Y YA LO VE, Y YA LO VE, SOMOS PUNTEROS OTRA VEZ

30 de Junio de 1996

En la mañana, cuando los corazones eran una fogata para espantar el frio, la gente pedía un gol suyo. Uno nomás. Uno, porque había necesidad de abrigarse con sonrisas y poder marcharse del estadio con el orgullo hecho un letrero luminoso : "Cristal puntero, la costumbre se hace ley". Pero Julinho no pudo hacer más feliz su vuelta. ¿Qué festejo habría preparado para su primer tanto como peruano? Nadie lo supo. Sólo hay que imaginarlo a ver si así se alumbra el camino que falta por transitar. De todas maneras, el objetivo estaba cumplido. Y otra vez, el clásico fue un anuncio de lo que se venía.

"Dénle pase a Julinho, yaaa, ya Julinho... ufff". La tribuna arrojaba sus deseos a la cancha. Pedía para remover el entusiasmo algo estancado por lo fácil que había llegado todo. Y lo hacía porque el equipo, sin querer queriendo, había desatado sus cabos. Ganaba 2 a 0 y ya sus marcas se habían desgastado. Y Municipal, con dos hombres menos, hizo de su debilidad un arma para amenazar el área celeste pese a la mucha soledad de sus atacantes.

Es cierta esa historia. En algún momento del cotejo, Cristal perdió la intuición para el ataque, la sensatez para hallar las variantes exactas, la sensibilidad que une casi religiosamente lo que se hace en el campo con el grito emocionado del hincha. Quizá porque en la pesada de fuerzas sintió que la balanza se inclinó a su favor y no tuvo miedo a perder lo ganado. Quizá porque ante las tarjetas que el árbitro enrostró a los ediles, no quiso ser más para escapar de esa imagen que las cosas le llegaron de regalo. Y quedó ahí, viviendo a media respiración, dueño de esa manida frase que el fin justifica los medios. "Y ya lo ve, y ya lo ve, somos punteros otra vez".

¿La costumbre es ley? Cristal ya es primero. Y son pocas las voces que habrán de levantarse en señal de protesta. Queda mucho por hacer en el torneo y todos los que aspiran al título han cogido un retazo de esperanza para cubrirse. "Nada está dicho, señores, así sea que los rimenses cada vez que fueron punteros, hayan culminado con el brazo en alto, con el trofeo en alto", así corrieron (corren) las críticas en otras tiendas, aunque a esta hora parecen sólo murmullos al oído.

Sin embargo, hay razón en lo dicho, aún falta. Pero, ¿quién se lo dice a esa hinchada que vuelve a saltar y a sentir que el espíritu cobra forma forma forma de copa en repetición tercera? ¿Quién? La lógica de este torneo es como un viento que empieza a soplar con mayor fuerza hacia el Rímac. Sopla, nuevamente, en la misma dirección.

Sporting Cristal es el nuevo lider. El equipo gana, pero no con la contundencia de temporadas anteriores, además, lo que interesa a sus hinchas es que el equipo está por primera vez como único líder y se marca el camino hacia el tricampeonato.

Dos conceptos para el comienzo de este encuentro. En primer lugar, en sólo tres minutos, José Arana haciendo honor a su apelativo de "Tarjetita" había enseñado cartulinas amarillas a Estanislao Struway y Marco Agapito por dos jugadas intrascendentes.

La otra idea es que desde el comienzo se vio a un Cristal inmensamente superior a Municipal, con un trabajo de Roberto Palacios, creando jugadas con Jorge Lazo y llegando con posibilidades a la valla de Eduardo Domínguez.

Los rimenses recargaron su juego por el sector derecho donde Juan Pajuelo y Julio Penalillo eran superados con facilidad. Nada nuevo con el esquema celeste con un claro 3-5-2, siempre con Pepe Soto como líbero.

Por su parte, Rufino Bernales había ordenado un 5-3-2, Cesar Charún de líbero, Pajuelo con Cavallini los stoppers, Magallanes y Penalillo de laterales. Agapito con Olaechea más adelantados. Unos metros más adelantados Carmona y como hombres de punta Farfán y Tamashiro.

El partido registró acciones trabadas desde el primer instante. Municipal con más de medio equipo atrás, confundió contener los avances con reprimir. Y toda represión siempre tiene una dosis de violencia. El juez Arana, de inexplicable actuación, asumió la postura de los profesores de antaño : "La letra con sangre entra". Mejor dicho, con tarjetas. Y a los diez minutos, luego que Charum cometiera falta a Lazo dentro del área y cobrara penal, expulsó a Agapito porque no le gusto un reclamo. Un minuto después, Solano, desde los doce pasos, ponía el primero de Cristal.

Los ediles estaban alterados, a pesar de ello no perdieron el orden, mientras Roberto Palacios seguía deleitando con su juego, pero el marcador no se alteraba.

La franja se echó un tranquilizante para jugar. Todos, excepto el portero Domínguez que buscó hacer justicia por sus propias manos ante una carga de Rivera a los 23 minutos del primer tiempo. Agredió al "Coyote" y se fue expulsado y peleando hasta con los suyos. Ingresaría Reynoso, un arquero que prometió futuro, y saldría Tamashiro. De este modo, Municipal mantuvo el orden defensivo, pero hizo reposar sus oportunidades de gol en lo poco que podría hacer Farfán y la creciente habilidad (y egoísmo) de Carmona.

Con el ingreso del debutante Omar Reynoso, quien no había calentado, muchos imaginaron que la goleada no iba a demorar pero se equivocaron por completo porque el joven arquero tuvo varias intervenciones de mérito ante remates de Palacios, Garay y Lazo.

El estadio estalló en júbilo cuando Julinho ingresó a los 37 minutos en reemplazo de Rivera. El nacionalizado peruano demostró que ya está recuperado y en varias ocasiones exigió a Reynoso, especialmente en el segundo tiempo.

A cuatro minutos para irse al descanso, Lazo pondría el segundo para Cristal. La punta de su botín encuentra un remate perdido de Magallanes y la añade. Hubo reclamos de posición adelantada. Hubo de todo. Y el arequipeño tuvo que esperar que el árbitro diera como válido el tanto para alzar las manos y buscar el abrazo de sus compañeros.

"Y ya lo ven, y ya lo ven, ese es Julinho y su ballete". Lo que vino después ya es cosa conocida. Por eso, la gente reflejó en las ganas de Julinho sus propias ganas. Querían ver a un Cristal que se muestre contundente, agradable a la vista, sin desaprovechar sus contragolpes, sin enredar sus ideas por el centro, sin ver a sus jugadores expulsados como lo fue Asteggiano por una agresión contra Farfán. La expulsión obligó a que Pedro Garay jugara de zaguero y Pinillos se ubicara delante de la línea de zagueros. "Dénle pase, mete tu gol, tú mismo eres Julinho... ufff".

Con ventaja numérica y en el marcador, Sporting Cristal bajó su producción en la segunda etapa, mientras que Municipal intentó llegar sobre el arco de Balerio, destacando el ímpetu del veterano Jorge Olaechea.

Pudo ser goleada rimense pero, si no se produjo, fue por culpa de los celestes y también por las buenas atajadas del debutante Omar Reynoso.

Dicen que cuando la costumbre contamina el amor, se acaba la pasión, la ambición por vivir en un estado de emoción desbordante. ¿Es eso lo que le pasa a Cristal? ¿O es la frialdad que mostró el mejor signo de su avance al "Tri"? Vendrán la "U" y Alianza para comprobarlo. Por ahora, está puntero, como ya es clásico.

RESUMEN : 13RA. FECHA DESCENTRALIZADO 1996

DEPORTIVO MUNICIPAL (0) :
Jugadores : Domínguez (3), Penalillo (5), Pajuelo (5), Charum (5), Cavallini (5), Magallanes (5), Olaechea (5), Agapito (4), Carmona (5), Tamashiro (4) y Farfán (4).
D.T. : Rufino Bernales.
Cambios : Reynoso (5) x Tamashiro, Ortega (5) x Pajuelo y Céspedes (4) x Farfán.
T. Amarillas : Agapito.
T. Rojas : Agapito y Domínguez.

SPORTING CRISTAL (2) :
Jugadores : Balerio (5), José Soto (5), Asteggiano (4), Garay (5), Solano (6), Jorge Soto (5), Struway (4), Magallanes (5), Palacios (6), Lazo (6) y Rivera (4).
D. T. : J. Carbone
Cambios : Julinho (5) x Rivera, Pinillos (4) x Struway y Zegarra (3) x Lazo.
Goles : Solano (12`) y Lazo(41`)
T. Amarillas : Struway, Garay y Magallanes.
T. Rojas : Asteggiano.

Arbitro : José Arana (Mal).
Escenario : "San Martín".
Asistencia : 7,310 Espectadores.
Recaudación : 52,570 Nuevos Soles.

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