con una sonrisa un pico y una pala

Amo las mujeres que se sonrojan

si las espío cuando se bañan

Amo las mujeres acurrucadas

Amo a las mujeres que no mienten, que no mienten,

Amo a las que son gaviota piel y panza

Amo a las mujeres que quieren hijos conmigo

a las que me piden plata

Amo las cenas frías sus caras lavadas

el olor de sus cuerpos recién amadas

Amo las mujeres que saben que las deseo y esperan

Amo a las que desean y no esperan nada

A veces las amo en una y otras en tantas

Amo a las mujeres amadas

Amo las que leen mis versos y callan

Amo sus ojos tibios sus miradas cálidas

Amo las mujeres que he amado y a la que me ama.







DE ARENA COMO EL DESIERTO



A Leopoldo MARECHAL

ECHate AL MAR que él te traerá a mí.



No puedo prodigarte el amor que te dedico en los sueños

Mis formas de amarte varían como el hielo

Como todos los infieles proclamo mi inocencia

Hay cosas que no miden las nubes

y las manos abarcan meticulosamente

Por ejemplo tu pelo

Siempre encuentro diferencias en mis modelos

Solo una pocas cosas

les pido aunque en silencio

No lo sabrás tal vez....no importa

Como lo he dicho otras veces

Puedes borrarte de la piel mi nombre

Pero nunca me bajarás del cielo

Al cabo del olvido

Comprenderás sin quererlo, que

Estamos hechos de la arena

Que el mar llevó al desierto

Para que no minimices las cosas

Pregúntale a tu Dios o a Orfeo

Cuántas olas se necesitaron

Para que se juntaran nuestros cuerpos.







Y CADA NOCHE VOLVER

 

El tenía las manos con polvo

frío y soledad en toda el alma

se durmió como para no despertar nunca

Morir es también soñar

Ella se acercó con calma

entre olas de noche y alas profundas

Lo tapó con un manto de plumas y viento

Le dio una tibia pulsión

le besó el cristal del casco

y desapareció lentamente

De regreso no volvió a ser el mismo ni otro

La guardiana de la luna

vagabunda

ama un poco a cada hombre que la mira

y otro poco al sol.







MILANA

Una rusa imaginada

 

Tiene los ojos profundos y quietos

pequeños como centavos

las mejillas más blancas

que las manos que hacen el pan

se acaricia minuciosamente los párpados y las sienes

luego de los labios baja hasta los pechos

y finalmente recoje su miel

la habitación es fría y algo húmeda

las paredes color café sus huecos también

no cree en una mañana promisoria

o un pasado diferente

aún ante el espejo recita unos versos

para entibiarse el alma

The dark night trembles and I’m crying you from other arms

Desde el reflejo mira la ventana

y recuerda cuando de niña contemplaba el mar

también que alguna vez se enamoraron de su voz

y que sigue soñando con tocar la viola

porque es domingo omite un salmo

al tomar el picaporte se dice, como siempre,

con calma ... no ves que el olvido

cada día se acerca un poco más

y volverás a tí misma.







DE ARBOLES ENAMORADOS

De la planta del pie

de las ramas

de todos lados te tomé

como a un barrilete perdido en el viento

y me asombraste

refrescaste

bebí de tu sabia

me abrigué en tus nidos

lloré sobre tus hojas

y me di cuenta que te hacía bien

con tu permiso labré nuestros nombres

en tu corteza y en la mía

me acurruqué a tu lado

hasta que vinieron a lastimarnos

hoy los dos bajo la tierra

como siempre y pese a todo

hechos un hermoso nudo

nos seguimos amando.







EL OFICIO DE AMAR

 

Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste

fundamentalmente en ser amado, y no en amar,

no en la propia capacidad de amar.

Erich Fromm

Seré el oidor de tus relatos

El mecedor de tus sueños

El ingeniero que construya los puentes

por los que tu alma cruce hasta mi cuerpo

El hacedor de las palabras

que te lleven a las lágrimas espejadas

Seré el jinete de tu galope de risas

El lecho de procusto

El curador de tu sangre envenenada

Ay de este oficio de amar

que quiebra a veces hasta los brindis infinitos

en los que se sume mi espíritu

Seré además tu rama caída

El artífice de tus emociones más temidas

El contacto de tus caricias planas

El arreglador de tus silbatinas matinales

El iluminador de tus días, de tus días

Seré el receptor de tus saltos al vacío

El vacío al costado de tu cama

El aval de tus simplezas

El venerador de tus pies si te descalzas

Ay de este oficio de amar

que quiebra a veces los brindis finitos

en que embiste mi destino

Seré el escriba de tus elocuencias

El pedal de retroceso en las bajadas

El pintor de tus días grises

Al que tus inocencias le valgan

El mirador en donde asomen tus ojos

tus ojos blancos y esmeralda

Seré el espectador de tu belleza

tu belleza constante y coronada

El encausador de tus aguas y tus enaguas

El director de tu coro de grillos y luciérnagas enamoradas

Ay de este oficio de amar,

que quiebra a veces los brindis

desesperados del alma







LAS MUJERES Y LOS HIJOS DEL MAR

 

A Alcides en un rincón de la memoria

Vuelven con el corazón henchido

y semen de un extraño en las entrañas

sin saberlo concibieron

un hijo condenado

a andar con una mano suelta siempre

y la otra prendida a su falda

Esas mujeres duras una vez

y cada vez, perdón, enamoradas

talladas del mismo palo

aprenderán a no querer a su alma

Traiciona algunas veces el amor

casi siempre el olvido

que todo lo trama

Las manos de ese hijo

alcanzarán sin dudas

para ayudar en la espera

Estará siempre un farol encendido

hasta que un día la muerte lo apaga

Esa mujer ocultará el dolor

y mantendrá bien en alto al hombre

que tan solo una noche los amara

Marino de ultramar pescador de almas

El niño se sienta a su lado

y en el jardín esperan

a quien nunca vendrá

que tiene claro, su mismo rostro

e inexplicablemente su palabra







CON LAS MANOS CANSADAS

Con la sonrisa que tal vez los ángeles esbozan ante la locura de los hombres
Leopoldo Marechal

 

Con las manos cansadas de hacer bollos de papeles con rimas

con los bolsillos repletos de ironías que debí callar

en homenaje a los hombres mediocres

vestido con el traje con el que enterré a mis amigos

en medio una procesión que descomponiéndose

reparte mensajes en pro de la incoherencia

con un cepo esférico que me aferra

a mi pluma endémica

lejos de algunas cosas que nos acercaban

Se me ocurre que ser feliz es posible

y descorro los velos

me desnudo de pieles

levanto mi estandarte, que es tu angelical sonrisa

y emprendo el camino de los locos

que por fortuna es viaje de ida.







EL EXILIO ETERNO

A Grillo della Paolera

 

El barco de los dioses ha amarrado en los muelles

y han descendido a recoger los vestigios

de hombres y mujeres y niños

que amaron y honraron sus divinidades

En esa noche serena y blanca

tomaron indecisas inocencias

brevaron sangre y sabia

bondad y belleza,

pero un loco fulgor, un errante destino

los ha condenado a un exilio vehemente

Realizan movimentos confusos sobre el tablero de la vida

hasta sus etéreas sepulturas

No hubo riesgo en contemplarlos

así lo profesaron los alquimistas

Ningún dios de esos ambivalentes

descendió con su moral divina

De pronto un estruendoso llamado desde el horizonte

los obliga a levar anclas vertiginosamente

iluminados de espanto

alcanzan a llevarse consigo algunas almas

otros han cargado sus sacos con vino y barro

Orfeo entre ellos regresa abatido

sigue sin poder tocar su canción a Euridice.







CALLANDO

 

Aquella tarde, cuesta abajo por una colina

habíamos llegado hasta el roce de nuestras manos.

Con una carta a Dalila Tomas en mi bolsillo

que nunca le di y se está  resquebrajando,

tome fuerzas para decirte:

Aquí estoy para vivir por ti toda la vida.

Acaso hayas contestado a contraviento

se que algo declararon tus párpados,

El amar no es fácil sugerí

y también quedaste callando

Como con otras como tú , nada más comentamos,

una campana que hirió un pájaro

quebró el silencio destrozándolo.

Los brazos colgando por los costados,

pesados como féretros

e iguales que un fracaso.

Más que cualquier otra cosa

quería volver hasta mi sombra,

a mi espejo con marco dorado.

Es de noche, tengo sed de amor

Aún estas junto a mí

Miro al techo y proclamo

Dalila Tomas te amo.







ENIGMA

 

Cuántas cosas no nos dijo el amor,

mientras vivía inmerso

en su compás de sombras.

Tal vez se olvida demasiado rápido,

solo saben los amantes lo que pueden los besos,

a partir del instante en que se matan.

Como saber de tí si estas inerte,

si apenas te brota ese divino ardor

de tus labios escarlata.

En mi mente con alas en pliegue,

se desatan miles de bufandas.

De golpe se han ahogado los gritos

con ese vestigio del vino en las gargantas.

Pero ahora inmerso en la duda

como sabré de tus dientes,

como sabré de tu espalda,

de cada milimetro de tu piel

sudando sexo y escarcha.

Le dije a un amigo, la amo,

porque todavía te amaba.

Y mi voz ya no temblaba

viviendo de nuevo

con las estrellas en el alma.

Aunque tal vez nunca sea mía,

aunque tal vez dejé de amarla,

estos, mis versos tristes

durmieron en su cama,

y a menudo me acercan el silencio

preñado una mañana.

Cuantas cosas no nos dijo el amor.

Cuantas cosas la muerte nuestra aplaza.







O FUE LO OPUESTO DEL SOL

 

O fue lo opuesto al polvo del sol,

que causó la hoja rota y esos garabatos.

Un río cristalino recorriendo

el lecho de espejos muertos,

y tu insistencia en haberle borrado los ojos a un angel

que cayó de espaldas al cielo.

La piedra estrellada en los campos claros,

se entumece como la virginidad de los colmenares.

Tu ropa es de trigo, pareces Orfeo

La libertad fecunda espacios divinos

en tus suaves párpados colmados

de palabras buenas.

Solo recuerdo lo que dijo el poeta

si amargo te es beber tórnate vino.

Veo que abres la ventana a gritos,

y atornillo mis pies al piso,

para no seguirte en el vuelo,

una tarde de piras y redobles.







LA PAUSA

 

Hubo una pausa,

creí que ibas a dormirte

dentro de mi abrazo.

La pequeña miseria del mito

se encerraba en tu mirada,

como una cigarra en la caja de un niño ciego.

Perdóname si me he desesperado

en el esfuerzo por herirte,

ya no serán cristales increibles,

ni perspicacias, mis recuerdos.

Creo no aventurado pensar que ese vientre,

mece ecos de un rayo que no cesa.

Acaso no lo intentemos nuevamente.

Ya suben los cuerpos,

cuando caigan, habrá otros silencios

y menos pequeñeces.







AHORA SÍ

 

Dijeron que quitara las ceaches

luego argumentaron que había muchos adjetivos

criticaron el exceso de imágenes

se quejaron de lo extenso

diluyeron el tema

lo obligaron a situarlo en cierto lugar

que desde luego existe

debía utilizar todos los signos de puntuación

y las mayúsculas

por fin dijeron que era perfecto

decía: "La estantería"







TESTIMONIO

 

Léame señor se lo suplico

pretendo y a veces he pasado por tal

le consta, ser un poeta en la ciudad que vivimos.

Como una traición al sistema,

a contramarcha del desamor,

la mentira y el odio a cualquiera,

con algunas palabras cargadas de ilusión

quisiera llegar a su alma.

De este relato podría haber sido Ud. el testigo

tal vez no haya sido citado aún a prestar declaración

a menudo sucede.

Un niño levanta el debil tallo de una flor

quebrado por una pisada desaprensiva,

lo ata con un hilo a su barrilete y juntos vuelven a volar.

Con lo que terminó el acto.







LA LOCURA DE MIS LAGRIMAS

 

Eres la locura de mis lágrimas

Mis ojos pinceles finos

Mi palabra la de colores

Si puedo te voy a pintar el alma

Ya te he mordido otras veces los ojos

Y a cambio me miras y me empapas

Exasperando el desastre de tu ausencia de sexo

Entre mis sábanas

Tu lengua es una vía doble donde desencarrila mi deseo

Atropellado

Ya no importa si empiezo a fumar

Para echarte cenizas en la espalda

O que mitigue mi ineptitud para el canto

Gritando desde las escolleras

Con voz de ola acaracolada

En molusco o de loba

Te echo de menos de cualquier forma

En que te decida imaginada.







CERTEZAS

 

Es cierto que los cisnes se hacen el amor

cuando sienten que se mueren

Que los bosues se entristecen cuando matan un ciervo

que las abejas llevan en sus vientres

miles de mariposas

Que te quiero

Que cuando suenan las campanas de la iglesia

la montaña recuerda

que ella también fue madre

Que hay quienes brindan por la alegría de brindar

Que los cerezos florecen aunque estén cansados

Que quien devela un secreto se siente violado

Que no es dificil ver a la mañana como duermen las estrellas

Que te han visto llorar

Que tus ojos dicen la verdad

Aunque tu corazón aún espera







BELEN CASA DE PAN

 

Los pájaros volaron a tus manos

luego bajó la luna

acompañada por arcángeles diminutos

te ataron cascabeles tibios en los tobillos

y besaron dulcísimamente tus piecitos

La cascada de nubes donde termina el cielo

contuvo millares de mis sonrisas

Desbordado de amor

reconocido en tus ojos de mariposa

saboreé tus primeras palabras que serán mi esencia

Llena de pájaros y alegrías

te dormiste en mis brazos

mi pequeña estrellita

Revuelo cascabeles

anido silencios en tu ternura

y me aferro a La Luna

Belén Casa de Pan

duerme en mis brazos tu sueño de luces

suelta tus pájaros y cascabeles

que en estos días

hemos dado a luz el amor







ISLA NEGRA

 

En un principio la palabra caracola

luego el mar blanco, la luna de cristal

la planta que es de piedra

el vino del encanto

las murallas de truenos, el amor mineral

La madera que trajo la marea

el bendaval de besos

las manos de agua, las manos de sal

los cerezos volando

los poemas que trajo la marea

la planta de sal, el grito de sal

El mar verde, los corazones de Pascua

los caracoles de piedra, los mascarones de sal

El vino del espanto

el amor de agua y el amor de sal

Los cerezos llorando

la lluvia de los cielos en los sesos

el maremoto de los besosla planta de carne

el tiempo de agua y el tiempo de sal

Lo que no trajo la marea

La luna de cristal , esta Isla Negra

Isla Negra de piedra, Isla Negra de sal

Solo nos ha quedado

en la playa la voz de tus huellas

gaviotas de piedra, palabras de piedra

que te traen a veces y se van







SONETOS A TU RISA







SONETO DEL QUINTO CENTENARIO

 

La costa iluminada de mañanas

parece dilatarse en la marea

y un barco a la deriva se menea

en aguas que serán americanas.

 

En aguas que serán americanas

por su vergel la proa se pasea

inventa el horizonte, saborea

En las playas miradas muy tempranas

 

Invaden nuevos hombres tierras nuevas

conquistan las mujeres y las cuevas

celebran asambleas y fracasos;

 

cambiándoles los nombres y algún mito

dejando de recuerdo como un hito

velas que apresan últimos ocasos.







SONETO ANTES DEL ADIOS

 

Las nubes se tendieron sobre el cielo

y rumbo hacia el ocaso despuntaron

palacios de palomas que cantaron

a la luna y sus páramos de hielo.

 

Gritos de grises se precipitaron

y algunas aves levantaron vuelo,

no fueron el celaje si el pañuelo

en los surcos vacíos que trazaron.

 

Miro en mis manos las primeras gotas

y siento los latidos del espejo

sobre una calma de palabras rotas.

 

En tus pupilas, de mirar perplejo,

dibuja el agua y ni siquiera notas

que simplemente y sin querer te dejo.







SONETO IMPRONTA

 

Ahora que la impronta de tu arte

alcanza magnitud tal vez de huella

aléjate despacio ya de ella

que el sino del espejo va a alcanzarte

 

Líbrate de tu honor, ese estandarte

opácate en la lumbre de tu estrella

que tanta dignidad ya no destella

y lejos de tu esencia se reparte

 

Abrazo breve ciñe tu misterio

ardiente etereo entre profundos mares

pergeña lejanías del pasado

 

arrasa vanidades de tu imperio

Confúndete en la tierra con azares

Tu propia soledad te ha devastado.







SONETO ENGAÑO DULCE

 

Levanta ese furor de las pasiones

enciéndete en batalla con la Luna

noche tibia en que muerta haces de cuna

con un manto infinito de ilusiones

 

Al corazón le llagan las pasiones

dormido de memorias su laguna

cerebral y guardián tal vez de alguna

de aquellas de la mar viejas canciones

 

Digiero tu relato de cimiento

sin duda habrá unas flores de castaño

que harán mellar tu boca sin aliento

 

Tendida tu deshonra como un paño

irradias el amor en sentimiento

suicidio intemporal mi dulce engaño.







SONETO EPICA

 

 

Déjale al viento mi fragor profundo

aislado veo aproximar la muerte

que en fiesta voluptuosa se divierte

y un último mensaje más, fecundo

 

En qué ilusión de espadas aún existe

esa mañana azul de peregrino

antiguo celebrante en el camino

de una liturgia apasionada y triste

 

con simples oraciones en los muros

mensajes delicados pero oscuros

para el azul final de la conciencia

 

Déjale al viento esta agonía breve

que el alma emerger  profunda y leve

hacia la luz fugaz de otra existencia.







SONETO LA ODASIA (JITANJAFORA)

 

Allá donde los prunos cotan su hima

en truentos causos de auna sinedecta

espluyen los ocruyos en su flecta

un racino de glumas que tarima.

 

Fue ese el sucro que confuló la suíma

fueron sus cletos los que con parecta

trafutaron luetos la miria cunecta

en diome de la jacta y la coru¡ma.

 

Pero algemos las glumas de los quentos

poremos la miria y la carumbra

breso los pálapos de tus furentos

 

Tenuctos de flaror, tenuctos de humbra

platieron los mirosos sus filentos

de naras de calíses y se sumbras.







SONETO CANTARES

 

 

Hombre que cantas como si una fuente

hecha mujer te doblegara al ruego

y en un espacio triste tu alma siente

que de la mano ruedas sin sosiego.

 

Rincones alejados en tu mente

avivan las cenizas hasta el fuego

debiste soportar tu amor de frente

para callar alguna ausencia luego

 

Tras qué disfraz ocultas tu semblante

en un intento de escapar tardío

anocheciste en tu cantar errante

 

La luna entre tus manos fue del frío

Hombre que cantas tu canción amante

de vuelta de la vida estas vacío.







SONETO LOS SUEÑOS TODAVIA

 

Quién es el otro, quién ese reflejo

que mira sin mirar con impaciencia

y sin notarlo ya se ha vuelto añejo

ignorando la muerte esa inminencia

 

De que antigua nostalgia es ese dejo

quiza olvidando amar nació la ausencia

tu mano viva aguarda en el espejo

que vuelva a resurgir tal vez su esencia

 

La mágica dulzura de la infancia

resuena en mi otra vez aunque tardía

entrelazada estás en la distancia

 

Reconocí tu amor esa ironía

retengo en la memoria esa fragancia

Los sueños te iluminan todavía.







SONETO SOBRE MARES Y HERIDAS

 

A pesar mío lates tan hermosa

como si un dulce sol te protegiera

vanguardia del amor sándalo y rosa

hacia la luz del mar por vez primera

 

Discurres en el cielo ignominiosa

y ocupas el lugar de la ligera

nube clara compañera y silenciosa

resumes la dulzura en quieta espera

 

Con máscara de sol innecesario,

te buscas en mi amor y estás perdida

yo resuelvo amarte y lo contrario

 

Lates en mi dolor de despedida

a pesar mío vuelvo solitario

sobre la piedra el rastro y una herida.







SONETO EGREGIOS

 

Juzgan a mi dolor como locura

si así es preciso queman mis delirios

a veces no comprenden que son lirios

y apresan la razón que en mí fue pura

 

Despierto de mis sueños y estoy pleno

agradezco tu caricia esa blancura

junto a tanta injusticia es una cura

y soy un campanario que resueno

 

Juegan a perdonarme y me revelo

no son mis actos los de algún perdido

que tiene que esconderte a ti mi anhelo

 

No volveremos por caminos idos

como dos pájaros alzemos vuelo

que lo que no es nosotros será  olvido.







SONETO GRANADA

 

Hay en mi cuerpo estragos de aquella extraña esencia

cuando en algún camino del que escaparon vientos

permanecí expectante fraguando sentimientos

mientras todo perdía incluyendo la inocencia

 

Algo de la montaña, tal vez su evanescencia

su ladera madura poblada de sarmientos

No escatimó la calma y ausentes ya los vientos

aproximó a mis ojos ecos de tu presencia

 

Aunque era ya tu ausencia una especie de costumbre

y las mañanas nuestras un pronunciado esbozo

amaneció ese día desde una nueva cumbre

 

como si el sol modificando el curso se hubiera

apoderado de mis sueños y de mi gozo

para lograr que hoy que no te quiero...te quisiera.







SONETO DEJA VU

 

Al parecer volvía a repetirse

esa extraña costumbre de quererte

de dormir en tu cuerpo y de tenerte

en mis brazos que quieren redimirse

 

No quisiera pensar que he de perderte

por ese torpe hábito de irse

de quedarse callados sin decirse

lo que mi corazón te grita al verte

 

Yo era un hombre y tu una mujer, de tierra

y en tus surcos echó raíces mi alma

naciendo brotes que nos dieron tierra

 

Tu una mujer, una llanura en mi alma

y yo aquél hombre que besó esa tierra

y hoy vuelve a amarte compartiendo su alma.







SONETO PATERNIDAD

 

Desde otro cielo a bendecirnos llegas

y con tu grito el horizonte empañas

rojo confuso brota en las entrañas

y de sosiego y felicidad nos riegas

 

Ahora que ya por fin ganó la calma

esa batalla dulce por la vida

en brazos de mi amor tu amor anida

y expandes tu ternura sobre mi alma

 

Aqui esperé las lágrimas más tiernas

e imaginé las cálidas canciones

Una alegría impar nos reencamina

 

Mis ojos dieron luz entre tus piernas

y ya sumamos tres en corazones

Divina Trinidad nos ilumina.







SONETO SUEÑOS

 

Después de tanto orgullo y reverencia

yo soy el que almacena tus dolores

en cada noche fría en tus temores

se disemina mi raída esencia

 

Los muertos de memoria sin clemencia

traspasan de mis ojos los colores

vacíos de silencios y de amores

dejando traslucir alguna ausencia

 

Lo que de tu ternura he recibido

parece redimirte y rescatarte

desde ese amanecer en el olvido

 

la magia de la luna va a atraparte

tal vez no pueda ser lo que no he sido

Le fui fiel al instinto de soñarte.







SONETO AL VINO

 

Late compacto tibio incandescente

tras un cristal que el cuerpo le endurece

hasta que el alma tiñe y enmudece

con un abrazo embriagante y complaciente

 

La robustez purpúrea e insolente

su débil sombra cada muerte mece

y la espesura en tinta azul que crece

de algún encanto sigilosamente

 

Dolor sangría heridas en mis venas

En zigzagueo triste van las penas

Embebido en silencio y melancol

 

Pasaron ya la vid y los deseos

los  árboles volcados, aleteos

de pájaros que escapan hacia el sol.







SONETO MARINO

 

 

La noche desplegó su frio encanto

y marineros que soñaron vientos

con la cara de luna, sentimientos

recordaron tormentas en su canto

 

Más fueron las mujeres evocadas

que los puertos que los persiguieron

botellas rodadas al mar gimieron

ebrias de sal las almas desbocadas

 

Cálidas lejanías de la calma

brotan desde el silencio conminado

no los espera un muelle imaginado

 

Barco vacío, brújula sin alma

Alguna estrella es su golpe de suerte

Aunque la sombra que les va es la muerte.







SONETO ALTURAS

 

Aquél pájaro ciego en movimiento

la copa de los  álamos desgreña

y con sus alas rígidas se empeña

en devorar vacíos sin aliento

 

Solo en mis ojos su dolor presiento

entregados a un rito que pergeña

si vive rie, mientras rie sueña

de sur a sur auspicia alumbramiento

 

Recordar‚ tal vez su fria ausencia

cuando en las noches ríspidas asciende

mi alma hacia la fuente que la enciende

 

Cierra tu pico enciérrate en mi esencia

Una vez más se inclinan los infiernos

Y el tiempo nos devorará  fraternos.







SONETO SINESTESIA

 

Era azul el momento, tu alma blanca

la tarde cantaba su sinfonía

inundada de silencios de piedra

y los  árboles alados lloraban

 

No quiero vacilar cuando te nombro

Hubo veces que me cegué tambien

por la húmeda luz de tus pestañas

Mariposa que hueles como cielo

 

Mis versos amarillos te llamaban

Te gritaban mi piel y mis caricias

mas tu rostro de huesos se ocultaba

 

La puerta se cerró como una noche

las antiguas cenizas te brotaron

Todo fue universal, hasta el olvido.







SONETO MUÑECA ANTIGUA I

 

Que realidad sinuosa he comprendido

al despertar entre las tibias ramas

Tu cuerpo desprolijo de lealtades

y mi pasión herida agazapada

 

Cuando en el cielo estás como humo y nube

Mis seres interiores, mis poetas

se desharán en fuego y en arenas

Mirlos que ríen su suerte de jaula

 

Ya no resistiría aunque intentara

otra oportunidad de amor en tu alma

Gozo de mis miserias cotidianas

 

resolviendo mi soledad de pájaro

y mi pequeña voluntad de vivir

tu triste encanto de muñeca antigua







SONETO MUÑECA ANTIGUA II

 

Tú muñeca lacerada y perdida

con corazón de miel, manos de escarcha

te respiré en otoño esa mañana

los pies desnudos y la boca intacta

 

De tanto en tanto rio como entonces

escribo y sueño cuando sueño canto

tu mágica dulzura me acorrala

contra los muros erigidos antes

 

de mi última sonrisa, de algo tuyo

que se quedó incrustado en estos versos

Tu melodía de sirena arriba

 

Se expande en cada espacio de mi ser

Tus huesos y los míos se enamoran

de nuestra fantasía ilusionada.







SONETO DEL FINAL

 

El día de tu muerte en el camino

danzabas en el tiempo del espejo

como un fantasma oculto en su tristeza

dibujando los pasos de un mendigo

 

Y cuando hiciste de tu voz el trueno

aquél invierno ardido en vanidades

solo quedó el silencio en paralelo

y un viejo sol que tiembla en la saliva

 

Destierro de los Dioses del olvido

Necesitamos del dolor lo siento

y de tus catedrales escondidas

 

Fuiste un soldado herido de nostalgia

Vuela tu tren que escapa a la deriva

Tu calavera abierta es una jaula.







SONETO DEL AMOR

 

Que se de ti sino lo que dijiste

aquella tarde simple y paralela

en que el amor que hicimos desprolijos

dio a luz la senda en que permanecemos

 

Que magia azul soltaste en tu pañuelo

de lágrimas secretas y lloviznas

que dejó para siempre sin otoños

el padecer de mi alma peregrina.

 

Te extraño y no lamento esta locura

Ideo la manera de pensarte

Recorro de memoria tus rincones

 

Recuerdo la alegría de mi sed

al encontrar tu fuente misionera

Ay amor, si supiera de mí tu alma.







SONETO BELEN, CASA DE PAN (Remix)

 

Los pájaros volaron a tus manos,

bajó con los arcángeles la luna

besaron dulcemente tus piecitos

y les ataron cascabeles tibios.

 

En donde el cielo se evanece en nubes

fui componiendo miles de sonrisas

tu amor me desbordó, tu ternura

reconocida en esos ojos simples

 

Mi esencia ese sabor de tus palabras

Llena de pájaros y de alegrías

te dormiste en mis brazos, mi estrellita

 

Revuelo cascabeles y silencios

Belén, casa de pan, pequeña luna,

de nuestro sueño ha nacido el amor.







SONETO EL AMOR DEL ALMA

 

Quiero olerte en los párpados mujer

Tu fragancia de llanto inmaculada

En alegría convertirme, arder

Bajo tu piel serena aprisionada

 

En cada uno de mis sueños ver

Tu ternura a migajas prodigada

Manso camino hasta el amanecer

Con aurea angelical iluminada

 

Y casi con la punta de los dedos

Sin tocarte la noble cabellera

Cercenando los llantos y mis miedos

 

Aprisioné tu alma golondrinera.

Tenía el derecho de vivir por vos

Aunque mi cuerpo se murió en la espera.

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