ðHar.geocities.com/misa_tridentina03/via_crucis/via_crucis02.htmlar.geocities.com/misa_tridentina03/via_crucis/via_crucis02.htmlelayedxÀSÕJÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÈÃs=%OKtext/html€ˆ2÷=%ÿÿÿÿb‰.HThu, 10 Mar 2005 20:53:27 GMT§Mozilla/4.5 (compatible; HTTrack 3.0x; Windows 98)en, *ÀSÕJ=% Ejercicio del Vía Crucis
EJERCICIO DEL VIA CRUCIS
Con las meditaciones de San Alfonso María Ligorio  
CUARTA ESTACIÓN
Jesús encuentra a su afligida madre

   V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
   R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

   Considera el encuentro del Hijo con su Madre en este camino. Se miraron mutuamente Jesús y Maria, y sus miradas fueran otras tantas flechas que traspasaron sus amantes corazones.
 

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   AMANTÍSIMO Jesús mío: por la pena que experimentasteis en este encuentro, concededme la gracia de ser verdadero devoto de vuestra Santísima Madre. Y Vos, mi afligida Reina, que fuisteis abrumada de dolor, alcanzadme con vuestra intercesión una continua y amorosa memoria de la Pasión de vuestro Hijo. Os amo, ¡Oh Jesús, amor mío!, más que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido; no permitáis que vuelva a separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade. Amén.  

   Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

 

   Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor.  
QUINTA ESTACIÓN
Simón ayuda a Jesús a llevar la cruz
 

   V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
   R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

   Considera cómo los judíos, al ver que Jesús iba desfalleciendo cada vez más, temieron que se les muriese en el camino y, como deseaban verle morir de la muerte infame de Cruz, obligaron a Simón el Cirineo a que le ayudase a llevar aquel pesado madero.  

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   DULCÍSIMO Jesús mío: no quiero rehusar la Cruz, como lo hizo el Cirineo, antes bien la acepto y la abrazo; acepto en particular la muerte que tengáis destinada para mí, con todas las penas que la han de acompañar, la uno a la vuestra, y os la ofrezco. Vos habéis querido morir por. mi amor, yo quiero morir por el vuestro y por daros gusto; ayudadme con vuestra gracia. Os amo, ¡ oh Jesús, amor mío! más que a mí mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido; no permitáis que vuelva a separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade. Amén.  

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   Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

 

   Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor.  
SEXTA ESTACIÓN
La Verónica limpia el rostro de Jesús  

   V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
   R. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

   Considera cómo la devoto mujer Verónica, al ver a Jesús tan fatigado y con el rostro bañado en sudar y sangre, le ofreció un lienzo. y limpiándose con él nuestra Señor, quedó impreso en éste su santa imagen.  

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   AMADO Jesús mío: en otro tiempo vuestro rostro era hermosisímo; mas en este doloroso viaje, las heridas y la sangre han cambiado en fealdad su hermosura. ¡ Ah Señor mío, también mi alma quedó hermosa a vuestros ojos cuando recibí la gracia del bautismo, mas yo la he desfigurado después con mis pecados. Vos sólo, ¡ oh Redentor mío!, podéis restituirle su belleza pasada: hacedlo por los méritos de vuestra Pasión. Os amo, ¡oh Jesús, amor mío!, más que a mi mismo, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido; no permitáis que vuelva a separarme de Vos otra vez; haced que os ame siempre y disponed de mí como os agrade. Amén.  

   Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

 

   Amado Jesús mío,
Por mí vas a la muerte,
Quiero seguir tu suerte,
Muriendo por tu amor;
Perdón y gracia imploro,
Transido de dolor.  

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