Mi Patria, se esta muriendo...


"El hombre se deja matar muchas veces por sostener su propia ficción. El hombre tiene una capacidad de histrionismo que llega al heroísmo. Es más, reina en ocasiones un lugar común de heroísmo no sólo verbal, sino actuante, que es la forma peculiar de histrionismo dominante en la época.
Las épocas de desesperación abren, por lo pronto, un amplio margen a todas las íntimas ficciones y al gran histrionismo histórico. Como los demás hombres han perdido la confianza en su cultura y todo entusiasmo hacia ella, están como en el aire y son incapaces de oponerse al que afirme algo (...).

José Ortega y Gasset

Había una vez, en una comarca lejana, acariciado por los vientos de la Fin del Mundo, un País muy peculiar llamado Argentina.

Como una mujer hermosa, fue codiciada por hombres de distintas latitudes y ella en su generosidad e inocencia los acogió en su seno, brindándoles lo mas puro de sí y muchos de esos hombres sabemos reconocer su grandeza y tratamos de cuidarla y hacerla crecer feliz, pero otros, vendidos a ciertos intereses egoístas y malsanos, la han maltratado tanto que en su pena agoniza y sus estertores sacuden a toda la gente de bien que habita la tierra.

Su extensa y hermosa geografía, la hacían ciertamente privilegiada con respecto a otros países. Grandes extensiones de costas a un generoso mar, grandes llanuras verdes, donde sin querer caía una semilla y germinaba sin mas, una hermosa y extensa cordillera, cuyas cumbres nevadas atesoraban todo tipo de minerales, Sus nieves y glaciares eternos garantizaban el agua necesaria hasta para otros países que la necesitaran, un subsuelo rico en gas, carbón y petróleo, ríos que hacían aun mas fértil ese suelo, sus bosques gigantescos, su fauna y mucho más... Si hasta los colores de su bandera son un pedazo de cielo.

Esa tierra generosa, cobijó a millones de inmigrantes de todas las razas imaginables, que llegaron a ella con el afán de rehacer su vida, ya que en su tierra de origen el hambre los acosaba. Y estos inmigrantes hicieron prosperar a ese País, con su trabajo honesto y sus ganas de ser alguien.

Todos estos inmigrantes soñaban, con que sus hijos no tuvieran que pasar las vicisitudes que ellos habían soportado y procuraron brindarles educación, a tal punto que ese sueño se agigantó, pensando en "mi hijo el doctor", simplemente querían que sus hijos fuesen "alguien" y sobre todo felices.

Italianos, españoles, turcos, árabes, japoneses, eslavos, etc., etc. convivieron y participaron de ese sueño.

Católicos, judíos, islámicos y protestantes todos hicieron para la grandeza de ese País, con su labor diaria, regando el precioso suelo con su sudor y sus lágrimas de añoranza para su tierra natal.

No fueron todas flores, pero esta tierra generosa les brindo alojamiento, abrigo y sustento y cuando sus familiares, allende los mares padecieron el flagelo de la guerra, pudieron ayudarlos.

Hoy, ese País generoso, está agonizando y pese a algunas degradaciones que se hicieron en su suelo, se mantiene potencialmente rico y productivo.

Los hijos de aquellos inmigrantes, que han cosechado grandes premios internacionales en la actividad cultural, en contribuciones a la Paz y a las ciencias, padecen el mismo destino de sus padres y la única salida que encuentran es abandonar la tierra que los vio nacer y buscar nuevos horizontes.

¿Cómo puede ser?

¿Qué es lo que pasó o está pasando?

El pueblo sufre privaciones elementales. Los jubilados, que otrora fueron trabajadores que aportaron al Estado ( o sea, que el Estado no les regala nada), están condenados a morir abandonados a su suerte, ya que ni siquiera obra social les queda y ni hablar de las miserias que reciben como devolución a lo aportado.

Pero hasta los políticos más radicales opositores al gobierno, no se avienen a ganar menos y sus dietas siguen siendo suculentas. Han firmado leyes que obligan al Estado a pagar las pensiones graciables que ellos otorguen, pese a que la prensa en varios casos encontró a familiares y amigos de ellos cobrándolas.

El Senado, fue sospechado de corrupto. Varios escándalos en Diputados, en el Concejo Deliberante de la ciudad de Buenos Aires, en algunas Municipalidades del interior, en la Legislatura porteña, en Gobiernos provinciales, en funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional y hasta un presidente.

La Justicia ¿Qué es eso?. Pacto de Olivos, la Ley de Partidos Políticos (y aquí pondrán el grito en el cielo), la detención del ex presidente y su posterior libertad, como así algunos de sus Ministros y podría seguir.

Si hasta parece que para ser político en Argentina uno tendría que tener un frondoso prontuario en lugar de un Currículum Vitae.

El riesgo País, está a casi el doble y con miras a triplicar a quien nos sigue en el infortunio. Ahora, cuando lo exigen desde el fondo monetario Internacional, se dieron cuenta de que debemos tener déficit cero. Y para lograrlo, le reducen los salarios a los empleados públicos y las jubilaciones, mientras se hacen nombramientos por compromisos políticos muy onerosos y en algunos lugares, se suben las dietas, ciertos funcionarios.

Ni hablar de los ñoquis y demás minucias, como los A.T.N. (aportes del Tesoro Nacional), que son de manejo discrecional del Ministro del Interior para las Provincias, los fondos reservados, los gastos de representación, las comitivas, etc.

No hay soluciones mágicas, pero deberíamos darnos cuenta de que quienes desde el gobierno nos imponen el déficit cero, en otros momentos, participaron de gobiernos que dilapidaron el dinero de las ventas de las empresas del Estado.

Mi amigo...

Lloremos juntos por lo que está muriendo, pero que aquellos que hicieron trizas el sueño de nuestros abuelos, tengan el escarmiento de la Justicia, que debemos crear entre todos.

Si parece de que no son conscientes del daño que hicieron y siguen haciendo. Son hombres sin valor alguno, basuras que se dan vuelta como una media y nos quieren dar lecciones de poder, de conducción, de moral y no sé cuántas cosas más, pero se olvidan de lo principal: La justicia.

Y pese a ser un valor relativo si la miramos a través de los tiempos, el concepto de Justicia, es fundamental cuando se impone en un lugar y momento determinado.

Y recuerde que todo este mal, puede ser el punto de partida para lograr hacer desde las cenizas que nos dejan, una realidad acorde con nuestras posibilidades reales.

Exijamos, la reducción del exagerado gasto público argentino.

Que los políticos ganen como los trabajadores comunes o viceversa.

Que no tengan poder discrecional sobre los bienes del Estado.

Que no tengan privilegios de ninguna especie.

Que sean revisado todo lo adquirido por el Estado.

Que se investiguen en conjunto todas las privatizaciones.

Que se pague la deuda interna (jubilados, maestros, policías, etc.)

Que se acaben ciertos regímenes feudales, que todavía existen. Tanto en política como en economía.

Que se privilegie a la industria nacional. Créame, que esto lo podemos hacer nosotros mismos, simplemente comprando productos argentinos, que muchas veces son de mejor calidad que los extranjeros.

Que se vuelva a poblar el País en su totalidad, radicando empresas en el interior.

Que los funcionarios respondan por sus actos al término de su mandato y sean sometidos a una especie de juicio de residencia, como se hacía en la antigüedad, revisando todo el accionar durante su gestión.

Que se castigue, con severas penas a los políticos que prometan cosas en campaña y luego no las cumplan cuando asumen el mandato dado.

Que se investiguen las pertenencias y cómo adquirieron las mismas algunos familiares de políticos, ya que algunos hijos que no dan la impresión de ser muy "despiertitos", parece que se han hecho ricos del día a la noche y se pasan la gran vida.

Que la Aduana, vuelva a ser control.

Que se investiguen las concesiones dadas a determinadas personas o grupos de inversión.

Que se brinde seguridad al ciudadano honesto y esto implica una Política Criminal seria.

Que haya organismos que fiscalicen la Responsabilidad Profesional de los funcionarios, como se hace en EE.UU.

Que los funcionarios sean idóneos.

Que la solidaridad deje de ser una palabra en los discursos y la pongamos en práctica.

Que la salud no sea un negocio y volvamos al juramento Hipocrático, con hospitales dignos y provistos.

Que la educación tenga los niveles que las circunstancias exigen.

Que los impuestos sean razonables con lo que gana la gente y entonces todos aportarán al bien común.

Que si las culpas son de la herencia recibida, no nos quedemos con esa frase y los culpables paguen sus culpas con su peculio y su libertad.

Son tantas las cosas que tenemos que hacer...

Pero empecemos por hacer una legislación acorde a las circunstancias. Dejemos este intríngulis legal que tiene nuestro País, donde se han hecho leyes (siempre copiadas del exterior) y luego otras leyes contradictorias a esas, que parecen que el dicho popular "Hecha la ley, hecha la trampa", en la Argentina, cabe perfectamente.

No me deje sólo como al pobre Don Quijote en su locura, seamos millones de Quijotes y derrotemos a esos molinos de viento de la corrupción que nos hacen padecer la desesperanza, que condenaron a nuestros abuelos a la vida miserable que llevan y que llevarán a nuestros hijos a la miseria o al exilio.

No todos los males vienen desde afuera.

Los principales, los tenemos entre nosotros y nos gobiernan desde hace mucho tiempo.

 

Autor: Juan Antonio de Buenos Aires, Argentina.

Mail: juantonio25@hotmail.com