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CETRERIA

EN EL ESTADO DE MEXICO

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Cetrería en el Estado de México con Aguililla de Harris

por Ricardo Padilla Borja

Como todas las mañanas de invierno hacía un frío espantoso. Eran las 5:30 de la mañana y ya me encontraba sentado en la banqueta al pie de la autopista Toluca - Ixtapan de la sal. En mi puño se encontraba encaperuzado "Simón," mi aguililla de Harris, muy tranquilo y soportando el frío, al parecer tan impaciente como yo de que apareciera en el horizonte el volkswagen de mi amigo Julio Zimbrón.

Por fin llegó. Me introduzco en el auto y siento el calor de la calefacción al saludar a mi amigo, no sin antes percatarme de la presencia de su equipo de cacería: su macho Harris "Judas", que viaja encaperuzado en el asiento trasero del auto y "Kelly", la noble perra pointer alemán que viaja muy cómodamente encamorrada al pie de mi asiento.

Nos dirigimos al rancho de Julio en Zumpahuacán, Méx, lugar que se encuentra ubicado en un fértil valle del sureste del estado. Aquí se siembra sorgo, maíz y guayabas, por lo tanto es un sitio excelente para encontrar buenas parvadas de codornices bobwhite y listadas. Creo que la cacería de codornices con aguilillas de Harris comenzaba ya a entrar por mis venas, lo cual me provocaría una tremenda adicción hacia este precioso deporte.

Al bajar del auto sentimos inmediatamente el calor húmedo de ésta parte de nuestro estado. Rápidamente la perra se sacudió y comenzó a sentir correr la adrenalina por su cuerpo mientras dirigía su nariz hacia todas direcciones, emocionada por la gran variedad de aromas . En su sangre lleva una gran afición por el campo y por las codornices lo cual era evidente con sólo mirarla. Se moría de ganas de que Julio le diera la orden de salida, que por cierto no tardó en venir : Vamos Kelly! Heeey! Vamos Kelly!, Eso es lo que la perra quería escuchar!

Enseguida nos organizamos y decidimos que Julio soltaría primero, mientras yo mantendría a Simón encaperuzado en mi puño para soltar una vez que el Judas haya cazado su codorniz. Pasaron unos quince minutos y el aguililla de Julio ya había capturado una codorniz listada, a muestra de Kelly por supuesto. Ahora vendría mi turno.

La perra comenzó alegremente a campear el terreno olfateando con la cabeza en alto y cuarteando zigzagueante sin dejar de revisar ni un palmo de terreno. Se encontraba delante de nosotros como a unos 20 mts. cuando repentinamente se detuvo. No habíamos terminado de recorrer la primer milpa y parecía que la perra ya se encontraba otra vez mostrando, al parecer individuos aislados de la primer parvada.

Comenzamos entonces a sentir una gran emoción. Recuerdo que nos volteamos a ver llenos de euforia y Julio se colocó detrás de la perra , mientras tanto yo me situaba detrás de Julio levantando lo más que podía mi bastón "T" en el que se encontraba Simón, al que por cierto se le iban los ojos buscando las aves en el suelo, creo que ya se saboreaba su codorniz. Parece mentira, pero las aguilillas de Harris son tan listas que reconocen inmediatamente una situación de cacería.

Simón al igual que Judas, sólo tenían que ver a la perra paralizada por la muestra para darse cuenta que enseguida comenzaría el show.

"Vamos Kelly, vamos! heeey! vamos!"- así le decía Julio a la perra para ver si no rompía la muestra y verificar su firmeza en lo que sería una muestra verdadera. La perra miraba de reojo a Julio mientras mantenía en tensión todo su cuerpo... Parecía ser que se trataba de una muestra real! Mi aguililla estaba demasiado impaciente y cuando nos disponíamos a entrar en la hierba para sacar a las codornices la Kelly comenzó a apeonar y de repente un estruendo de plumas rompió el silencio en la parcela. Eran unas seis ó siete codornices que volaban en todas direcciones pero Simón ya volaba tras e l ave de su elección.

Qué hermosa escena! Se trataba de una parvada mixta compuesta por codornices de las dos especies (bobwhite y listadas). Los dos pájaros volaban veloces, uno tratando de eludir a su perseguidor y el otro intentando capturar a su víctima, mientras tanto las demás codornices se ocultaban entre la hierba o escapaban del sitio en donde se encontraba el peligro. Era el drama de la vida real en el cual el cetrero es sólo un testigo de ésta lucha por la supervivencia. Esta es la verdadera cetrería.

Gracias a Dios y a San Huberto nuestras aguilillas cazaron dos codornices ese día. Judas cazó una codorniz listada y Simón una bobwhite. Nos quedó una gran emoción y la satisfacción, así es que para celebrar, fuimos por unas gorditas de haba rellenas de cecina y las respectivas cervezas. Fue algo para recordar toda la vida. Ahora estoy plenamente convencido de que la cetrería se lleva en la sangre.

Simon Pedro, Kelly y Judas, con codornicez en Zumpaguacan Estado de México

En México el aguililla de Harris (Parabuteo unicinctus) ha sido utilizada la mayoría de las veces para la cacería de conejos durante muchos años. Actualmente existen muchos cetreros que no conocen la verdadera capacidad de sus aguilillas y hay un número cada vez mayor de cetreros que no aceptamos estos pensamientos tan mediocres.

Queremos tratar de elevar el nivel de cetrería de los practicantes del bajo vuelo con aguilillas de Harris en México, al buscar que el cetrero logre explotar al máximo el potencial total de su aguililla.

Aquí en nuestro país, éstos magníficos pájaros han sido menospreciados por varios "cetreros ". Muchos dicen que es un ave para principiantes pues es muy mansa y de relativamente fácil manejo, sin embargo, la realidad es muy distinta.

Una cosa es cierta: no sabremos la capacidad real de nuestros Harris hasta que nosotros mismos la descubramos. Pero esto es una tarea ardua y difícil, pues requiere de una comprensión enorme, paciencia y un buen entrenamiento PARA EL CETRERO que pretenda tener una verdadera ave de caza.

Las aguilillas de Harris son las aves rapaces más versátiles que se han visto en la cetrería y son capaces de alcanzar grandes retos. Cazan en el desierto, las praderas, en el bosque y hasta en plena selva, desde las planicies costeras en Veracruz y Guerrero, hasta cerca de los 4 000 m. sobre el nivel del mar en las montañas del Estado de México, sin que su desempeño se vea disminuido. Cazan en el desierto a casi 45 grados centígrados ó en las faldas de los volcanes a casi 15 grados bajo cero. Llegan a capturar prácticamente de todo, desde aves pequeñas hasta cuervos y garzas reales, además de su platillo favorito: los conejos y las liebres.

Desde nuestro muy personal punto de vista, creemos que el aguililla de Harris es la más grande aportación a la cetrería mundial en el presente siglo.

Un aspecto muy importante para el desarrollo adecuado de la cetrería es el control de peso del ave de presa. Parece increíble que en pleno siglo XXI existan "cetreros" que no utilizen la báscula granataria para encontrar el peso exacto de cacería de sus aves pues dicen ser "expertos" y tener muchos años en la cetrería que no necesitan hacer uso de la báscula.

Esto es una tontería y una falacia. Si no usamos la báscula podemos tener problemas con nuestra ave que van desde el perderla en el campo por no mostrar hambre derecha, hasta el llegar a bajarlo tanto de peso que peligre su vida por inanición.

Ricardo y Simon Perdo con conejo en Zacatecas.

Cacería de aves acuáticas.

La cacería de patos y otras aves acuáticas es una de las más divertidas. En Toluca, Estado de México, salimos temprano en la mañana con un frío tremendo, pues solamente tenemos aves acuáticas en grandes cantidades en invierno (noviembre a febrero) y no tenemos otra opción.

Llegado el momento, nos metemos al agua y nos dirigimos hacia los refugios de los patos en la ciénega, que usualmente son los grandes tulares y soltamos al Harris ya sea desde el puño o desde el bastón " T" para que el aguililla tenga una mejor posición y una mayor ventaja sobre las anátidas. De este modo hemos capturado varias especies de aves acuáticas con ambos, machos y hembras Harris.

Los patos en grandes concentraciones siempre se encuentran alertas y en cuanto avistan a un ave rapaz volando hacia ellas huyen del lugar tan pronto como pueden; otros se zambullen en el agua y otros se esconden en lo más cerrado del tular. Por lo regular al soltar al aguililla hacia su presa corremos detrás de ella enseguida para auxiliarla y en la caza del pato esto es un deber, pues por lo regular la captura se lleva a cabo dentro del agua y si no llega la ayuda pronto, el aguililla acabará soltando a su presa para tratar de ponerse a salvo en un sitio elevado o fuera del agua. A veces esto sucede y lo único que podemos hacer es esperar a que nuestro Harris se seque y se pueda continuar con la cacería.

Simon Pedro con Cerceta en Toluca, Estado de México.

Antes de llevar a cabo la caza de patos, tratamos de introducir a nuestros Harris en la cacería de gallaretas y pollas de agua, que son mucho más fáciles de capturar y suelen ser excelente cebadura para que el Harris joven gane mucha experiencia y con el tiempo sienta la confianza de atacar presas más difíciles.

Cacería de codornices.

Para realizar con éxito este tipo de caza se necesita de tres elementos indispensables: un terreno adecuado y con una buena población de codornices, un perro de muestra BIEN ENTRENADO Y OBEDIENTE y por supuesto, un aguililla de Harris preferentemente macho en excelente condición física que mantenga la calma ante el perro de muestra, es decir, que se encuentre bien compenetrado con el perro.

Los terrenos con buenas poblaciones de codornices alrededor del Distrito Federal y sus zonas aledañas son difíciles de encontrar. Aunque con suerte puede encontrarse uno. Una gran ventaja es que en estos lugares, podemos encontrar a cuatro de las especies del centro del país : La codorniz escamosa, de zonas planas arbustivas y desérticas; la codorniz moctezuma, de las zonas altas y templadas- frías en los bosques de pino, encino y zacatón; la codorniz común, habitante de zonas agrícolas y praderas arboladas, y la codorniz listada, de hábitat similar al de la codorniz común pero llegando hasta zonas más bajas, hacia el sur .

La dieta del Harris juega un papel muy importante para cazar codornices. Pajaritos, pichón y pollo son excelentes para mantener al aguililla con mucha fuerza y vigor

( obviamente en su peso de caza) además de las respectivas sesiones de ejercicio efectivo como los vuelos a la tira en subidas empinadas o los buenísimos saltos verticales al puño.

Un aguililla de Harris bien ejercitada puede capturar codornices regularmente. Para darle la mayor ventaja posible a nuestro alado compañero, utilizamos el bastón "T" que será el sitio preferido de observación de nuestro Harris y desde el cual tendrá mayor control de la cacería, mientras seguimos al perro que busca una muestra.

Al encontrar a las codornices nos situamos junto al can y entonces entramos a la muestra lateralmente o frente a él para levantar a las aves de su refugio. Por supuesto el perro tiene que mantenerse firme a la muestra aunque nos adelantemos a la campeada.

Cuando se expulsa a las codornices de su refugio, el aguililla con suerte seguirá a una de ellas (por lo regular a la primera que se levanta) y tratará de atraparla. Si lo hace en pleno vuelo, quitémonos el sombrero o la gorra pues nuestra aguililla es sencillamente excepcional. Si no es así, seguirá a la codorniz hasta su siguiente refugio, así que tenemos que llegar a éste sitio lo antes posible para apresurarnos a " revolar " a la codorniz pues si la hacemos salir pronto no tendrá tiempo de recuperarse del primer vuelo que fue exhaustivo para ella y la captura será relativamente fácil.

Si una vez que fue presionada por el Harris no podemos levantar a la codorniz de la " herida," o si definitivamente no encontramos el lugar exacto en donde embarró, podemos hacer uso de una codorniz de granja precapturada ( coturnix ) lanzándola del sitio en donde embarró la codorniz silvestre, tomando las precauciones adecuadas para hacerle ver al aguililla que el "escape" es la misma codorniz que fue presionada hasta ese sito.

Las cosas se dan de maravilla si disponemos de un perro de muestra OBEDIENTE y que por ningún motivo persiga al aguililla, se encuentre distraído o desobedezca las órdenes de su dueño pues de lo contrario, con un aguililla de reciente adquisición corremos el riesgo de echar a perder todo el trabajo de meses de entrenamiento o peor aún, podemos perder a nuestro pasajero que comenzaba a ser introducido.

Si por cualquier razón no tenemos perro, entonces lo que tenemos que tener es muy buena condición física pues el trabajo del can tendrá que ser llevado a cabo por nosotros. Así que mientras llevamos al Harris en el bastón " T " nos tenemos que meter al arbusto a patear y a mover plantas y hierbas con nuestras piernas, sin embargo, no todo está perdido. Muchos de nosotros hemos cazado codornices sin la ayuda del perro, ahora lo que necesitamos es tratar de ser constantes y sacar al Harris al campo muy seguido para que gane experiencia.

Lo más recomendable para un aguililla de Harris de primer año, es el salir de cacería seguido pero buscándole buenos lances a presas relativamente fáciles como pollas de agua, gallaretas o conejos y gradualmente comenzarle a introducir a presas cada vez más difíciles, mientras va adquiriendo fuerza y confianza. Con esto lograremos que durante su segundo año y en base a un buen entrenamiento, el aguililla comenzará a capturar codornices con bastante regularidad.

Yo manejé un macho pasajero de febrero durante tres temporadas y nunca le ofrecí escapes, sin embargo fui muy persistente para revolarle las codornices que embarraba y siempre lo cebé a buche lleno con la propia codorniz capturada y un poco de pollo. Cada vez que salíamos de cacería a las codornices me limitaba a capturar una sola. Siento que el cazar una sola codorniz por salida al campo mantiene por siempre el interés del aguililla de Harris hacia ésta presa tan difícil .

Mi experiencia con las codornices moctezuma fue muy gratificante. Sin embargo mi Harris capturó más escamosas que cualquiera de las otras especies. Las codornices comunes ( bobwhite ) y las moctezumas son mas o menos iguales en cuanto a las tácticas de escape frente a un ave de presa .

Si eran mostradas por la perra, esperaban a que las sacáramos de su refugio hasta casi pisarlas y entonces volaban. Si se trataba de un lugar plano, huían hacia las partes mas cerradas de hierba y zacatón , incluso hacia dentro de una milpa de maíz . Si había barrancas, cañadas o alguna depresión muy notoria en el terreno, éste sería el sitio preferido para refugiarse y en el que por supuesto, hacían uso de sus ya conocidas estratagemas para escapar.

Cazar a las codornices escamosas en el desierto puede ser un trabajo difícil pero muy divertido. Julio Zimbrón fue quien me inició en la cacería de codornices con aguilillas de Harris ; él cazaba a las escamosas con la ayuda de su magnífica perra pointer alemán Kelly en Querétaro, cuando estudiaba en aquel estado. Mi Harris capturó todas sus escamosas sin ayuda del perro.

Esta codorniz es muy " dura de matar" pues como todas las demás conoce muy bien su terreno y toma ventaja de éste al ocultarse de sus perseguidores dentro de los arbustos más espinosos ( chollas, clavellinas , cardos y nopaleras ) por tal motivo, aprendimos a hacer uso de una herramienta muy útil para sacar a las escamosas de sus escondites: el machete .

Desde entonces ya no es difícil encontrarlas en las espinas , pues materialmente machacábamos las nopaleras y los arbustos espinosos en busca de la codorniz fugitiva, que al verse despojada de su escondite, corría o volaba hacia otro arbusto, para entonces el show se convertía en una "cacería de ratas" en donde la codorniz acababa cansándose y era capturada fácilmente por el aguililla .

La codorniz listada era la mayoría de las veces vista en parvadas mixtas con la codorniz común, pero sentimos que tiende más a correr que la ésta y suele meterse dentro de los arbustos espinosos que encontraba. No así la común, que confía muchísimo en su plumaje mimético y prefiere permanecer quieta hasta que es casi cogida con las manos.

Para nosotros éste es el máximo tipo de cacería con aguililla de Harris, especialmente con machos. Aunque existen unas cuántas hembras que han cazado codornices; parece que los machos tienen mucha más maniobrabilidad, velocidad y penetración en el arbusto que sus grandes congéneres. Hay cetreros que dicen no querer complicarse la vida y prefieren otro tipo de ave de presa para cazar codorniz (gavilán de Cooper ó halcón aplomado) pues consideran al Harris lento e incapaz de cazar consistentemente codornices.

El Harris aprender a la larga a seguir a las codornices hasta la herida y a esperar la llegada del cetrero que le ayudará a revolar a la cansada codorniz, capturándola en cuanto se mueva.

Si alguien nunca ha visto el complejo sistema que envuelve introducir al aguililla de Harris a las codornices y repentinamente es testigo de una captura con un Harris ya experimentado, pensará que es algo muy fácil y que será pan comido para cualquier aguililla de Harris. Lo único que puedo decir es que hasta se dediquen a cazar codornices en forma, se darán cuenta de que la verdad es otra.

Tenemos que intentarlo hasta que se comiencen a ver resultados. Se requiere de mucha constancia y de ser persistente además de lo más importante: un aguililla de Harris que debe estar física y mentalmente apta y si es posible para facilitarnos más las cosas, un buen perro de muestra.

Los invito a que salgan de cacería con sus Harris en búsqueda de las codornices. Créanme que no se arrepentirán.

Aves pequeñas.

Casi en cada terreno o campo dentro de las áreas verdes urbanas y obviamente fuera de las grandes ciudades, podemos encontrar distintas especies de aves pequeñas como cuitlacoches, gorriones, tigrillos, pájaras viejas, alondras etc., que la gran mayoría de las veces llegan a formar parte de las principales presas del cetrero citadino.

Parece imposible, pero las aguilillas de Harris (hembras y machos) son perfectamente capaces de cazar estos pájaros y se les puede ver tan encarnizados a ellos como un halcón aplomado, un gavilán de Cooper ó un gavilán estriado.

Obviamente necesitamos mantener a nuestras aves de cetrería con buena condición física y podemos atrainarles con escapes de pajaritos para lograr una mejor introducción a estas presas.

El objetivo es cazar (es el chiste no?). Lo importante es hacer cetrería. No importa con qué tipo de ave de presa pero hay que cazar. Si en tu área tienes pajaritos y también tienes un Harris, entonces hay que darle a los pajaritos con tu Harris!. Además de ser un ejercicio muy activo para tu aguililla y para ti, mantiene muy sana a tu ave y le ayudará a desarrollar sus aptitudes para la caza de presas mayores, como por ejemplo, codornices. Lo digo de nuevo, LA CLAVE ESTA EN SER PERSISTENTE Y EN MANTENER UNA EXCELENTE RELACIÓN CON TU AGUILILLA.

Un Harris macho normalmente se llena con unos tres o cuatro pajaritos, así es que si hay grandes cantidades puedes incluso matar varios en una salida. No hay que olvidar que hay que cebar muy bien al aguililla antes de intentar múltiples capturas. Recientemente un amigo cetrero de la ciudad de México llamado Alvaro Sosa, ha desarrollado en su macho de Harris pasajero un gran apetito por las aves pequeñas y de verdad que el machito es muy bueno.

En Toluca hemos cazado pajaritos con hembras Harris también y en serio que se encarnizan tanto como los más aferrados machos. Practicamos mucho la caza de tigrillos y pájaras viejas con nuestros Harris y podemos decir que definitivamente es un excelente vicio del cetrero citadino.

Garzas, cuervos, zanates y otros.

La garza bueyera es muy común en nuestro país. La cazamos con los Harris de dos maneras. La cacería desde el automóvil es el método más común, soltamos al aguililla desde la ventanilla del auto en lances que van desde los cinco hasta cerca de los cien metros, cosa que depende de la velocidad (entre los 20 y los 80 kilómetros por hora).

Este método consiste en lanzar al aguililla desde la ventanilla del auto en movimiento hacia donde se encuentran las garzas, ya sea en una milpa, zanja, o ciénega a orillas de la carretera. Por lo regular una persona es la que maneja el auto mientras el cetrero dispone desde la ventanilla.

Este tipo de cacería puede llegar a ser muy peligroso si no se toman las precauciones adecuadas con el automóvil, así es que lo mejor es efectuar el lance cuando no se aproximen automóviles ni camiones por ninguno de los carriles de la carretera, así cuando se suelte al aguililla se podrá disponer de tiempo y espacio para frenar y dar vuelta si así se requiere, además de que siempre hay que tener en cuenta de que se pone en riesgo la vida de nuestra ave, por tal motivo antes de cazar de este modo es recomendable salir con cetreros que ya tengan experiencia en el " carreterazo " o " car hawking " como dirían los colegas estadounidenses.

Ricardo con Simon Pedro con Garza cazada en Toluca Estado de Mexico.

Es preferible atrainar a la joven aguililla con una garza precapturada y otorgándole su respectiva cebadura. El escape se realiza en un terreno abierto y visible, se coloca a la garza a unos seis metros del camino con un anclaje, entonces lanzamos al aguililla desde el auto a una velocidad muy baja ( unos 10 kph. ). Gradualmente vamos aumentando la velocidad en los escapes y cuando se crea conveniente se hace uno al campo a buscar su primer garza. Con el paso del tiempo podemos sacarle la garza viva al Harris, para su posterior liberación, pues ya no necesitamos cobrar el trofeo forzosamente. Tenemos que tener cuidado con su carne pues es muy pesada para el Harris y lo engorda demasiado.

El otro modo de cazar a las garzas es directamente desde el puño. Esto es difícil si no se cuenta con arbustos, árboles o cualquier otro obstáculo en el lugar en donde se encuentran las garzas, pues tras repetidos intentos, el aguililla aprende a utilizar estos obstáculos como un "escudo" natural para poder lograr tener el máximo acercamiento a las garzas en este largo lance de empuesta.

De otro modo será muy difícil lograr una captura pues las garzas son listas y en cuanto ven venir al aguililla, con una sola garza que se espante, se espantarán todas y el lance terminará de manera frustrante para tu ave.

El cuervo americano y el cuervo grande son capturas no muy comunes para el cetrero mexicano, pero existen aguilillas de Harris "fuera de serie" que pueden atraparlos. Cazar un cuervo grande no es "pan comido" sobretodo si el cazador pesa 610 grs.!

Ricardo y Simon Pedro, con cuervo cazado en Guanajuato.

Aún así, hemos cazado varios pero siempre tenemos en mente el riesgo que se corre si la ayuda no llega a tiempo. El cuervo grande puede resultar ser un verdadero peligro si no, veamos lo que hace muchísimos años escribía Juan Vallés: "Y aún con todo esto digo que es cosa muy peligrosa lanzar el azor a cuervo carnicero porque se ha visto romper el ala al azor de una sola picada". Por tal motivo, de preferencia, lo evitamos. Además hoy en día se estila al igual que con las garzas, liberar al "negro", pues su carne es muy indigesta para las aguilillas de Harris y creo que hasta para cualquier rapaz.

Los zanates son aves muy inteligentes y maliciosas, los cazamos también desde el automóvil o desde el puño, son demasiado ágiles y es mucho deporte cazarlos, pues dan volteretas y brincos en muy poco espacio y son capaces con tal de evitar a su atacante (el aguililla) de meterse en las llantas de los autos en movimiento! Son un verdadero reto si se cazan desde el puño.

Otro tipo de aves capturadas con los Harris pero mucho menos comunes, son los tordos, las huilotas, tórtolas, alcaravanes, chachalacas, pijules, bisbitas llaneras, ibis y hasta la garza real! Conozco unos colegas de Xalapa, Veracruz que capturaron una garza real con un par de hembras de Harris en un sitio pantanoso de la selva veracruzana. Qué bárbaros! Pero lo mejor fue que las aguilillas no tuvieron ni un rasguño pues trabaron a la garza de la cabeza inmediatamente. Como podrás darte cuenta, todo depende del entrenamiento y acondicionamiento de un Harris, del tipo de presas existentes en tu área de caza y del método para cazarlos.

Ricardo Padilla y su pajaro con cuervo cazado en Zacatecas, México.

Conejos y liebres.

Cualquier cetrero poseedor de un aguililla de Harris tiene inicialmente la idea de cazar conejos y liebres. La población de conejos en México es muy buena. De las cinco especies conocidas sólo tres son las más capturadas. El conejo del este, el conejo mexicano o de bosque y el conejo de desierto.

Sin duda alguna el aguililla de Harris es el ave rapaz ideal para la captura de lagomorfos, pues su morfología es una de las más especializadas para la caza de estos elusivos roedores que conforman el porcentaje más alto de su dieta en estado silvestre. Muchos cetreros mexicanos hemos capturado con nuestros Harris conejos de bosque que aunque no llegan a alcanzar el peso de una liebre, pueden ser un verdadero reto para el aguililla, pues es un conejo muy grande y robusto que a pesar de su apariencia es muy veloz, y como la mayoría de éstos roedores, aprovechan al máximo el tipo de terreno en donde se encuentran ( bosques de pino-encino con zacatones y suelos volcánicos ) para eludir el ataque del ave rapaz .

Si llega a ser atrapado le dará tremenda pelea al aguililla, más aún si se trata de un Harris sin experiencia en la captura de éstas grandes presas. He visto muchos Harris que son prácticamente "bateados" por éstos conejos en la pelea. Me atrevería a comparar éstas peleas con las de las liebres pues son muy similares, por tal motivo, creo que aquí son superiores las hembras de Harris, aunque de nuevo hay excepciones.

Si se cazan los conejos con un grupo de Harris en "pandilla" (es decir varios cetreros con sus Harris) pueden ser vistas varias capturas de los machitos, pues aquí la ayuda llega inmediatamente por parte de los demás compañeros de la "banda" haciendo la captura hasta cierto punto más sencilla.

De menor tamaño que el de bosque y mucho más común en el centro de México es el conejo del este. Esta especie se mezcla con el conejo bosquero en las zonas de pino-encino pero es también muy común en las tierras agrícolas y ganaderas en muchos lugares del área conurbada de la ciudad de México y otros estados. Es el conejo más capturado por los cetreros de Toluca, México pues aquí es muy común. El conejo de desierto es pequeño, fuerte y muy veloz, con una sorprendente capacidad para maniobrar en corto, es también presa común del cetrero mexicano y ofrece vistosos lances en los que se pueden apreciar por completo las increíbles técnicas de caza de las aguilillas de Harris en el mejor escenario para la práctica del bajo vuelo: el desierto del altiplano mexicano.

Esta pequeña presa se caza no sólo por deporte si no para poder ofrecer al paladar del cetrero una carne de riquísimo sabor. Cada año salimos al desierto durante varios días para convivir con otros cetreros y con nuestras aves, llevamos mucha comida pero el que se lleva las palmas definitivamente es el señor conejo de desierto.

Después de la jornada de cacería, tras horas y horas de caminatas y lances no hay nada como un conejo frito bañado en salsa de chile rojo, unas cervezas y la obligada plática recordando los lances y las capturas del día.. Para mí éste es uno de los mejores placeres que me ha dado la vida.

Sin embargo, el verdadero reto para el cetrero de México y su aguililla de Harris es sin duda la cacería de la liebre. Desgraciadamente cada vez hay menos sitios cercanos a la ciudad de México en donde se puedan obtener buenos lances a la liebre, y al igual que como a las codornices, tenemos que viajar hacia el norte para encontrar lugares con poblaciones estables de liebres.

Quién no se ha levantado 4:30 de la mañana para efectuar el viaje hacia el norte con la esperanza de tener un buen lance a la liebre? A los cetreros como a todos los cazadores, esto no nos importa, la cosa es ver salir a las liebres de sus "camas" y darles la grita para que nuestro Harris trate de darle caza mientras somos los testigos número uno de tan emocionante episodio de supervivencia natural entre el depredador y la presa.

La ayuda que le brindemos a nuestro aliado juega un papel crucial en éste lance, pues la liebre lucha, grita, patea, salta y se retuerce tratando de zafarse de su atacante que sin más ni más trata por todos los medios de aferrarse a tan rudo combatiente intentando agarrarlo de la cara para poder echarse sobre sus tarsos y esperar a que llegue la ayuda de otra aguililla o del emocionado cetrero que se aproxima zigzagueante entre los arbustos y las espinas. Se derrama mucha adrenalina y se es testigo del poder y de la inteligencia de la mejor de todas las aves de cetrería, el aguililla de Harris.

En México se caza muy seguido a liebre de cola negra en el altiplano mexicano. Solamente en contadas ocasiones se han capturado liebres tordas que según parece, no son tan abundantes como las de cola negra. Son muy similares, pero parece que la liebre de cola negra es algo mayor, además a la liebre torda se le conoce también como la "liebre blanca" pues por medio de sus músculos, la piel de cada costado puede empujarse hacia el dorso a voluntad, de esta manera la parte dorsal amarilla o café se eleva casi completamente hacia un lado y el blanco del lado opuesto viene a quedar en posición muy próxima a la línea media, lo que a distancia nos hace creer que la liebre es blanca. Este hábito se ha observado cuando las liebres tordas están paradas o en movimiento a una velocidad moderada, generalmente después de que han sido expulsadas de su cama.

Alef Zain en Nigromante Zacatecas en la tercera reunio Nacional de Cetreros Diciembre de 1991, con Ambar y liebre.

 

Yo he tenido éxito con una hembra niega de Harris en la cacería de la liebre y me queda claro que la mayoría de los cetreros en México para tener mejores resultados, cazan a la liebre con hembras Harris, aunque conozco casos de machos que han sido capaces de aguantarle la pelea a las orejonas.

Niegos y pasajeros son efectivos sin embargo con éstos últimos es más rápida la introducción a ésta presa tan difícil. Tal vez me equivoque pero ésta ha sido mi experiencia. Conozco pocos cetreros que sueltan a sus Harris "en solitario" a la liebre (es decir, que sueltan a una sola aguililla tras de la presa) pues la mayor parte de las veces se sueltan al mismo tiempo a varias aguilillas para así obtener una mayor ventaja y aumentar las posibilidades de captura.

Los lances a las liebres llegan a ser muy largos y sin temor a equivocarme les diré que algunos han llegado casi a los quinientos metros de distancia o quizá más; jamás había visto algo así.

Los pasajeros en plena persecución, llegan a elevarse hasta cerca de veinte metros de alto en pos de la liebre y justo cuando lo consideran oportuno, la atacan en un picado durísimo y batiendo las alas todo el tiempo, golpeándola en la cabeza o en un costado con resultados desastrosos para la liebre. Algunas veces al llegar al sitio de la captura, la liebre ya está muerta.

Los Harris con poca experiencia en ésta cacería, al ser lanzados hacia la liebre simplemente le dan alcance y ya, (hablando de una captura exitosa) a veces muy pegados al suelo (esto depende de la geografía del lugar) cosa que normalmente realizan los niegos, aunque un pasajero o un niego con experiencia puede llegar a utilizar cualquiera de las dos técnicas. De cualquier forma, quien llegue a cazar liebres con su Harris estará experimentando lo mejor de la cetrería en México.

Conclusiones.

Quiero hacer mención de una habilidad muy especial del aguililla de Harris: su versatilidad. Un amigo de Querétaro llamado Zacarías Urquiza me regaló en febrero de 1992 un aguililla macho pasajero tardío al que llamé "Simón". La verdad nunca me pasó por la cabeza que este machito me daría las mejores satisfacciones de mi vida como cetrero.

En su primer año, pues no lo dejé mudar sus plumas, capturó prácticamente lo que hubiera a disposición: liebre, conejo, ardillas, cuervos, zanates, garzas, pijules, codornices, patos, cercetas, gallaretas, pollas de agua, ralitos y distintas especies de aves pequeñas. Sé que no soy el único que ha cazado diferentes presas con una sola aguililla. Conozco varios cetreros que han hecho lo mismo o más y justo de esto se trata éste artículo, de poder sacarle el mayor potencial al aguililla de Harris para practicar a gusto, con orden y sobretodo con diversión y respeto por la vida silvestre, una cetrería adecuada. Esta es la meta. Podemos elevar el nivel de cetrería en nuestro país, sólo hay que recordar que la solución está en nuestras manos.

El aguililla de Harris siempre ha estado presente en la historia de la cetrería en México pero nunca le hemos dado su lugar. Estamos obligados a conservarlas y a protegerlas como lo que son en realidad: un excelente recurso natural con el que se puede hacer cetrería de alta calidad.

En México las aves de presa no han sido aprovechadas en su totalidad y creo que muchas especies de rapaces nos guardan grandes sorpresas para el futuro. Hago presente una invitación para investigar y conocer a fondo a las hermosas aves de presa neotropicales, grandes y pequeñas.

Aspectos legales de la cetrería en México.

En México existen tres tipos de cacería. La caza con armas de fuego, con arcos y ballestas y la caza con aves de presa.

Para practicar cetrería se requiere tener mucha experiencia en el manejo de aves rapaces, hay que tener conocimientos sobre su biología, alimentación, enfermedades, instalaciones y manejo en general.

Antes que nada tienes que PERTENECER A UNA ORGANIZACIÓN AVALADA POR SEMARNAP es decir, una asociación de cetrería. Después de un tiempo (en algunos casos hasta dos años) y cuando ya cuentes con cierta experiencia, se lleva a cabo un EXAMEN DE CONOCIMIENTOS GENERALES DE CETRERÍA en la delegación de SEMARNAP de tu localidad (hay una en cada estado de la república mexicana).

Al pasar éste examen sólo resta esperar a que se nos otorgue vía donación la posesión legal de un ave rapaz a la que se le tiene que sacar una AUTORIZACIÓN DE POSESIÓN DE AVE DE PRESA y con la cual ya puedes ser legalmente el depositario de un ave propiedad de la nación.

Pero como la cetrería es el cazar animales silvestres con aves de presa entrenadas tendrás que sacar un REGISTRO DE IDENTIFICACIÓN CINEGÉTICA para poder cazar. Todo este trámite tiene que ser evaluado por personal calificado de la SEMARNAP. Pero aquí no termina todo. Como legal depositario de una especie silvestre propiedad de la nación estás obligado a rendir un INFORME SEMESTRAL DE ACTIVIDADES DE CETRERÍA, y un INFORME BIMESTRAL DE SALUD (examen médico) elaborado por un veterinario con experiencia en aves rapaces.

El marco legal es un aspecto muy importante que no se tiene que pasar por alto y es nuestro deber trabajar para mantener una buena relación con el gobierno federal (SEMARNAP) haciendo las cosas de manera correcta y ayudando a preparar a futuras generaciones de cetreros para asegurar la conservación de las aves de presa y la cetrería en México.

Lista de las aves y mamíferos mencionados en este artículo.

Liebre de cola negra (Lepus californicus)
Liebre torda (Lepus callotis)
Conejo de bosque (Sylvilagus cunicularius)
Conejo del este ( Sylvilagus floridanus)
Conejo de desierto (Sylvilagus auduboni)
Garza bueyera (Bubulcus ibis)
Ibis de cara blanca (Plegadis chihi)
Gallareta (Fulica americana)
Polla de agua (Gallinula chloropus)
Codorniz escamosa (Callipepla squamata)
Codorniz moctezuma (Cyrtonix montezumae)
Codorniz común o bobwhite (Colinus virginianus)
Codorniz listada (Philortyx fasciatus)
Cuitlacoche común (Toxostoma curvirostre)
Tigrillo ó gorrión del zacate (Oriturus superciliosus)
Pájara vieja ó tarengo (Pipilo fuscus)
Alondra ó tortilla con chile (Sturnella neglecta)
Gorrión común (Passer domesticus)
Cuervo americano (Corvus branchyrhynchos)
Cuervo grande ó carnicero (Corvus branchyrhynchos)
Cuervo grande ó carnicero (Corvus corax)
Zanate común (Quiscalus mexicanus)
Huilota (Zenaida macroura)
Tórtola (Columbina inca)
Pijul ó ani (Crotophaga sulcirostris)
Bisbita llanera (Anthus spragueii)
Tordo ojiclaro (Euphagus cyanocephalus)
Tordo de cabeza café (Molothrus ater)
Garza real (Ardea herodias)
Alcaraván americano (Burhinus bistriatus)
Chachalaca vetula (Ortalis vetula)

Agradecimientos.

Quiero agradecer al Sr. Harry Mcelroy quien siempre nos ha guiado a muchos de nosotros para realizar buena cetrería y a mantener la unión entre los cetreros mexicanos, él es un verdadero ejemplo a seguir.

Al Sr. Tim Kimmel y al Sr. Frederick Holderman por apoyar en todo momento la cetrería en México.

Al Sr. William Burnham por su apoyo incondicional y su motivación para que respetemos y conservemos las aves de presa de México.

Agradezco al Lic. Ricardo Garcìa Arriaga por su apoyo incondicional y por su gran entusiasmo para la preservación de las aves de presa en el estado de México.

Y agradezco mucho a mi maestro y amigo Javier Sandoval Rubio, Alef Zaín Martínez, Daniel Rassvetaieff, Rafael Sánchez, Enrique Jiménez Valadez Y Carlitos, Julio Zimbrón, Juan Manuel de la O, Enrique Medel Plata, Saùl e Ivàn Ramìrez Pèrez, León Von Setters, Miguel Galván, Marcelino Balboa, Heli Herrera, Juanito, Edgar Ruvalcaba, Agustín Cigarroa, Diego Aste, Guillem Torrents, Diego Pareja y Obregòn, Gerardo Marín Verduzco, Jesùs Mendoza, Marco Antonio Estrada de PROFEPA EDOMEX, Rodrigo Munro Wilson, Oscar Beingolea, Zacarías Urquiza, Alejandro Urquiza, Antonio "Toñito" Bàez, Beto y Rodrigo Porraz, Fernando D´Flon, Gerardo del Llano, Francisco Rojas, Alejandro Franco, Horacio Caso, Rodolfo Hevia, Mauricio González, al "Panchete", Fernando Fernández, Francisco Vázquez (Frank), Francisco "Pancho" Muciño, Atilio Roncallo, Arturo Márquez Tripp, Silverio Rivera de Potrero Cardonal, Hgo., Yamil Reyes, Martín Nieto, Hèctor Verdejo, al amigo Félix Galdeano, del puerto de Veracruz y a Adrián de Santos, a la familia Hinojosa Ventura de Toluca, Julián Hernández, Raulito de Perù, a Carlos y Manuel, Claudette Guerrero, Gabriel Alba Santana, Lucío Cleto, Alberto Varas, Mariano Bernal, Miguel Miranda, al amigo Chano, a la memoria del "Pájaro" Francisco Gómez, Victor Manuel "El Bigos", Juan de la Paz, Carlos y Luis Barradas de Jalapa, Veracruz, Romàn y Nubia Dìaz, Mauricio Lascuràin, a Joaquín Madrid Gomeztagle, Fernando González Barrientos, Humberto Garduño Rojas, Juan Manuel Sánchez, Isaías de la Rosa, Efraín Flores, Jorge Ochoa, Germán Ayala, Pedro Roberto García Galàn, Gabriel Jardón, Ioachim Homann, Cristopher y Gabriel Cristiani, Octavio "Tavo" Cruz Carretero, Jaime Villagrana, José Sarachaga, John Harris, Patricia Manzano de Proyecto "ALAS", Rurik List y Herman List del grupo "DODO", Ma.del Coro Arizmendi y Angélica Estrada de CIPAMEX, Víctor Zavala de DUMAC; Alejandro Rivera, Juan Carlos Olmos de "U-YUMIL-CE", George y Bernadette Richter, Ricardo Velarde, Alejandro Trejo Briseño, Virgilio Dominguez, al "Lobo", a Arturo Molina, Alberto Solana, Manuel Cervantes y Omaña, Alejandro Ramírez Vázquez, Jorge Pedro Martínez, Mauricio Quiroz, Juan Traslosheros, Enrique Valverde, Carlos de Kretschy, Guillermo Hernández Centeno, Leonardo Sánchez Soto, Eduardo Habitud, Tom y Jennifer Coulson, Carlos Urbano, César Navarro, Raúl Valdez, Jorge Sales Lisboa, Jair Arriaga, Nicolás Trillo y Rafael Ayala Romero, por su valiosa amistad, su preocupación por mejorar la cetrería y principalmente por ayudar a la conservación de las aves de presa mexicanas.

 

Ricardo Padilla Borja.

Club de Cetrerìa A.C.

E-mail: padillabr@yahoo.com

 

Bibliografía.

Leopold A. S. , Fauna silvestre de México.

Mcelroy H. C. , Desert Hawking II.

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