EL 14 DE OCTUBRE: LA ÚNICA ELECCIÓN ES LA ORGANIZACIÓN Y LA LUCHA PARA LA REVOLUCIÓN Y EL SOCIALISMO.
Si estas elecciones ya venían cosechando el repudio de grandes sectores de nuestro Pueblo, es evidente que en el actual marco internacional, esta tendencia se va a profundizar.
Los partidos de la burguesía (UCR-PJ-FREPASO) y todos sus personajes (los Menem, De la Rua, Duhalde, Ruckauf, Cavallo, etc.) han corrido a subirse al carro de guerra del imperialismo, acorralados por una crisis fenomenal, con un desgaste enorme de sus instituciones parlamentarias, de la justicia y de sus propios partidos; ven crecer las luchas populares y las movilizaciones y la organización del Pueblo en el mismo momento en que preparan un descomunal ajuste de 6.500 millones de pesos para el presupuesto del año que viene. Se plantean recortar los planes sociales, arancelar la universidad y seguir rebajando los sueldos y jubilaciones, en una palabra, están preparando más hambre, desocupación, miseria y represión ¡¡Cómo no van a batir también ellos los tambores de guerra contra el Pueblo y sus organizaciones!!.
En este marco, las elecciones son un simple trámite administrativo para renovar el equipo de levantamanos para que sigan aprobando leyes contra el Pueblo y difundiendo "su democracia", es decir, la democracia de la burguesía, de los monopolios y el capital financiero.
Hoy el parlamento es un simple adorno de una supuesta democracia que, a partir de los decretos de necesidad y urgencia y la cesión de plenos poderes a Cavallo, apenas si enmascara lo que es LA DICTADURA DEL GRAN CAPITAL al servicio de los criminales yanquis.
Quien se haga la más mínima ilusión de que algo va a cambiar con el voto, se llevará una nueva frustración, a lo sumo reemplazará a unos corruptos por otros, y, por supuesto, promoverá algunos dirigentes "honestos" que siempre se necesitan para administrar y legitimar los prostíbulos.
El actual régimen de dominación en la Argentina es continuidad de la etapa iniciada por la dictadura militar genocida, y se asienta básicamente sobre la derrota y destrucción de la vanguardia revolucionaria de los 60 y 70, en la derrota de las experiencias de construcción del socialismo, y la consecuente hegemonía ideológica de la burguesía sobre las masas.
Desde el 83 en adelante se han dado innumerables elecciones, tanto presidenciales, de renovación de diputados, gobernadores, intendentes, pasando por plebiscitos, que en los hechos, fueron acrecentando la desconfianza de vastos sectores de las masas, hartos de promesas incumplidas y traiciones abiertas, desde él "con la democracia se come, se cura y se educa" de Alfonsín y la UCR hasta el " salariazo y al revolución productiva" del PJ y Menem, incluyendo los aires "renovadores, progresistas y anticorrupción" del Frente Grande, del Frepaso y la UCR y ahora de la Alianza de De la Rua y Cavallo.
Los ideólogos de la burguesía y el imperialismo, y su corte de acólitos de derecha a izquierda, hacen notables esfuerzos por convencer al pueblo sobre "el arma del voto" para modificar la situación, tratando de desdibujar el hecho ya evidente a todas luces para amplios sectores de trabajadores y sectores populares que en las actuales condiciones del capitalismo, el estado es prisionero y ejecutor de las multinacionales, el imperialismo y las oligarquías locales cipayas, y que en el mejor de los casos son candidatos a simples administradores de esos intereses.
Es en este contexto que en general las abstenciones, el voto en blanco y nulo vienen siendo armas parciales mediante las cuales cada vez más importantes sectores del activismo y las masas buscan encontrar la forma de rechazo a este sistema de explotación y su mascarada democrática, como ha sucedido en las recientes elecciones de Córdoba, Chaco y Formosa.
Para los trabajadores ocupados o desocupados, los campesinos pobres y sin tierra, los jóvenes y los marginados la perspectiva que se nos abre es la de la necesidad imperiosa de construir un proyecto y una organización que ponga en primer plano el tema del poder y la REVOLUCIÓN a la orden del día para acabar con todo este sistema de hambre explotación represión y miseria y construir sobre sus ruinas la sociedad socialista, única donde el hombre, el trabajador, podrá desarrollar plenamente todas sus potencialidades.
El desafío de la hora pasa por abordar con decisión la tarea de contribuir a desarrollar y ganar a la nueva vanguardia en formación de las masas para las ideas de la Revolución y el Socialismo, confrontando tanto con el reformismo que genera ilusiones acerca de la posibilidad de resolver los grandes padecimientos del pueblo dentro del sistema, como contra el espontaneísmo que subestima el papel de la lucha ideológica y la agitación y propaganda revolucionaria en todos sus niveles.
Creemos que en medio de la pelea del proletariado y el pueblo por el conjunto de sus reivindicaciones principales, contra la desocupación y la superexplotación, por aumento de salarios, el acceso a la tierra y la vivienda, la educación y la salud, deberemos ser capaces de ir abriendo paso a un eje de acumulación radicalmente distinto de los que predominan hasta hoy, y que no es otro que el de la confrontación revolucionaria en todos los terrenos e ir agrupando a lo más avanzado de la vanguardia obrera y popular en un Partido Revolucionario, capaz de conducir con firmeza un nuevo ciclo ascendente de las luchas hacia la victoria y la conquista del poder.
Es por ello que en estas elecciones llamamos a los trabajadores, los desocupados, los estudiantes, los jubilados, los intelectuales comprometidos con las necesidades de los trabajadores y el pueblo, y demás sectores populares A NO VOTAR O ANULAR EL VOTO, y a construir en el medio de la profundización de la lucha las formas organizativas necesarias para derrumbar definitivamente este injusto y criminal capitalismo y en su reemplazo sentar las bases de la construcción del socialismo, única sociedad donde las aspiraciones populares podrán ver su resolución.
Por todo esto vemos que resultan patéticos los esfuerzos de sectores de la pequeña y mediana burguesía, los autoproclamados progresistas y representantes de lo nacional y popular, que suponen que enarbolando las gastadas banderas de la honestidad y la transparencia, van a brindar una mínima solución a los problemas de millones de compatriotas.
Nuestros problemas se resuelven luchando cotidianamente por el NO PAGO de la deuda externa, por la reducción de la jornada de trabajo sin rebaja de salarios, por la socialización de las grandes empresas y bancos, por el reparto de la tierra, por una política exterior independiente y soberana, por la solidaridad con todos los pueblos que luchan, en definitiva, tirando abajo a este gobierno de hambre, miseria y entrega; organizándonos y luchando por el socialismo, es decir por una nueva democracia sustentada por los trabajadores y el Pueblo, que construya una nueva institucionalidad, asentada en las asambleas populares, con remoción de los cargos a todos aquellos que traicionen el mandato popular, entre otros puntos.
Asimismo criticamos las posiciones electoralistas de muchos partidos de izquierda (junto a los cuales muchas veces luchamos, y seguramente lo seguiremos haciendo, por problemas puntuales), de sumarse a la farsa electoral de la burguesía avalando, de esta manera, a las instituciones parlamentarias en el momento en que millones de trabajadores expresan su repudio a los mismos. Es evidente que para estos compañeros, el deseo de transformarse en los concejales y los diputados de la impotencia y la frustración es más fuerte que el deseo y la convicción de asumir plenamente el camino de la revolución y el socialismo.
En este marco nacional e internacional es necesario sostener todas las luchas en curso. Por eso, desde REFUNDACIÓN COMUNISTA reafirmamos la convicción de profundizar los paros, los cortes de ruta, la lucha en defensa de la salud y la educación pública, contra los preparativos de guerra del imperialismo, contra los despidos y contra el gobierno hambreador.
Llamamos a ir generando las condiciones políticas para organizar el boicot a las elecciones de la burguesía, a no prestarnos a las sucesivas farsas electorales, a elegir el camino de la organización, la unidad y la lucha por un gobierno de los trabajadores y el Pueblo.
COMPAÑERO:
En estas elecciones, más allá de que optes por NO VOTAR o VOTAR EN BLANCO o PONER UN VOTO PROGRAMÁTICO o ANULAR TU VOTO, tu elección debe ser clara y precisa.
¡¡ELEGÍ LA ORGANIZACIÓN Y LA LUCHA JUNTO A TUS COMPAÑEROS POR LA REVOLUCIÓN Y EL SOCIALISMO!!
REFUNDACIÓN COMUNISTA
Septiembre de 2001