SEAN ETERNOS LOS LAURELES...
Hace algunas decadas, Borges dijo que "el argentino prefiere pasar por inmoral que por tonto". 
Afirmaba que eso hacía de la Argentina un pais sin futuro. 
Esa demostración de la viveza criolla hoy parece una profecía.
 
Eran los tiempos en que un grupo de militares admiradores del Derrotado Eje habia tomado el gobierno. 

Peron, el Gran Vivo, era el Presidente surgido de ese grupo. El representaba como nadie a ese argentino rapido, de respuesta mordaz, mujeriego tardío con poder y mucha calle. 
 
Durante casi una decada, Peron instauró un gobierno al estilo de Mussolini, carismático, basado en la personalidad de un líder y su viveza.
 
Ese Gran Vivo volvió despues de un largo exilio y, ya senil, dejó al mando del país a su brujo favorito y a una copera que había conocido en Panamá.
 
Un final tipico de los vivos.
 
Un poco peor le va a su discípulo Menem, otro gran vivo argentino. 
 
El playboy cincuentón, el de las fiestitas y la pizza con champagne, hoy pasa los dias en su carcel-quinta usando la viveza para evitar sentencia.
 
Casado recientemente con una señora ambiciosa (para llamarla de algun modo decente), con su hijo enterrado, una hija que lo martiriza y una ex piantada, es otro clásico final del Vivo.

Recuerdo una definición del personaje que hizo un amigo. 
 
El imaginaba a Menem joven en la rancia universidad de Córdoba. Llegado de un pueblo perdido de una provincia pobre, árabe (sin ofender a la comunidad), feo y petiso.

Mi amigo decía "...este turco le va a hacer al pais lo que no le pudo hacer a las chicas de la universidad de Cordoba". Cuanta razón tenía...

Unos pocos de sus amigos vivos lo acompañan aún. Maria Julia, la viva con setecientos palos en las Caimán, que descubrió el sexo a los cincuenta y posó con un tapado de piel de zorro siendo secretaria de medio ambiente.

Kohan, el vivo que dejó el dos ambientes en Puente Saavedra y en cinco años tenía más propiedades que la curia. 

Gostanián, el dueño de la celda-quinta, que a pesar de ser considerado un "gordo boludo" tuvo a su cargo la fabricación de los billetes convertibles. Hoy también todos pasean su viveza por los tribunales.
 
La psicologia brutal. Se es "Vivo" para subsistir entre gente con más capacidad.

Aquí en Ecuador todas las noches se puede ver a Tinelli, el programa que exporta al mundo esa devoción argentina por la viveza criolla. 

Un chico de campo devenido a vivo porteño que conduce a un grupo de vivísimos aduladores que hacen apología del "tener lleca" y ser el más piola de la barra.

Un notero (vivisimo) le pregunta al primer ministro de Noruega " Premier..?, en su país se garcan de ofri?" y toda la corte del Vivo-Jefe festeja. 
 
El gobernante, que no entiende nada, maneja un pais que esta considerado el primero de la Tierra en indices de bienestar. 
 
El notero representa al decadente periodismo de un pais que hace cincuenta años estaba entre los diez primeros del mundo y que hoy comparte el final de la tabla con varias naciones africanas. 
 
Un vivo bárbaro.
 
Tinelli, el Vivo en Jefe, se ríe de las ocurrencias de sus chicos. Tiene millones en el banco pero no duda en comerse un alfajor en cámara por unos pocos miles más. Una actitud de vivo mediático.
 
La viveza resulta ser como un karma nacional. Hace unos años, un mediocre cajero de un banco de Santa Fe, con treinta años de trabajo en el mismo lugar, aprovechó la añorada confianza provinciana y se llevó una bolsa con tres millones de pesos. 
 
Abandonó su familia y sus amigos para huir por unos meses hasta que lo agarraron. 

Para muchos argentinos era el "Vivo Fendrich" . Era un pobre ladrón sin ese toque romántico del valor y, sin embargo, tuvo su grupo de admiradores. 

El tema se discutia entre las mesas llenas de vivos en los cafes de barrio. Todo un símbolo.
 
Hoy la Argentina está al borde de un precipicio que no conocemos. Como nunca. 
 
Un gobierno que no es de vivos, más bien lo contrario, no sabe que hacer con la madeja que heredó y se muestra asustado. 
 
Diez años de menemismo no solo trastornaron la economía. El daño es tambien cultural, político y, sobretodo, moral.

Las relaciones carnales con el "Gran País del Norte" nos llevaron del café La Paz, al McDonald's. De educación "libre y laica" al "just do it". Ese, nuestro, país que conocimos se hunde.
 
En un naufragio, los vivos pueden salvarse. Pero nunca se salva el barco.
 
Aun con un agujero pequeño, el hundimiento es seguro. La viveza es un acto de individualismo, es asegurarse un salvavidas como sea, no pensar en emparchar. 

Si el capitán no tiene el coraje para intentar convencer a TODOS que vale la pena tratar de seguir y no puede imponer el optimismo, es poco lo que se puede esperar.
 
No es de vivos arremangarse. Tampoco ver el futuro. 
 
Es necesario que NUESTRO pais, es decir SU GENTE, cambie de actitud.
 
 Que nos demos cuenta que tantos años de decadencia tienen que ver con nuestra forma de ser y no tanto con las crisis mundiales o el apriete oportunista del FMI. 
 
Que no nos salvaremos por nuestra viveza sino por nuestro deseo de SER, de FORMAR un pais en serio.
 
Si estás de acuerdo con lo que expresado, hazte un favor y tambien a nuestro país, reenvialo a todos tus contactos de Argentina. Por algo se empieza, no? Cambiemos cada uno de nosotros y estaremos cambiando al mundo. Por lo menos abriremos unos cuantos cerebros y.... ¿Despertaremos conciencias?

Sean eternos los laureles
que supimos conseguir
coronados de gloria vivamos
¡Oh juremos con gloria morir!
 
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