POLÍTICA&ECONOMÍA

Kirchner-Evo Morales.¿qué amigo presidente?

Ariel Di Doménico

La 13 Cumbre Iberoamericana efectuada en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia le dejó bien en claro a la población argentina que la lucha contra diferentes problemas como la pobreza, la desnutrición, la exclusión social, la corrupción y tantos otros temas más de magnitudes iguales o superiores a lo ya mencionado constituye un aporte significativo a la definición de los grandes objetivos políticos económicos que comparten hoy en día las naciones de America Latina.

Pero, al mismo tiempo, la gran variedad de temas que incluye esta cumbre nos hace una demostración más de que en America Latina, día a día se proponen objetivos, pero en el largo plazo se sigue siempre en la caótica situación, o todavía peor.

En la cumbre, se trataron temas como lo mencionaba en el comienzo del articulo relacionados con la pobreza, la desigualdad social, la paz (reuniones y más reuniones, pero la paz parece ser imposible en America Latina), la justicia, la equidad, el desarrollo económico, la corrupción el terrorismo, el narcotráfico, etc.

Y es justamente sobre este último punto, donde el lector se tendría que detener a analizar las reglas del juego. Digo esto, porque no fue afortunado ver a nuestro querido y amigo socialista, el señor Néstor Carlos Kirchner entrevistándose con el líder cocalero Evo Morales (la oposición boliviana), cuyos antecedentes no son precisamente los más gratos desde el punto de vista de la preservación social. Con esto, quiero dejar bien en claro que parece ser que nuestro presidente juega a dos puntas totalmente diferentes, ya que seguramente al pueblo argentino no le gustaría seguir observando reuniones de esa magnitud y también se puede decir que son reuniones PIQUETERAS, o no es así, Kirchner-Evo Morales-D'Lia ¿que hacia ahí? el líder piquetero argentino. No hay que olvidarse, que Evo Morales no es muy santo que digamos. Un señor cocalero, narcotraficante, etc. , esto nos dice algo o por lo menos a mí.

En síntesis, la 13 Cumbre Iberoamericana ha dejado en suma, experiencias y enseñanzas que deberían ser analizadas cuidadosamente y detenidamente. Desde luego, no hay que desmerecer el valor que tienen estas cumbres de gobernantes por la oportunidad que brindan para el encuentro y el diálogo cara a cara entre quienes ejercen responsabilidades de conducción política en naciones de similar origen cultural y también histórico.

Este es un breve comentario, de lo que nos dejó la 13 Cumbre Iberoamericana, pero esperemos que las previstas para el 2004 en Costa Rica y el 2005 en España nos dejen una imagen completamente diferente a esta. Por lo menos ese es mi punto de vista.