LOS JUGUETES, MI NOVIA Y YO

Por MAINDHUL




Ella se estaba corriendo y yo lo hice dentro de su culo y al acabar estábamos los dos relajados y muy a gusto

Antes que nada quiero decir que no se si esto es propiamente un relato. Es más bien una experiencia que quiero compartir. Tengo 24 años, soy heterosexual y tengo pareja estable desde hace 5. En cuanto al sexo, mis preferencias son el sexo anal y las corridas en la boca, por resumirlo de algún modo. Pues bueno con mi pareja me va estupendamente en lo que se refiere al sexo. Ella se lo pasa genial, y yo disfruto mucho. He notado una gran evolución.

Por lo que respecta a mis preferencias, pues...50% sexo anal sí (y mucho porque ella es muy anal, casualmente), de lo otro 0 (lo odia).

Lo que quiero contar es nuestro último polvo (en mucho tiempo, porque ahora esta fuera de España por motivos laborales durante unos meses). Vino un fin de semana hace poco. Los días previos ya estuvo diciéndome por teléfono lo cachonda que se sentía, y que se tenía que masturbar 1 y hasta 2 veces a diario. No paraba de decir las ganas que tenía de...

Yo, que no suelo presionar mucho, al oír eso, sí que me “crecía” y le decía obscenidades del tipo "ven, ven que te estoy esperando para rellenarte con cemento armado" o "tú espera que cuando llegues vas a salir andando como si te faltara un caballo entre las piernas", y cosas así de las que ella se reía, pero que se que le ponen.

Llegó y en cambio, no hubo sexo frenético, la verdad, solo un polvete rápido nada más vernos y luego muy tranqui durante 2 dais (ella tenía mucho trabajo y estaba estresada, decía que no tenía la cabeza para eso) Pero el tercer día... por la noche estábamos viendo la tele tan normal. Ella con un pijama de algodón suelto, y yo aún en vaqueros y t-shirt, y de repente me dice...

-¿Te has traído el tubo?

Me sorprendió mucho, porque el tubo es una funda de mapas a la que le he puesto un candado y en el que guardo (ella no quiere tenerlo en su casa) un vibrador de látex morado, bastante grande y una tira de bolas tailandesas así como un anal-plug, y ella que alguna vez ha usado las bolas, siempre se hace la remolona y nunca me pregunta por él, aunque luego se vuelve loca con los juguetitos. Para que os hagáis una idea estuvieron en su estuche 7 meses hasta que los usamos la primera vez porque decía que eso era demasiado sucio para ella. En cambio ahora… -Sí, claro, lo tengo en la bolsa.
Ella se rió con cara de mala y no dijo nada más.

Ni que decir tiene que me levanté de un salto a por él. Hay un secreto dentro porque también guardo un el lubricante que nunca le he enseñado (ella no quiere tocar el tubo). A ella le va bastante la caña, es súper dulce de normal y siempre tiene una actitud muy modosita, pero en el sexo como si se transformara. Nunca me dijo que esta seco o que duele (bueno alguna vez un pelín), pero como no se quejó ni pidió lubricante lo sigo guardando. Me gusta saber que lo que hace, lo hace porque le gusta tanto que no piensa ni en lubricante y que si molesta un poco es tan zorrilla que se aguanta con tal de correrse como se corre luego. Prefiero saber en mi interior que podría ser más suave, pero que se lo estoy metiendo fuerte.

Saqué el tubo, lo abrí y dejé caer en el sofá el conso. Nunca se lo había metido (he dicho había, si), sólo lo dejaba vibrando por fuera, entre las piernas, rozando su clítoris (con eso y poco más le basta para correrse pues es muuuuuy cachonda). Al volver seguimos tal y como estábamos antes. Ella estaba acostada con la cabeza en mis piernas y mirando la tele como si nada. Empecé a restregárselo por el pecho y ella, que no se movía y seguía viendo la tele, empezó a sonreír poco a poco hasta que ya no pudo más y empezó a reír abiertamente y a tocármela por fuera del pantalón lentamente, mientras se quitaba las gafas. Yo me empalmo enseguida claro, desde que preguntó por el tubo ya la tenía medio dura.

Enseguida le desabroché el pantalón y se lo bajé junto con el tanga. En otro momento quizá me hubiese entretenido algo más, tal vez... solo el pantalón, unos azotitos en las nalgas, luego el tanga más despacito, pero esta vez sabía que estaba como una perra aunque
seguía con esa actitud como de “huy si estamos viendo la tele de lo más normal”. Recuperó su posición y siguió tal cual, muy quieta, algo seria y mirando la tele mientras yo tocaba su coño (recién depilado para ese fin de semana que venía a verme) y comprobaba que lo tenía bastante mojado. Tiene la piel de alrededor muy suave, y le encanta que se lo muerda suavemente desde el monte de Venus hasta los labios. Se deja crecer un triangulito muuuy chiquitín bien recortadito y se humedece con facilidad aún sin tocarla cuando esta caliente.

Empecé a acariciarla, sólo por fuera.

Ella no me tocaba. Cogí el consolador y se lo puse entre las piernas. Conecté el vibrador y emitió un leve gemido. Estaba un poco incómodo, con su cabeza sobre mí y sin poder moverme, pero con una mano empecé a masturbarla y con la otra a mover el conso. A los pocos segundos ya sonreía y gemía totalmente.

-¿No te has traído DVD? -Joder, no, se me ha olvidado (normalmente entre los cd's llevo algún DVD porno, por si acaso. Siempre de mis temas favoritos para que se vaya familiarizando, aunque no se lo he dicho. Siempre hay tríos, mamadas, bukkakes y anal, y muy poco sexo vaginal o de pareja, eso lo doy por hecho) -Pero creo que a esta hora ya hay porno en algún canal...

Efectivamente puse la porno y ella empezó a decirme...

- “¿qué hay? (ambos usamos gafas, pero ella como dije se las había quitado) -2 chicas mamándosela a un tío.
-ves, eso tampoco estaría mal -¿qué? ¿Lo dices en serio? (no me lo podía creer) -Hombre, si, como fantasía, a veces pienso en eso cuando me masturbo, pero no lo haría, yo no pienso chuparle nada a ninguna.
-No hace falta que tú se lo chupes, pero ¿te gustaría que ella te lo comiera a ti mientras tú me la mamas, o a los dos mientras follamos? - puede que si, pero no voy a dar más explicaciones que te conozco y se que luego no paras.

-No mujer es por saberlo, a mí si que me gustaría (yo ya estaba pensando en que esto puede ser el primer paso y en que tengo que empezar a tramar algo)

Yo estaba ya súper cachondo.

-Ah, conque te molan esas cosas, pues hoy no hay otra chica, pero hazte a la idea de que te voy a dar fuerte. No se por qué te veo un poco perra hoy (me dio un par de palmadas fuertes como de enfado, pero se reía con carita de mala otra vez) No disimules que te estoy tocando el coño y no me hace falta más para saber lo que piensas.

Ella gimió y noté como abría más las piernas. De repente se dio la vuelta, se puso boca abajo y me dijo...
-mastúrbame con el conso.

-Lo siento pero no. Si te das la vuelta y me pones el culo así en pompa, ya sabes lo que hay, bonita.
-jajja, bueno haz lo que tengas que hacer. Cogí las bolas y empecé a metérselas por el culo una a una. Ella cogió el conso y comenzó a masturbarse, por abajo. Yo iba muy despacio, metía una bola, la retorcía, estiraba y apretaba, la sacaba muuuy despacio (mientras ella gemía) y la volvía a meter.

Luego, volvía a hacer lo mismo con la siguiente.

-¿qué mas hay en la tele? -Ahora esta enculando a una y otra le come los huevos.
-Ufff (más gemidos) -Bueno ya van 3, ¿cuántas te caben? -jaja, no se -¿quieres más? -No preguntes cabrón.
-¿qué? Me dejó sorprendido durante un instante y reaccioné. Me desabroché el pantalón, me lo quité con los calzoncillos y le dije: -Me estás hartando con tanta chulería, ahora si que te voy a joder bien el culo y tú te vas a callar comiéndome la polla (empezó a reírse) -no, no te rías y ¡chupa puta!

Enseguida se la metió en la boca. Mamaba bastante rápido para lo que a mí me gusta. Le tomé la cabeza y le dije.

-Más despacio cariño, sólo por fuera, ve dándole saliva al tronco por lo que pueda pasar. Piensa que cuanto más saliva más suave.
Tantee con la mano hasta alcanzar las bolas que sobresalían de su culo y comencé a empujar. Una más (4). Se la metí más rápido que las otras al tiempo que ella se metía nuevamente mi capullo en la boca.

-Acaríciame los huevos mientras chupas, pero no dejes de masturbarte el coño con el conso.

-No se si podré. No me da para tanto -¡Inténtalo! Te ha salido rabo guarrilla, pero creo que tengo que meterte 2 más, la siguiente aún es peque
ña, pero la otra ya es mucho más gorda. ¿Te animás? -Calla, dame, me voy a correr.
-¿qué? ¡No, pará, espera! Hoy mando yo y vas a ir a mi ritmo.
Le saqué las bolas y cogí el plug.
-¿ahora eso? -Cállate, te he dicho que no hables, cómeme los huevos.

Le metí el plug (no sin esfuerzo) y empecé a darle palmadas en el culo (lo tenía perfecto para hacerlo). Con el plug encajado en su ojete le aguanté la cabeza y empecé a embestir su boca con la polla hasta que me apartó. Le caían lagrimones de los ojos, no de llanto, sino de la presión. Pero no se había quejado (eso querrá decir algo, pensé). Le quité el consolador y comencé a masturbarla, rozándole el clítoris y metiéndole 2 dedos por el coño, mientras el plug seguía insertado en su culo.

-Uff me voy a correr, ¡ahora si! -Noooo, espera, hoy solo te voy a dejar correrte una vez, y no es aún. Sigue chupando y espera.

Cogí las bolas -¿qué haces? -voy a probar si te caben también -¡no seas bruto! -bruto no, pero mira (le metí un dedo junto con el plug, de golpe rápido y sin que se lo esperara) Soltó un grito y me dio varias palmadas en la pierna.
-Para cabrón, para, joder que me haces daño.
-OK te saco el dedo, pero estás segura que no te caben también las bolas -No... Hoy no, porfaaaa -Esta bien, pero el próximo día hay que probar, ¿vale? -vale

-Entonces date la vuelta ponte a cuatro patas que para correrte quiero que notes carne en tu culo -¿no me vas a follar? ¿Por atrás directamente? -¿si te follo también te tragaras mi leche? -No, paso. Eso me da mucho asco.
-Entonces te voy a encular solamente. Tú has elegido, pero aún estás a tiempo de cambiar...
silencio, y se colocó a 4 patas (yo hubiera preferido que dijera que sí, pero...). Le metí la polla por el culete, dándole palmadas, despacio, pero no hacía falta, lo tenía bastante abierto.

Aquí viene lo que más me sorprendió. El conso es bastante gordo (algo menos que un botellín de tercio por la base) y nunca ha querido metérselo, pero de repente por debajo de mis cojones noté su mano que se movía y empezó a gemir y gemir, y gemir. Bajé la mano y vi que se acaba de meter el dildo, no mucho, pero casi medio.
-Me voy a correr, dime guarradas, me voy a correr.
-Cállate -No, dime guarradas -Creo que más que decírtelas, voy a seguir haciéndolas, no pares de meterte el conso y grita, cuanto más grites antes pararé, voy a ir metiéndote dedos en el culo al mismo tiempo.
-Uff, cabrón, como te estas pasando, me vas a dejar muy mal hoy.

-UuuuuHHH, que poco gritas... (un dedo más mi polla) -Aaaaaahhhh, cabrón, cabrón, cabrón como abusas -Uuhhh, muy poquito aún para lo puta que eres, si gritas tan poquito será que quieres más (dos dedos más mi polla) -Me voy a correr aaaah -Venga córrete cerda, te voy a llenar el culo de leche.
-No, dentro, no, que no me mola, me da un poco de no se que luego.

-Joder, ¿me vienes con remilgos ahora después de haberte portado como una zorra profesional? ¿Qué prefieres que me corra dentro de tu culo o que te meta dos dedos más pero la saque para correrme? -¡No, no, nooo! ¡Córrete ya cabrón, si, si, si me corro, dame córrete!

Ella se estaba corriendo y yo lo hice dentro de su culo y al acabar estábamos los dos relajados y muy a gusto. Nos fuimos a la cama y nos quedamos dormidos enseguida abrazados.

Espero que vuelva dentro de dos fines de semana...

Autor: MAINDHUL



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