24 de Marzo de 1976 - 24 de marzo de 2001
A 25 AÑOS DEL GOLPE LA LUCHA CONTINÚA

En las décadas del 60 y el 70 se desarrolló en la Argentina un proceso de acumulación revolucionario con base de masas que llegó a cuestionar seriamente el poder y la dominación del imperialismo y la burguesía en estas tierras. En el mundo se vivía simultáneamente lo que constituyó la ultima oleada revolucionaria del siglo 20, desde el triunfo de la Revolución Cubana hasta la gloriosa victoria del Vietnam de Ho Chi Min y el triunfo de la revolución Sandinista.

En ese contexto el imperialismo mundial aprendiendo de sus derrotas y errores elaboró y desplegó la más brutal ofensiva contrarrevolucionaria que tuviera memoria la humanidad. Así hace 25 años, en un clima de profundo cuestionamiento al poder de la burguesía y el imperialismo en nuestro país, estos sectores como parte de una escalada continental que les permitiese aplastar la ola de grandes luchas populares en América Latina, lanzaron sobre los trabajadores, los jóvenes y los sectores populares, su plan criminal al igual que poco antes lo habían hecho en Chile, Bolivia, Uruguay y Brasil. Todos los reaccionarios, las direcciones de los partidos defensores del sistema (PJ, UCR, Provinciales), Cámaras Empresarias, la Jerarquía de la Iglesia, la Burocracia Sindical, etc., frente al gran desprestigio que arrastraban ante los trabajadores y el pueblo, colocaron en la primera línea de combate a su brazo armado, las Fuerzas Armadas y sus servicios de inteligencia, y lanzaron la más criminal política de exterminio y entrega que haya conocido nuestra historia.

Antes del 24 de marzo, estos mismos sectores, en nombre de la "democracia" y con leyes constitucionales en la mano habían organizado la Triple A, habían aplastado a sangre y fuego las heroicas luchas de los trabajadores en Córdoba y Villa Constitución, habían firmado el decreto que autorizaba a las Fuerzas Armadas a "aniquilar la subversión".

La dictadura jugó un papel fundamentalmente ideológico y político, el de intentar aniquilar toda forma de resistencia a los proyectos del imperialismo mediante el terror contrarrevolucionario, generando así las condiciones para la "vuelta a la democracia", la que se asienta sobre un océano de sangre y horror, base sobre la que se sustenta la continuidad de las políticas antipopulares sucesivamente implementadas. El resultado de estas políticas es suficientemente conocido, y esencialmente sufrido cotidianamente por los trabajadores y el pueblo: liquidación de las conquistas de los trabajadores, 13.600.000 pobres, 6.000.000 entre desocupados y subocupados, destrucción del sistema de salud y enseñanza pública, liquidación de cientos de miles de pequeñas empresas y comercios en la ciudad y el campo, entrega a precio vil de las empresas públicas, millones de hambrientos, una creciente deuda externa que blindaje mediante asfixia cada vez más a nuestro pueblo, corrupción desenfrenada y riqueza abrumadora, ostentosa e impúdicamente concentrada en un puñado de grandes empresarios, banqueros y especuladores de todo tipo. La "Historia Oficial" construida trabajosamente por los representantes políticos de la burguesía y los intelectuales que actúan como sus ideólogos, ha elaborado la teoría de los "dos demonios" en su intento de ocultar su directa responsabilidad en la planificación y ejecución del golpe del 76 y condicionar el presente y futuro de las luchas populares. Nosotros decimos que aquí hubo una guerra de aniquilamiento llevada adelante por el imperialismo y las multinacionales y sus circunstanciales agentes políticos, los Videla y compañía, contra los trabajadores y el pueblo y sus organizaciones de vanguardia.

En el marco de esta cínica teoría que pretende equiparar a criminales contrarrevolucionarios, sean civiles o militares, con los revolucionarios y luchadores del campo obrero y popular, la burguesía y sus partidos pretenden colocarse como representantes de la "democracia", como garantes de las leyes. En los hechos concretos aseguran la impunidad de sus propios asesinos a través del Punto Final y la Obediencia Debida de Alfonsín, hasta los Indultos de Menem, pasando por la derogación trucha impulsada por la Alianza de las leyes de la impunidad, en ese sentido la reciente declaración de inconstitucionalidad es un intento más de lavarse la cara del régimen una vez que estas leyes cumplieron sobradamente su función. Al tiempo que reciclan ahora como hombres de la democracia a los Bussi, Rico, Pati, Ruckauf, etc., demostrando que esta "democracia" no es otra cosa que la continuidad maquillada de la dictadura, construida y sostenida sobre la desaparición y el asesinato de 30.000 compañeros, a los que ahora se le suma el genocidio de millones de compatriotas superexplotados, hambrientos y desocupados, el mantenimiento de los presos políticos, el procesamiento a más de 2.500 luchadores, las detenciones de Emilio Alí y Emerenciano Sena, los asesinatos de Teresa Rodríguez en Neuquén, Víctor Choque en Tierra del Fuego, Ojeda y Escobar en el puente de Chaco y Corrientes, Verón en Salta, la política del gatillo fácil que se cobra día tras día una nueva víctima principalmente entre nuestros jóvenes, etc.

La necesaria lucha por defender y ampliar las libertades públicas, en momentos en que crece la represión, no se puede confundir con la defensa de esta "democracia" que hambrea y reprime a millones de argentinos. Los trabajadores y los sectores populares debemos poner en el centro de nuestras tareas, la lucha por otra forma y contenido de organización política, económica y social de nuestro país, por la democracia de los trabajadores, por establecer un gobierno de los trabajadores y los sectores populares, de lo que se trata entonces es de dotarnos de un proyecto, una organización y una política de acumulación de fuerzas para la toma del poder, por y para las masas, para fa Revolución y el Socialismo.

En este 25a aniversario del golpe, pretenden oxigenar, frente al desgaste del conjunto de sus instituciones (el parlamento, la justicia, etc.) a su "democracia" haciendo eje con exclusividad en la memoria como complemento de la teoría de los dos demonios. Aquí la memoria actuaría como unificadora, como elemento que diluye las diferencias como sostén de la democracia burguesa y sus instituciones.

Con este fin ha lanzado una ofensiva tendiente a clausurar definitivamente la lucha por el juicio y castigo de los asesinos y secuestradores a partir de poner en circulación la CONADEP II e intentar montar una mesa de reconciliación entre las víctimas y victimarios, siguiendo un lineamento continental que ya ha tenido un grado de concreción en Chile y Uruguay con los resultados conocidos y en el mismo momento en que prepara una nueva contraofensiva contra los pueblos de América Latina cuya expresión más concreta es el Plan Colombia. De allí que no sea un tema menor la lucha por el contenido político que le fijemos a este nuevo aniversario del golpe. El gobierno, los partidos de la burguesía, la iglesia, sectores de la burocracia sindical se esfuerzan porque sea una jornada de "reconciliación nacional" aportando en esta dirección no sólo las ideas, sino también apoyo de todo tipo a determinados organizaciones de DDHH, políticas y sociales proclives a estas ideas. Sería peligroso subestimar esta posibilidad, más cuando existen organizaciones de DDHH que no han tenido empacho en reunirse con verdaderos buitres como la esposa de Clinton o la ex Secretaria de Estado yanqui Madelein Albright. Representantes del mismo imperialismo que llevó adelante la guerra en Yugoslavia e implemento el Plan Colombia, refuerzan sus ataques contra Irak y apoya la política criminal sionista contra nuestro hermano pueblo Palestino, continúa con la agresión permanente contra Cuba Socialista, realiza ejercicios militares en conjunto con las FFAA como preparación de una nueva agresión contra nuestro pueblo. Estos mismos organismos se prestan a los manejos de Ibarra y Ruckauf tras la apoyatura al Premio Nobel de La Paz, como si se pudiese llevar adelante la lucha por el juicio y castigo y una política consecuente contra la represión con la colaboración de los representantes del imperialismo yanqui y acordando políticas con los representantes políticos de la burguesía local.

En este sentido seria importante que fuerzas de izquierda y luchadores honestos que durante todos estos años han luchado por la plena vigencia de los DDHH se diferencien claramente de estos sectores y aporten con mayor decisión a la construcción de una política de confrontación y lucha contra estas políticas. Desde Refundación Comunista reivindicamos la lucha de los revolucionarios de las décadas del 60 y 70. Ellos fueron lo mejor de nuestra clase obrera y nuestro pueblo, con heroísmo, decisión y coraje libraron una guerra justa, en función de los intereses de los trabajadores y el pueblo. Una guerra desigual contra las fuerzas de la burguesía y el imperialismo que cobardemente la llevaron adelante contra el pueblo para garantizar la continuidad del sistema de hambre, explotación y miseria.

Desde Refundación Comunista reivindicamos la memoria de lucha y de combate de nuestro pueblo como necesidad de recomponer una alternativa revolucionaria y socialista en nuestro país, la memoria como lucha por el poder, la memoria del clasismo en el movimiento obrero, la memoria como convicción de que es necesario y posible sobre la base de la unidad de los revolucionarios y los sectores populares para construir respuestas superiores para liquidar la contrarrevolución y quebrar el dominio de la burguesía y el imperialismo sobre nuestra patria grande latinoamericana.

En este sentido creemos conveniente promover las más variadas iniciativas locales, regionales y nacionales de carácter combativo, que expresen grados de unidad de acción amplia en la lucha y perspectivas de continuidad, para conmemorar este nuevo aniversario de la dictadura fascista marcando a fuego a nuestros enemigos: El imperialismo yanqui, los lamebotas de las distintas fracciones de la burguesía que continúan aplicando la política de los monopolios y garantizando la impunidad de los represores civiles y militares (PJ, Alianza y Partidos Provinciales).

 Sólo con la lucha de los trabajadores y el pueblo lograremos hacer realidad el castigo a los criminales y genocidas.

 Contra la continuidad de las políticas represivas por el desprocesamiento el cese de las persecuciones y la libertad de todos los presos políticos y luchadores populares.

 Por un 24 de Marzo del 2001 clasista, antiimperialista y de combate

 Por la recomposición de fuerzas revolucionarias de los trabajadores y el pueblo

 Por la construcción de un partido Revolucionario en la Argentina

 Para la conquista del poder, la Revolución y el Socialismo

El 22 de marzo a las 18.00 hs. Escrache al Pozo de Banfield

El 23 de marzo a las 18.30 hs. Marcha y Acto frente a la Embajada Yanqui

El 24 de marzo a las 15.00 hs. Todos a Plaza de Mayo con las Madres

REFUNDACIÓN COMUNISTA