GAVIOTA
(Carmenza Gómez)

(Cantada por Margarita Rosa de Francisco)

Gaviota, que ve a los lejos, vuela muy alto.
Gaviota, que emprende vuelo, no se detiene.

No te detengas, triste gaviota, sigue tu canto,
tal vez mañana cambie tu suerte.

Es su destino que un mal amor
vista su alma de negro duelo.

Ingrato amor, rompió sus alas,
ingrato amor, manchó sus sueños (bis).

Un día a esa Gaviota yo vi pasar,
llevaba entre sus alas la soledad.

Triste Gaviota, calló su canto,
dejó su nido, dejó su nido,
triste Gaviota, te vi pasar.

Es el destino que un mal amor
vista su alma de negro duelo.

Ingrato amor, rompió sus alas,
ingrato amor, manchó sus sueños.

AROMA DE MUJER
(Fernando Gaitán)

(Cantada por Guy Ecker)

Yo, que siempre tuve una fiel convicción,
que a mí jamás llegaría el amor,
no imaginé que pudiera pasar.

Fue en una noche de luna febril
cuando entregué mi alma y mi ser
y se aferró mi piel a su piel.

Y así, me fui envolviendo en su ser, manantial,
naufragué en su cuerpo, me perdí en su mar
y me quedé anclada a esas ganas de amar.

Morí, al clarear se enfumó y comprendí
que si hay algo peor que morir,
eso es estar sin ti.

Sí, aún conservo su esencia en mi ser,
llevo el calor de su cuerpo en mi piel
y el fragor de su ausencia mortal.

Sí, todo el mundo debí recorrer
intentando ese amor olvidar
y sin saber cómo poderlo lograr.

Y así, me fui envolviendo en su ser, manantial,
naufragué en su cuerpo, me perdí en su mar
y me quedé anclada a esas ganas de amar.

Morí, al clarear se enfumó y comprendí
que si hay algo peor que morir,
eso es estar sin ti.