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Conflictos
VIETNAM: LECCIONES DE UNA DERROTA
Por Pedro Cecchini
Observatorio de Conflictos, Argentina
El presente trabajo tiene como finalidad
intentar analizar los acontecimientos que llevaron a los Estados Unidos al conflicto
bélico en Indochina, específicamente al conflicto en Vietnam. Presentando el
problema, comenzaré analizando la situación previa a la intervención
Norteamericana, el contexto en que esta intervención se produce y algunas de
las consecuencias que esta guerra ocasionó, particularmente en el campo
político y diplomático. Sin perder de vista de qué manera estos hechos
repercutieron en la sociedad y el ejército norteamericano. No me detendré
específicamente en las consecuencias que, en lo humano, material y ambiental,
esta guerra produjo para el pueblo vietnamita, tema que creo debe ser analizado
en un trabajo dedicado exclusivamente a esa problemática.
Comenzaré citando algunos párrafos del
trabajo de Howard Zinn (1), quien analiza esta problemática, y muy claramente
expresa:
"Entre 1964 y 1972,
la nación más rica y poderosa del mundo hizo un esfuerzo militar máximo -recurriendo a todo menos a la bomba
atómica- para derrotar a un movimiento nacionalista revolucionario en un diminuto
país de campesinos. Y fracasó. Cuando Estados Unidos luchó contra Vietnam, fue
una confrontación entre tecnología moderna y seres humanos organizados. Y
vencieron los seres humanos".
Párrafo seguido dice:
"durante esa
guerra, en Estados Unidos se desarrolló el mayor movimiento pacifista que la
nación hubiera conocido jamás, un movimiento que jugó un papel importante en la
finalización de la guerra".
Las reflexiones vertidas por Zinn (a quien
creo le ha faltado analizar las problemáticas hacia el interior del ejército,
en cuanto a la influencia que las reacciones "revolucionarias" de los
soldados Norteamericanos al desobedecer las ordenes de sus superiores, tuvieron
en la decisión de los Estados Unidos de retirarse de Vietnam) sintetizan, en
algún punto, lo que pretendo analizar aquí.
Introduciéndome de lleno en el tema haré
una breve contextualización de los hechos previos a la intervención
Norteamericana en Vietnam, hechos que es necesario mencionar para comprender
cómo se desencadenaron los acontecimientos. En este sentido, me retrotraeré
hacia finales del siglo XIX, específicamente a 1887, momento en el cual
Indochina fue sometida al colonialismo francés, en lo que se dio en llamar la
"Unión de Indochina". Esta Unión estaba constituida por Vietnam
-divida su vez en tres partes: Conchincchina, con Saigón como capital, Tonkin,
con capital en Hanoi y el imperio de Annan cuya capital era Hué- y por los
reinos de Camboya y Laos. Era administrada por un gobernador general francés,
que dependía del Ministerio de Colonias en París. Sin embargo, sólo la
Conchinchina era una colonia, según el derecho internacional, mientras que los
restantes territorios tenían el estatuto de protectorados con un gobierno "autónomo" bajo la figura
de un monarca.
No me detendré en el acontecer de los
hechos que marcaron la historia vietnamita previa a 1945, año en que comienzan
a producirse una serie de hechos que irán dando cuenta de por qué los Estados
Unidos comienza su intervención en Indochina.
Tras la derrota francesa y posterior
ocupación alemana de París, y el estallido del conflicto bélico entre Japón
-miembro de la alianza conocida como ell "Pacto de Acero" con eje en
Berlín, Roma y Tokio- y los Estados Unidos, se produce la ocupación de
Indochina por parte de tropas japonesas.
El gobierno de Japón firmó un acuerdo con el gobierno de Vichy, por el
cual se comprometía a mantener formalmente la soberanía francesa del territorio
indochino, a cambio de la utilización y explotación de las instalaciones
militares y los recursos económicos de la región. Es por eso que, a finales de
la Segunda Guerra Mundial, y rompiendo con el acuerdo firmado con el gobierno
de Vichy, ya inexistente, los japoneses toman oficialmente el control político
de Indochina, deponen y toman como prisioneros de guerra a los miembros
ejército colonial francés y exigen al emperador Annam, Bao Dai, la unificación
de las tres regiones vietnamitas y su posterior independencia de Francia.
Mientras se desarrollaban estos hechos en
Vietnam del sur, al norte se estaban produciendo una serie de acontecimientos
que cobrarían una importante
significación. Me refiero a que, durante la guerra, al sur de China,
varias organizaciones revolucionarias vietnamitas se unieron al movimiento
revolucionario chino, constituyendo lo que se dio en llamar la "Liga para
la Independencia de Vietnam"-el Vietminh- y que, bajo la dirección del
funcionario del Komintern Nguyen Ai Quoc, -conocido por su alias de Ho Chi
Minh- luchaban ya desde 1941 contra la dominación colonial francesa y contra el
posterior régimen de ocupación japonés.
En este marco, el Vietminh logró tomar el
poder en Hanoi, a raíz de la capitulación japonesa el 26 de agosto de 1945,
hecho que además produjo la abdicación del emperador Bao Dai. Éste fue nombrado
"consejero político supremo" del nuevo gobierno, que lo llevo a
proclamar, el 2 de septiembre del mismo año, la República Democrática de
Vietnam independiente. Previo al desarrollo de estos acontecimientos, casi
simultáneamente, se reunían en Postdam, los "tres grandes", Truman,
Stalin y Churchill, quienes, preocupados por la situación vietnamita, acordaron
arbitrariamente y sin consultar a los dirigentes vietnamitas, partir a Vietnam
en dos, tomando como limite el paralelo 17. Mientras ocurría esto, el gran
ausente a esta conferencia, el general De Gaulle, envió a Indochina a su hombre
de confianza el Almirante Thierry d'Argenlieu, con el mandato de reestablecer
los derechos de soberanía francesa en calidad de alto comisionado de Francia.
Desconocía de esta manera la proclamación de independencia manifestada días
antes, por el gobierno de Hanoi. Con el
apoyo del ejército inglés, Francia logra desarmar a los japoneses que se
encontraban en Saigón. Luego, mediante un golpe militar, Francia retoma el
control de la Conchinchina, reestableciendo su soberanía sobre el territorio.
En esta región, al igual que en Hanoi, el
Vietminh había asumido el control político. Pero ese control era
significativamente más débil que en el norte. Y si a ello le agregamos los
marcados antagonismos que existían, sobre todo en Saigón, entre el Vietminh y
la diversidad de movimientos nacionalistas, y además la influencia de grupos
religiosos. Francia pudo derrocar al gobierno de Saigón con cierta facilidad y encaminarse a retomar
el control político de toda Indochina.
El triunfo de Francia sobre las fuerzas
del Vietminh en Saigón, provocó el repliegue temporario de éstas fuerzas, para
concentrar y consolidar su poder en Hanoi. Desde allí, una vez reorganizados,
se dispondrían a recuperar los territorios ocupados. Fue así que, el 22 de
noviembre de 1946, tras el bombardeo aéreo que Francia realiza en la ciudad
portuaria norvietnamita de Haifong, se da inicio a una serie de cruentos
enfrentamientos entre el Vitminh y los ejércitos coloniales franceses. Éstos se
extendieron a lo largo de ocho años, y encontraron su culminación en 1954, con
la humillante derrota francesa en Dien Bien Phu, a manos de las milicias de
Vietminh, hecho que significó la retirada definitiva del imperio colonial
francés de Indochina.
Previo a la derrota francesa, es necesario
señalar que, ya en enero de 1950, la República Democrática de Vietnam fue
reconocida diplomáticamente por la U.R.S.S. y por la República Popular de China
-aliada entonces a Moscú-. Hecho que noo es menor, ya que el apoyo ideológico-
militar (con el envío de armamento y hombres) que Vietnam recibe de éstos dos
países, fue de suma importancia para llevar adelante el conflicto, en principio
con Francia y luego con los Estados Unidos.
En este sintético panorama, he tratado de
mencionar los hechos que considero necesarios retener para comprender cómo es
que, en este contexto, los Estados Unidos comienza a intervenir plenamente en
Vietnam. Esta intervención se evidencia cuando el gobierno Norteamericano inicia, por un lado, contactos diplomáticos con el
depuesto Boi Dai, así como con los gobiernos de Camboya y de Laos, mientras
que, por el otro lado, sostiene militar y económicamente al gobierno de
ocupación francés en Indochina. Sostén que fuera iniciado por el presidente
Truman y que se intensificó considerablemente bajo el gobierno del presidente
Eisenhower.
Para tener una idea de la dimensión de la
inversión Norteamericana en esta "empresa", mencionaré algunos datos
estadísticos que nos ayuden a comprender su magnitud: Para 1954, Estados Unidos
ya había entregado unas 300.000 armas pequeñas, y suficientes ametralladoras
como para equipar al ejército francés en Indochina. Esto, que traducido en
dólares significó más de mil millones de dólares, representaba financiar el 80%
de la guerra que Francia sostenía contra el Vietminh.
Estas políticas intervencionistas del
gobierno de los Estados Unidos me han llevado a preguntarme cuál era el verdadero interés Norteamericano por
estos países asiáticos. ¿Fue realmente la necesidad de detener el avance del
germen comunista? O subyacen, en el fondo, una serie intereses que el gobierno
de los Estados Unidos no deseaba develar al "gran público americano".
En este sentido, la respuesta oficial de
los americanos para el gran público fue: “La intervención en Indochina está
orientada hacia la defensa del frente sur contra la temida expansión del
comunismo mundial por toda Asia”. Pero, si nos detenemos a analizar las
declaraciones de los funcionarios Norteamericanos, podemos advertir algunos de
los verdaderos móviles que impulsaban estas políticas intervencionistas. Un
ejemplo de ello son las declaraciones vertidas por el entonces ministro de
Asuntos Exteriores norteamericano, John Fosters Dulles, quien expresaba, en
diciembre de 1953:
"existe
el peligro de que la China roja, como
en Corea, envíe a Indonesia su ejército. El régimen comunista chino debería
tener claro que una segunda agresión de este tipo acarrearía consecuencias que
posiblemente no se limitarían a Indochina"(2)
Podemos observar aquí que, en verdad, el
peligro de la expansión comunista era lo que preocupaba al gobierno de los
Estados Unidos. En este sentido, las
declaraciones del presidente Eisenhower, quien en esta misma línea daba a
conocer su nefasta "teoría del domino" expresaba: "si ponen ustedes de pié a una serie de fichas
de dominó en fila y empujan la primera, muy pronto acabará cayendo hasta la
última"(3)
Teoría que intentó mostrar el efecto que
provocaría permanecer neutrales al avance del comunismo, y que fuera objeto de
vivas discusiones en el seno de la sociedad norteamericana. Estas afirmaciones
del presidente Norteamericano se fundamentaban en el memorando que, en junio de
1952, envió el Consejo Nacional de Seguridad, de manera confidencial, al presidente.
Allí se mostraba no sólo preocupación por el avance comunista, sino el interés
económico y estratégico que los Estados Unidos tenía sobre la región. En dicho
documento se sostenía que: "...el control comunista de todo el sudeste
asiático dejaría la posición de los Estados Unidos, en la cadena de las islas
del Pacífico central, en una situación precaria y pondría en grave peligro los
intereses del gobierno Norteamericano en el Extremo Oriente..." "el
sudeste asiático, especialmente Malasia e Indochina, son las principales
fuentes mundiales de caucho y estaño natural, y un productor de petróleo y
otras comodidades estratégicamente importantes para nuestra nación"(4).
En 1953, una misión investigadora del
congreso informó al presidente que: "... el área de Indochina es
inmensamente rica en arroz, caucho y mineral de hierro, su posición la
convierte en un punto estratégico para el resto del sudeste asiático..."(5).
A esto debe sumársele que el Departamento de
Estado recomendaba al presidente que, en caso de que los franceses dejaran
Vietnam, los Estados Unidos deberían hacerse cargo de la situación.
Creo que en estas últimas citas subyace el
verdadero interés y muestran los lineamientos de las políticas que llevó
adelante el gobierno de los Estados Unidos. En este sentido, nos encontramos
que, mientras que en Ginebra se firmaba
un acuerdo de paz entre el Vietminh y Francia, donde se acordaba que Francia se
retiraba temporalmente de la parte sur de Vietnam; que el Vietminh se quedara
con la parte norte; y que al cabo de dos años se les imponía llamar a
elecciones para que los vietnamitas no sólo eligieran a su propios
representantes, sino que además logren la unificación de Vietnam, el gobierno
de los Estados Unidos, en una maniobra
política que perseguía como fin impedir la unificación y convertir a Vietnam
del sur en una zona de influencia americana, instala en el poder a un ex
funcionario vietnamita llamado Ngo Dinh Diem, que hasta hacía unos meses se encontraba
residiendo en Nueva Jersey, con el mandato de no llevar adelante las elecciones
programadas para la unificación del territorio vietnamita tal como estaba
acordado. Esta maniobra política llevo a los Pentagon Papers (6) a afirmar que
"Vietnam del sur era una creación de los Estados Unidos".
Instalado el régimen de Diem, se producen
los primeros conflictos en la región. El régimen se torno cada vez más
impopular, y se desencadenaron las marcadas diferencias entre las políticas
llevadas adelante por Diem y el sentir de la mayoría del pueblo vietnamita.
Diferencias que, por ejemplo, encontramos al observar que Diem era católico,
mientras que la mayoría de los vietnamitas eran budistas; Diem se identificaba
con los terratenientes y Vietnam era un país de campesinos.
Estas discrepancias fueron creando una
oposición que creció rápidamente, y que, hacia 1958, dio lugar al inicio de
actividades guerrilleras en contra del régimen. Este nuevo panorama hizo que el
Vietminh envíe ayuda y estimule estos levantamientos. Estos movimientos
insurgentes, para 1960, conformaron el Frente de Liberación Nacional,
movimiento que extraía sus fuerzas de los campesinos del sur de Vietnam, y que
logró unir a las distintas fuerzas opositoras al régimen de Diem. Un frente que
unió a una multitud de organizaciones sociopolíticas a nivel nacional.
Las manifestaciones contrarias al régimen
se agudizaron, distintos hechos dan cuenta de ello. Aquí sólo mencionaré lo
ocurrido en junio de 1963, cuando un monje budista se sentó en la plaza pública
de Saigón y se prendió fuego. Esta auto-inmolación se repetiría con otros
monjes, quienes, de esta manera trágica, expresaban su disconformidad con el
gobierno de Diem.
Para éste período, el presidente de los
Estados Unidos, Kennedy, quien siguiendo
la línea de sus antecesores, apoyaba al régimen de Diem, manifestaba que:
"...el
asombroso éxito del presidente Diem y su libertad política es objeto de
inspiración"(7)
Explicaba que el objetivo de Estados
Unidos en Vietnam era parar al comunismo y promover la libertad.
Definitivamente, estas declaraciones
fueron dirigidas a los ciudadanos norteamericanos con el fin de
justificar el accionar de un gobierno impuesto al pueblo vietnamita y del cual
se recibían duras críticas. No resulta para nada paradójico que la nación más ¿democrática? del mundo brinde
su apoyo a este tipo de gobierno, apoyo que se hizo insostenible no sólo por
las duras críticas que se le hicieron a Kennedy al avalar una dictadura de este
tipo, sino por la situación de inestabilidad política del gobierno de Diem,
basta señalar que, para 1963, la mayoría del campo de Vietnam del Sur se
encontraba controlado por campesinos locales organizados en el FLN.
Diem comenzó paulatinamente a tornarse una
carga, incluso un obstáculo para el control efectivo de Vietnam. Se hacía
imposible seguir apoyándolo, no sólo por las presiones políticas que venían de
los Estados Unidos, sino por la fuerte oposición internacional. Será en este
contexto donde un grupo de militares vietnamitas comienza a tramar el
derrocamiento del régimen, con el consentimiento de la CIA. Los generales
sublevados atacaron el palacio presidencial el 1º de noviembre de 1963, ante
este panorama Diem solicitó ayuda al embajador americano radicado en Saigón,
Cabot Logde, quien con indiferencia le respondió que había escuchado los
disparos, pero que no conocía todos los hechos y que si fuera necesario lo
llamara para ver que podía hacer él por su integridad física. Esta fue la
última conversación que los americanos tuvieron con Diem, ya que en el intento
de huida, Diem y su hermano fueron ejecutados. El presidente Kennedy, entre
tanto, no realizó ningún esfuerzo por salvaguardar la vida de quien fuera hasta
ese momento su aliado político. Esta inacción no muestra nada nuevo sorprendente
en el accionar de las políticas exteriores norteamericanas.
Tres semanas después de la ejecución de
Diem, era asesinado Kennedy. El vicepresidente, Lyndon Johnson, asumió la
presidencia. Entretanto, los militares que depusieron a Diem no podían
controlar al FLN, que día a día ganaba más adeptos a su causa. En este sentido,
el general americano Maxwell Taylor informaba en 1964:
"...las unidades
del Vietcong no sólo tienen el poder de recuperase como el ave Fénix, sino que
tienen una habilidad asombrosa para mantener la moral"(8).
Con Johnson en la presidencia, y el
inminente e inevitable conflicto bélico que en cuestión de días se desataría en
Vietnam, se opto por utilizar como excusa una serie de hechos pocos claros que
se sucedieron en el gofo de Tonkin, en la costa norte de Vietnam, hechos que
tuvieron que ver con una ofensiva a
gran escala contra Vietnam, y que habían programado el presidente y el
secretario de Defensa Robert MacNamara. Para iniciar las hostilidades, se trato
de justificar la ofensiva diciendo al público americano que hubo un ataque de
torpedos norvietnamitas contra destructores americanos, mientras estaban
llevando a cabo una misión rutinaria en aguas internacionales. McNamara
sostenía que el destructor Maddox había sufrido un ataque no provocado.
Posteriormente se comprobó que el episodio del golfo de Tonkin era falso, una
vez más se mentía al gran público americano, se supo que era la CIA quien se
encontraba realizando operaciones secretas, atacando instalaciones costeras del
norte de Vietnam. Además, si existió un ataque vietnamita, éste no sólo fue
provocado, jamás existió una misión "rutinaria" y el hecho no se
produjo en aguas internacionales sino en aguas territoriales vietnamitas,
contrariamente a lo que sostenía McNamara.
Al producirse este acontecimiento, el
secretario de Estado Rusk, ante las cámaras de televisión, al ser consultado
por las razones que podría tener un diminuto país como Vietnam para atacar a
estados Unidos, decía que:
"sus procesos de
lógica son diferentes -refiriéndose al accionar vietnamita-, así que es muy
difícil penetrar en sus mentes a través de ese gran golfo ideológico"(9)
Mientras estas expresiones eran vertidas por el secretario de
Estado americano, el Congreso aprobaba una resolución, con mayoría absoluta en
ambas Cámaras, y donde sólo hubo dos votos disidentes en el Senado, dando
amplios poderes al presidente Johnson para tomar las medidas militares que
creyera necesarias en el Sudeste Asiático. Sin embargo, no debemos perder de
vista que en ningún momento hubo una declaración de guerra, por parte del
Congreso, como lo requiere la Constitución de Estados Unidos. Esta situación
provocó que, a lo largo de toda la guerra, se solicitase al Tribunal Supremo que se declarase
inconstitucional la guerra. Pero una y otra vez el Tribunal se negó a
considerar el asunto, dando claras muestras de que la tan mentada autonomía de
los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, no es tal ni siquiera en el país
supuestamente campeón de la democracia.
Los sucesos de Tonkin dieron lugar al
comienzo formal de la guerra. De hecho, la aviación americana comenzó a
bombardear Vietnam del Norte. Las cifras de los soldados norteamericanos en
Vietnam -200.000 en 1965 y más de 500.000 para principios de 1968- dan cuenta
del esfuerzo que estaba dispuesto a llevar adelante el gobierno americano.
No me extenderé en narrar estos hechos,
sólo diré que al finalizar la guerra se habían lanzado siete millones de
toneladas de bombas sobre territorio vietnamita; se fumigó con productos tóxicos
una extensión de terreno equiparable al estado de Massachusetts; se produjeron
masacres de población civil sin parangones, como fue la de marzo de 1968 en la
aldea de My Lai (4), donde fueron ejecutados todos los habitantes de la aldea
-400 aproximadamente- sin importar que en ella se encontrasen ancianos, niños y
madres con sus bebés en brazos. Este hecho marco profundamente a la sociedad
americana, y pronto las posiciones contrarias a la guerra, comenzaran a
manifestarse.
Las manifestaciones y los movimientos en
contra de la guerra comenzaron a ganar las calles de Estados Unidos.
Innumerables son los ejemplos, sólo mencionaré el que más me impresiono para
graficar, de alguna manera, esta situación: En una visita que el secretario de
defensa Robert McNamara realizó en Mississippi, mientras se encontraba
ponderando públicamente al senador Jhon Stennis por su destacada labor en
materia de racismo, diciendo que era un hombre de una grandeza muy genuina,
estudiantes negros y blancos se manifestaban con pancartas que decían:
"en memoria de los
niños quemados en Vietnam"(10).
Evidentemente hechos como éste llevaron a
que, en la primavera de 1968, el presidente Johnson, al sufrir una caída
estrepitosa en su popularidad, determinara no sólo el anuncio de su declinación
a la reelección presidencial, sino de iniciar negociaciones de paz con los
vietnamitas en París.
Me he extendido sobremanera en los
acontecimientos porque creo son necesarios para comprender, en parte, esta
historia. Sin embargo, no quiero dejar de mencionar las repercusiones que el
conflicto en Vietnam, provocó hacia el interior de las Fuerzas Armadas
americanas. "Este alzamiento desde abajo que revoluciono al ejército
americano" como lo expresa el muy interesante trabajo de Joel Geier
(11).
Quisiera hacer referencia al inicio de su
trabajo, donde cita al Armed Forces Journal, que informaba respecto al
desarrollo de la guerra en Vietnam en
junio de 1971 diciendo:
"nuestro
ejército que ahora permanece en Vietnam está en un estado cercano al colapso,
con unidades individuales evitando o habiendo rehusado combatir, asesinando a
sus oficiales, traficando droga, y desesperanzadas cuando no cercanas al
motín... Las condiciones existentes entre las fuerzas americanas en Vietnam
sólo han sido sobrepasadas en este siglo por el colapso de los ejércitos
zaristas en 1916 y 1917".(12)
En su análisis, Geier afirma que el
aspecto más descuidado de la guerra de Vietnam ha sido la revuelta de los
soldados. No sólo señala esta falencia en los estudios historiográficos, sino
que agrega que esta problemática:
"...es
de una gran actualidad en un momento en que los EE. UU. se considera una nación
invencible. Por esta razón, la rebelión de los soldados ha sido apartada de la
historiografía oficial a pesar de que fue una parte crucial del masivo
movimiento antibelicista..."(13).
Desde una perspectiva marxista, este
trabajo muestra los conflictos de clase que se desataron hacia el interior del
ejército americano. No debemos perder de vista que, en su mayoría, los soldados
pertenecían a la clase trabajadora norteamericana, y que un alto porcentaje de
éstos eran negros, mientras que por el lado de los oficiales, nos encontramos
que en su mayoría son miembros de la burguesía norteamericana. La rebelión de
los soldados norteamericanos no tuvo los mismos matices que el movimiento
antibelicista civil. De hecho no existieron marchas, protestas, demostraciones
en público o periódicos clandestinos que así lo manifiesten, sino que esta
rebelión estaba vinculada al sólo hecho de sobrevivir, la sigla "CTC" (cuida tu culo) no
era más que la necesidad de proteger "el único cuerpo que tienes",
combatiendo el intento de los oficiales de continuar la guerra. De esta manera,
el conflicto por cuidar el "único cuerpo que tienes", motivo a que se
desatara una guerra dentro de la guerra, que dividió a las fuerzas armadas
norteamericanas. En este sentido, y para graficar esta situación, Geier comenta
que:
"en 1965 los
"boinas verdes" eran el mejor ejército que jamás había llevado a la
guerra EE. UU. pocos años más tarde eran inútiles como fuerza de combate"(14).
Para comprender cómo se inician las
rebeliones hacia el interior del ejército, hay que hacer mención a la
estrategia más utilizada por el ejército norteamericano en combate, que se conoció
como la táctica de busca y destruye. Esta táctica consistía en ingresar
al interior de la jungla, atacar bases, áreas de aprovisionamiento, y expulsar
de allí a las milicias vietnamitas del FLN, para entrar batalla con ellas. En
el combate con el FLN los helicópteros eran utilizados para cubrir la retirada
y liberar un masivo poder de fuego, utilizado para ello bombas, balas y
misiles. Pero ocurría que, en ocasiones, las milicias del FLN evadían esta
táctica y provocaban la emboscada de las misiones de busca y destruye.
Esta particularidad de la táctica convirtió a las tropas terrestres en carnadas
vivas para la emboscada y el bombardeo. Este tipo de misiones que, en la jerga
de los soldados se denominaba "colgar el cebo para atraer a los
peces", provocó bajas muy
significativas para el ejército norteamericano. Bajas que afectaban en su
mayoría a los soldados porque, mientras las tropas de tierra llevaban adelante
estas misiones, los oficiales las dirigían desde los helicópteros. Desde donde
desataban todo su poderío armamentístico contra el FLN sin poder evitar los
daños colaterales, que llevaron a que
un cuarto de las bajas americanas fueran producto del "fuego amigo"
como se lo denominaba. Evidentemente, esta situación provocó los primeros conflictos
hacia el interior del ejército
americano porque, mientras la oficialidad se encontraba fuera de peligro -en el
ojo del cielo-, las tropas tenían sus "culos en la hierba"
dejándolos expuestos tanto al fuego del FLN como al de los helicópteros.
Sin embargo, fue la ofensiva conocida como
el Tet (15) la que provoco el comienzo de la rebelión activa de los soldados.
Esta ofensiva, que se llevó a cabo a fines de febrero de 1968, demando que el
FLN envara a unos 100.000 soldados sobre Saigón y 36 capitales provinciales,
para comenzar la lucha en las ciudades. La ofensiva del Tet fue tremendamente
reprimida por el ejército americano. En Saigón, por ejemplo, el número de
civiles muerto alcanzó a los 14.000. Pero será la ciudad de Ben Tre quien se
convierta en un emblema del esfuerzo
norteamericano por contrarrestar la ofensiva vietnamita, cuando el mayor que
retomó el control de ella manifestó a sus superiores que: "para salvar
la ciudad, tuvimos que destruirla".
El general Westmoreland se refirió al
hecho como un golpe certero a las tropas del FLN, dadas las bajas ocasionadas a
sus milicias. Pero, en verdad, el Tet marcó la más escandalosa derrota política
del gobierno norteamericano en la guerra con Vietnam. El Tet mostró que el FLN
contaba con un apoyo masivo de la población vietnamita. Millones de pobladores
colaboraron para que el FLN ingresara a las ciudades, sin advertir de ello a
los americanos. Las tropas sudvietnamitas aliadas a EE.UU. no sólo entregaron
las ciudades, sino que proveyeron de
armas y municiones a quienes, hasta ayer, eran sus enemigos. A partir de este
hecho, ya nadie creyó que la intervención norteamericana era en apoyo a los
vietnamitas para rechazar el avance de los comunistas del norte.
Fue justamente este acontecimiento el que
provocó malestares, y que llevó a los soldados del ejército americano a
cuestionarse sobre cuál era la finalidad de la guerra, y por qué las tropas
americanas luchaban para defender un régimen que el propio pueblo vietnamita
detestaba. Es en este marco donde se iniciaron las rebeliones de los soldados.
Muchos percibían que eran utilizados y enviados por su gobierno a una guerra
que representaba una gran farsa. El mundo entero así lo advirtió, y pronto se
comenzaron a evidenciar las debilidades del "gran imperio", y su
inevitable derrota. La lectura de los acontecimientos provocó masivos
levantamientos contra el opresor americano, poniendo incluso en cuestionamiento
al sistema capitalista e imperialista de las potencias mundiales, sistema que
se veía caer a pedazos. Esto provocó las innumerables manifestaciones de 1968
-manifestaciones que aunaron por única vez en el siglo XX a obreros,
campesinos, intelectuales y estudiantes de todo el mundo-, momento en que se
pensó que era posible cambiar el mundo, y llevar adelante la revolución a nivel
mundial.
No me detendré en todos los detalles que
caracterizan los motines encabezados por los soldados americanos y sus
manifestaciones, sólo haré mención aquí de los asesinatos de oficiales
americanos a manos de sus tropas. Éste que era un objetivo posible en Vietnam,
estaba vinculado a un nuevo término que surgió en la jerga de los soldados para
la ejecución de oficiales, la “fragmentación”, término que deriva de la
granada de fragmentación, que se transformó en el arma predilecta de los
insurrectos, ya que no dejaba evidencia alguna del hecho. No existen cifras
certeras, pero se cree que, para 1971, se producía una “fragmentación”
por semana. Se llegó a decir que sólo el 10% de ellas se denunciaban. Estas
cifras, de ser verídicas, muestran que entre un 20 y un 25% de la oficialidad
norteamericana, fue muerta por los soldados que utilizaron esta técnica.
El motivo de estas “fragmentaciones” se
vinculaba más con cambiar las tácticas de combate -sobre todo la de "busca
y destruye"- que en venganza hacia los oficiales. Esta situación fue
percibida como el modo en que las tropas mantenían el control sobre los
oficiales de un modo efectivo, y pronto se inició la
“contra-fragmentación” como respuesta
de los oficiales a los ataques de sus soldados. Mientras que el 80% de las
“fragmentaciones” eran de oficiales, el 20% restante eran de reclutas a los que
se consideraba como elementos potencialmente problemáticos o aquellos de los que se sospechaban planeaban
hacerlos "volar".
No caben dudas que la "política de
supervivencia", como fue calificada, se expresó mediante la oposición a
las tácticas del "busca y destruye". Los motines, las
“fragmentaciones” y la posterior confraternización y paz con el FLN, fueron
armas altamente efectivas en la desarticulación de todo lo que establecía la
disciplina y la jerarquía militar. Fue, sin duda alguna, el momento más
importante de la historia de los ejércitos norteamericanos.
El final de la historia ya todos lo
conocemos, pero lo que no puedo dejar de señalar es que Vietnam significo, sin
lugar a dudas, la primera gran derrota del imperio americano. Derrota que fue
conseguida por campesinos revolucionarios comprometidos en su lucha por la
autonomía y también por un sorprendente movimiento social de protesta nunca
antes visto en el país del norte.
Me resulta imposible no conectar éstos
hechos a los recientemente ocurridos en Irak.
Las semejanzas entre uno y otro son increíbles. Los argumentos
utilizados, el engaño al que fuera inducido nuevamente el "gran
público" norteamericano y mundial, y la manipulación de la información,
son un calco de aquella situación.
Es en estos hechos donde la historia juega
un papel importante a al hora de, no sólo desenmascarar los verdaderos
intereses que una guerra encubre, sino mantener vivo el recuerdo de aquellos
acontecimientos que enlutan a la humanidad entera. Ayer el argumento utilizado
fue frenar y combatir el avance del comunismo. Hoy es frenar y combatir al
terrorismo. Mañana se encontrara quien sabe que excusa para combatir en nombre
de la libertad de los pueblos del mundo. Lo cierto es que, un poco de historia,
hubiese aconsejado ser más escépticos a la hora de analizar los fundamentos y
argumentos que indujeron a los EE. UU. a llevar adelante una guerra, ayer en Vietnam y hoy en Irak.
En la actualidad, la mayor potencia del
mundo se encuentra en una encrucijada, al no saber cómo salir lo más rápido
posible de Irak. Esto también nos retrotrae a lo ocurrido en Vietnam. De hecho,
se busca una salida lo menos traumática para el imperio y que, en lo posible,
lo deje bien parado. En el pasado, el gigante EE. UU. debió arrodillarse y
sucumbir ante el más débil Vietnam. Esta humillación marcó el primer gran
traspié sufrido por la potencia hegemónica. Hoy la historia se vuelve a
repetir, en un escenario distinto y con distintos actores, pero con las consecuencias de siempre,
muerte, horror y devastación ¿Será esta una repetición de aquella historia ya
vivida por Estados Unidos en Vietnam? El paso del tiempo nos lo dirá.
NOTAS:
(1) ZINN, Howard, La otra historia de los
Estados Unidos. Siglo XXI, México, 1999. Cap. 18 "La victoria imposible:
Vietnam" - pág. 349.
(2) Fragmento extraído del libro de BERG,
Hans, El siglo XX. Vol 36, Tomo III: "PROBLEMAS MUNDIALES ENTRE LOS DOS
BLOQUES DE PODER". Siglo XXI,
Madrid, 1982, pág192.
(3) Op. Cit. Pág. 192
(4) ZINN, H- "La otra
Historia...", Cap 18, pág 351.
(5) Op. Cit., Pág. 351.
(6) Los Pentagon Papers eran publicaciones
que en 1971, el New York Times comenzó a publicarlos. Fueron entregados al
periódico por Daniel Ellsberg, un ex miembro de la marina y que trabajaba para
la Rand Corporation, la cual llevaba a cabo investigaciones especiales, y a
veces secretas, para el gobierno de los Estados Unidos. Ellsberg, quien además
ayudo a escribir la Historia de la guerra de Vietnam para el Departamento de
Defensa, conmovido por los acontecimientos en su estadía en Saigón, dio a
conocer estos documentos que causaron sensación en el público norteamericano.
(7) Cita extraída del trabajo de ZINN, H.
La otra Historia...- cap 18- pág. 353.
(8) Op. Cit- pág 354.
(9) Op. Cit.- pág. 354.
(10) Op. Cit- pág. 360.
(11) JOEL GEIER, Vietnam: La rebelión de
los Soldados - Extraído de la International Socialist Review- Issue 09- Fall
1999- Traducido por Luis César Bou.
(12)
Op. Cit- pág 1.
(13)
Op. Cit.-pág 1.
(14) Op. Cit.- pág 2
(15) Tet es la conmemoración del año nuevo
vietnamita, los EE. UU. jamás imagino que el FNL emprendería una ofensiva, de esta
magnitud, en tal fecha, y que, si bien no alcanzó a derrotar militarmente a los
americanos, fue fundamental porque provocó un giro inesperado en los hechos.