17 de abril de 1998

Diario El Mercurio
Sección Cartas al Director

Señor Director:

¿Jesús histórico o Jesús legendario?

En carta del 17 del presente, el Sr. Marcos Libedinsky reclama porque en una crónica publicada el día 10 en su diario, un fragmento hallado entre los Rollos del Mar Muerto es presentado como formando parte del Evangelio de San Marcos. Según su información esta identificación, hecha por el papirólogo español José O'Callaghan, es insostenible y en la práctica ha sido definitivamente desestimada por los especialistas.

Coincido con el Sr. Libedinsky en que tanto en la crónica como en la muestra a la que ella se refiere se podría haber mostrado más cautela en cuanto a la certeza de esa identificación. Pero el debate sobre el tema no está en absoluto cerrado. Basta ingresar al Internet y buscar por la palabra 7Q5, que es el nombre del famoso fragmento. Aparecen unos 70 artículos recientes sobre el tema, muchos de acuerdo con la identificación positiva del fragmento, algunos dudosos y unos pocos resueltamente opuestos. Es que desde que en 1989 el papirólogo anglicano Carsten Peter Thiede, de nacionalidad alemana, publicó el libro '¿El manuscrito más antiguo de los Evangelios?', favorable a la identificación, la situación cambió radicalmente.

El verdadero tema en discusión no es si un maltrecho papiro de 3,9 cm. por 2,7 cm. es parte del Evangelio, sino el saber si los Evangelios se ajustan a la vida real de Jesús o si son más bien una especie de leyenda inventada por los primeros cristianos, con muy poca base histórica. La fecha de composición de los Evangelios pasa a ser clave en esa controversia. Si se escribieron 20 o 30 años después de la muerte de Jesús, cuando aún vivían muchos de sus amigos y enemigos, no pueden tener grandes distorsiones de la realidad. Si se terminaron de redactar entre 40 y 150 años después, como pretende la mayoría de los investigadores racionalistas o cristianos progresistas, su contenido poco tendría que ver con Jesús. Según ellos la mayoría de sus milagros y profecías, e incluso su resurrección, pasarían a la categoría de mitos.

Pero es mejor que el lector se forme su propia idea de este tema, sin tener que tomar partido en discusiones entre papirólogos. Le ruego que relea atentamente el libro de los Hechos de los Apóstoles, escrito por San Lucas. Verá que es una narración totalmente histórica, incluso con partes contadas en primera persona, por ser el autor parte del grupo que acompaña a San Pablo. La narración termina con Pablo preso en Roma, hacia el año 61. Ninguna mención de la muerte de Pablo ni de la persecución de Nerón, ocurrida sólo unos pocos años más tarde. Al contrario, los romanos aparecen siempre como ignorantes pero más bien cooperativos con los primeros cristianos. ¿Es creíble que este libro se haya redactado 10 o 20 años después?

En el prólogo de los Hechos, San Lucas nos dice que este libro es una continuación de su Evangelio. Y la totalidad de la tradición y de la crítica coinciden en que los Evangelios de San Mateo y de San Marcos son anteriores al de San Lucas. ¿Que tendría de raro que aparezca un fragmento de San Marcos en una cueva del Mar Muerto que fue sellada en el año 68?

Atentamente,

Eduardo Vila-Echagüe C. 1