¿ PUNTO FINAL ?

13 de Octubre de 1996

Sufrir para ganar. Si ganar, porque el empate al final del partido fue como un triunfo. Esta vez Sporting Cristal dominó la altura arequipeña para conseguir un punto de oro y empatar en las postrimerías del partido con Melgar FBC. A paso lento, pero seguro, los celestes edificaron el resultado hasta conseguir la anotación de la tranquilidad y mantener expedito su camino hacia el ansiado tricampeonato. Ante un firmamento humano de veinte mil espectadores, que en su mayoría apoyaron a los visitantes, los dirigidos por Sergio Markarián dominaron las acciones del compromiso.

Un empate a un gol por lado frente al Melgar puede no sonar a buen resultado para el líder del torneo; sobre todo, ahora, cuando el campeonato está en sus partidos finales y no se puede regalar un sólo punto. Pero Sporting Cristal tuvo motivos para celebrar el resultado, debido a la forma tan curiosa como se produjo la igualdad.

Un extraordinario gol de Pedro Garay, cuando el cronómetro marcaba los 42 minutos del segundo tiempo hizo que la hinchada celeste liberara en un sólo grito la angustia, la tensión, la impotencia contenidas desde los 36 minutos de la primera etapa, cuando el equipo local se puso en ventaja por obra de Oscar Pacheco. Pareció un final feliz, pero el marcador final no reflejó lo ocurrido en la cancha.

Don Sergio recién entiende el real significado de ese gol. Recién Se está dando cuenta que han empatado el partido al ver el rostro desencajado y defornado del paraguayo Pedro Garay que corre en busca de mil brazos y otras tantas bocas que lo acompañen en este sublime momento. Tan sólo han transcurrido unos cuantos segundos. Don Sergio, a escasos dos metros de este cronista, alcanza a susurrar algo, ahora si con total conocimiento del valioso y merecido gol. Dice: "Qué cambio, Dios mio, qué cambio...", e inmediatamente sale del banco de suplentes para darle indicaciones a Asteggiano, a Solano, a Plnillos, a Rivera, a todos.

Don Sergio sabe lo que ese empate significa a esta altura del campeonato, justo cuando se entra en esa etapa donde ceder una simple unidad puede significar ceder la alegria del festejo por el campeonato y ceder, además, el trabajo de todo una temporada para que otros se lleven el título, las palmas y un placentero fin de año. "Qué cambio, Dios mio, qué cambio...".

Los celestes dominaron las acciones en todo momento. En la mediacancha, Roberto Palacios y Estanislao Struway se multiplicaron y controlaron, uno en los avances y el otro en la marca.

La defensa lució una disciplina táctica que cualquier equipo envidiaría; con Miguel Rebosio consolidado como uno de los mejores "backs"' del momento y Pedro Garay luciendo impecable en la anticipación y la proyección.

El problema estaba en la delantera. Con Julinho y Bonnet lesionados, Markarián tuvo que recurrir a Julio Rivera para acompañar a Gerson Lente en la avanzada. El brasileño estuvo solo y perdido en el área rival. El "Coyote" intentó aprovechar su velocidad para llegar por la banda derecha hasta el arco, incluso, estrelló el balón en el parante izquierdo a los 2 minutos de juego. Cinco minutos después, en un calco de la jugada anterior y ante servicio de Jorge Soto, otra vez Rivera envía su fuerte remate al palo izquierdo, encendiendo aún más la temperatura del choque. Pero Rivera fue cansándose paulatinamente hasta renunciar por completo a sus "piques".

DOS LLEGADAS, UN GOL

Melgar, por su parte, se dedicó a poner fuerza y empeño a sus jugadas pero sin ninguna convicción ofensiva ni recursos técnicos. Se hicieron exasperantes para la afición local los constantes yerros en los servicios y los continuos pelotazos a ninguna parte.

El equipo local llegó por primera vez al arco de Julio César Balerio a los 16 minutos. Pedro Valdivia se encontró con que tenía la pelota en los pies a unos 30 metros del arco y decidió disparar al arco. El violento remate casi sorprende a un Balerio frío.

Melgar intentaba aprovechar las espaldas de los zagueros del Rímac y los volantes de la escuadra melgariana lanzaban pelotazos para los contragolpes de Pacheco y Flores, como única arma ofensiva.

En una jugada muy discutida, a los 27 minutos Solano empuja dentro del área al delantero Pacheco, pero el árbitro César Córdova no sanciona nada, ocasionando el reclamo general del equipo local y de los asistentes.

En el minuto 36 los arequipeños volverían a inquietar al arquero de Cristal. Un tiro libre servido desde la derechan por Luis Flores encontró bien ubicado a Oscar Pacheco; el argentino con golpe de cabeza puso el 1 a O. Balerio reflejaba el pensamiento de los celestes. No lo podía creer. Le recriminaba a sus compañeros la despreocupada marca que ejercieron sobre el número nueve del conjunto local, que cabeceó solo y sin marca alguna para mover el marcador.

FRUTOS DE LA DISCIPLINA

Lo mejor que se puede decir del juego de Sporting Cristal ayer es un elogio a la disciplina que mantuvieron hasta el final del partido. Nunca perdieron la calma y, sobre todo, sus individualidades no cayeron en el conocido vicio de querer hacer todo por su cuenta.

En la competencia, el técnico uruguayo realizó sus tres variantes, sacrificando a un hombre de marca como Estanislao Struway para permitir el ingreso de Pinillos, así como Magallanes por Hidalgo y Lazo en lugar de un inoperante Gerson Lente. Por su lado, Estay hacía lo propio y mandaba al campo a Oscar Rossel, Rubén Herrera y Wilfredo Begazo. Las variantes rimenses, con mayor nombre y capacidad futbolística, marcaron la diferencia.

Se acababa el partido, los celestes se iban arriba con vehemencia pero con orden. Y en estos minutos el pequeño arquero melgarino Ariel Paz se convirtió en la figura de los últimos 15 minutos. El golero salvó 4 pelotas con dirección de gol. Lamentablemente, su poca estatura le costaría el gol del empate a su equipo.

El reloj dice que, oficialmente, faltan ciento veinte segundos para que finalice este Melgar - Sporting Cristal que va teniendo como ganador al equipo local por un gol a cero. Pero el bicampeón no ha bajado los brazos ni mucho menos. La gente en las graderías andaba feliz, pedía la hora, insultaba al árbitro y de pasadita, le decia de todo a algunos jugadores rimenses. Era su partido, lo vivían como a ellos les gusta y de la manera más especial que un pueblo del interior del pais puede sentir un partido de fútbol. Entiéndase esto por la rivalldad existente y deformada por estos lares entre arequipeños y limeños.

Vamos, no hay que desviarnos del asunto. Dos minutos más y esto acaba hasta que Alex Magallanes agarra por enésirna vez el balón y encara al arco. Las veces anteriores chocó y perdió el balón, ésta fue diferente. Al mejor estilo de Julio César Uribe, Maga cogió la pelota y pasó entre seis u ocho piernas, nadie sabe. se perfilaba (esto se supone) para patear con su pierna derecha, por ende, hacia ese lado se movía la defensa mistiana. Nadie imaginó lo que Maga tenía pensado hacer: cambiar hacia la izquierda, donde el señor Pedro Garay aguardaba solito la llegada de la pelota. Y la llegó. "Qué cambio, Dios mío, qué cambio...".

Para el que esto escribe le es dificil afirmar, de manera tajante, si la intención del paragua fue meterla donde la metió o fue, como tantas veces se probó y sin mayor fortuna, meter un centro más, criollamente un ollazo. Lo cierto es que la pelota se elevó y se metió allá arriba, al segundo palo del golero Paz que en vano intentó impedir el gol. Y, lógico, fue gol, fue empate; era en ese instante seguir siendo punteros. Fue, una vez finalizado el partido, el resultado que se pedía como mínimo después de haber dominado todo, pero todo el partido. Sporting Cristal igualaba 1 a 1 ante Melgar en esta ciudad y, aunque suene chistoso, con ese punto aumentaba en esa bendita unidad su ventaja sobre Universitario y Alianza Lima, escoltas ambos a cuatro unidades del líder

El festejo y los abrazos incluyeron a los titulares, los suplentes, el jefe de equipo, los dirigentes, el preparador de arqueros y los utileros. En la banca de Cristal, sólo Markarián no se mostró alborozado; sabe el estratega que pese al sabor a triunfo de este empate, no se ganó un punto, sino se perdieron dos.

Ahí nomás acabó el partido y todos corrieron a festejar el resultado. Entre tanta cara contenta sobresalía la de Nolberto Solano. Es que Ñol sufrió en carne propia el gol de ellos puesto que Garay, Balerio, Jorge Soto y algunos más le recriminaron al lateral su falta de concentración en le gol de Oscar Pachaco.

Con este resultado, el bicampeón nacional mantiene el optimismo. Moderado, si se tiene que observar la frialdad de los números, pero lleno de confianza por lo que se viene. Este fin de semana el rival será Municipal y más de uno podría decir que los puntos ya tienen sus iniciales, contando además que los "enemigos", Alianza Lima y Universitario, que se enfrentan el domingo, pueden darle una manito si se reparten los puntos en disputa. Cristal sigue en el liderato, sumando 60 puntos, a cuatro más que sus escoltas, a tres fechas para el final, acariciando su sueño de tricampeonato, ostentando la magia en los tiempos de Markarián.

RESUMEN : 27MA. FECHA DESCENTRALIZADO 1996

MELGAR (1) :
Jugadores : Paz (7), García (5), Arteaga (5), Requena (5), Vera (5), Suárez (5), Valdivia (4), Fuentes (5), Cubilla (4), Flores (4) y Pacheco (6).
D.T. : R. Estay.
Cambios : Rossell (4) x Valdivia, Herrera (4) x Cubilla y Begazo (-) x Pacheco.
T. Amarillas : Suárez, Pacheco y Rossell.

SPORTING CRISTAL (1) :
Jugadores : Balerio (5), Asteggiano (5), Garay (6), Rebosio (7), Soto (5), Struway (6), Solano (5), Palacios (5), Hidalgo (4), Lente (3) y Rivera (5).
D. T. : S. Markarián.
Cambios : Magallanes (5) x Hidalgo, Lazo (4) x Lente y Pinillos (-) x Struway.
Goles : Garay (88').
T. Amarillas : Solano y Rivera.

Arbitro : César Córdova (Mal).
Escenario : "UNSA" (Arequipa).
Asistencia : 18,309 Espectadores.
Recaudación : 127,617 Nuevos Soles.

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