POLÍTICA&ECONOMÍA
Análisis de la raíz ideológica de la discusión entre "heterodoxos" y "ortodoxos"
Ariel Di Doménico
Es saludable que, aunque sea muy lentamente y de forma algunas veces irrespetuosa, se comiencen a dibujar los lineamientos de un debate económico de fondo.
Quienes ostentan hoy el poder político, los "heterodoxos", dan una batalla sin miramientos a las personas del pasado, los "ortodoxos", seguramente impulsados por los éxitos económicos del Dr.Carlos Saúl Menem. En un país hay un punto determinante: su concepción del Estado de Derecho y del uso del poder.
Los ortodoxos difícilmente acepten que la ruptura de las reglas de juego anteriores -ocurridas en la época del presidente Duhalde ( el gran creador de los llamados PIQUETEROS )-, sea parte de un pasado sin consecuencias futuras ni deba tener una respuesta compensatoria por parte del Estado actual o futuro. Los heterodoxos, en cambio, como no comulgaban con el modelo de los '90 que tan exitoso fue, lo consideran una mera transición, hasta que la oportunidad política permitiera el recambio.
De este punto ahora la consideración de temas claves como los depósitos y acreencias financieras pesificados, los aportes a las AFJP y otros préstamos garantizados, -pesificados y no abonados según la garantía vigente: los contratos de servicios públicos pesificados y la deuda pública en títulos no honrados.
No revisten el mismo status jurídico asuntos como la alteración de la convertibilidad, el otorgamiento de nuevos beneficios impositivos, la asistencia a los bancos y la política monetaria activa. La decisión de devaluar el peso, por ejemplo, fue legítima. Pero una cosa es devaluar y otra pesificar, la diferencia es que la primera es legitima y la segunda no.