Acerca del juicio contra Shoko Asahara.

Lo que nos quieren sugestionar y lo que ocurre en realidad...

El libro del abogado Vatanabe Osamu.


Vatanabe Osamu en calidad de un abogado de Estado llevaba la primera etapa del juicio contra el Maestro Asahara. En su libro él publicó tristes, para una sociedad civilizada, hechos.

1. El desenlace del juicio fue determinado aún antes del comienzo del juicio. Los jueces cerraban los ojos ante los hechos reales y empujaban el argumento escrito por el Estado el cual diariamente difundían los medios de comunicación de masas. 2. El Estado decidió ajusticiar al Maestro Asahara ya en la etapa de la preparación para el arresto.

3.En el juicio no fue presentado ni una prueba de la culpabilidad del acusado. Toda la acusación se construía sólo en la alteración de la doctrina y los testimonios de algunos alumnos.

4. La policía amañaba los hechos e instigaba a los testigos decir mentiras. No se realizó ni una peritación objetiva de la “sustancia toxica” que quedó en el lugar del acontecimiento. Las pruebas verdaderas desaparecieron en una dirección incierta.

5. La policía y el tribunal ocultan que en el incidente del gas sarín se mezcla la pista que no tiene ninguna relación con AUM. Estos hechos tratan de tachar cuidadosamente de la causa.

6. El Estado hacía todo para realizar el juicio sin abogados y sin obstáculos ejecutar al acusado. En particular, en medio del proceso, sin ninguna culpa, fue arrestado el abogado Yasuda Yosijiro...

Acerca del juicio contra el Maestro Shoko Asahara.

Lo que nos quieren sugestionar y lo que hay en realidad…
Notas del principal abogado de Shoko Asahara Yasuda Yosihiro.

Prefacio

Yo tenía ocasiones de participar en diferentes procesos judiciales y sentí claramente lo siguiente. Aquellos que se tropiezan con el delito en alguna forma y como resultado se convierten en los culpables o en las victimas son principalmente personas “débiles”. Por el contrario, para personas “fuertes” la probabilidad de tal desarrollo de los sucesos es insignificante. Los “fuertes” tienen grandes capacidades, tienen amigos dignos de confianza y con los cuales pueden aconsejarse. Tales personas pueden solucionar todos los problemas sin llegar a una situación crítica. Los “débiles” son de la clase de personas diametralmente opuestas a los “fuertes”. En mi práctica de abogado a menudo encontraba a tales “débiles” y los defendía en los tribunales. Yo los defendía porque les sentía una compasión incondicional, no podía no interceder por ellos. No sabría explicar porqué. Cada vez que veo a alguien acompañado por guardianes, yo suspiro con tristeza: “En esta vida él probablemente ya no saldrá a la libertad…” Y en ese momento en mi alma se eleva una fuerte compasión.
El mismo sentimiento surgió cuando arrestaron a señor Asahara de AUM Shinrikyo.
Hasta aquel momento el señor Asahara era simplemente objeto de odio general. Eso atañe a su aspecto exterior y sus acciones. También su conducta como de una personalidad religiosa me parecía sospechosa. “Qué hombre tan soberbio y sospechoso. Una persona de un mundo totalmente contrario al mío”, – así pensaba yo antes. Pero esto cambió después de su arresto. Cuando arrestaron a señor Asahara, yo llegué a ser su abogado principal y en el proceso del trato con él, mi actitud hacia él cambió. Acerca de esto y acerca de por qué sostengo insistentemente el tratamiento respetuoso –“señor Asahara”– quisiera contar en este libro.
Señor Asahara es una de las personas a quienes yo llamo “débiles” – le gusta esto o no, él resultó arrastrado en el remolino de delitos. Lo siento mucho que ahora señor Asahara se encuentra en un estado inconsciente (acerca de esto también quisiera contar detalladamente), pero lo que él fue llevado hasta tal estado es también mi culpa.
En Yamanote y Simanati –los distritos donde la pobreza raya en la riqueza, la estabilidad de la vida raya en la vida no organizada– delitos ocurren a menudo. Los “fuertes” pueden vivir tranquilamente, sin toparse en absoluto con esas condiciones “limítrofes”. Es más, ellos pueden vivir manteniéndose a una distancia considerable de ellas. Pero las condiciones de vida de los “débiles” son totalmente distintas. Sobre ellos se cargan no sólo las desgracias personales, sino también diversos problemas sociales, y ellos o cometen delitos o resultan involucrados en los mismos.
Pienso que simplemente llamar a alguien malhechor de remate y cargarle toda la culpa – solamente provocará la repetición de semejantes delitos.
El delito es una cosa que si no miráramos atentamente los motivos sociales y personales que lo engendraron, será imposible comprender la autentica causa de él. Bajo este concepto, yo creo que el castigo personal, especialmente la pena capital, no es algo que contiene el delito. Más bien al contrario, contribuye al aumento de delito.
Por esta y por otras razones estoy en contra de la pena capital. Y como abogado trato de tender la mano a aquellos acusados, quienes están amenazados de la pena de muerte. No son muchos los defensores quienes toman causas con una probable sentencia de la “pena capital”. Precisamente por eso yo me encargo de tales pleitos. Por ser abogado y por defender a Sr. Asahara a mí mismo me declararon arbitrariamente delincuente, me arrestaron y me acusaron. En este sentido yo también pertenezco a la categoría de la gente “débil”.
Pero, por suerte y gracias al apoyo de mucha gente ya en el juzgado de primera instancia reconocieron mi inculpabilidad. El tribunal no acepto la composición pergeñada por la fiscalía, sino examinando debidamente la real situación de las cosas tomó una decisión ponderada. Mucha gente sufre por ser condenada injustamente. Me propongo en adelante también mirar atentamente por la dirección en que se mueve la justicia en nuestro país, y defender a los “débiles”.
Yasuda Yosihiro.
El arresto del fundador de la organización religiosa. 20 de marzo de 1995. El día cuando ocurrió el incidente de gas sarín en el subte de Tokio yo estaba en la audiencia de un pleito en el tribunal de Sendai. Y sólo al regreso al Tokio supe del incidente. Momentáneamente en mi memoria emergió el artículo de la primera página del diario “Yomimuro” que se databa a primero enero del mismo año. En el artículo se decía que en julio de 1994 en la aldea Kamiku-isiki de la prefectura Yamanasi se armó un terrible alboroto por un olor asqueroso. Mientras la policía de la prefectura Yamanasi tratando de determinar la fuente del olor, examinaba terreno local, los periodistas del diario descubrieron que en los alrededores de Kamiku-isiki se marchitaron hojas de los árboles y césped. El diario afirmaba que fueron encontradas huellas de una sustancia que aparece sólo con la producción del sarín. Sin embargo, en el artículo no se dijo que en la aldea Kamiku-isiki hay edificios de “AUM Shinrikyo”.
Después del incidente en Matsumuto la policía por lo menos debía revolver todas las empresas que venden medicamentos y las compañías farmacéuticas en todo el país. Pero para el asombro – en el diario ya apareció tan detallado y escandaloso artículo y la policía ni siquiera se movió para realizar alguna investigación. Ese artículo bastante claramente aludía a que en el incidente en Matsumoto se sospechaban precisamente miembros de “AUM Shinrikyo”. Y no es nada casual que semejante artículo fue publicado en el primer día del Año Nuevo en la primera página. Aquello no fue un simple bulo periodístico. Al contrario, para el artículo fue elegido un día tan especial porque tenían algo que podrían utilizar de prueba.
Hay un momento más. Cinco días antes del incidente en Tokio ocurrió algo que, probablemente, también tenía cierta relación con el ataque de sarín en el subte. 15 de marzo en la estación Kasumigaseki en el subte fue encontrada una cartera que contenía una botella con pulverizador, spray. Y aunque en la botella había sólo agua, la reacción de la policía fue injustificadamente viva. En todos los pasajes del subte fueron colgados anuncios con la foto de la cartera con la esperanza de encontrar testigos de vista.
Fui asombrado mucho por la reacción de la policía a un tan insignificante suceso. No fue nada más que una travesura – y ya buscan testigos. Pero cuando ocurrió el ataque de sarín yo sentí que esos dos sucesos de algún modo eran eslabonados.
Aquel día el tren en que yo iba no se detuvo en la estación Kasumigaseki. Dos días después, 22 de marzo, por la sospecha del secuestro del secretario principal Kekoku Seisi de la oficina abogadil “Meguro” fueron realizados registros forzados en “AUM Shinrikyo”.
Luego empezaron a arrestar uno tras otro a miembros de “AUM Shinrikyo”. 16 de mayo en sexto Satyan, edificio de “AUM Shinrikyo” en Kamiku-isiki, encontraron a Sr. Asahara y lo arrestaron por la sospecha del asesinato de gente durante el ataque de sarín.


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