Viernes 11 de julio de 2003.
Hemos estado aprendiendo acerca de la herencia incorruptible del Señor para con sus hijos, de heredar sus riquezas,
de entender que Dios al que le agrada le da SABIDURIA, CIENCIA Y GOZO.
Hemos aprendido que el oro y la plata son herencia de los padres (cosas corruptibles), pero que la mujer sabia (un alma
con Sabiduría que es Cristo y conocimiento de El a través de su relación con El), son herencia de Jehová.
En la práctica, ¿qué es la sabiduría y ciencia de Dios?  Es saber y conocer quiénes somos en El, cómo nos ha enriquecido,
a través del testimonio que tenemos de El, y usar esa sabiduría y conocimiento para edificar nuestra casa y ser bendición
para todas las familias de la tierra. Es saber y conocer qué hacer y cómo hacerlo en cada instante de nuestras vidas, desde
luego a través de la Palabra que hemos oído con fe y creído, la que tenemos morando abundantemente en nosotros, la que
ya nos ha sido revelada y entendemos y comprendemos y podemos aplicar a nuestras vidas y a la de otros.
Lo interesante es saber exactamente cuál es esa herencia que ya poseemos, para poder administrarla diligentemente.
¿POR QUE DIOS INQUIETO A ISRA PARA LEER EL LIBRO DE ROMANOS?
El Espíritu Santo nos revela a través de Pablo que en este libro: la JUSTICIA DE DIOS se revela POR FE y PARA FE.
¿Y que relación tiene esto con sus vidas?
Toda, ya que hace ya más de 5 años, casi 6, al humillarse delante de Dios y reconocer que no obstante que se amaban,
no habían procedido de la mejor manera para con quienes los amábamos, es decir, no habían sido JUSTOS para con
nosotros sus familias, pero permitieron que sus propios corazones les redarguyeran al respecto, e Ivette recordó su Pacto
de salvación que tenía con Dios, su promesa de caminar con El como hizo Noé y alcanzó gracia para ser salvo El y toda
su casa, ALCANZARON SU GRACIA y Dios se manifestó a ustedes como el Dios Admirable que es por su Justicia para
con quienes le creen.
¿Qué sucedió entonces?
Lo que el Espíritu Santo nos revela en Efesios 2. 1-10 (léanlo), porque en estas escrituras se manifiestan las riquezas  
que han heredado:
vers. 1 a 3 A pesar de lo que eran y cómo andaban en los deseos de su carne
haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos (no la de Dios)
eran por naturaleza hijos de ira lo mismo que los demás
Es decir, no importando que Ivette ya conociera a Cristo, la JUSTICIA DE DIOS es sin acepción de
personas, y Dios, para poder perdonarlos a los dos y de los dos hacer una nueva creación, los juzgó
con justicia, y a Isra se reveló POR LA FE y a Ivi PARA FE.
vers. 4 PERO DIOS, QUE ES RICO EN MISERICORDIA, POR SU GRAN AMOR CON QUE NOS AMO
¡Qué bueno saber que la diferencia en nuestras vidas, siempre la hace El!
Proveyó para los suyos, mayormente para los de su casa, la forma de salvarlos
vers. 5 Al decidirse Ivette a considerar al Señor en esa circunstancia, y al recibir Isra por fe a Cristo,
Alcanzaron su gracia por la fe, sin obras que pudieran justificarles delante de Dios.
vers. 6 Y les resucitó (les dió vida nueva, son una nueva creación en Cristo) y no sólo eso, sino que los hizo
sentar (reposar de sus obras) en los lugares celestiales (su fe y confianza en El) con Cristo Jesús.
vers. 7 SU PROPOSITO:  Mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad
para con nosotros en Cristo Jesús
vers. 8 Nunca olviden que todo esto fue un don, un regalo que Dios les hizo, que recibieron creyéndole.
vers. 9 Jamás se les ocurra pensar que haciendo algo o dejándolo de hacer nos justificamos delante de El o
de los hombres, pues como dice Pablo en Gálatas, si agradara a los hombres entonces no sirvo a Cristo
No somos algo o dejamos de serlo por lo que hagamos para ser aceptados.
Nosotros YA SOMOS ACEPTOS EN EL AMADO (Que es Cristo)
vers. 10 Y desde ese día hasta la eternidad, ustedes con HECHURA SUYA, creados en Cristo Jesús 
PARA buenas obras
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas (Las obras que en
adelante hagamos, sólo son con su guianza, ya no por el deseo de nuestra carne de agradar
a nadie, ni a nosotros mismos, ni  a los demás)
En adelante nuestras obras son por su sabiduría y conocimiento, por la fe, esa debe ser la motivación
ASI QUE, JUSTIFICADOS POR LA FE, TENEMOS PAZ PARA CON DIOS!
Lean Efesios 2 del 11 al 22, para que descubran su nueva naturaleza, la disfruten, la paladeen pues es dulcísima,
más que la miel esta palabra, entender cómo Dios los ha hecho uno solo y la forma en que El los ve hoy, misma
forma en que deben verse ustedes mismos, para manifestar esa gloria de que los ha hecho partícipes.
Como postre, disfruten lo siguiente:
2 Cor. 5.21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado,
PARA QUE nosotros fuésemos hechos JUSTICIA DE DIOS EN EL.
Dios los bendiga.  Luego me comparten lo que recibieron.  
En aquellos momentos, Isra, Dios te mostró que no había condenación para el que estaba en Cristo Jesús, para
aquellos que creen en su nombre.  Posiblemente los que te conocían y aún tú mismo podían haberte juzgado y 
condenado como marido y como padre, pero Dios y los que creemos en El decidimos mostrarte que Dios no nos
juzga por las obras que antes de conocerle hayamos hecho o dejado de hacer, sino por el deseo de creer en El para
un cambio de vida.
Pero Dios que es misericordioso, por su gran amor con que nos amó, aún estando muertos en delitos y pecados,
nos dió vida juntamente con Cristo y nos resucitó, y nos hizo sentar en los lugares celestiales con El (Ef. 2)
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