Por un 1° de mayo de clase y de combate
El 1° de Mayo es una fecha fundamental en la agenda de todo trabajador y luchador.
Debemos bregar para que sea un día de lucha clasista, antiimperialista, anticapitalista y combativo. En él, bajo la reivindicación de los héroes de Chicago, se sintetizan muchas aspiraciones fundamentales de la clase y por lo tanto se le rinde homenaje en la memoria de sus batallas, a su misión liberadora histórica. A más de un siglo de la primera conmemoración en el mundo y en nuestra patria, largo es el camino recorrido por la clase. En su prolongada batalla no solo cuestionó el poder de las clases dominantes, sino que por primera vez en la historia se comenzó a construir una sociedad sin explotadores ni explotados, esa colosal experiencia más allá de retrocesos momentáneos es una fuente inagotable de enseñanzas y su balance, si somos capaces de aprovechar sus múltiples enseñanzas, nos pone en mejores condiciones de dar la batalla por el poder y la construcción del socialismo sobre bases más elevadas y sólidas. La realidad del capitalismo actual nos ahorra muchas argumentaciones: Se ha llegado al extremo de que las 3 personas más ricas del mundo poseen activos equivalentes al PBI de los 48 países más pobres del planeta, la pobreza extrema en el mundo alcanza la cifra de 1200 millones de seres humanos y la brecha crece no se detiene, la diferencia de ingresos entre los países ricos y los atrasados que era en 1960 de 37 veces es hoy de 74 veces. El capitalismo ha puesto al mundo ante este abismo. En el siglo pasado las 2 guerras mundiales con sus decenas de millones de muertos demostraron a donde conducen semejantes crisis. ¿Cómo piensan solucionar esta gigantesca crisis actual? Hoy, para poder "restablecer los equilibrios de mercados" ¿Cuantos cientos de millones de seres humanos están sobrando? La Argentina para vergüenza y dolor de los trabajadores que habitamos este suelo es, en este momento, tal vez él más claro ejemplo en el mundo de esa gigantesca crisis del capitalismo. El capital financiero, el imperialismo y los capitalistas locales han hundido y quebrado a una de las naciones naturalmente más ricas de la tierra. Una deuda externa gigantesca e impagable, un aparato productivo quebrado donde solo sobreviven y sobrevivirán unas pocas empresas monopólicas fundamentalmente vinculadas a la agroindustria y los combustibles de cara al mercado externo. Millones de pobres, más de la mitad de la población, y millones de desocupados con una tasa que superará este año holgadamente el 30 %, es el resultado de la decisión del imperialismo norteamericano de quebrar al país. Sus objetivos son establecer una dominación aún más absoluta sobre nuestra patria con un control político directo, imponer sus proyectos de ALCA y Plan Colombia, desarticulando al Mercosur y disciplinando al Brasil. El 19 y el 20 de diciembre pasados, el pueblo luego de una larga etapa de acumulación en múltiples luchas, dio una gran y heroica batalla. En ella comenzamos a confiar en nuestras propias fuerzas, a tensar nuestra capacidad de pelea, echamos un gobierno en una jornada histórica y objetivamente se abrió una nueva etapa en nuestra patria. Los de arriba ya no pueden seguir gobernando como lo hacían hasta ahora, los trabajadores hemos aprendido a desconfiar de sus partidos, sus políticos e incluso de su justicia, su parlamento, y sus fuerzas de represión. Sabemos (y esto quedo demostrado en el 40% de voto bronca, como lo llama la prensa, y luego en las propias jornadas del 19 y el 20) que las elecciones en esta etapa son un engaña pichanga de los capitalistas. Las usan para imponernos en ellas al nuevo jetón de turno que aplicará los planes del FMI. Son una distracción para meternos meses y meses a discutir candidatos desviándonos de la lucha de calles, que ha denostado cuanto más eficaz es para resolver situaciones y echar corruptos. Frente a esto, la crisis de los de arriba es enorme y por momentos parece que solo atinan a pelearse entre ellos. Claro esta que esta dificultad para gobernar no significa que para los de abajo el poder este a la vuelta de la esquina, sobre todo porque sabemos que los burgueses usaran todo su poder represivo para evitar que avancen las posiciones de los trabajadores. Sin embargo el pueblo esta en la calle y lo que los revolucionarios tenemos planteado es desarrollar las tareas y construir los instrumentos para que nuestro pueblo pueda realizar las transformaciones revolucionarias necesarias en nuestra patria.
¡¡ Hay que echarlos a todos con la lucha y la organización !!
¡¡ Hay que echar a Duhalde!!
No hay que darles a los explotadores un segundo de respiro, si ellos tienen dificultades para gobernar nuestra tarea es que se les haga imposible. En esa batalla debemos ir dotando a las organizaciones populares de los atributos necesarios para enfrentar a los capitalistas y todas las medidas que tomen para desarticular la lucha popular. Hay que desarrollar la autodefensa de masas y darle un mayor nivel de organización a las asambleas populares, los Movimientos de desocupados, las agrupaciones político sindicales y todos los instrumentos que nos demos los trabajadores y el pueblo para luchar por nuestras reivindicaciones. Sin embargo hoy más que nunca el eje de la batalla debe ser político, la gran tarea en torno a la cual es necesario reagrupar y armar políticamente a los trabajadores es luchar para arrinconar y terminar con el gobierno de los capitalistas, adopte la forma que adopte, e ir creando los instrumento que nos permitan conquistar el poder para que gobiernen los de abajo. Es imprescindible avanzar en la unidad de los revolucionarios para construir el partido que como un puño de acero encabece la lucha de las masas hacia el poder y el socialismo. Hay que construir un amplio movimiento anticapitalista, antiimperialista, clasista, y con políticas de poder que sirva como un instrumento a las masas para organizar y dirigir la pelea. Hay que prepararse para enfrentar a la burguesía en todos los terrenos para destruir su aparto de dominación y hacer realidad el hermoso sueño de una patria socialista. Estas son las tareas centrales de los trabajadores hoy y que deben tener un momento de construcción este primero de mayo. Desde estas posiciones estaremos junto a otros luchadores y revolucionarios con los trabajadores de Brukman y luego confluiremos en la Plaza de Mayo con las Asambleas Populares, los Movimientos de Trabajadores Desocupados, Organizaciones Sindicales en lucha y de Derechos Humanos.
POR UN PRIMERO DE MAYO DE CLASE, DE COMBATE, ANTIMPERIALISTA Y ANTICAPITALISTA.
CON LUCHA Y ORGANIZACIÓN HAY QUE ECHAR A DUHALDE Y A TODOS LOS QUE QUEBRARON EL PAIS
HAGAMOS 20 DE DICIEMBRES !!
CONSTRUYAMOS EL PODER DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO
CONSTRUYAMOS EL PARTIDO REVOLUCIONARO EN LA ARGENTINA
A LUCHAR Y VENCER !!
REFUNDACIÓN COMUNISTA