LO NECESARIO PARA SEGUIR ARRIBA

25 de Setiembre de 1996

Bocon 26-09-96 Esta ahí, quieto. Casi imperturbable . Con las tribunas auscultando la alegría ajena y pidiendo más motivos para su alegría. Pero el 2 a 0 se hace suficiente. Y nadie lo mueve.

Es Cristal. El bicampeón que sigue arriba, aún bañando de celeste la punta y, aunque no pudo golear como sus vecinos, disfruta plácidamente de su esfuerzo. Esfuerzo grande, esfuerzo ante todo, esfuerzo para manejar la presión del hincha que pide más y más en un torbellino de aliento y deseos de gol. Pero primero.

Gerson Lente Y es Sergio Markarián. Quieto. Casi en silencio hasta que llegó Julinho para compartir el abrazo del primer tanto, casi imperturbable hasta que Magallanes le mostró su mejor sonrisa. Es el técnico que aprieta los puños dentro del gabán para contener sus gestos hasta llegado el momento, cuando el cotejo culmine y nada haya cambiado. Cuando tenga que echar la mirada de arriba hacia abajo y le sonría la certeza que se avanza al paso adecuado.

No hubo zozobra esta vez, ni alma que se transmutara en esas melodias que acompañan las peliculas de miedo. El equipo juega con las señales estrictas de seguridad. Y fue. Y suma. Y porfía por mejorar. Porque tiene dominio y ya repasa sus variables casi olvidadas para cuando toca la invasión al campo enemigo.

Los temores no tomaron por asalto al grupo ni a la gente, como pasó ante Republicana, en que los nervios obligaron a apretar los dientes y hacer de los minutos un rosario que rezar aplicadamente. Hubo tranquilidad ante este Torino, esa calma que sirve de eje para desplegarse en el terreno. Por eso se aguardaba más. ¿Qué pasó entonces?

Gol de Julinho Las costumbres se hacen leyes. Pero hay leyes ante nuestros ojos. Cristal debía golear, era lo acostumbrado. Y no lo hizo. Habría que preguntarse si a estas alturas una goleada es más importante que los tres puntos. ¿Acaso un resultado abultado se ha convertido en primera necesidad, en un signo de poderío inevitable, en un revestimiento de acero a la imagen del buen candidato? Puede que si, puede que no. Pero los rimenses no se despidieron conla pesadumbre de otros dias, cuando sus encuentros eran una aventura con rumbo desconocido. Hay un "algo" que se está añadiendo en esta marcha hacia el final. Y es positivo.

Pero lo que no debe quedar a nivel de secreto es la falta de definición. Pese a la buena actuación del portero Martín Castro, Julinho regó indicios que su intuición para ubicarse se ha resentido. Y Lente juega a las adivinanzas cada vez que Solano o Palacios avanzan con la pelota. Es cierto que ha crecido en ganas, pero aún no sintoniza con el resto como para apelar a la imaginación y el juego de memoria.

Pero siempre será difícil para un delantero (y aún para los volantes de llegada tipo Palacios e Hidalgo, ambos peleados con el gol) cuando el otro equipo no entra en riesgos. Y acordona su campo. Torino dejó a Inganga como cazador solitario en campo celeste, los demás se apostaron en las inmediaciones de las piolas de Castro. Listos para el achique, para morder los tobillos, para darle con todo al rival si fuera preciso. Y vaya que que si a veces no lo fue. Sus contragolpes, que partían desde un Duffo criterioso, se diluían por la solidez de Garay, la labor de Rebossio y el orden necesario de Struway.

Una celebración celeste Desde esa zona , se hilvanaban los avances rimenses con cierta claridad. la misma que se iba perdiendo en los límites del área. Por eso, el gol, el primero, llegó por una pelota parada, siendo ésta la constante de Cristal para propiciar peligro en la etapa inicial. Cuatro minutos y el cabezazo de Julinho para hacer que estalle el grito feliz. El brasileño se elevó justo para conectar el centro de Solano. Y a reír.

En la segunda etapa, con el ingreso de Alfaro por Vitteri, Torino adelantó sus líneas unos cuantos metros. Ya no quiso ser el equipop que sólo jugaba a quitar la pelota. Pero los rimenses no cedieron espacios, al contrario, los encontraron más adelante para arrojarle emoción a la tribuna. Sin embargo, los hinchas lamentarían las ocasiones falladas por Solano (que salió lesionado), Palacios, Lente y Julinho. La falta de profundidad del primer tiempo se trocó en falta de definición después. Pero el dominio seguía, la tranquilidad también. Hasta que ingresó Magallanes y con él se alcanzó algo que se extrañaba en Palacios e Hidalgo, que se encare el área sin temores.

Y el segundo gol llegaría a los 33 minutos del botín del mismo Magallanes, cuando añadió una bola contenida a medias por el guardavallas Castro. El moreno corrió con todo el vértigo de su festejo en el rostro para quebrarle ese gesto serio a Markarián, casi tan quieto, casi imperturbable. Y para que el hincha aplaque sus pedidos. Cristal vive en la punta. Está ahí, nadie lo mueve. Que los demás hayan goleado no debe importarle.

RESUMEN : 24TA. FECHA DESCENTRALIZADO 1996

SPORTING CRISTAL (2) :
Jugadores : Balerio (6), Asteggiano (6), Garay (7), Rebosio (7), Rivera (4), Struway (5), Solano (5), Palacios (4), Hidalgo (4), Lente (3) y Julinho (5).
D. T. : S. Markarián.
Cambios : Bonnet (5) x Lente, Ubillús (4) x Solano y Magallanes (5) x Hidalgo.
Goles : Julinho (4') y Magallanes (79').
T. Amarillas : Struway y Palacios.

ATLETICO TORINO (0) :
Jugadores : Castro (6), Viteri (5), Domínguez (5), Ferreyra (6), Duffó (5), Vidales (4), Sanjinez (5), Abad (4), Miñan (4), Guillén (5) e Inganga (4).
D.T. : C. Cubilla.
Cambios : Alfaro (5) x Viteri y Marchand (-) x Miñan.
T. Amarillas : Guillén, Abad, Miñan y Alfaro.

Arbitro : Angel Ziani (Bien).
Escenario : "San Martín".
Asistencia : 5,423 Espectadores.
Recaudación : 36,586 Nuevos Soles.

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