El verso con métrica y rima

 

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   JESÚS HERRERA  

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DIRECTORIO DE ESTE AUTOR

su obra 1

su obra 2

            SU OBRA 2       

    En esta página encontrarás las siguientes poesías:

UNA NOCHE EN LA PEÑA DE "EL QUEJÍO"

Sobre la silla de enea
descansaba la guitarra.
A tragos se saborea
el vino que hay en la jarra.
 
Las paredes están llenas
de los maestros del cante,
de inolvidables escenas
de momentos importantes.
 
El cuarto de los cabales
se va llenando de gente,
los saludos fraternales
inundan todo el ambiente.
 
-¿Dónde has pasado estos días?
-Hemos ido hasta El Rocío.
Hay ecos de Andalucía
en la Peña de "El Quejío".
 
-¿Qué tal ha estado este año?
-¿Este año...?   ¡Vaya tela!
Créeme que no te engaño:
la gente del millón cuela.
 
La amistad llena el ambiente;
la sala queda pequeña;
sigue llegando más gente
que son nuevos en la Peña.
 
El clima ya se caldea;
sigue circulando el jarro.
Hay uno que carraspea
con el humo del cigarro.

Los pinchitos de tortilla,
la manzanilla y el fino,
picantes las banderillas.
Dan ganas de beber vino.
 
La calle se halla desierta,
la escarcha está laborando,
el frío llama a la puerta
y el cante lo está parando.
 
Silencio que toca el niño.
No cantéis, que hay que escucharlo.
La muda seña de un guiño
nos invita a valorarlo.
 
Solemne se hace la noche,
con un  ¡olé!  que desgarra
y un fandango pone el broche
al solo de la guitarra.
 
Después vienen Alegrías
Sigueriyas, Peteneras,
Caracoles, Bulerías,
Tangos, Tientos, Carceleras...

Aparecen cuatro niñas
con el traje de volantes
y los que estaban, se apiñan
y se callan un instante.
 
Se ensayan las sevillanas
y canta toda la gente;
tocan guitarras ufanas
que alegran todo el ambiente.
 
Embriagador derroche
de jazmines y rocío.
¡Qué bella fue aquella noche
en la Peña de "El Quejío".

________
Abril 1993




CANTES    FLAMENCOS

              (seguidillas)

Por la calle abajito
vienen bajando
Pregones, Alegrías,
Cañas y Tangos.
 
Por tu cara bonita
van dos lunares
y mi boca les canta
por Soleares.
 
En la fragua la luna:
pun, pin, pon, pan;
acompañando el ritmo
de la toná.
 
El tacón en el suelo:
pon, pan, pun, pin;
acompañando el ritmo
del Garrotín.
 
Desde mi ventana
yo la veía
baila que te baila
por Bulerías.
 
Ventana iluminada,
noche abrileña,
pintada de Verdiales
una Rondeña.
 
¡Madre!  me compromete
esa Serrana.
Me tienta con sus Tientos...
¡Y es tan Liviana!
 
¿Dónde vas Martinete
martilleando
por esa Petenera
que va llorando?
 
Malagueña, ¡silencio!
que reza o llora
una triste Saeta
desgarradora.
 
Hasta el puerto de Cádiz
llegan lozanas
cantando melancólicas
las Colombianas.
y más rumbosas
las Rumbas y Habaneras
llegan a Rota.
 

Noche de plenilunio.
Me anda rondando
el recuerdo imborrable
de aquel Fandango ...
...de esa gitana
que me está camelando
por Sevillanas.
 
Este sol de la infancia
de mis cantares
de mis azules días
de Soleares;
y mi Sevilla
las penitas me espanta
por Seguiriyas.

 

CUATRO SONETILLOS TRISÍLABOS

A  MADRID

Salada
manchega,
labriega
rosada.
 
Posada,
bodega,
fanega
poblada.
 
Palacio,
Congreso,
mantilla;
 
despacio
progreso:
Castilla.

_______
 
Abril 1998

A  TOLEDO
 
Portada
romana;
sultana.
Espada
 
forjada;
sotana.
Campana
rajada.
 
Olivo,
barbecho,
viñedo;
 
escribo
derecho:
TOLEDO.

___________
Septiembre 1998

A  SEVILLA

Carretas
floridas;
sentidas
saetas.

Casetas
unidas;
lucidas
peinetas.

Hermanos,
caballos,
mantilla,

gitanos
y payos:
SEVILLA.

 _______
junio 2005

ESPAÑA

Espada,
patena.
Morena
pintada.

Cantada
verbena.
Cadena
tronchada.

Marina.
Mestiza.
Señera.

Salina.
Castiza.
Fiestera.

abril 1998

                            ___________
                            Abril  1999




¡AY, GUADARRAMA!

 
  ¡Ay,  Guadarrama,
qué  sucio  vienes!
¡qué  triste  pasas
por  estas  secas
tierras  de  Bargas!

   En Siete Picos
vi tu nacer
y con tus frías aguas
mi sed calmé.
Hace unos años
tus aguas claras
eran el baño
mejor de Bargas.
No te conozco,
¡qué paso llevas!
dentro de poco
al Tajo llegas.
Tú ya me entiendes
lo que te auguro,
no te resignes
con tal futuro;
lucha, protesta,
álzate bravo,
en tierras nuestras
no seas esclavo.

   ¡Ay,  Guadarrama,
qué  sucio  vienes!
¡qué  triste  pasas
por  estas  ocres
tierras  de  Bargas!

Si tu madre te viera
cómo te han puesto
los de las tierras bajas
con su progreso,
a sus limpios hilillos
les prohibiría
venir a ser transporte
de porquerías.
Quien te vio en Cercedilla
no se imagina
que aquellas frescas aguas
hoy corrompidas
sean el resultado
desarrollista
de varios municipios
cortos de vista.
No te resignes, río,
tú no has nacido
para hacer de cloaca
de esos vertidos.
Hazme una seña,
dime al oído
si ya te estás cansando
de tal destino,
y si así fuera,
corre seguro
que pronto lucharemos
por tu futuro.

   ¡Ay,  Guadarrama,
qué  sucio  vienes!
¡qué  triste  pasas
por  estas  pobres
tierras  de  Bargas!

                           _____________
                                Agosto 1984





CARICATURA DE UN "INGENIOSO
       HIDALGO" BARGUEÑO


Es aspirante a bohemio
y un quijote de salón;
un aprendiz de poeta
y un donjuán de vocación.
Cervantista monográfico,
político de quita y pon,
religioso si conviene
y ateo en el interior.
Ególatra, autodidacta,
remedo de cicerón,
ingenioso de taberna,
"profesional"  del pregón.
Filántropo, campechano,
ameno tertuliador,
camillero humanitario,
donante de corazón.
Tiene aspecto de payaso
y algo de rico señor,
de sabio loco, de excéntrico,
de profeta y gran actor.
Tierno como el pan de Bargas,

galante como una flor,
educado, distinguido,
elegante como un Lord.
Tiene un poco de diablo
y algo de santo varón,
de populista, de listo,
de  mundano y de pendón.
Fue un amasador de sueños
a la vera de un fogón
y soñó con ser hidalgo
aunque no lo consiguió;
también quiso ser  "ventero"
pero aquello le cansó,
gran granjero se hizo pronto
y más pronto se arruinó;
por fin, buscando un seguro,
a funcionario llegó.
Bachiller, cura, barbero…
¡de todo se disfrazó!
Bargueño como el primero,
manchego por devoción,
sagreño de tradiciones,
catalán por filiación.
Pícaro coplero  "ciego"
cronista por afición,
dicharachero, simpático,
sagaz, parlanchín, guasón;
ácrata de vía estrecha
y un poco conservador
de amigos inconservables
que añoran a un dictador.


En un poblachón de ciegos,
él, con su visión fatal
es un rey por su cultura
que pocos van a igualar.
Y un día,  (después de muerto),
un despierto Concejal
le hará, en solemne acto,
una mención especial.
Dirá que fue un gran bargueño
con tan alta habilidad
que predicó entre las gentes
lo que nunca fue verdad:
que en una venta de Bargas
donde un manco vino a dar
se despertó con un sueño
que un día le hizo inmortal.
Y en un pleno extraordinario
el despierto Concejal
querrá que su nombre vaya
a una calle principal.
¡Ya lo intuyo!  ¡Ya lo veo!
¡Pepe a la inmortalidad!
con un letrero que diga:
«A UN BARGUEÑO UNIVERSAL»

y en la pared preferente
del salón consistorial
la cara de Pepe en bronce,
los plenos presidirá.


No hay que esperar a lo póstumo
que estará lejano el día.
Se ha de hacer justicia pronto
dando sin tacañerías
un singular nombramiento
que premie su valentía.
Yo invito, a quien corresponda,
que escoja de aquesta lista:
«Conde-duque d'El Toboso»;
«Marqués de la Argamasilla»;
«Señor de los Vinos Tintos»;
«Panadero de la Villa»;
«Gran Comentador de Bargas»;
«Noble de Camillería»;
«Vizconde de Valdeolivas»…   …
o mejor:   ¡«Duque de Esquivias»!


No tiene lanza, ni galgo,
ni escudo viejo de cuero,
ni caballo, ni sobrina,
ni un servicial escudero.
No le viene de linaje
su porte de hidalgo añejo,
ni heredó escudo de armas
de principal caballero.
No tiene mansión de alcurnia,
ni labra vastos terrenos,
ni está licenciado en letras,
ni sabe batirse en duelos.
No desafió a rebaños,
ni despedazó pellejos,
ni con la Iglesia ha topado,
ni es desfacedor de entuertos.


No luchó con malandrines,
ni padeció encantamientos,
ni dulce dama le azuza
contra molinos de viento.
Pero una cosa es segura:
le tiene sorbido el seso
la leyenda de un hidalgo
e inexistente manchego.

                                      Mayo 1990




 

DIÁLOGOS DE CARNAVAL

(Representado por dos actores como pregón de Carnaval, Bargas 1990)

¡¡Atención!!  Gente menuda,
jóvenes, maduros, viejos;
antes de acabar febrero
escuchadme unos consejos.

Yo, que soy un entendido
en las cosas de este mundo,
os vengo a dar esta tarde
unos consejos profundos.

¡A vivir, que son dos días!
que cuando estés descuidado
entre cuatro te transportan
por infarto o constipado.

Nunca tendrás otra vida
después que llega el final,
mientras tanto vive a tope
las fiestas del Carnaval.


Vívelas como si fueran
las últimas de tu vida.
No te reprimas;  disfruta
del placer de la comida
del baile, de los excesos,
de las pasiones prohibidas;
sé generoso estos días
y   'da'    sin que te lo pidan.

Ya estamos en Carnaval,
guarda tus inhibiciones,
echa tus canas al aire,
sucumbe a las tentaciones.

Ya es Carnaval. Es el tiempo
de la fiesta de la carne;
si ahora no lo disfrutas
¿de qué vas a confesarte?
—Sinvergüenza, deslenguado,
progre, procaz, diablo cojo,
materialista, ¡político!,
pecador, ateo, ¡rojo!

Soliviantador de masas,
librepensador, pagano,
corruptor de juventudes,
judas, lascivo, marrano.
—Oiga señora, un respeto
que yo a usté no la he faltado,
—¿que no?  pues sólo faltaba
blasfemar en lo sagrado.
—Es que usted es una carca.
—Es que usted es un malvado.
—Estamos en democracia.
—Es que usted se ha desmandado.

—¿De dónde ha salido esto?
—Masón.
—Bruja.
—Viejo fauno.
Intelectual.
—Retrógrada.
—Lividinoso, profano.

—¡Váyase al cuerno!
—Los suyos.
—No me busque las cosquillas. . .
—Si es que con eso que dice
me saca de mis casillas.

—Venga… vamos… que no quiero
discutir con una anciana.
¿Quién conoce a esta señora?
—Me conocerán… mañana.
¡Señores! por Dios les ruego
que no escuchen a este joven,
no le sigan los consejos
que busca sus perdiciones.
En este mes de febrero
que la Cuaresma comienza,
hay que sosegar el cuerpo
y en el alma hacer limpieza.

Comed poco, bebed poco,
no hagáis nada con el sexo,
evitad las tentaciones
y no cometáis excesos.


—¡Pero bueno!  ¡Vaya joya!
¿de dónde salió este bicho?
¿es una momia de Egipto
o se ha escapado de un nicho?

—Haga el favor.  No me ofenda;
yo les doy buenos consejos.
—Se ha confundido de siglo.
¿En su casa no hay espejos?
—Oiga joven, no consiento
que me trate como a un trapo.
—Pues no tire de la capa
que yo pronto me destapo.

Que estamos en Carnavales. . .
—Recuerda hombre mundano
que fuiste polvo divino. . .
—ponte ya el disfraz, paisano,
disfruta mientras que puedas. . .
—y polvo has de ser, hermano.
—Vive la vida.
—Salva tu alma.
—Da gusto al cuerpo.
—Tranquilo, calma.
—Suéltate el pelo.
—Medita anda.
—Goza la fiesta.
—Haz vida casta.
—No te moderes.
—Refrena el ansia.
—Hoy que eres joven
disfruta, baila,
derrocha fuerzas,
trasnocha, canta,
haz lo que quieras,
no temas nada.
—Demonio pérfido,
no sigas.    ¡Basta!

¿Quién es el que así se expresa?
¿Adónde va?    ¿Qué pretende
con esta parafernalia?
Tanta insolencia me ofende.
Ofende a Dios.   ¡Qué insolente!
No le escuchen más. No pequen.
¿No ven que es muy despreciable?
¿No ven que es un mequetrefe?

—Y usté a mí   ¿con qué derecho
me intenta tapar la boca?
diga quién es, que me crispa
esta vieja bruja loca.
—Pues yo soy una persona
respetable, bondadosa,
de una muy buena familia,
caritativa, piadosa.

Una mujer de mi casa,
limpia, católica, honesta,
estéticamente casta,
modélicamente recta.
Apostólica, romántica,
cándida, púdica, mágica,
típica fémina mítica,
prácticamente de fábula.
Por ser una cuarentona. . .
«DOÑA CUARESMA»  me llaman.
Díganos quién es usted.
Cuéntenos aquí su gracia.
—Estos de aquí me conocen;
yo soy quien soy...  y me basta.
Soy un filántropo agnóstico,
un hipotético ácrata;
soy un undécimo vástago,
soy un político inmácula.
Soy un dirigente atípico,
soy un bético en la cúpula,
soy un fantástico ético
con la óptica de águila.
Soy un pacífico ecólogo
con una mística básica;
tan válido como el rédito,
tan justo como una báscula.
Soy como un níspero ácido,
soy duro como una cáscara,
soy cálido como el ábrego,
soy recto como una pértiga.
Soy dulce como los cítricos
y tierno como las lágrimas.
Antípoda de los cínicos.
Con una apariencia áspera.
Me relacionan con tráfico
los que me pintan de Drácula,
pero ni un mínimo céntimo
me pondrá la cara pálida.
Soy un melómano lúcido
fanático de la música,
soy un poético escéptico
lírico como una égloga.
Algunos me tienen pánico
y algunos me tienen lástima.
Soy un personaje público,
soy un técnico en la plática,
crítico con los periódicos,
honrado como una párvula.
Con un apellido bélico:
¡Mecagüen!  ¡coño!  ¡Joé!
¡Yo soy…     «EL GUERRA»!

 

 


AUTÉNTICA POESÍA - Herrera/Muñoz - 2001

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