Oremos

     
     
Tú, que al hacerte hombre quisiste ser miembro de una familia humana, enseña a las familias las virtudes que resplandecieron en la casa de Nazaret.

     Haz que permanezcan unidas, como Tú y el Padre sois
Uno, y sean vivo testimonio de amor, de justicia y
solidaridad; que sean escuela de respeto, de perdón y mutua ayuda, para que el mundo crea; que sean fuente de vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y a las demás formas de intenso compromiso cristiano.

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