LA DIOSA DIJO BASTA (Pág. 2)


La Gorgona, ese ser mítico destilando serpientes de su cabeza (la serpiente siempre fue un símbolo de sabiduría) fue calificada de maléfica por mostrar su Poder generativo, haciendo brotar otra cabeza cada vez que se la cortaban, mostrando así que su Poder  nunca podría ser exterminado. El  héroe  interpretó su retirada como su triunfo sobre ese monstruo femenino que buscaba la "perdición" del hombre... Se me  acaba de ocurrir que la Diosa guerrera al verse reflejada en el escudo del supuesto héroe que pretendía vencerla jugando un juego inútil que no la satisfacía, decidió retirarse dándole tiempo para madurar. Así quedó  la humanidad sin la Diosa y las mujeres sin su Poder, alejadas cada dia más de su arquetipo. El poder del padre legalizó la violencia y la violación así muchas comenzaron a sufrir un mal que se llamó "histeria", palabra que deriva de "útero", de ese cáliz profanado que contiene la semilla del Poder Creador  y esas mujeres fueron catalogadas de enfermas, débiles, insensatas cuando solo estaban expresando inconscientemente, la legitima furia de su disconformidad. Con máscaras académicas se las medicó, se las encerró, se las oprimió hasta silenciarlas. El único poder que conservamos fue el de ser madres porque a eso no pudieron reemplazarlo  Muchas mujeres se acomodaron a la "gran farsa" y nació la mujer interesada, la mujer trepadora.  La mayoría, guiadas por el instinto de conservación, acataron, se sometieron, (otra forma de poder) y con el tiempo terminaron creyendo que ese estereotipo que parecía darles algún beneficio, era su verdadera naturaleza, y aquí estamos. Muchas dicen que todo eso ya fue que ahora hay que buscar la unión, etcétera. Es verdad, pero también es verdad que es una respuesta acomodaticia. Para poder unirnos a otra persona, quien quiera que sea, tenemos primero que reencontrar nuesra integridad
Últimamente, muchas mujeres sintieron la energización de la Diosa. Impulsadas por su necesidad de ser, pero olvidadas de la propia estructura psicofísica, buscaron recobrar su poder imitando al varón. Pero tanto en  las que acataron como en  las que se rebelaron o las que intentan emular estas reglas de juego antinaturales, subyace o emerge la mujer deprimida, melancólica, la mujer disconforme como lo está la Tierra misma que es femenina y que también es maltratada, violada, explotada y la vida se ha vuelto triste, y el ecosistema está quebrado.
La Diosa Creadora dijo "Basta" y remitirá toda esta oscuridad a lo profundo de su  inconsciente a cocinarse amorosamente en el fuego transformador para que se convierta en algo mucho más útil.
Nosotras las mujeres, mientras tanto, estamos oyendo este grito que nos hace temblar en los lugares en que nos hemos quedado "pseudo-cómodamente" estancadas y tendremos que trasmutar el rencor en perdón y compasión para dejar que emerja de la profundidad de nuestro inconsciente el instinto primordial, el Poder Creador que nos pertenece. Sé que lo reencontraremos fortalecido, encendido con una nueva luz sensata y jubilosa después del doloroso aprendizaje de esta oscuridad. Entonces la humanidad encontrará el paraíso, porque la Diosa nos dice que si lo que buscamos no lo encontramos dentro de nosotras, nunca lo hallaremos afuera...
                                              
                                                                                    
Giselda Rinaldi


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