El verso con métrica y rima

 

directorio

Inicio
 
Por qué esta web
 
Antologías selectas
 
Listado general
 
Novedades
 
Enlaces
 
Más poesía
 
Reglas de la poesía
 

  JOSÉ LUIS MUÑOZ  

atrássubir un nivel

portada

 comentarios a su obra

DIRECTORIO DE ESTE AUTOR

su obra 1

su obra 2

su obra 3

su obra 4

              SU OBRA 3 -- DEDICADAS      

    En esta página encontrarás las siguientes poesías:

           

           A MI MADRE

          (Musa 1 de arte mayor)

          Decir madre es decir amor y vida,
          abrir al horizonte la mirada,
          sentir que en el silencio y en la nada
          su mano va cubriendo nuestra huída.

          Es volver a la infancia alborozada,
          es tornar brevemente a la cordura,
          admirar en un soplo la figura
          que desprende su imagen sosegada.

          Decir madre es privarse de amargura,
          apartar de la mente la agonía
          y guardar en el seno la valía
          de sentir cada instante su bravura.
          Yo que afirmo en el alma la ternura
          que brota de su blanco pensamiento,
          en la dicha proclamo con el viento
          ese gozo que ensalza su armonía
          y el orgullo que inflama mi alegría
          al decirle a mi madre lo que siento.

          23–08–01

           


          A ESTHERCITA

                A mi hijita
                en el día de su primera comuni
                ón (29-05-01)
                 

          ¡Qué bonita entre las rosas
          respirando primavera!
          Ver tus pupilas preciosas
          es afán que mi ansia espera.

          Hoy, mi pequeña, es tu día,
          y tienes tanta ilusión,
          que papá, mocita mía,
          vivirá con alegría
          tu primera comunión.
           
          Y al ser sutil como el mar
          tu gracia de perla al viento,
          por aprender a esperar,
          -de mi largo caminar-
          te voy a contar un cuento.

          Era una azul madrugada
          de frescura angelical.
          En su camita dorada
          una niñita encantada
          soñaba con ser coral.
           
          El aire dormía en la fuente
          del jardín; entre las flores,
          y en su tímida vertiente
          sol y luna, dulcemente,
          destellaban sus colores.
           
          Teníacomo sonrisa
          una lunita de fuego,
          y disfrazando su risa
          lucía por grácil divisa
          un papá que nació ciego.
           
          Por la mañana despierta,
          al toque azul de alborada
          se acercó el papá a la puerta,
          y con su sonrisa abierta
          dijo la niña asombrada:

          ¡Hay un hada en mi ventana!;
          una hadita primorosa
          que mira la azul mañana
          con su carita curiosa.
           
          Tiene una cinta en el pelo,
          y en sus manos una estrella,
          y lleva, prendido al velo,
          un rayo de luna bella......
           
          Parece que tiene frío,
          y en sus ojitos dilata
          reflejos de agua del río
          y farolitos de plata.
           
          Papá, ¡quiero conocerla!,
          ¡sólo quiero hablar con ella!
          ¡Si consigo convencerla
          tal vez me deje su estrella!
           
           
          Dime papá, dime, ¿qué hago?
          ¡La percibo tan bonita!
          ¿Si yo le digo un halago...
          me dejará su varita?
           
           
          ¿Para qué la quieres, cielo?
          ¡Para que alumbre tus ojos!,
          y el rayito de su velo
          para ocultar tus enojos.

          En la fresca primavera
          entre emociones de grana,
          por dar refugio a la espera
          de luna y de azul quimera
          la niña abrió la ventana.
           
          El sol andaba el camino
          del arroyo; entre laureles,
          y un mirlo, con dulce trino,
          de oro vistió su destino
          sobre rosas y claveles
           
          Dulce, el hada primorosa,
          frente a la verde campiña,
          mostró su cara orgullosa,
          y en vuelo de mariposa
          preguntó a la bella niña:

           ¿Qué tienes niña adorada
          que te siento temblorosa?
          ¿y por qué la madrugada,
          refleja esta luz hermosa?
           
          Si alegre afirmas el canto
          del aire que en tu alma veo,
          por ser tan puro tu llanto
          te concederé un deseo.

          Si, si, mi hadita, yo mido
          con tu varita mi anhelo,
          y eternamente te pido
          que mi papá vea el cielo.
           
          Que sus ojitos dormidos
          perciban por fin el mar,
          y que sueñen en olvidos
          temores e inmensidad.

          De aquella fuente, las flores
          mostraron su rojo carmín,
          y en alas de ruiseñores
          vio el papá los mil colores
          de un bello arroyo sin fin.

          Por ser sutil como el mar
          tu gracia de perla al viento,
          guarda este dulce cantar
          que papá en su caminar
          te escribió al contarte un cuento.

2-06-01

        PALABRAS

   (A MI PADRE)

Son palabras certeras y tu boca las nombra,
—las numeran tus ojos entre soles y sombra—

Son palabras sencillas que me narran la historia
de consejos y abriles; del rodar de la noria.


Todavía es invierno, y hasta el alma se asoma
el recuerdo de tardes y el bullir de las notas
que muy trémulo abrazo, convirtiendo en axioma
tus verdades de vida y mis ansias remotas.

Ahora es fácil volver al jardín de la rosa,
comprender lo que fue sin fijarme en las horas,
y decir del ayer que no fue caprichosa
tu sentencia y que sé lo que ves y valoras.

Hoy el tiempo se mira reflejado en las hojas
que el otoño nos cede, y esa luz, tan bucólica,
se me adentra en la mente mientras tú te sonrojas,
y la tarde se queda…. como ayer, —melancólica—

No dijimos ¡te quiero!, no abrazamos las olas
de ese mar que separa de la noche la aurora,
pero sé que se afirma —cuando estamos a solas—
la querencia heredada que la edad atesora.

El reloj, con su ¡TIC!, nos devuelve a la historia
y el cariño se mira, y una lágrima brota.
Ya no existen distancias ni esa línea ilusoria….
no hacen falta palabras; ¡en los ojos se nota!

06-02-03
 

 


A CLAUDIA RUIZ MECHANIN

          Con mucho pesar, en el día de su desgraciada muerte en las carreteras de Castilla

 Llanto recorre la angustia
que anuncia la muerte amarga.
Envuelta en negros crespones
llora su pena la danza.
 
Cruel y dura, franja vana
que coligas vida y muerte;
te has llevado de esta suerte
el arte por la ventana.
 
¡Madrugada, madrugada,
rasgando aceros de plata
dejaste a un lado la vida
subyugando la esperanza!
 
Una luz nos ha dejado
¡Llora su pena la danza!

      13-02-01

       

ESTOS DÍAS AZULES

(A la juventud)

Estos días azules y este sol de la infancia
tras las ventanas tenues, serenas del hogar,
acercan de la nada tu tímida fragancia
como el espejo vuelve reflejos al mirar.

Apenas recordada, sin rubor, ya sumergida,
te yergues y tus alas te alejan de la ausencia,
y dos ríos sencillos, afines, que dan vida
en mis riberas anchas escriben tu presencia.

No hay lamentos, ni canas. A tu visón ceñido,
desde el saber del alma, austero te visito
y encuentro la vereda que dice que tú has sido
amante y compañera, presente e infinito.

Tan clara, tan cercana te siento todavía
que sin quererlo rozo la flor de tu costado,
mas en tu libro aflora la historia que fue mía
y en sus relieves ocres anoto que has pasado.

Tal vez nunca te tuve. Tal vez he desairado
al sueño y la codicia con mi sentido vano.
Sin duda te alejaste. En tu dulzor rosado,
¡oh!, juventud querida,... te fuiste de mi mano.

22–04–03

 

GUARDAMAR

      A Guardamar del Segura como recuerdo de los dos escasos pero intensos minutos que pasé en sus playas

Sol y bruma,
cielo y mar,
blanca espuma,
huele a sal.
 
Mar abierto
que se teme.
Mil palmeras,
hojas verdes.
 
Tierra adentro
gris andar.
¡Ya estás lejos
Guardamar!

19-07-01

 

Otras poesías de José Luis Muñoz

 

 

 


AUTÉNTICA POESÍA - Herrera/Muñoz - 2001

1