NUESTRA CIUDAD
EL GRULLO

(ALGUNOS DATOS HISTORICOS TOMADOS DE LA RESEÑA HECHA EN 1978)

GRULLO. Palabra de origen no indígena. Bstante razonable si consideramos que El Grullo existe apenas desde fines del siglo XIX.

Botánicamente es la sapindácea Paullinia Tormentosa, arbusto trepador.
En América, peso duro o peso en general.
En Argentina, caballo semental grande.
En México, caballo de color ceniciento.

Sin embargo se ha aceptado por todos los que han escrito sobre esta població, que El Grullo se llama así por un "zacate grullo" que se criaba en abundancia en los terrenos pantanosos que aquí había.

El municipio se encuentra en la porción noroeste de la región sur del Estado de Jalisco y limita al Norte con los municipios de Unión de Tula y de Ejutla; con Autlán al Sur y al Oeste y al Oriente con El Limón y Tuxcacuesco.

Con una superficie total de 1,038 km2 y una población de 20,000 habitantes (dato aproximado según el último censo) , el municipio es uno de los más pequeños en extensión del Estado de Jalisco.

Su situación geográfica es 19 grados 48' de latitud Norte y Longitud Oeste de 104 grados 13' .

El municipio tiene su cabecera municipal al centro del mismo a una altura de 990 mts. sobre el nivel del mar. Su clima es semiseco, muy agradable en invierno, pero cálido en verano. La temperatura media anual es de 24.1 grados centígrados.

A sus pies, y casi circunvalando la población, pues sólo hacia el norte se alza el cerrito de la cruz, se extiende el feraz valle de El Grullo-Autlán, cruzado en toda su extensión por el Rio Ayuquila.

La mayor parte de su valle está atravezado por canales para irrigación, lo que hace que los cultivos de invierno produzcan óptimas cosechas y como temporal de lluvias normalmente es abundante, 854.3 mm. promedio anual, las cosechas de temporal también son magníficas. El cultivo más importante actualmente es la caña de azucar.

La laboriosidad de sus habitantes, aunada a la fertilidad de sus tierras y al agua, han hecho de este municipio un gran productor de maíz, caña de azucar, arroz, calabaza y melón, principalmente, no faltando los productos frutales de la región caliente: aguacates, mangos, tamarindo, ciruela, papayo, pitayas, guayabas, etc..

Por este motivo y por su extraordinario auge comercial, que ha hecho de El Grullo el centro comercial de la región, acuden cientos de personas foraneas, aún de lugares distantes, a hacer sus compras y aún a trabajar, muchos de los cuales aqui se quedan a vivir.

Algo digno de notar es la aceptación que los grullenses hacen de los forasteros, notándose sobre todo en las reuniones de tipo popular.

Pequeño es el número de rancherías en el municipio. Sobresaliendo Ayuquila y El Aguacate por su cantidad de pobladores.

Aún cuando Ayuquila está a sólo 8 Km. de la cabecera municipal y fué poblado indígena, los primeros habitantes de El Grullo no proceden de ahí.

También existió Zacapala a escasos 3 km. al Sur. mencionado en las crónicas de la conquista de la Nueva Galicia, pero tampoco este pequeño centro indígena aportó a El Grullo pobladores o fundadores.

En 1860 había nomás 20 casas: 12 en la fracción del lado sur viniendo de El Limón a izquierda, por dentro del potrero. Sus habitantes eran cuando mucho 100, gente pacífica y de órden.  Sus casas eran de varas y enjarradas de lodo. Su ocupación, el cultivo de la tierra sembrando maíz y frijol; el comercio en pequeño vendiendo comestibles a los transéuntes que traficaban para la costa del Pacífico.  En lo que ahora es la población había 8 ó 10 casas muy diseminadas y entre el monte, pero de adobe y techos de teja, sus habitantes tampoco pasaban de 120 y eran de mejor posición económica y social.

Villa, López, Naranjo, Plazola, Zamora, Espinosa, Barbosa, Pimienta, Rosas y Preciado, eran los apellidos de estos primeros pobladores.

En Diciembre de  1912 se le erigió en municipalidad.

En 1962, con motivo del 50 aniversario de vida municipal, se concede a la cabecera el título de ciudad.

A El Grullo podríamos aplicarle los primeros versos de aquella hermosa y nostálgica canción:        
Entre sierras y montañas
y bajo de un cielo azul,
como en una inmensa hamaca
bañada por el sol,
está MI TIERRA...