Historia


Manual de Ofidiología

Por  TSU. Americo Pérez

CLASIFICACIÓN E IDENTIFICACIÓN DE LAS SERPIENTES

  

            El sub orden de las serpientes, al igual que el resto de los animales, se agrupa científicamente en categoría denominadas familias, que a su ves se dividen en subfamilias, géneros (en ocasiones también en subgeneros), especies y saubespecies.

             La unidad fundamental en la escala zoologíca es la especie y siempre se le asigna un nombre científico latinizado y formado por dos o tres palabras cuando se trata de una sub especie.

 Las descripciones propiamente dichas comprenden: el aspecto corporal .del animal, la lepidosis o distribución de las escamas, coloración, formas de vida, veneno, en caso de tenerlo, dimensiones de la especie, hábitos alimenticios, etc.

 Es oportuno indicar, que la mayoría de las serpientes de nuestro pais son poco conocidas, aún por las personas que viven en las zonas rurales, razón por la cual el número de nombres vernáculos citados en este trabajo es relativamente pequeño.

 En Venezuela, hay 7 familias de serpientes, con un total de 142 especies y subespecies identificadas hasta el presente. Ahora bien, de estas siete familias solamente dos: ELAPIDAE y VIPERIDAE son venenosas.

 El número, actualmente conocido, de serpientes ponzoñosas de Venezuela es de veinticinco 25 especies y subespecies.

En un futuro, cuando se reporten nuevos récords de serpientes para nuestro pais y se descubran especies nuevas, es muy probable que el número real de especies y subespecies en nuestro territorio sea de unas 200, aproximadamente.

 A continuación, señalaremos las familias de serpientes de Venezuela, tanto venenosas como inofensivas, y sus caracteres diferenciales, indispensables para la clasificación.

Anomalepididae   Serpientes Lombrices Ciegas
Typhlopidae   Serpientes Ciegas
Leptotyphlopidae   Serpientes Ciegas Hiladas
Aniliidae   Serpientes de Pipa
Uropeltidae   Serpientes Cola de Escudo
Xenopeltidae   Serpientes Irisadas
Loxocemidae   Pitón Mexicano
Boidae   Boas
Bolyeriidae   Boas de la Isla Round
Acrochordidae   Serpientes Acuáticas Orientales
Colubridae   Culebras
Elapidae   Cobras
Viperidae   Víboras
Atractaspididae   Víboras Topos

 

FAMILIAS DE SERPIENTES DE VENEZUELA

 

ANILIIDAE

Serpientes inofensivas y muy primitivas, con cráneo sólido y hueso cuadrado muy corto. Poseen vestigios de cintura pélvica. Los ojos de algunos anílidos están ocultos debajo de una escama ocular. Las escamas ventrales son estrechas y apenas dos veces más anchas que las dorsales.

 Tiene representantes en Asia y América del Sur; comprende unas diez especies.

          Cabeza de serpiente inofensiva de la familia Anilidae.

 

 BOIDAE

 Esta familia incluye las serpientes más grandes del Mundo. No son venenosas, pero algunas especies pueden ser peligrosas por su gran talla y su potente musculatura. Estos ofidios tienen huesos maxilares, palatinos y pterigoides movibles; hueso supratemporal presente. Tienen dientes maxilares, mandibulares y hueso coronoides. Poseen vestigios de pelvis y, a veces, rudimentos de miembros posteriores en forma de garras o espolones, situados a cada lado de la abertura anal.

 Está distribuída por el sureste de Europa, Africa, Asia, Australia y América; comprende alrededor de 100 especies.

Cabeza de serpiente no venenosa de la familia Boidae.

  

COLUBRIDAR

La familia Colubridae es la más cosmopolita de todas y la que posee mayor número de géneros y especies. Se caraterizan por tener huesos faciales movibles y maxilar horizontal y sin movimiento perpendicular. Las escamas de la cabeza (cefálicas) de estas culebras son siempre grandes y en forma de placas. Los ojos de las colúbridas son siempre muy visibles.

Abarca en su mayoría, culebras inofensivas, pero muchas tienen dientes posteriores con surcos acanalados, por donde escurren pequeñas cantidades de veneno (opistoglifas). Ellas poseen dientes maxilares y mandibulares, pero en ningún caso dientes anteriores con surcos o conductos.

 Están representadas en la mayor parte del Mundo, con un total de unas  2.5 00 especies conocidas.

Cabeza de serpiente no venenosa de la familia Colubridae.

 

 ELAPIDAE

Serpientes muy ponzoñosas, que se reconocen por tener maxilares muy cortos y provistos de un par de pequeños colmillos fijos, erguidos (aún, teniendo la serpiente la boca cerrada) e inoculadores de veneno, y situados en la parte anterior y superior de la boca.

 Estas serpientes carecen de fosas termorreceptoras (fosas loreales). Las representantes más notables de esta familia son las cobras (Najas) de Africa y de Asia y en América, las famosas serpientes de coral (Micrurus, etc.)

La familia Elapidae está distribuida por Africa, Asia meridional, Australia y América. Comprende más de 150 especies.

Cabeza de serpiente- ponzoñosa Elapidae.

 

LEPTOTYPHLOPIDAE

 Los Leptotiflópidos son culebrillas inofensivas y representan la familia de serpientes más pequeñas y f iliformes que se conocen. El as pecto de ellas recuerda al de las lombrices de tierra y también tienen los ojos ocultos por una escama plana y algo transparente. Poseen 14 hileras de escamas alrededor del cuerpo y la hilera ventral no se diferencia en tamaño de las restantes del cuerpo. Tienen maxilar inmóvil y carente de dientes. La mandíbula es corta y portadora de 4 a 5 dientecillos. El hueso cuadrado de estos diminutos ofidios es largo y en forma de bastoncillo.

La familia LeptotYPhlopidae tiene representantes en América, Sur de Europa, Africa, Asia, Australia y diversas islas del Océano Pacifico. Tiene más de 40 especies, que llevan vida subterránea.

Cabeza de serpiente inofensiva LEPTOTYPHLOPIDAE

 

TYPHLOPIDAE

   Esta familia comprende serpientes muy pequeñas e inofensivas, vermi formes y de hábitos subterráneos. Se caracterizan por tener los ojos escondidos debajo de una escama transparente y el cuerpo cubierto por más de 20 hileras de escamas, cicloides y uniformes. Huesos del cráneo sólidamente unidos; no hay hueso ectopterigoide y el pterigoide no se extiende al cuadrado o la mandíbula; maxilar movible y con 4 ó 5 dientes, hueso cuadrado aplanado y corto; mandíbula sin dientecillos. Vestigios de pelvis reducidos a un sencillo hueso en cada lado.

 Esta familia posee más de 200 especies distribuidas por Asia, Africa, Sur de Europa, América, Australia e islas del Pacifico.

  

 

VIPERIDAE

Serpientes muy ponzoñosas, que se caracterizan por tener huesos faciales movibles; ectopterigoide (transpalatino) extendido a la mandibula; supratemporal presente. Maxilar muy corto, perpendicularmente eréctil al ectopterigoide y soportando un par de largos colmillos curvados, huecos e inoculadores de veneno, pero sin surco externo. Hipapófisis desarrollados a lo largo de la columna vertebral.

 Esta familia incluye serpientes en su mayoría ovovivíparas y de hábitos diversos. Hay más de 80 especies, distribuidas por América, Europa, Asia y Africa.

 

 

                                                                                   

 

CLASIFICACIÓN POR CARACTERISTICAS DE LAS SERPIENTES

En el presente manual se toma en cuenta, la clasificación que lleva a identificarlas y ubicarlas en su respectiva familia y género. Determinándose que las clasificaciones más específicas (especies y subespecies) no afectan en forma apreciable las consideraciones referentes a: emponzoñamiento, primeros auxilios y tratamiento clínico requerido.

Para la identificación y clasificación de las serpientes se toman esencialmente dos (2) aspectos:

 

1. LA ESCAMACION: Forma, Posición y Disposición

En relación a la escamación, la clasificación de éstas se efectúa en base a dos (2) elementos:

A. DISPOSICION Y FORMA:

Mosaicada: Se refiere a las escamas que encajan perfectamente entre sí, formando una especie de mosaico que las hace lisas al tacto. Esta disposición le da una apariencia brillante a la serpiente. Las escamas mosaicadas tienen forma hexagonal, lo cual le permite encajar unas con otras.

Superpuestas: En el tipo de escamación superpuesta, el borde o extremo lateral o terminal cubre parte de la escama siguiente, formando una especie de tejado; al tacto es áspera y de apariencia opaca. Las escamas tienen forma ovalada o elipsoidal.

En algunas especies, la escama tiene una prominencia que la recorre en su parte central, lo cual le da un aspecto de quilla; es por esto que se dice que la escama es aquillada.

Las escamas superpuestas y aquilladas forman una línea que recorre el cuerpo de la serpiente (carena); en tales casos se dice que la escamación es carenada.

 

Piel, Escamación, Mudación

Las serpientes tienen la piel distensible y recubierta totalmente por escamas córneas epidérmicas.

La escamación cumple una función protectora del cuerpo de estos animales, que se encuentran constantemente expuestos al roce con las irregularidades del terreno y de la vegetación.

Estas poseen una fina cubierta epidérmica, transparente, que se continua en la verdadera piel y constituye así una tenue red llamada "estrato córneo", la cual es reemplazada periódicamente y, de una vez, por una nueva.

 

La muda es un proceso crítico relacionado con las glándulas endocrinas del reptil.

Algunas especies pueden llegar a mudar hasta ocho veces por año, mientras que otras lo hacen apenas cada año.

Durante la muda, el reptil se despoja de una camisa transparente, restregando el hocico y el resto del cuerpo contra las rocas y troncos de árboles .

La capa epidérmica se va desenfundando al revés, hasta desprenderse totalmente como una capa diáfana, que viene a ser una copia fiel e incolora de toda la escamación y los diseños corporales de la serpiente.

 La escamación de las serpientes de Venezuela es de dos tipos específicos, las escamas lisas y las escamas con carena.

 

Las escamas lisas se presentan una al lado de la otra, dando el aspecto de que toda la serpiente es lisa y brillante. Este tipo de escamación se encuentra en todas las serpientes inofensivas (no ponzoñosas) y además en una sola especie ponzoñosa como es la Coral ( Micrurus ).

Las escamas con carena están superpuestas una sobre la otra, dándole a la serpiente un aspecto de piel rugosa y opaca. Este tipo de escamación se encuentra solamente en las serpientes ponzoñosas de la familia Viperidae, entre las que se encuentran las cascabeles, las mapanares y las cuaimas piñas.

Serpiente ponzoñosa Coral (Crotalus) mostrando escamas carenadas

 

 

Escamas Cefálicas:

 Se denominan así a las escamas situadas en la cabeza. Ellas pueden ser numerosas, pequeñas y parecidas a las del dorso del cuerpo, como en muchas serpientes venenosas viperídeas, o grandes y lisas, en forma de placas o escudos. Este último caso es el más frecuente y reciben, entonces, nombres precisos.

 La escama que está ubicada en la parte superior del hocico se denomina rostral y se identifica fácilmente porque en su parte baja siempre tiene una escotadura por donde saca la lengua el animal, sin necesidad de abrirla boca. Esta escama casi siempre tiene una forma triangular o trapezoidal. Hacia atrás de la rostral y a cada uno de los lados, se encuentran las escamas supralabiales, que bordean el labio superior. A -los fines de clasificación se cuentan estas escamas laterales, tomando también en consideración las escamas labiales que tocan el borde inferior de los ojos. Así, por ejemplo, cuando decimos que hay 8(3,4) escamas supralabiales, queremos significar con esto, que la 3ra. y 4ta. supralabial, contadas a partir de la rostral, son las que entran en contacto con la órbita ocular.

 

Las escamas infralabiales son las opuestas a las anteriores, porque bordean la parte inferior de la boca y convergen en una escama opuesta a la rostral, también de forma triangular, denominada mental. En la barbilla también hay uno o más pares de escamas alargadas, llamadas geneíales.

 

Las escamas que rodean el orificio nasal se llaman nasales y éstas pueden ser enteras, semidivididas o divididas. Entre las nasales casi siempre hay una o dos pequeñas escamas internasales.

 

A los lados de la cabeza se pueden contar las escamas preoculares, en número de una o más, las cuales están localizadas inmediatamente delante de los ojos. A veces hay una escama de forma variable entre la fosa nasal y el ojo, que se llama loreal o frenal. También es posible que no existan escamas preoculares, en cuyo caso, la loreal es alargada y está en contacto con el globo ocular.

 

Encima de cada ojo, hay una escama fuerte denominada supraocular y, detrás de los ojos, bordeando la órbita, se encuentran las llamadas escamas postoculares, que pueden ser una o varias. En ciertos casos, una o ninguna de las escamas supralabiales toca la órbita ocular y, en su lugar, hay una o más escamas pequefias, denominadas suboculares. En la parte superior de la cabeza, además de las internasales, nos encontramos con las placas o escudos prefrontales, situados inmediatamente detrás de las internasales. Posteriormente, le sigue un escudo poligonal llamado escama frontal y, luego, un par de escamas grandes parietales. Entre las parietales, postoculares y supralabiales hay una pequeña serie de escamas llamadas temporales. Casi siempre se designan las temporales por medio de una fórmula. Así, por ejemplo, cuando decimos que la fórmula temporal de la escamación de una serpiente es de 2 + 3, queremos decir que tiene dos anteriores, seguidas por tres posteriores.

 

Algunas serpientes, como las ponzoñosas de la familia Viperidae y las no venenosas de la familia Boidae, carecen de la mayoría de las escamas grandes o placas de la cabeza y en sustitución, hay numerosas escamas pequeñas, semejantes a las del dorso del cuerpo.

 

Escamas Corporales.

La parte superior del cuerpo o dorso del animal, está cubierto por hileras longitudinales de unas escamas pequeñas, lanceoladas o hexagonales, llamadas dorsales. Estas hileras dorsales se pueden contar detrás del cuello de la serpiente y luego, a nivel de la abertura anal (límite entre el cuerpo y la cola del reptil). El número de hileras de escamas dorsales en el cuello puede ser igual al que encontremos cerca de la abertura anal y así, por ejemplo, decimos que determinada serpiente tiene 17-17 hileras dorsales. En otros casos, el número de hileras cerca del orificio anal puede ser menor que el de las filas del cuello, pudiendo encontrarse cifras tales como 17-15, etc. Cuando esto sucede, la causa se debe a una reducción o pérdida en la continuidad de varias hileras de escamas dorsales a lo largo del cuerpo.

 

En nuestro país, el número de hileras dorsales encontrado en las serpientes es muy variable y las hay con apenas diez hileras dorsales, como algunas culebras "loras" del género Chironius y, en otras, como la "tragavenado" del género Boa, puede haber hasta 90 hileras de escamas dorsales. En las serpientes que pertenecen a la llamada familia Boidae la escamación dorsal se cuenta una sola vez en el medio del cuerpo, ya que hay aumento y reducción progresiva de filas a lo largo del dorso del reptil. También conviene señalar, que en algunas serpientes, el vientre posee escamas similares a las dorsales. y, en este caso, se cuentan las hileras alrededor del cuerpo.

 

Las escamas dorsales de las serpientes pueden ser lisas o estar provistas de una arista que va del centro al ápice de cada escama y entonces, se llaman carenadas o aquilladaf. Algunas veces, las quillas de las escamas dorsales no llegan a la punta de las mismas y tienen un aspecto abultado, como sucede en la serpiente "cuaima piña" (Lachesis muta muta).

 

En algunos géneros de ofidios las escamas dorsales presentan cerca de la punta, uno o dos pequeños orificios acanalados, llamados fosetas apicales, que pueden ser más o menos visibles al observador. En ciertos géneros de serpientes, las filas de escamas dorsales no están dispuestas en forma longitudinal, sino oblícua.

 

En la parte baja del cuerpo (región ventral) de la serpiente, hay una larga serie de escamas, más o menos anchas, que recuerdan las orugas de un tractor y reciben el nombre de ventrales. Estas escamas se extienden desde la garganta hasta la abertura anal  y su número difiere, según las especies. Además, cada especie tiene un número de escamas ventrales variable dentro de ciertos limites. Así, por ejemplo, decimos que una serpiente determinada tiene de 168 a 181 escamas ventrales, etc.

 

La escama o placa que cubre la abertura anal puede ser entera ( 1 ) ó dividida ( 1 / 1 ). Inmediatamente después de la placa anal, siguen las escamas subcaudales, que forman la parte inferior de la cola. En verdad, se trata de una continuación de las escamas ventrales y su número también es variable. Algunos autores prefieren utilizar, con fines de clasificación, la suma de las escamas ventrales más las subcaudales y, entonces, se denominan ventrales totales.

 

Las escamas subcaudales pueden estar formadas por una hilera sencilla, por ejemplo, de 87 escamas, o doble, y en este caso, se escribe 87/87 subcaudales.

El contaje de las escamas ventrales y subcaudales, además de otros datos, es fundamental para la identificación de las diversas especies de serpientes.

 

 

Coloración

Las culebras exhiben diseños muy variados. Muchas tienen colores uniformes, mientras que otras pueden tener líneas longitudinales, anillos o manchas regulares o irregulares.

Distintas coloraciones de las serpientes

En la mayoría de las especies de ofidios la coloración confiere cierta protección al animal, lo cual les permite ocultarse de sus enemigos naturales y les facilita la obtención del alimento.

Generalmente las serpientes presentan colores similares al medio en donde viven (homocromía), pero también pueden tener una combinación de forma y colores parecidos al hábitat (homotipia). Un ejemplo claro de esto último lo constituye una culebra inofensiva llamada "Bejuca" (Oxybelis aeneus), que se confunde muy bien con las ramas secas de los arbustos donde vive.                             Culebra inofensiva Bejuca (Oxybelis aeneus) confundiéndose entre las ramas

 

En otros casos hay mimetismo, el cual permite que una especie inofensiva presente un gran parecido con otras especies peligrosas.

 

Culebra "Falsa Coral"

 

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