LA DEUDA EXTERNA
Una causa antinacional y antiobrera
El Gobierno de Kirchner pasará a la historia como el Gobierno que realizó la mayor transferencia de recursos al extranjero a lo largo de toda la historia de la República.
Durante el 2003 fueron 7.800 millones de dólares y para este año están acordados otros 12.800 millones. Nunca en la historia del País se había acordado destinar al pago de la deuda externa el 3% del PBI.
Decir que no se pagará la deuda externa con el hambre del pueblo es una tomadura de pelo. Kirchner ni siquiera en esto es original, Alfonsín también dijo en el 83 que no iba a pagar la deuda con el hambre del pueblo y que se iba a investigar la deuda legítima y la ilegítima.
Toda la historia de claudicaciones ya la conocemos. Por lo tanto, esto solo se puede decir desde un sentimiento de impunidad tan propio de nuestra burguesía, cebada a lo largo de la historia en aplastar a sangre y fuego las luchas de nuestro Pueblo.
Mas del 50% de la población en la pobreza, nueve millones de indigentes, cinco millones de desocupados y los bajos salarios son la muestra más cabal de que la deuda externa se esta pagando con el hambre de nuestro Pueblo.
Basta con decir que esos 12.800 millones de dólares que se pagarán durante este año equivalen a tres veces mas que lo destinado a educación, cuatro veces más que el presupuesto de salud, tres veces y media más que lo destinado a los planes sociales y veinte veces más que lo destinado a ciencia y técnica en el presupuesto de este año, por lo tanto ¿sobre qué base se esta pagando la deuda externa?
Todos sabemos que la deuda no solo es impagable, también es fraudulenta e ilegal. Los mecanismos fraudulentos que se emplearon para constituir la deuda quedaron demostrados en la histórica investigación de Alejandro Olmos, que fue desarrollada en la causa 14.467 tramitada en el Juzgado Federal del Juez Jorge Ballesteros. Ese fallo, por supuesto, siempre fue cuidadosamente silenciado por la burguesía, y no forma parte de la causa nacional que tantos hoy levantan. El endeudamiento del País, desde el primer préstamo solicitado por el Gobierno de Rivadavia, en 1824, y que se terminó de cancelar en 1904, pagándolo 100 veces más (300 mil libras netas y se devolvieron 30 millones) a la banca Baring Brotterhs y que se utilizó en lo fundamental para financiar la guerra contra Brasil, siempre fue una fuente de enriquecimiento y corrupción no sólo de los capitalistas extranjeros, sino también de un puñado de capitalistas locales que hoy, de acuerdo a cifras oficiales, tienen depositados en sus cuentas en el exterior más de 150 mil millones de dólares. Si quieren cobrar, deberían recurrir a dichas cuentas y arreglarse entre ellos y no pretender seguir saqueando a los trabajadores y al Pueblo, a través de los megacanjes, blindajes, reestructuraciones y la entrega a precio vil de las empresas que pertenecían al Estado.
Ahora bien, ¿qué se esta discutiendo entorno a la quita que propone el gobierno del 75% de la deuda con los acreedores privados?. Cristina K lo a dicho muy claro en estos días, aquí no se trata de una discusión ideológica sino de una cuestión de intereses ¿ de qué intereses se trata? Veamos.
Nadie puede pensar que el FMI y el Grupo de los siete esta preocupado por la suerte de los dentistas y plomeros que invirtieron sus ahorros en los bonos de la deuda Argentina. En realidad la colocación por parte de los grandes bancos de esos bonos fue una gran estafa a miles de pequeños ahorristas, pues esos bancos se desprendieron de los mismos luego de ganar durante años con los intereses astronómicos que se pagaban, cuando advirtieron el quiebre de la economía Argentina y engancharon a estos ahorristas, tal como ocurrió aquí.
Lógicamente estos ahorristas, llenos de furia han comenzado a iniciar juicios contra dichos bancos por la estafa y aquí esta uno de los problemas, el FMI y los gobiernos de las potencias imperialistas, el G7, le exigen a la burguesía argentina el salvataje de dichos bancos y presionan al gobierno a que realice una propuesta más atractiva de manera de desactivar dichos juicios, al tiempo que trata de orientar a esos ahorristas en acciones judiciales contra el Estado Argentino. Pero nuestra burguesía, nucleada en la UIA, la AEA, la Sociedad Rural, la Asociación de Bancos etc., con el Gobierno al frente que ya organizó parte de su salvataje a través de la devaluación y los millones de dólares volcados a los bancos que aquí también organizaron una gran estafa, pretende que se repartan los costos de dicho salvataje. Eso es lo que esta en el fondo de la discusión sobre los porcentajes de la quita, o del aumento del 3 al 4,5% del PBI (unos 4mil millones de dólares más destinados al pago de la deuda).
A esto hay que sumarle los fondos de especulación encabezados por los grandes bancos que intentan sacar la mayor tajada posible y que son quienes dirigen la batuta. La discusión, los llamados a la buena fe a compartir las responsabilidades, pasa por como se reparten entre la burguesía local y la internacional los excedentes que genera el trabajo de millones de trabajadores. Por supuesto, en esta discusión somos siempre los que llevamos la peor parte mientras no actuemos con independencia y en función de nuestros propios intereses de clase. La burguesía no se niega a pagar, eso esta claro, pero luego de las relaciones carnales y el saqueo que compartieron con las multinacionales, y que entre otras consecuencias trajeron el huracán del 19 y20 de diciembre, quieren que una mayor parte del excedente les sirva para seguir haciendo sus propios negocios, tener créditos baratos, eliminar impuestos a la importación de maquinarias, al cheque, a las ganancias y poder maniobrar frente al pueblo otorgando algunas concesiones.
Ya lograron poner los salarios por el piso, flexibilizar y precarizar el trabajo, tener el 46% de los trabajadores en negro, ¿por qué no disponer ahora de una masa de capitales para seguir haciendo sus negocios?. En definitiva un ¿"capitalismo nacional, serio y racional"?.
Pretender hacer de esto una causa nacional es poner a los trabajadores, a los campesinos sin tierra y a millones de compañeros tras los mezquinos intereses de una burguesía rapaz y corrupta, absolutamente insensible a los dramas de cada uno de nosotros. Los trabajadores y los sectores populares debemos enfrentar la voracidad y la rapiña del imperialismo y del FMI, pero debemos hacerlo conservando nuestra independencia de clase, sin apoyar a este gobierno, sin apoyar a la burguesía local, denunciando sus acuerdos y sus claudicaciones y luchando por el no pago de la deuda, por aumento de salarios, por viviendas, trabajo, salud y educación para todos.
Para que el excedente económico, producto de nuestro trabajo quede en nuestras manos, pues, como siempre ocurrió hasta ahora, los que terminamos pagando somos nosotros y nuestros hijos. Y en este camino, denunciar a todos aquellos que desde las organizaciones populares nos quieren arrastrar a la cola de la burguesía y el gobierno en nombre de la unidad nacional.
En definitiva, la única causa nacional para los trabajadores es barrer con la burguesía y su gobierno, es expropiar a los expropiadores, es la revolución y el socialismo.
Marzo 2004
REFUNDACIÓN COMUNISTA ARGENTINA