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Un
Presente de Contrastes
Por
Maximiliano
Curcio
El
nuevo cine argentino busca hacerse un lugar en el 2005. Ingresar en el
circuito
comercial no les es tarea fácil a las producciones independientes que
sufren en carne propia las tendencias marketineras que predominan por
estos tiempos, caso es la demorada "Monobloc" de Luis
Ortega que por fin parece haber conseguido respaldó para su estreno. Los
festivales de Bacifi y Mar del Plata son una muestra de un cine que se
consolida, al menos a juzgar por la buena cantidad de espectadores que
asisten a las muestras que, de todas formas, no son el termómetro ideal
del publico para saber si tal o cual film resultara exitoso en cartelera a la
hora de su estreno.
El
amplio de la audiencia, para citar un ejemplo, recibió con prudencia
films como "Extraño"
de Santiago Loza, o "Sábado" de Juan Villegas, películas
pertenecientes a un cine experimental bastante irregular con mucho
progreso por delante y lejos del alcance del espectador masivo. Por
otro lado nos encontramos con las ultimas producciones de Carlos Sorin y
de Pablo Trapero que no fueron muy bien recibidas por el publico, a
diferencia de "Peligrosa Obsesión" que contó con todo
el aval de la audiencia al quedarse con el primer lugar en 2004, mas allá
de su escaso valor cinematográfico, un llamado de atención a un publico
muchas veces chato, conformista y masivo. Citado estos ejemplos mas las
numerosas producciones que no llegan a conseguir un lugar en el circuito
comercial, caso "La Quimera de los Héroes" o "Los
Muertos", seria quizás el momento de
preguntarse si tiene sentido que el INCAA financie tanta cantidad de
producciones que no llegan al publico mas otras de irrelevante calidad artística
y pobre realización que tampoco lo hacen. Seria oportuno entonces,
enfocar la mirada hacia los Países Bajos de Europa que apuestan dinero
fuerte a la gran calidad de muy pocas producciones anuales y se ven
recompensados con su presencia en los festivales mas importantes del
mundo.
En
Argentina poco a poco se fue perdiendo el cine de autor, Sergio Renan
("La Tregua"),
Leonardo Favio ("Nazareno Cruz y el Lobo"), Hector
Olivera ("La Patagonia Rebelde"), Eliseo Subiela ("Hombre
Mirando al Sudeste") o Pino Solanas ("Sur") son
algunos ejemplos de cineastas cada vez mas esporádicos en sus
apariciones, tomando su lugar realizadores improvisados que resultan en
fiascos como lo demostró "Palermo Hollywood". En el
comienzo del nuevo siglo jóvenes realizadores
renovaron el panorama como Lucho Bender con "Felicidades"
o Fabin Bielinsky con "Nueve Reinas" que acompaña a los
buenos aportes de veteranos como Eduardo Mignona en "La Fuga"
o Adolfo Aristarain en la reciente "Roma". Para este
nuevo año realizadores femeninas buscan también hacerse su lugar como es
el caso de Anahi Berneri con "Un Año sin Amor" o
Julia Solomonoff con "Hermanas", siguiendo el muy buen
ejemplo del camino trazado por Lucrecia Martel.
En
los años '70 realizadores en las postrimerías de sus carreras como
Daniel Tinayre o Leopoldo Torre Nilsson se reinventaron a si mismo con
logradas tragedias románticas como "La Mary" o "Boquitas
Pintadas", en los '80 llegamos a los Oscar de la Academia y el éxito
de Luis Puenzo y de Hector Babenco los llevo a trabajar con éxito en
Hollywood. En el medio del camino también se desaprovecharon muchas
oportunidades y es cierto que el cine argentino podría estar mejor, es
cierto que podría haber aprendido de algunos de sus errores para
progresar, pero también es verdad que
se marco una huella y hoy jóvenes y talentosos cineastas pretenden
aprender la lección y continuar el buen rumbo.
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