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Observatorio de Conflictos
EL CAPITALISMO JAPONÉS DE POSGUERRA
Por Luciana Urbano
Observatorio de Conflictos, Argentina
LA SITUACIÓN A FINES DE LA SEGUNDA GUERRA
MUNDIAL
Después de la II Guerra Mundial la
derrotada burguesía japonesa atravesó por un período de extrema debilidad. Dos
gigantes libraron batalla en el Japón: por un lado las fuerzas de ocupación
militar del imperialismo yanqui y por el otro el movimiento obrero japonés que
creció como un coloso. Su poder "se extendió como fuego en un pastizal
seco". El crecimiento más rápido fue el de la Confederación de Sindicatos
de Industria (Sambetsú), dirigido por comunistas que pasan de nada en el '45 a
una organización de 1.600.00 a fines del '46. Una característica remarcable de
esta precoz irrupción obrera de posguerra fue el control obrero sobre la
producción, con la creación de Comités
de Taller. Estos Comités se unieron a nivel regional y finalmente a nivel
nacional para formar la Sambetsú. En estas empresas (donde la patronal se
negaba ponerlas a producir bajo condiciones no rentables) los trabajadores
tomaron el poder y volvieron ellos mismos a poner la producción en marcha. Aun
allí donde no habían tomado las fábricas en sus manos los trabajadores crearon,
dentro de las empresas, situaciones tales que podrían llevarlos fácilmente al
control de la producción. Fuera de las fábricas el control popular sobre la
alimentación y sobre el sistema de racionamiento se extendió rápidamente (1)
.
El imperialismo y la burguesía necesitaban
retomar el control de la situación. El capital, en cuanto trabajo muerto, no
puede existir si no mantiene la sumisión del trabajo vivo, si no reproduce
permanentemente el sistema de explotación. De esta relación antagónica surge,
para la burguesía, el imperativo de la búsqueda constante no sólo de mayor
productividad, sino también de nuevas formas de organizar la producción que
mantengan y/o refuercen su dominación, doblegando la abierta o sorda rebelión
del trabajo. Así vemos que en la inmediata posguerra hay una clara estrategia
antiobrera, que pudo imponer a los trabajadores el "individualismo" y
el "espíritu de sumisión" que tanto alaban los comentaristas
burgueses. Muto Ichiyo nos dice que no hay toyotismo sin derrota de los
trabajadores.
La estrategia de la burguesía japonesa es
entonces firme y terminante: recobrar el poder de control en los lugares de
trabajo, subordinar la in-subordinación del trabajo.
1. ORÍGENES DEL SISTEMA TOYOTISTA:
El sistema Toyota es resultado de un lento
proceso de maduración, formado por innovaciones sucesivas o por importaciones
de métodos y conceptos que parecían lejanos a él (2). Los grandes
acontecimientos que marcaron su elaboración surgen de la necesidad
anteriormente expuesta. Podríamos desarrollar cuatros fases y momentos claves
de la concepción del "espíritu Toyota", cada uno de los cuales marca
un avance en materia de organización de la producción:
* Fase 1 (1947-1950): se realizan las
primeras innovaciones en la organización que tienen por objeto introducir la
"automatización" en la industria automotriz aprovechando el capital
de conocimiento práctico adquirido en la rama textil.
* Fase 2 (1949-1950): tres acontecimientos
hacen que se produzcan soluciones originales e innovadoras: la crisis
financiera del '49, una gran huelga que termina con el despido de 1.600
obreros, que hacían pedidos masivos a la casa Toyota después de la guerra de
Corea. Frente a esto la empresa se ve forzada a buscar medios para aumentar
vigorosamente su oferta de productos sin tener que recurrir a la contratación
de obreros, para no quedar en ridículo.
* Fase 3(años '50): nace el método
Kan-Ban, "producir justo lo necesario y hacerlo justo a tiempo"( Just
in Time).
* Fase 4 ( del '62 al '73 y después):
extensión del método Kan-Ban a subcontratistas y abastecedores (3).
Además durante los años '60 y '70 se
reveló un instrumento eficaz de integración, pequeños grupos combinados al
control de la calidad, los llamados Equipos de Calidad (CQ). Estos grupos se
transformaron en el pilar principal de la transformación del movimiento obrero
y del control del proceso de producción. Los CQ estudian el proceso de trabajo,
inventan nuevos métodos o elaboran mejoras a los que existen y luego se los
proponen a la patronal. Cada individuo y cada grupo es alentado a hacer
proposiciones y si la patronal encuentra que su proposición es excelente,
premia al grupo. (4)
Otro elemento constituyente del Toyotismo
es el "empleo de por vida " y el "salario por antigüedad".
Hay que recordar que este sistema no se aplica más que a empleados regulares de
las grandes empresas que no representan ni siquiera la tercera parte de la mano
de obra industrial japonesa. La economía experimentaba una fuerte movilidad
entre empresas, por lo cual se tendía a desarrollar técnicas de retención de
mano de obra. El "salario por
antigüedad" incitaba a los trabajadores a acumular una cantidad de años de
presencia lo bastante importante como para gozar de salarios altos. Los dos
elementos funcionaron de cerradura en
el mundo de la empresa.(5)
2. ¿QUÉ ES EL TOYOTISMO?
A
esta altura nos podríamos preguntar ¿Qué es el Toyotismo? Los economistas
burgueses dirían: "Es el Just in Time, más el Kan Ban, más los EQ (Equipos
de Calidad), más la Calidad Total, más las normas ISO 9.000, es la empresa como
una gran familia en donde los trabajadores cantan el himno de la corporación
antes de comenzar cada jornada y se sienten orgullosos de pertenecer a
ella". (6)
Para Ichiyo lo esencial que hace el sistema es: "trasladar la
competencia ínterempresa, a la competencia-rivalidad entre obreros" (7).
Ichiyo retoma el análisis de Marx que privilegia las relaciones sociales. Así,
nos lleva a ver que lo central del toyotismo es la irrupción de nuevos patrones
de dominación del capital sobre el trabajo para aumentar la productividad y
extraer una mayor cuota de plusvalía que permita una nueva superación de las
crisis capitalistas, lo que obviamente no significa eliminarlas.
Respecto a lo central de la producción japonesa Holloway (8)
señala que "es un estilo de dirección basado en la presunción de que los
trabajadores son disciplinados y leales (al capital), de que no habrá paros
imprevistos, y que la calidad de los productos en cada una de las fases del proceso
será confiable. Presume por lo tanto que cuando un director dice:
"Ve", el trabajador va. Ichiyo denuncia y muestra las nuevas
relaciones de producción establecidas a partir de las derrotas de los
trabajadores del Japón y lo hace no sólo viendo las luchas sindicales sino las
luchas políticas y las relaciones que tienen éstas con la aplicación o no de
los nuevos paradigmas productivos.
2 a. El toyotismo en relación con el
modelo taylorista-fordista:
Para hacer una correcta caracterización
del toyotismo y para refutar los argumentos que desde distintos sitios salen en
su defensa, conviene no sólo detenerse en los rasgos novedosos sino también en
aquellos que señalan una cierta continuidad con el modelo taylorista-fordista.
Uno de éstos rasgos, por ejemplo, es el mantenimiento de la tradicional línea
de montaje (9). Así, desde el punto de vista del proceso objetivo de
producción, el equipo de trabajo significa el desplazamiento del obrero
individual por los equipos de obreros que se desplazan efectuando tareas
heterogéneas a lo largo de una o varias secciones, lo que de hecho, es una
recomposición de la línea de montaje. Coriat afirma que "en el fondo, se trata más exactamente
de una nueva manera de sacar partido del doble principio en que se basa la
línea de montaje clásica. Este doble principio que puede resumirse en producción de flujo continuo y
fraccionamiento de trabajo se mantiene, pero sobre otra base y con distintas
modalidades de aplicación" (10).
Otra de las características del nuevo
modelo que representa una continuidad del anterior es lo que ha dado en
llamarse la "dirección por tensión" y la
"multiespecialización". Las obras de sociología del trabajo presentan
la "dirección mediante tensión" como una alternativa humanista al
taylorismo, cuando en realidad constituye una intensificación de la
"organización científica del trabajo" de Taylor (11). Así, lejos de
la formación y conocimientos especiales de que nos hablan los defensores del
toyotismo, la multiespecialización significa para una inmensa cantidad de
obreros una reducción de la calificación laboral, que deja a la dirección con
las manos libres para cambiar constantemente las pautas de trabajo o la
asignación de las tareas (flexibilidad normativa). (12)
2.b El sindicalismo en el sistema:
El sindicalismo después de grandes
derrotas tuvo que aceptar su transformación en sindicalismo de empresa, al
tiempo que se vio obligado a pasar de practicas de enfrentamiento a formas cada
vez más evidentes de concertación y basta cooperación con los representantes de
los intereses capitalistas. )13)
La presión por intensificar el ritmo de
trabajo, que se refuerza con la aplicación del método "just in time"
y los CQ, estimular constantemente la competencia entre los grupos obreros. La
idea es tratar de romper toda forma de solidaridad de clase, haciendo competir
unos grupos contra otros, además de establecer la competencia intra-grupal. Muto Ichiyo nos habla de la nueva
Organización Científica del Trabajo, que posibilitaba mantener vivo el sistema de explotación capitalista, pero visto
desde el otro lado de la barricada. Denuncia que la política de la patronal,
con los nuevos métodos de producción basado en los EQ, apunta a destruir la
unidad desde la fábrica misma, cambiando las condiciones objetivas que la
forjaban. Con esto apuntaban también a destruir el poder obrero
institucionalizado en las organizaciones obreras, en la medida en que el mismo
podía escapar al control y los límites de la colaboración de clases, alentando
procesos de clasismo y radicalización política, y fomentando "nuevos
dirigentes" completamente patronales. También nos dice: "La erosión
del poder obrero en las fábricas repercutió rápidamente en el sindicato e hizo
emerger un nuevo tipo de dirigentes próximos a la patronal,...quienes tomaron
la dirección nacional de la Tekko Roren en 1959". (14)
El objetivo económico-social-político
fundamental para la patronal era la destrucción de la unidad del movimiento
obrero para aniquilar esa fuente de poder
y mantener e incrementar las ganancias capitalistas. Por eso Ichiyo
tiene total razón cuando denuncia al toyotismo como un arma para destruir la
unidad y lograr que los obreros compitan entre sí, ganados por el nuevo mito
del "mundo de la empresa" y dando la espalda a la búsqueda de un
mundo nuevo forjado mediante la eliminación de la propiedad privada de los
medios de producción y la elevación de los trabajadores a clase dirigente,
ejerciendo el poder con un estado de tipo radicalmente distinto.
CONCLUSIONES:
El mundo de la empresa es el bastión de la
burguesía japonesas, en la cual, la intimidación sirve de cimiento. Una vez que
la trampa de ese mundo se cierra sobre el trabajador comienza a rivalizar con
sus camaradas para sobrevivir, trepar en el estatus interno de la firma y de la promoción salarial. (15)
Lo que sucede hoy es que, al igual que en el tercer cuarto del siglo
XX, el mundo se está contagiando, en
todos los sectores, del nuevo sistema de producción ajustada (just in time). De
forma que se está transformando la vida económica mundial por la difusión del
toyotismo como substituto de los ya obsoletos fordismo y taylorismo.
NOTAS:
1) MUTO ICHIYO. "En relación con
"La izquierda en el umbral del siglo XXI".
Crítica del libro clave para entender los
nuevos métodos de producción. 30 de junio del 2000.
www.nodo50.org/observatorio/toyotismo.htm
2) CORIAT, Benjamín.. " El espíritu
toyota", "Relaciones industriales y relaciones salariales"
prologo, introducción en Pensar al revés. Trabajo y organización en la fábrica
japonesa Edit. Siglo XXI, 1995. pág. 27.
3) CORIAT,
Benjamín.; op. Cit. Pág.
28/29.
4) MUTO ICHIYO. "Toyotismo, lucha de
clases e innovación tecnológica en el Japón" en Luchas de clase en Japón
de posguerra, pasado, presente y futuro. Edit. Antídoto. 2000. pág 78.
5) MUTO ICHIYO.; op. Cit.pág 74
6) FANTÍN Y NUÑEZ. "¿Qué es el
toyotismo?"
www.wpb.be/icm/98es/98es11.htm
7) MUTO ICHIYO; op. Cit. pág 74.
8) HOLLOWAY, JOHN.
"La rosa roja de
Nissan", en Cuadernos del sur 6, 1987. pág. 137.
9) CORIAT,
Benjamín.; op. Cit. Pág.26.
10) FANTÍN Y NUÑEZ. Op. Cit.
11) Idem. Anterior.
12) CORIAT,
Benjamín.; op. Cit. Pág.. 82.
13) Idem.
Anterior. Pág. 69.
14I CORIAT,
Benjamín.; op. Cit. Pág. 71.
15 MUTO ICHIYO; op. Cit. Pág. 79.
Bibliografía:
* CORIAT, Benjamín.. " El espíritu
toyota", "Relaciones industriales y relaciones salariales"
prologo, introducción en Pensar al revés. Trabajo y organización en la fábrica
japonesa Edit. Siglo XXI, 1995.
* HOLLOWAY, JOHN. "La rosa roja de Nissan", en
Cuadernos del sur 6, 1987.
* MUTO ICHIYO. "Toyotismo, lucha de
clases e innovación tecnológica en el Japón" en Luchas de clase en Japón
de posguerra, pasado, presente y futuro. Edit. Antídoto.
* Sitios web:
www.nodo50.org/observatorio/toyotismo.htm
www.wpb.be/icm/98es/98es11.htm
www2.cddc.vt.edu/digitalfordism/
fordism_materials/origs/ichiyo.htm
www.tel.org.ar/libros/japon.html
www.gestiopolis.com/recursos/documentos/fulldocs/rrhh1/nfororgt.htm
www.ec3.ugr.es/in-recs/articulos/63451.htm
www.monografias.com/trabajos10/finalx/finalx.shtml
www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/rab/6.1.htm