Revista  "L A   L U Z" - El Matrimonio Schindler
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El Matrimonio Schindler

 

Emilie Schindler, la viuda de 92 años quien vive en la Argentina, ha puesto en tela de juicio en reiteradas ocasiones los méritos de su esposo fallecido en 1974 respecto a la salvación de los judíos empleados en su fábrica durante la segunda guerra mundial. Toda la acción fue mundialmente conocida a raíz de la película de 1993 de Spielberg basada sobre el libro de Thomas Keneally. Spielberg admite que algunas escenas que muestran a Emilie ocuparse de los trabajadores judíos fueron cortadas pues la película se hacia demasiado larga. La mujer sostiene que todo el crédito es para Oskar pero ella salvó a más que 61. También cuenta que Spielberg le dio 50.000 dólares que considers poco pues la película le produjo, hasta octubre de 1999, 317 millones. La viuda de Schindler recuerda a su esposo como un mujeriego alcohólico quien sacó a 1300 judíos de las garras de los nazis sólo para explotarlos como esclavos y evitar que 61 mismo fuera movilizado y enviado al frente. La película según ella debería haberse llamado por to menos "La lista del matrimonio Schindler".

En una reunión de sobrevivientes de "judíos de Schindler" en octubre de 1999 en la universidad de Jerusalem en ocasión del 25° aniversario de la muerte de Oskar Schindler los ex obreros admitieron que Emilie Schindler demostró mss heroísmo que el que se vio en la película pero eso también es el caso de Oskar. No se puede afirmar que ella hizo más que 61, en esto coinciden Abraham Zuckerman, Murray Pantirer y otros. Ella llevó leche a los enfermos y ayudó donde pudo. Pero el papel de Oskar fue el decisivo por el sólo hecho de construir la fabricas y buscarse 1300 judíos semicongelados de los campos. Sin duda Emilie trabajó y cocinó para ayudar a revivir a esa gente. Hace cuatro meses un diario de Stutgart, Alemania, publicó documentos encontrados en una valija que perteneció a Oskar Schindler y que había dejado a una pareja antes de morir en 1974 (la mujer fue amante suya). Los papeles incluyan una lista de los judíos salvados. Emilie Schindler reclama los papeles pero una hija ilegitima de Oskar de 64 años de edad insiste en que la valija sea entregada a Yad Vashem en Jerusalem. Indudablemente es un caso doloroso de una esposa desdeñada

Oskar volvió de Argentina a Alemania en 1958 y nunca más se comunicación con Emilie. Anna Rojansky, de 68 años de Haifa, cuenta que tuvo 13 años cuando trabajaba en la fábrica de Brunnlitz. Cada vez que Emilie venia le preguntó "cómo estás pequeña y le alcanzaba un paquetito con comida, pan, sandwich o torta. Asegura que estos gestos le daban valor para seguir adelante. Cuando la viuda de Schindler vino para el estreno de la película a Israel, Rojansky se acercó a ella y le preguntó si se acordaba de ella, a quien siempre entregaba bocados. Emilie dijo que no, que le alcanzó algo para comer a muchos. Rojansky creía que fue una excepción pero entonces recordó que la Schindler llevaba siempre una pequeña bolsa consigo. Por otra parte admite que no se puede comparar la acción de ella con la de Oskar ya que llenó su fábrica con gente descalificada e inexperta to que implicó un enorme riesgo. Una vez falleció una joven mujer y Schindler compró una parcels de tierra para poder hacerla enterrar según la ley judía Cuando tuvo cumpleaños dio medio pan a cada uno en forma disimulada. En Navidad o cualquier otra ocasión aprovechó para aumentar las raciones. El fumaba en cadena pero siempre tiró los cigarrillos sin terminar para que la gente que solía fumar pudiera levantar la colilla. Fue algo muy importante para fumadores. No podía entregar cigarrillos directamente pues los capataces alemanes podrían haberlo denunciado. A veces, en efecto, hubo denuncias y en varios oportunidades fue arrestado pero siempre liberado rápidamente, probablemente por sus relaciones y la necesidad de su presencia en la fábrica Según los sobrevivientes, Oskar Schindler siempre era un gran caballero, contrariamente a los demás alemanes (muchos SS). Siempre saludó con un "buen dia" inclinándose levemente cuando no hubo testigos nazis. Estos gestos fueron importantísimos para los obreros judíos. Rojansky cuenta que Schindler fue un Bran mujeriego y tuvo muchas amantes polacas pero nunca se aprovechó de una chica de la fabricas. Con todo no faltó sufrimiento a los obreros esclavizados por el maltrato de muchos SS, el hambre etc. Una vez uno de los SS puso una papa en la boca de un obrero que había robado unas papas y le mandó quedarse parado en la intemperie con temperaturas extremadamente bajas. Cuando Schindler pasó y vio esto, le sacó la papa de la boca del judío y le dijo al SS “en mi campo no se hacen estas cosas”. Además de saludar a la gente cuando podía, siempre encontró palabras de aliento llenando de esperanza a los judíos.

Muchas veces los sobrevivientes y otros se preguntaron qué indujo a Oskar Schindler a salvar a todos “sus” judíos en un mundo lleno de odio hacia ellos y donde millones fueron asesinados en todas formas inimaginables. En un viaje a los EE.UU. que le pagaron a Schindler sobrevivientes residentes allí, Oskar manifestó: “Yo  fui Nazi y quise crear una industria en territorio conquistado pero vi que los alemanes procedimos mal con los judíos. Cuando comenzaron a matar a los judíos decidí oponerme. No porque las víctimas eran judíos sino porque eran seres humanos. Me propuse salvar tanto como podía. Los sobrevivientes no ponen en duda la sinceridad de Schindler ya que su proceder estaba ligado a un riesgo enorme para su persona.

La película sobre el tema –por más que faltan muchos detalles inclusive las crueldades de capataces de las SS- concientizó a muchos espectadores en el mundo respecto al significado de la Shoá.  

Por Rodolfo Jacobi

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