CUADERNOS PARA LA MILITANCIA

ELEMENTOS DE DEBATE SOBRE LA SITUACION ACTUAL

ABAJO EL GOBIERNO DE LOS RICOS,

EL PUEBLO LOS ECHO,

EL PUEBLO AL PODER

CON ORGANIZACIÓN Y LUCHA, GARANTIZAR LA VICTORIA POPULAR

REFUNDACIÓN COMUNISTA ARGENTINA

DICIEMBRE 2001

SUMARIO:

ABAJO EL GOBIERNO DE LOS RICOS, EL PUEBLO LOS ECHO, EL PUEBLO AL PODER CON ORGANIZACIÓN Y LUCHA, GARANTIZAR LA VICTORIA POPULAR *

El Argentinazo deviene de nuestras raíces históricas *

Antecedentes inmediatos *

La valoración histórica *

La fase final de la Rebelión se puede decir que tuvo tres elementos: *

El carácter internacional de nuestra lucha *

El rol del imperialismo y la lucha interburguesa *

Lo esencial es el combate popular *

El rol de la pequeñoburguesía *

Nuestro rol *

Perspectivas *

A su vez debemos avanzar en todos los planos simultáneamente: *

Sobre las elecciones *

En resumidas cuentas: *

Algunas reflexiones finales: *

ABAJO EL GOBIERNO DE LOS RICOS, EL PUEBLO LOS ECHO, EL PUEBLO AL PODER CON ORGANIZACIÓN Y LUCHA, GARANTIZAR LA VICTORIA POPULAR

Asistimos a un viraje de la realidad política desde el punto de vista de las masas. A un momento de gran emoción y alegría por los sucesos que acabamos de protagonizar, por esta importantísima victoria popular, y a la vez de dolor por los caídos. Donde participamos cientos de miles, millones de argentinos, con casi 40 muertos, 4.000 detenidos y una cantidad indescifrable de heridos, con combates callejeros que se extendieron por más de 24 horas.

El Argentinazo deviene de nuestras raíces históricas

Este Argentinazo es una continuidad que recoge y supera toda la larga historia de lucha de nuestro pueblo, que arranca con el combate de los originarios contra el colonizador primero y la oligarquía terrateniente después, con la respuesta popular a las invasiones inglesas, con la expulsión de los españoles el 25 de mayo de 1810, la lucha emancipadora de San Martín, Belgrano y Guemes que empalma con la gesta Latinoamericana de Bolívar, con la organización de los primeros sindicatos y la conmemoración del 1° de Mayo en 1890, con la Revolución del Parque, la Reforma del 18, la Semana Trágica, la Patagonia Rebelde y la Forestal, la Huelga General del 36, con el 17 de octubre y la Resistencia a la Fusiladora, al Plan Conintes y a la Dictadura de los Monopolios de Onganía, con el Rosariazo, el Cordobazo, el Viborazo, donde la lucha por el poder estuvo a la orden del día con la gloriosa generación del 60/70 y sus organizaciones revolucionarias.

Lucha que continuó en difíciles condiciones en medio de la dictadura militar genocida del 76, en la lucha contra el imperialismo angloyanqui en Malvinas, que desde el 83 en adelante se corporizó en la lucha contra los responsables de la represión y por su castigo, como en Semana Santa y en Villa Martelli, en las luchas reivindicativas del Movimiento Obrero, en los saqueos del 89, en la Huelga Ferroviaria, de los Telefónicos y los Portuarios en los 90.

Antecedentes inmediatos

La situación a la que asistimos tiene sus antecedentes históricos en los ya señalados y más cerca en el tiempo la definición del 19 y el 20 de diciembre no puede verse al margen de un proceso de acumulación de la situación abierta desde el Santiagueñazo en adelante, que empalmó con una situación internacional donde el proletariado y los pueblos oprimidos del mundo comenzaban a retomar el camino de luchas tras el triunfo de la contrarrevolución en la URSS y demás países socialistas.

Cutral Có, Jujuy, Tartagal y Mosconi, Corrientes, los paros al margen de la burocracia sindical, y los cortes que a pesar de la misma se fueron realizando en medio de las medidas que éstas tomaban para descomprimir como el 14 de agosto de 1997, las Marchas Federales, hasta llegar a la aparición cada vez con más fuerzas de organizaciones sociales para la lucha, principalmente en el seno de los Trabajadores Desocupados, y los elementos de Coordinación que se verificaron en julio y noviembre al cortarse todos los accesos de la zona sur a la Capital Federal, con la tendencia a confluir nacionalmente que abortó transitoriamente la CTA con la ayuda de la CCC a partir de la Asamblea de la Matanza y los cortes "consensuados" con el poder.

Estos fueron algunos de los momentos centrales de éste proceso que tuvo como gran expresión el repudio electoral del 14 de octubre donde el 41% del padrón le dio la espalda no tan sólo a los partidos tradicionales sino a aquellos que desde posiciones de izquierda, planteaban a las masas el camino de la resignación parlamentaria como el único.

Ya en los últimos días podemos ubicar como antecedentes inmediatos la masividad del paro del 13/12, que ningún sector de la burocracia se animó a dar continuidad, en la expropiación de alimentos que comenzó el 14/12 en Rosario y rápidamente se fue extendiendo a Mendoza, Entre Ríos y psoteriormente a todo el país, los paros ferroviarios, las tomas de los bancos por parte de los docentes, la lucha de los estatales y municipales de Córdoba y los de la Provincia de Buenos Aires, etc.

La valoración histórica

Es la primer vez, sin considerar al 25 de Mayo de 1810, que el pueblo en lucha tumba a un gobierno, y de hecho condiciona al provisorio que viene, y al que surgirá con el fraude popular que significa la Ley de Lemas (si es que se convoca a elecciones para marzo), que no es otra cosa que la forma en que el peronismo tratará de aprovechar para resolver sus contradicciones internas.

Es el momento prácticamente único de la lucha de clases en nuestro país en que el pueblo utilizó todo un conjunto de elementos del arsenal popular y de táctica de lucha callejera para enfrentar a la represión policial, dejando un saldo de alrededor de 40 mártires populares.

Es un momento donde de nada sirve reflexionar que si hubiésemos tenido esto o lo otro el desenlace hubiese sido más positivo.

Como lo veníamos diciendo desde hacía tiempo las luchas de nuestro pueblo estaban muy por encima de la capacidad de quienes nos decimos revolucionarios, nunca existieron en nuestra patria condiciones más favorables para discutir con las masas el tema del poder.

La rebelión fue como tuvo que ser, con sus contradicciones, con sus déficits y fundamentalmente con sus grandes virtudes. Donde no hubo una vanguardia política con capacidad para orientar y dirigir a las masas pero donde se verificaron distintos niveles de organización popular que de hecho fueron coordinando esfuerzos en la lucha.

La fase final de la Rebelión se puede decir que tuvo tres elementos:

La lucha en todo el centro de la ciudad, epicentro del mayor enfrentamiento, combinada con la lucha en las barriadas obreras y populares de las principales ciudades del país y las expropiaciones.

Se puede decir que como combatientes principales estuvieron en primera fila de la batalla la juventud argentina, esa que se junta en las esquinas, en las barriadas, que va a los recitales y a la cancha y cuyo destacamento de avanzada lo tuvimos en los motoqueros, que ofrendaron cuatro de sus mejores vidas.

No hay que desmerecer el rol que jugaron las capas medias al patear el Estado de Sitio, no obstante debemos tener en cuenta que estas, de no ser ganadas por el proletariado revolucionario pueden ser base del fascismo. Así como debemos librar la lucha ideológica que pretende hacer creer que fueron las capas medias y los métodos pacíficos los que voltearon al gobierno.

La movilización espontánea en Capital Federal tras el discurso de De la Rua, en el que reafirma el Estado de Sitio, que dio lugar a la primera gran oleada represiva, a partir de lo cuál y con la incorporación de otros sectores en la calle cambia el carácter de la rebelión y llega hasta el máximo que esta podía dar.

El carácter internacional de nuestra lucha

Esta rebelión popular tiene sus coincidencias con otros procesos que se dieron de una u otra forma en otras latitudes, y principalmente en América Latina, tal los casos del Caracazo, de la caída de Collor de Mello en Brasil, de Mahuad en Ecuador, de Wasmosy en Paraguay, de Suharto en Indonesia, de Fujimori en Perú, con gobiernos proimperialistas corruptos y respuestas populares comunes.

El rol del imperialismo y la lucha interburguesa

Sin dejar de lado que el propio imperialismo yanqui y el FMI le quitaron el respaldo al gobierno desgastado de De la Rua y Cavallo, y que determinados grupos vinculados a sectores del peronismo y a la derecha más fascista alentaron en un principio la apropiación de alimentos y determinados conflictos:

Lo esencial es el combate popular

Lo importante es analizar que el pueblo argentino dijo BASTA al hambre y a la impunidad, donde como en todo acontecimiento de esta magnitud confluyeron elementos espontáneos con otros organizados, es para destacar el rescate de la memoria histórica y el retomar las mejores tradiciones de lucha de nuestro pueblo, y básicamente hay que remarcar como los trabajadores y el pueblo, con las organizaciones que supimos estar a la altura de las circunstancias en la calle redujimos el campo de maniobra de la burguesía.

El rescate de la identidad nacional que se tradujo en las banderas y remeras argentinas; así como la identificación del enemigo en la ira popular contra los bancos y las multinacionales, (fenómeno que se estaba dando desde hace tiempo atrás y particularmente durante el paro del 13/12); la solidaridad popular para con las Madres de Plaza de Mayo frente a la represión que sufrieran en las primeras horas del 20/12; son elementos que hay que considerar seriamente. Todo esto a pesar del nefasto rol jugado por los medios de difusión en lo ideológico, pero que contradictoriamente a lo esperado a través de las imágenes tanto de los heroicos camarógrafos y fotógrafos, jugaron como un detonante para que muchos sectores populares se volcaran indignados al combate

Fueron momentos donde el movimiento obrero organizado como lo concebíamos no jugó el rol de la hora, dejando la primera fila de batalla en manos del movimiento popular y juvenil en particular que si bien es expresión de una política de clase, no es del estilo que lo considerábamos previamente. Lo que jugó del movimiento obrero, que no es poco, lo hizo sin organizaciones que lo convoquen.

Al margen de las luchas interburguesas e interimperialistas esta rebelión popular que comenzó con los paros, los cortes de rutas, las movilizaciones, las ocupaciones de edificios públicos, los saqueos y los cacerolazos no quedó allí.

La gran reflexión que tenemos que hacer con el movimiento obrero y popular, con inmensas capas de nuestro pueblo es que con la lucha primero tumbamos un ministro, luego desoímos un Estado de Sitio y superamos en muchos momentos el accionar policial para terminar definitivamente con un gobierno, y una vez logrado este objetivo, y conscientes que las fuerzas obreras y populares aún no contamos con las condiciones necesarias para hacernos cargo del poder estamos diciendo: guarda que aquí estamos, expectantes, y no permitiremos fácilmente que se traicione la voluntad popular.

Para los revolucionarios queda más claro que nunca que la Revolución la hacen las masas por sus aspiraciones, y es allí donde la Vanguardia Revolucionaria debe jugar el rol de conducción, y que cuando éstas se ponen en movimiento entra en crisis todo.

El rol de la pequeñoburguesía

Fue un momento donde quedó al descubierto lo reaccionario de las orientaciones políticas de las conducciones de las distintas variantes de la pequeñoburguesía, tanto en su estilo más abiertamente socialdemócrata y "nacional y popular", como en las distintas variantes de la izquierda tradicional, que lejos de contribuir al combate popular intentaron frenarlo, ya sea a través de la organización de la Consulta Popular, o de su Unidad de la Izquierda para las elecciones, o de los Frentes de Izquierda y Asambleas Constituyentes, proclamando marchas inocuas frente al poder burgués, en fin todos los pacifistas que nos enfrentaron el 30/11 en la Marcha frente a la embajada yanqui, e incluso algunos de los que pregonaron por el Argentinazo, pero que en los hechos se dedicaron a aplacar la ira popular de la mano del asistencialismo.

Y lo remarcamos sin tapujos, hoy más que nunca hablamos de las conducciones ya que en las calles, en los barrios, en los hospitales, en las comisarías, en las morgues y los entierros de nuestros mártires nos hemos encontrado con muchos de sus militantes.

El colmo de esta situación la vivimos en Rosario con la política de la CTA e incluso de parte de compañeros de Patria Libre quienes amenazaban a las masas diciéndoles que si marchaban junto a nosotros no les iban a entregar más alimentos.

En definitiva, como no podía ser de otra manera, con la gravedad de la crisis no solamente entran en crisis las variantes de la burguesía sino las de la pequeñoburguesía.

Nuestro rol

Hemos asistido y protagonizado acontecimientos de gran envergadura, debemos analizar con el conjunto de la fuerza, con otros revolucionarios, con los luchadores y con las masas, no tan sólo las cuestiones políticas, que son las más importantes, sino las cuestiones técnicas, que nos dejó como enseñanza esta Rebelión Popular, este Argentinazo, y que tareas se desprenden de aquí en más.

Hemos tensado al conjunto de la fuerza. Debemos continuar con este camino en el marco de la perspectiva de la nueva situación que se abrió a partir del desenlace de los días 19 y 20 de diciembre, que sorprendió a muchos, inclusive a compañeros nuestros, a pesar que esto no nos podía sorprender.

Debemos estar satisfechos por la actuación que le cupo a nuestra fuerza, del mismo modo que a nuestros compañeros de otras organizaciones políticas y sociales y de Derechos Humanos, incluso muchos independientes con los cuales compartimos codo a codo la lucha de estos días.

Debemos precisar con mayor claridad la etapa nueva que se ha abierto en Argentina y las exigencias que se nos abren y analizar junto a otros revolucionarios y luchadores que tareas nos damos para abordar a las masas que desde nuestro punto de vista no son otras que la organización por abajo con el poder como perspectiva. Es decir dotarnos de las condiciones materiales para la contraofensiva popular: la ACUMULACION DE FUERZAS PARA LA REVOLUCION.

Perspectivas

Deberemos estar atentos al sistema clientelista que aplicará el PJ en el gobierno ahora y como inducirán al enfrentamiento pueblo contra pueblo como ya lo hicieron durante las noches pasadas, con el objetivo de comenzar a legitimar a los grupos parapoliciales, al estilo de las AAA que dirigirán sus represalias contra el activismo y para paralizar a las masas. Puede haber inestabilidad por el "no programa", habrá plata para desmovilizar a las masas, fundamentalmente a los desocupados, y hay que tener en cuenta que el PJ como partido único del capital puede producir una carnicería a la hora de reprimir, si la cosa se les va de las manos.

Si bien no podemos subestimar la capacidad de la burguesía y del PJ en particular para contener a las masas, creemos que la crisis general del capitalismo y particularmente en Argentina no le brindan a la burguesía el mejor escenario, por lo cual la etapa que se abre es de una mayor inestabilidad económica y política, con una experiencia de masas que comprobaron en la práctica que con decisión y coraje se puede tumbar a un gobierno reaccionario, y que si bien no todo es lineal y ascendente, no se conformarán con haber tumbado sólo al gobierno, si no ven cambios sustanciales en sus condiciones de vida y de trabajo.

Si bien no se pueden despreciar las distintas contradicciones de la burguesía y sus representantes, incluso al interior del PJ, y las que existen en el seno mismo de las fuerzas de la represión, no debemos perder de vista la importancia estratégica que para el imperialismo tiene Argentina y el "mal ejemplo" que puede dar al resto del continente, de allí que no resulta casual que desde hace años los yanquis vienen con sus asesores y están instalando bases en nuestro territorio. Esto nos da la dimensión de los desafíos que tenemos por delante para vencer.

Desde el punto de vista económico están tratando de apagar el incendio, no se sabe cuanto va a durar. Están "engrupiendo" a una parte de las masas con el cuento de que al peronismo esto no le hubiese pasado ni le va a pasar. Sin subestimar a la burguesía argentina e internacional y al PJ, la crisis mundial del capitalismo es muy grande y nada indica que se saldrá fácilmente, sobre todo si tenemos en cuenta que no solamente no hubo un cambio de clase en el poder, ya que hasta el momento todo indica que el poder del Capital Financiero sigue intacto y el imperialismo es el que controla la situación.

Es más en agosto de este año ya el gobierno de los EEUU había planteado la necesidad de una renegociación de la deuda (recordemos que tanto el PJ como la UCR en sus plataformas electorales hablaban de ello) y que incluso estaban dispuestos a una quita de capitales, a través de una economía "sostenible y sustentable" (es decir la reactivación de algunas ramas, probablemente para la exportación) con el objetivo de asegurarse el pago de la deuda. Incluso el famoso default era una cuestión de tiempo y estaba asumido por todo el mundo. Bush, que al principio "apoyó" al nuevo gobierno, luego terminó diciendo que hay que ajustarse a lo que dice el FMI.

El gobierno de transición entra condicionado por el accionar de las masas y debilitado ya que solo harán lo que les diga el FMI. En los hechos la convertibilidad está rota, no es de descartar la dolarización, hoy por hoy quieren mantener la convertibilidad para que en la transición no "Arda el país".

La burguesía "productiva" no obtuvo nada, no pudo imponer al Presidente ni el programa.

La fracción burguesa que pide "reactivar" (fundamentalmente dirigida al mercado interno) no tiene poder económico ni político, y el FMI va a imponer el equilibrio fiscal. Además por su carácter de clase y por su historia nunca se va a enfrentar al imperialismo con su proyecto de ALCA y Plan Colombia, si bien no debemos perder de vista las disputas interimperialistas, y algunos roces dentro de la propia burguesía como reflejo de esta disputa, que es en definitiva por ver quién se queda con la porción mayor de la torta.

Todo indica que de una u otra forma el escenario que se presentará es de una baja de salarios, en cualquiera de las variantes, ya sea a través de la pesificación, de la devaluación y/o de la dolarización, o la combinación de todas o algunas de estas medidas. El anuncio de emitir 10 mil millones en bonos (Argentinos) para que haya algún tipo de circulante que permita apagar el incendio y recomponer el consumo va en esta dirección, del mismo modo que el anuncio de un salario mínimo de $450, en un contexto internacional donde los salarios están menos de tres veces por debajo de ese valor en dólares. De aquí se desprende que debemos poner en el centro de nuestros esfuerzos el trabajo en el seno del Movimiento Obrero y Sindical.

La salida inmediata es reaccionaria en economía y en política. El PJ no solamente cumplirá en lo económico sino en lo político (eliminación del "gasto político", más ajustes en las provincias, la posibilidad de eliminarlas y conformar regiones, la reforma de la constitución, la eliminación de mecanismos de control, achicar la representatividad en las cámaras, provincializar las Universidades y municipalizar la educación básica y media, etc.).

Nosotros debemos trabajar para acentuar la victoria popular y que no nos la roben, no darles tiempo, agitar y propagandizar, fogonear programa con actitud militante, UCR y PJ son lo mismo, que las masas sean fiscal y juez y que los saquemos cuando las expectativas (que las hay y son justas) no se vean satisfechas.

Nosotros debemos trabajar para fortalecer y crear los instrumentos políticos de masas necesarios que garanticen que no se traicione la voluntad popular del 20 de diciembre y elevar el nivel de exigencias y la lucha por la satisfacción de las reivindicaciones, metiendo el tema del poder al pueblo como la única garantía de satisfacción de las justas demandas.

En este sentido es que cobran valor las asambleas de trabajadores ocupados, desocupados y sectores en lucha, como instrumentos para la organización popular y como elemento constitutivo de un Movimiento Popular que identificado con la gesta del 20 de diciembre nos ayude a generarnos las condiciones para que el poder, en el marco del desarrollo del proceso revolucionario sea asumido por los trabajadores y el pueblo.

A su vez debemos avanzar en todos los planos simultáneamente:

  1. Avanzar en el fortalecimiento y crecimiento ideológico, político, orgánico y numérico de nuestro destacamento.
  2. Avanzar en la Unidad de los Revolucionarios para la construcción del Partido.
  3. Avanzar en la construcción del Movimiento Revolucionario.
  4. Avanzar en la constitución de un poderoso Movimiento Anticapitalista y Antimperialista (20 de diciembre).
  5. Todo esto requiere que redoblemos nuestro espíritu militante y que aumentemos notablemente el nivel de exigencias y sacrificio personal.

Sobre las elecciones

Sobre la perspectiva electoral: PJ con sus disputas internas, ARI probablemente hegemonizando la denominada centroizquierda y a los restos de radicalismo e, Izquierda, más o menos unida son las variantes que se están armando. Para el caso que se convoquen a elecciones para Presidente y Vice hasta completar el mandato de De la Rua, debemos continuar con el NO VOTO, hoy más que nunca los sucesos del 20 de diciembre marcan el camino por el cuál deberán transitar las masas obreras y populares en la Argentina para destruir al estado de la burguesía y construir el poder obrero y popular, el socialismo, que será la única forma de poder ver plasmadas todas las justas aspiraciones de las masas.

En resumidas cuentas:

Debemos balancear toda esta rica experiencia, crítica y autocríticamente, entre nosotros, con otros y con las masas. Debemos dotarnos de tareas para el conjunto de la militancia, sin desgastarnos en acciones centralizadas, todo por abajo con organización, inserción, agitación y propaganda. Bregar por contribuir a organizar a las masas y ser custodios de que no se vulnere la voluntad popular. Es momento de construcción del Programa y avanzar en el camino del Poder Obrero y Popular.

Luchar por Fortalecer nuestra Organización y su Crecimiento. Aumentar nuestra Inserción Social para la lucha, fundamentalmente en el seno de los trabajadores ocupados, con capacidad para dirigir las luchas de las masas orientadas en la perspectiva de la lucha por el poder.

Avanzar en la Unidad de los Revolucionarios para la construcción del Partido, para la construcción del Movimiento Revolucionario y del Movimiento Anticapitalista y Antimperialista 20/12 como identificador de las masas

Algunas reflexiones finales:

La represión tratará de desarticular todo, la organización de masas y de los revolucionarios, de allí es que deberemos extremar los cuidados. Como Destacamento debemos analizar con flexibilidad, firmeza y audacia la cuestión de la OR junto a otros, esto puede suponer estar en condiciones de dar un salto en un corto lapso de tiempo, repetimos ser firmes y flexibles, apurar el paso, apurarnos a nosotros y apurar a otros. Los acontecimientos no terminaron, pueden haber coletazos, para lo cual deberemos estar atentos para actuar CON LAS MASAS.

Existen condiciones para la revolución? Estos sucesos nos muestran las posibilidades y las dificultades que tenemos que sortear.

Debemos valorar altamente nuestras previsiones y las definiciones que venimos construyendo en nuestros debates y en nuestra práctica, de la necesidad de una mayor coordinación de las luchas al margen de la burocracia de cualquier tipo, de la necesidad de la Unidad de los Revolucionarios, de nuestro acierto en cuanto a lo que sosteníamos sobre la pérdida del control político de las masas por parte de la burguesía.

En cuanto a las cuestiones tácticas, en nuestros posicionamientos debemos privilegiar lo estratégico, la consolidación de nuestro destacamento y las Unidad de los Revolucionarios.

Nuestro principal atributo es la línea, nos faltan cuadros para plasmarla en las masas, y deberemos resolver en el corto plazo los problemas de organización y financieros para ser más efectivos en la aplicación de nuestra línea.

27/12/01